Cortázar
NOVELA MECANO
Escritura imprecisa
Acudiendo a la teoría de Eco sobre
la "obra abierta" podemos establecer una relación
entre la escritura y la lectura "abierta" y el jazz, género de la
"música abierta".
Cuando le dije a Cortázar
que su evolución literaria era paralela a la creación de
música de jazz, se sorprendió y creyó que si era así
no estaba consciente de ello. Pero es así, creo. Cortázar
mezcla intuición e inteligencia. Su desarrollo no sigue un delineamiento
prefabricado ni se conforma a doctrinas prescritas de cómo escribir.
Cortázar comienza por medio de un impulso interno basado en su amplia
cultura y que desarrolla a base de un disfrute entusiasta. Cada historia
es una sesión de jazz -un impromptu- que sale de un tema dado
o escogido y el desarrollo está basado en un previo conocimiento
de música del tipo jazz y la técnica necesaria. El previo
conocimiento o experiencia del músico de jazz y de Cortázar
como escritor más su habilidad en el arte de improvisar, más
el tener a mano un tema para desarrollar se entremezclan y suceden en el
momento creativo. (Durand, 41)
Se observa que el jazz encierra ciertas características
de interés para Cortázar. El lamento, la alternativa, la
inmadurez y la melodía son elementos que distinguen al jazz, y que,
según se ha estudiado, son elementos aplicables a la obra y personalidad
de Cortázar (Conte, 599): "Sans compter qu'avec le jazz, je
débouche toujours sur l'ouvert, je me libère du crustacé
de l'identique puor atteindre l'éponge et la simultanéité
poreuse..." (Citado por Guinhut, 58). Pero quiero destacar
la importancia de la improvisación en el jazz donde una pieza jamás
se interpreta dos veces de la misma manera; cada interpretación
es sólo una "toma" de las infinits variables posibles:
El jazz encierra un elemento
humorístico que hace las delicias del escritor. Se trata del "take",
esto es, las versiones iniciales de un pieza, que se repiten en busca de
perfección, una y otra vez, insistentemente, y que luego son desechadas
en la grabación de la versión definitiva. Cortázar
gusta de pensar que su obra es un serie de takes sin fin, de tentativas
acerca de un solo tema, que suenan y ruedan con la persistencia de una
melodía de jazz inexorable. Esto constituye, también, una
cierta manera estética y un sentido moral de que todo es cuestionable.
(Conte, 599)
La novela puede ser entonces algo "provisional",
una forma entre las muchas posibles, una forma imperfecta, inacabada. Cortázar
propone en Rayuela al menos dos formas de lectura-recorrido pero ello no
significa que no podamos ejecutar una lectura -es decir muchas- aplicando
una secuencia completamente aleatoria obteniendo así una verdadera
"historia multiforme". La lectura debe ser
abierta,
es la conclusión inmediata; una segunda: la narrativa
hipertextual ofrecería los mecanismos concretos para realizar
esa "apertura" o colaboración "manual"
que exige una "obra en movimiento".