En recientes expresiones estéticas y culturales, el Espacio -categoría tradicionalmente supeditada a la temporalidad- adquiere una importancia igual e incluso, superior al Tiempo. Fredric Jameson da cuenta de este fenómeno gracias al cual, el Tiempo se abre a la tridimensionalidad, la sincronía, el instante y la simultaneidad, abandona las grandes temáticas modernistas de la temporalidad, la "durée" y la memoria, y se libera -con acento lúdico- de toda actividad e intencionalidad práctica. (El posmodernismo..., 40)
Desde una perspectiva diferente Gérard
Genette constata también este fenómeno de la espacialización
artística y afirma que "... en principio, el lenguaje, el pensamiento,
el arte contemporáneo están espacializados o al menos, dan
pruebas de un acrecentamiento notable de la importancia acordada al espacio..."
(Figuras, 113) Y ésto, en evidente contraposición
con la habitual función del tiempo como dinamizador de la narración.
Pero este espacio, siguiendo a Genette, no puede ser ya más un
"espacio-refugio" tranquilizador, sino
un "espacio-vértigo" que se aleja de la geometría del sentido
común "para inventar una topología desconcertante":
...el hombre de hoy experimenta su diración como una "angustia", su interioridad como una obsesión o una náusea; librado al "absurdo" y al desgarramiento, se tranquiliza proyectando su pensamiento sobre las cosas, construyendo planos y figuras que piden prestado al espacio de los geómetras algo de sus cimientos y de su estabilidad. En realidad, este espacio-refugio le ofrece una hospitalidad muy relativa y totalmente provisoria, pues la ciencia y las filosofías modernas se las ingenian, precisamente, para apartar los mojones cómodos de esa "geometría del sentido común" y para inventar una topología desconcertante: espacio-tiempo, espacio curvo, cuarta dimensión, toda una faz no euclidiana del universo que compone este temible espacio-vértigo en el que ciertos artistas o escritores de hoy han construído sus laberintos. (113-114)El lenguaje anida en tejidos espaciales: estructuras geométricas, combinatorias, laberínticas,fragmentos-recortes discontinuos, módulos para armar: juegos diseñados para el extravío y el mareo, que revelan sus intenciones de desacomodar y deshabituar al jugador.