Johan Huizinga:
«Homo ludens»
A lo largo de estas páginas hemos recurrido en diferentes numerales a las características que Johan Huizinga otorga al juego. Veamoslas de nuevo en una versión integral:
En su análisis sobre los rasgos del juego, aporta Huizinga un nuevo elemento a lo que llamamos la "dualidad" del juego. Es la paradoja sentido/ irracional. El juego, es más que un fenómeno meramente fisiológico o una reacción psíquica condicionada; "es una función llena de sentido" (p.12). Todo juego significa algo, y ésto se cumple sin base en alguna conexión racional: "Nosotros jugamos y sabemos que jugamos; somos, por tanto, algo más que meros seres de razón, puesto que el juego es irracional." (p.14-15). Y es irracional porque, según Huizinga, el juego abarca tanto al mundo animal como al humano. En definitiva, "la existencia del juego corrobora constantemente, y en el sentido más alto, el carácter supralógico de nuestra situación en el cosmos" (p.14)
Si, como afirma el antropólogo
José Antonio González, las tesis de Huizinga están
motivadas por el "irracionalismo de entreguerras" (p.224), de cualquier
forma, a su favor se encuentra el haber realizado una acción pionera
en favor de una lectura inédita del acontecer histórico.
Y, "a pesar de haber periclitado en parte sus argumentos históricos,
Huizinga nos sigue dando la clave: el hombre es un animal que ha hecho
de la cultura su juego. Es más, desde el pensamiento de la irresponsabilidad
estructural, el hombre es un animal que está agradablemente condenado
a jugar." (p.256)
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