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Juego y Novela
En su obra El arte de la novela, Milan Kundera afirma que existen tres necesidades con respecto a la novela: "1. un nuevo arte de despojamiento radical (que permita abarcar la complejidad de la existencia en el mundo moderno sin perder la claridad arquitectónica); 2. un nuevo arte del contrapunto novelesco (capaz de soldar en una única música la filosofía, la narración y el ensueño); 3. un arte del ensayo específicamente novelesco (es decir, que no pretenda aportar un mensaje apodíctico, sino que siga siendo hipótético, lúdico o irónico)." (p.78) Con respecto a este "arte del ensayo específicamente novelesco" agrega Kundera: "...al incorporarse a la novela, la meditación cambia de esencia. Fuera de la novela, nos encontramos en el terreno de las afirmaciones: todos están seguros de lo que dicen: el político, el filósofo, el portero. En el terreno de la novela, no se afirma es el terreno del juego y de las hipótesis. La meditación novelesca es pues, esencialmente, interrogativa, hipotética." (p.90)
El juego es, entonces, una de las cuatro "llamadas no escuchadas" por la novela. A propósito de esta llamada anota Kundera:
A partir de las refexiones
de Mijail Bajtin y de Julia
Kristeva acerca de la novela, sus orígenes y su especificidad,
intentaremos develar las conexiones entre el discurso de la novela en general
y las características del juego.
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