JUGADORES

Estética del lector: la doble productividad

"no hay verdad objetiva a subjetiva de la lectura, sino tan sólo una verdad lúdica; y además, en este caso, el juego no debe considerarse como distracción, sino como trabajo..." (Barthes, El susurro del lenguaje, 37)
La teoría literaria contemporánea se ha desarrollado, en una de sus tendencias principales, hacia la consolidación de la obra literaria como objeto cultural enmarcado en un contexto pragmático y la consiguiente posición privilegiada del lector en la construcción del sentido. El libro-juego y el hipertexto artístico  se pueden considerar como concreciones, confirmaciones o demostraciones progresivas de estos análisis e ideales teóricos que son anteriores a los desarrollos de la tecnología informática. Resulta así una continuidad mutuamente influyente entre los desarrollos históricos de la literatura y la tecnología.

Esta tendencia de la teoría literaria a la que nos referimos, reflexiona sobre una concepción alternativa de los modelos de producción y recepción de los textos impresos. Porporciona otra mirada sobre el discurso y las figuras del autor y del lector:  el discurso literario se concibe como plurisignificativo e inscrito en una pragmática comunicativa. Serán Bajtin, Barthes, Eco y los teóricos de la estética de la recepción quienes consoliden estos conceptos.