Macedonio hace literatura sobre el intervalo que media entre el impulso de escribir y la escritura misma. No hay una realidad previa a la escritura sino que la escritura crea - y es conciente de su creación- un mundo propio: en el instante en que la escritura cesa los personajes dejan de actuar y el jovencito que cae del balcón quedará suspendido "en el aire sin piso del espacio" (MNE, 230). En la estancia de "la novela" las acciones no ocurren, se escriben; la escritura es un teatro para la representación y el sueño. (MNE, 274) ( Y no será la realidad, como lo quiere el Idealismo, sólo un mundo de pensamiento, y llevando la deducción al extremo, de lenguaje, de escritura? o, será el Arte la evasión de la realidad?)
La creación se realiza en el ejercicio de la escritura que se muestra a sí misma en su proceso de construcción asistemático. Museo... es un espacio vacío sin sucesos en el cual, en palabras de Sartre, "la novela está dispuesta a reflexionar sobre sí misma". La escritura es el medio expresivo del pensamiento y el autor piensa escribiendo. Creación y reflexión van de la mano en un movimiento de mutua referencia, inseparables de su objeto artístico.
Eliminados de la novela el argumento y el personaje sólo resta el autocuestionamiento de la obra literaria y la autorreferencialidad: la obra que se expone y critica a sí misma. En este ejercicio de autoconciencia Macedonio produjo una original versión del escritor a la vista: se muestra a sí mismo con sus emociones y pensamientos en el proceso de creación. El Autor se encarna como personaje relativizando su propio rol como agente creador y más aún, desintegrando la unidad de su personalidad. En compensación, se fortalece la actuación del lector.
La reflexión sobre la creación se orienta hacia la función estética de la literatura (rechazo del Realismo y afirmación del distanciamiento y la "conmoción conciencial") y hacia la institución literaria misma (ironización sobre el papel de los críticos y la "industria" literaria. * ).
El entrecruzamiento constante de la creación con la teorización y la reflexión sobre el acto de crear resquebraja la concepción tradicional sobre los géneros. Los modos genéricos: Lírico, narrativo, ensayístico, se yuxtaponen en el mosaico de fragmentos originando un género "collage"