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Una
mirada al rol del editor en el contexto de la tecnología informática:
Por Juan Mauricio Giraldo Medina
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La edición electrónica de un texto y su difusión a través de Redes de información como la www conlleva cambios significativos para el sector reproductivo editorial. Una perspectiva interesante para apreciar el impacto y alcance de éstos cambios lo proporciona el análisis del rol del editor en el nuevo entorno de la tecnología informática. En el circuito literario, la labor del editor lo coloca en una posición que le permite decidir nada menos si un texto debe entrar en el circuito del consumo literario (Aguirre, Literatura) Es decir, sus decisiones afectan la oferta de textos disponibles para el lector y determinan que un escritor pueda, o no, llegar a su publico. Su papel como arbitro encargado de decidir qué debe, o no, salir a la luz publica le produjo dividendos en términos de poder, al punto de, llegado el caso, permitirle exigir modificaciones en la creación de un autor con el fin de adecuarlos a sus propios gustos estéticos e intereses ideológicos o comerciales. Ante tales exigencias los autores no podían ser indiferentes pese al impacto significativo que tenían en el resultado final de su creación. Al respecto el profesor Joaquín Ma. Aguirre anota: "Hay ya sobrados ejemplos de cómo este poder de decisión, este "gusto selectivo", por parte de las instancias editoriales ha contribuido a la configuración de un determinado momento cultural propiciando unos estilos, modas, etc., en detrimento de otros que han tenido que esperar mejores tiempos o, simplemente, no han llegado a publicarse" (Incidencia) El editor en el mundo impreso Tanto poder en manos de un solo individuo tuvo razón de ser en el marco cultural de la modernidad, pero resulta excesivo y algunos lo perciben como innecesario en la actualidad. Por esta razón la edición y difusión de la literatura que facilita Internet desde principios de la década de los noventa fue recibida con beneplácito en algunos sectores del circuito literario, especialmente por jóvenes creadores, quienes vieron la posibilidad de liberarse del yugo del editor, y, con mucha reserva por parte del sector editorial y de distribución. También fue, y continua siendo, mirado con desconfianza por parte de la critica literaria. En la cultura impresa el editor, tanto en el rol de quien "corrige" y sugiere cambios estilísticos o de otra índole al texto, como en el de publisher, en el sentido que tiene el termino en el mundo anglosajón, juega un papel definitivo. Un editor, por ejemplo, puede acompañar el proceso creativo de una novela y tener acceso al texto a medida que se va produciendo. Sugiere los cambios que deben realizarse para alcanzar el nivel de calidad que su intuición y conocimiento le indican. Sus decisiones también determinan el formato de los libros para adecuarlos a las transformaciones sociales. Así, podemos citar cómo durante el siglo XIX la popularización de largos viajes en tren por parte de la burguesía inglesa creó la necesidad en los viajeroslectores de material de lectura con un contenido y un tamaño especial, necesidad que los editores inmediatamente identificaron y estuvieron listos a satisfacer supliéndolos con libros de bolsillo (pocket books). Gracias a los editores, los textos que eran contenidos en pesados volúmenes de gran tamaño forrados en cuero, fueron impresos en formato de 1/8, fáciles de adquirir y transportar. De esta manera, el libro se convirtió en un objeto menos aristocrático y más accesible, haciendo que la lectura, que antes se pensaba como una actividad para ser realizada especialmente entre el silencio de cuatro paredes, fuese llevada a otros espacios, como la estación o cabina del tren." (Manguel) El cambio en el formato de lo libros es solo un ejemplo más de las repercusiones de su oficio en el circuito literario. El especialista en Internet José Antonio Millán al analizar la actividad del editor describe las que en la actualidad, teóricamente, le corresponden con respecto al autor y el texto, y, el publico, ellas son: - Con el autor y el texto: Editing: "Es el trabajo que realiza con el
texto de la obra: ayudar a expresar las ideas, eliminar repeticiones,
ajustarse al nivel del público"
Pago del proceso de creación, y, en ocasiones,
financiación - Con el público: Selección: "del caudal de obras creadas,
el editor destaca algunas, editándolas, a veces con ayuda de
comités de selección, directores de colección.
Casi todas estas funciones han sufrido un proceso de degradación o se han convertido en usos que progresivamente se están omitiendo; los libros se corrigen mal o no se corrigen, la aportación editorial es poca, se abandonan prácticas como la incorporación de bibliografías y aparatos críticos, el control en los procesos de calidad es laxo, etc. La tecnología informática en parte es responsable de esto, y no precisamente por sus características propias, sino más bien por el desconocimiento por parte de algunos usuarios de sus alcances y limites. Muchos autores confían totalmente la corrección ortográfica del texto y su composición tipográfica a los programas de autoedición, cuando éstos están diseñados para servir de auxiliares en esas labores y no para ejecutarlas por si solas. Si un editor acepta un archivo electrónico sin editar él mismo la ortografía no puede achacar los malos resultados al procesador. Por eso, no se debe juzgar el rumbo que han tomado la edición y difusión de literatura en Internet basándose en el mal uso o las limitaciones técnicas actuales. Precisamente uno de los llamados urgentes de los editores que han consolidado su labor en la Red es por la formación de profesionales especializados en edición digital, y la educación tecnológica de autores, lectores, críticos y observadores. Y claro, por la creación literaria de calidad. El editor en red Tanto las características propias de la Red, como las ventajas que proporciona el procesamiento digital del texto, y, la misma naturaleza de éste, que le permite ser sometido a diversos procesos de reproducción material sin que pierda su condición textual, promueven modificaciones en los modelos de producción, distribución y consumo de la literatura, vigentes desde el siglo XVIII. La Red provee un nuevo soporte material para la transmisión del texto acorde con las necesidades comunicativas contemporáneas. La labor del editor se ve modificada en éste contexto principalmente porque como cualquier otro medio, -llámese libro, papiro o códice-, Internet no es "un elemento neutro y juega un papel importante en la construcción de la cultura" (Aguirre, Incidencia). Si en la tecnología de la imprenta el libro respondía a cánones literarios que enfatizaban la "fijación del texto", la figura del autor y el respeto a la tradición, la difusión electrónica del texto es posible en un marco cultural donde el lector y no el autor, el texto y no la obra son los protagonistas. A este respecto retomo el planteamiento del señor José Luis Gómez-Martínez para quien "desde la perspectiva del campo de los géneros literarios . . . se trata del paso de la hegemonía del autor, a la hegemonía del texto, y de ésta, a la del lector." (Nuevo Paradigma). Estos desplazamientos exigen por parte del editor adaptaciones que la informática viene a favorecer. Así mismo, la informática altera la labor del editor, porque provee al circuito literario con un medio de difusión veloz y eficiente que permite obviar la mediación que suponía la industria editorial y sus representantes, con los lectores ( al fin y al cabo Internet es esencialmente un sistema de publicación" Literatura en Internet ). También la altera porque permite la superposición de funciones, nuevas formas de comercialización y distribución de textos, y de relaciones entre autores, editores y lectores. Una rápida mirada al mundo editorial en Internet permite identificar los siguientes tipos de ediciones y editoriales virtuales: Tipos de edición en la Red: la obra abierta, el libro electrónico, la edición bajo demanda y la edición personalizada. Obra abierta en la web: Se pueden copiar, leer o imprimir en cualquier ordenador normal con conexión a la Red, y también en agendas electrónicas, organizers, y un conjunto creciente de artefactos. El libro electrónico: dispositivos dedicados portátiles, como el Rocket e-book. Textos que se leen en un ordenador sólo con programas determinados, como Glassbook o Acrobat Reader. Edición bajo demanda: (print on demand). Junto con el envío por línea, es quizás el invento más revolucionario: la producción de ejemplares sobre pedido a partir de archivos digitales, y en tiradas hasta de un ejemplar. Edición personalizada: el lector es quien elige qué capítulos o artículos de un libro desea comprar o imprimir. Tipos de editoriales: editorial virtual y editorial en Red. Se diferencian por su función y el tipo de servicios que prestan. Editorial virtual : Desarrolla su actividad íntegramente en la Red. Es una empresa dedicada a la edición y distribución de obras en formato electrónico a través de esta. Es, por tanto, una persona u organización que acepta publicar los trabajos de otros, bajo unas determinadas condiciones, a través de Internet. Hay ocasiones en que el autor se "edita" a sí mismo, pero en otras prefiere que su texto o textos sean alojados en un "espacio" calificado como "editorial". ( Aguirre, Literatura en Internet). Editorial en Red: son editoriales del mundo impreso que promocionan y comercializan libros por Internet. Los editores que han apostado a la edición y difusión de la literatura en Red han encontrado un entorno ágil que les permite sobre todo bajos costos, difusión global de los textos y una amplia oferta de estos, de manera que tienen más de donde escoger y pueden, de estar interesado en una obra, entrar en contacto inmediatamente con el escritor, sin importar la distancia geográfica. Al respecto dice el señor Carlos Jiménez, director-editor de anceo.com, editorial en Red: "La edición en la Red o edición electrónica te permite una agilidad de movimientos imposible en la edición tradicional. También tienes mucho más donde elegir porque el volumen de originales que llegan a tus manos es enorme. En la Red es posible encontrar verdaderas promesas de las letras. Sólo hay que saber buscar. De todas formas, creo que lo mejor es una combinación de ambos mundos." (Correo electrónico). En este sentido, Internet igualmente favorece al autor pues al poder difundir sus textos libremente le permite crear vínculos con otros autores y editores y eventualmente buscar la edición en papel. Ignacio Fernández, editor de Literaturas.com, una editorial Española en Red, resume las ventajas de la difusión electrónica así: "bajos costes de mantenimiento (dominio, servidor, teléfono). Velocidad de reacción ante las oportunidades y novedades. Control por parte del editor de todo lo que se da en la edición, ligereza y versatilidad del medio." (Correo electrónico) Frente a estas significativas ventajas, los editores en Red se encuentran con obstáculos relacionados con el "ruido" en ésta, la falta de selección en los originales que se les envían, falta de personal capacitado que conozca tanto de literatura como de medios electrónicos y, desconfianza (¿tecnofobia?) por parte de la critica y los amantes de la lectura hacia la aplicación de la tecnología informática a la literatura, y en general a las artes y humanidades. En efecto, la Red permite que quien quiera publicar su creación lo haga sin mayores inconvenientes; es lo que se conoce como horizontalidad de la Red: "cualquiera puede convertirse en agente cultural al tener a su disposición unos instrumentos que posibilitan la producción y distribución cultural" (Aguirre, Literatura ). La consecuencia de ello es que se encuentra saturada de páginas literarias donde la falta de rigor en la selección y edición es la nota predominante. Esto, que obviamente no se debe a la naturaleza de la Red y que en si mismo no tiene por que ser una desventaja, contribuye a alimentar el prejuicio de que todo lo que se publica en ella es mediocre o de calidad discutible. De hecho, ahora cualquier escritor puede ser su propio editor si bien la labor de un editor profesional es capital en la promoción y el éxito de una buena obra. El director de Literaturas.com resume las desventajas de la Red así: "¨[falta]Personal cualificado y profesional (todos se mueven en el medio "real"). Internet es un monstruo que devora todo, hay que alimentarle continuamente. Una excesiva información incapaz de controlar. Ilimitado número de correo electrónico que lleva tiempo gestionar. Si no hay actualización estas muerto." (Fernández, Correo electrónico) Otro obstáculo no menos importante, es que en la actualidad la profesionalización del escritor solo se logra con la edición en papel. Muchos jóvenes autores utilizan la difusión electrónica como una puerta de entrada al mundo editorial impreso y dudan mucho de poder consolidar una carrera literaria exclusivamente en Internet. En otras palabras, publicar en Internet da poco prestigio. Parte de la explicación para esta actitud puede hallarse en el debate en torno a la relación entre la publicación impresa y la publicación electrónica. La idea de que la literatura que circula en Internet no es tal por cuanto no esta contenida en el formato libro es algo que pesa en el campo intelectual, no obstante lo absurda que resulta. Por eso es importante recordar que los autores, como afirma Roger Chatier, escriben textos y no libros, y que el libro es un "soporte-formato de almacenamiento y distribución de la Cultura como información, no la Cultura misma" (Aguirre, El libro). A este prejuicio se aúnan los terrores de quienes ven a la técnica "determinando" las actividades literarias. Al respecto podemos señalar que el hipertexto electrónico, solo vino a hacer posible un texto que coincide con el pensado por autores como Barthes y Foucault en la década de los sesenta, consistente básicamente en un grupo de lexias (fragmento de texto) unidas por redes y enlaces. Dice Barthes en S/Z: "En este texto ideal, abundan las Rede (réseaux) que actúan entre sí sin que ninguna pueda imponerse a las demás; este texto es una galaxia de significantes y no una estructura de significados; no tiene principio, pero sí diversas vías de acceso, sin que ninguna de ellas pueda calificarse de principal; los códigos que moviliza se extienden hasta donde alcance la vista; son indeterminables...; los sistemas de significados pueden imponerse a este texto absolutamente plural, pero su número nunca está limitado, ya que está basado en la infinidad del lenguaje". Como Barthes, Michel Foucault concibe el texto en forma de Redes y enlaces. En Archeology of Knowledge, afirma que "las fronteras de un libro nunca están claramente definidas", ya que se encuentra "atrapado en un sistema de referencias a otros libros, otros textos, otras frases: es un nodo dentro de una Red... una Red de referencias". Por eso es importante aclarar que si bien las modificaciones en el circuito literario parten de transformaciones tecnológicas, éstas, a su vez, son el resultado de búsquedas voluntariamente emprendidas por el ser humano para dar solución a problemas específicos. Tener en cuenta esto tal vez evite posiciones deterministas que llevan a plantear panoramas funestos para el futuro de la literatura. El editor se adapta al nuevo entorno Vistas así las cosas, en éste momento el editor en Red confronta un panorama propio de una sociedad de consumo en transición a nuevos paradigmas en la comunicación. En este medio el editor está muy lejos de perder su poder, si bien ahora el dominio no está completamente en sus manos. En el mundo digital las herramientas con la que realiza su labor varían dramáticamente. La edición en Internet requiere tratamientos tipográficos y de maquetación, de procesamiento de imágenes, texto e ilustración propios del impreso, además de aquellos específicos del medio virtual. Si un editor tradicional toma decisiones basado en estadísticas de venta, elabora proyectos de edición, decide tipos y colores de impresión, gestiona derechos de autor, organiza campañas promocionales, etc, el editor en Red debe tener en cuenta estadísticas de acceso al sito, saber fundamentos de diseño y programación, establecer la arquitectura interactiva e hipertextual de un documento, buscar información sobre derechos de autor digital, y contratar compañas publicitarias intercambiando metatags y banners. Las ventajas de Internet no son absolutas para todo tipo de publicación, como tampoco lo es el libro impreso, por lo que ambos tiene que conocer los contenidos que quiere divulgar y saber plasmarlos con los medios técnicos a su disposición. Otra de las razones por la que decimos que en la Red el editor mantiene su poder es porque el exceso de información hace que una página más de literatura que circule tenga poco o ningún chance de trascender el anonimato, situación que cambia si el texto es publicado en una editorial virtual. Un usuario de Internet prefiere ir a un sitio editorial que navegar sin parar buscando una pagina de buena literatura. De ahí que los escritores seriamente interesados en dar a conocer su obra prefieran entrar en contacto con editores establecidos que les garanticen que no pasará desapercibida entre los miles de potenciales lectores internautas. En este punto estamos en circunstancias similares a la del mundo impreso ya que los editores en Red también están interesados en ciertas líneas editoriales y consolidar una imagen de calidad, por lo que, igualmente se ven obligados a rechazar originales. A la pregunta de si Internet a cambiado las relaciones entre editores y escritores, la respuesta más frecuentes de éstos es no, "las relaciones tradicionales siguen siendo lo mismo" (Del Moral, Correo electrónico) No obstante, no todos los editores digitales pueden darse el lujo de mantener el rigor al seleccionar textos. Muchos de ellos al ver descender el numero de visitas a su sitio flexibilizan los criterios de selección. Si bien permite disminuir los costos de operación editoriales, Internet no es gratis y para su financiación las editoriales virtuales cuentan con recursos derivados de la publicidad: a mayor número de visitas diarias, mejor rating, y por tanto mayor publicidad y . . . mejores ingresos. En este punto igualmente estamos en situación similar a la del editor del libro impreso. Valga el caso del ex editor de Pantheon, André Schiffrin, como ejemplo. Pantheon es la división de Random House que bajo la dirección de Schiffrin durante los años sesenta publicó obras de autores como Studs Terkel, Noam chomsky, R.D. Laing y Art Spielgelman entre otros. En sus memorias, Schiffrin comenta que en 1990 se vio presionado a renunciar a su cargo debido a que las directivas de la compañía no estaban de acuerdo en que publicara "too many serious books and too few commercial hits" (Kirkpatrick, 18). En la actualidad las decisiones editoriales son compartidas entre el editor y un agente experto en marketing y publicidad. Aunque es necesario destacar que Internet ha permitido una mayor diversificación en la oferta editorial de la que permiten los grandes conglomerados del impreso. Conclusiones: el actual rol del editor en el contexto de la tecnología informática Una reflexión sobre el nuevo rol del editor virtual debe tener presente que éste realiza su labor en el marco de una sociedad de consumo que hace uso intensivo de los sistemas de información y que se halla en transición a nuevos paradigmas en el acto de la comunicación. Para la literatura, entre otras cosas esto significa que se privilegia al lector, tanto en las operaciones de construcción de sentido del texto como en su papel de "consumidor" de literatura. En este contexto cultural los principales obstáculos que enfrenta el editor en la Red, son: -Las resistencias culturales y los prejuicios que conducen a visiones apocalípticas: el texto electrónico (la "tecnología" ) acabará con el libro, el libro es cultura , por lo tanto se acabará con la cultura. No se acepta que tanto el texto electrónico como el libro de papel pueden coexistir sin que ninguno tenga que ceder su lugar al otro. -La tecnofobia de los escritores y la critica literaria. -El bajo alcance de internet: pese a que Internet es un medio en constante crecimiento su alcance continua siendo bajo, de ahí el poco o nulo impacto que han tenido las editoriales virtuales en el circuito literario y, la -Falta de profesionales especializados en edición electrónica de textos literarios. En este escenario los editores en Red están tratando de domesticar un medio cuyas aplicaciones en la literatura apenas comienzan y cuyo futuro es impronosticable porque aun no termina de desarrollarse. Es un explorador de un territorio desconocido pero que augura riquezas. Si bien no pueden liberarse de las presiones económicas propias de la sociedad de consumo, ha aprovechado las ventajas que ofrece Internet para establecer mejores relaciones con autores y lectores. El actual editor en Red busca la adaptación de escritores y lectores a las nueva posibilidades que ofrece la informática; Su labor a ayudado a generar "una republica de las letras más amplia que la republica de los libros" y esto es suficiente para convencernos de que en el contexto informático él no es un verdugo ni Internet es un basurero. Ahora tenemos más tertulias y más accesibles, más foros de discusión, más diálogos con los autores y ventajas impensables hace diez años. Obras citadas Aguirre Romero, Joaquín Maria. "La incidencia de las Redes de comunicación en el Sistema literario". http://www.ucm.es/OTROS/especulo/numero7/sistemal.htm (Visitado Octubre 11 de 2001) ---------- "El libro que acabaría con todos los libros. La digitalización y sus efectos en la producción editorial" http://www.ucm.es/info/especulo/numero15/lib_dig.html (Visitado Octubre 3 de 2001) ----------- "Literatura en Internet ¿Qué encontramos en la WWW?" http://www.ucm.es/OTROS/especulo/numero6/www_lite.htm (Visitado Octubre 3 de 2001) Fernández, Ignacio. Correo Electrónico a Juan Mauricio Giraldo, Noviembre 7 de 2001 Foucault, Michel. The Archeology of Knowledge. Trad. A.M. Sheridan Smith. Nueva York: Harper Colophon, 1976 Gomez-Martinez, José Luis. "Hacia un nuevo paradigma: El hipertexto como faceta sociocultural de la tecnología" http://www.ensayistas.org/critica/teoria/hipertexto/gomez/ (Visitado Octubre 16 de 2001) Jiménez Climent, Carlos. Correo electrónico a Juan Mauricio Giraldo, Noviembre 6 de 2001 Kirkpatrick, David. "Publish? Perish!" Reseña de The Busines of Books de André Schiffrin The New York Times Book Review. Diciembre 17, 2000: 18 Manguel, Alberto. "The Shape of the Book." A history of reading. New York: Viking, 1996: 125-147 Millán, José Antonio. "Vender vino sin botellas (El nuevo circuito editorial)" http://jamillan.com/botellas.htm (Visitado Octubre 22 de 2001) Moral, Blanca del . Correo electrónico a Juan Mauricio Giraldo Noviembre 10 de 2001 Vouillamoz, Núria. Literatura e hipermedia. Barcelona, Paidos, 2000 Pág. 62
Anexo A continuación presento una entrevista que algunos editores en Barcelona, Madrid, Georgia y Miami amablemente accedieron a responder a través del correo electrónico. Sin duda sus comentarios nos permiten precisar el escenario en el que actualmente desarrollan su actividad y el futuro que vislumbran para ella. Los entrevistados
Literaturas.com es una revista literaria en Internet cuyo reto es el de "convertirse en plataforma de opinión y de expresión dentro de la era de la nueva tecnología". La apuesta de ésta editorial está en publicar relatos cortos y libros de no más de 120 páginas de extensión.
Las Preguntas y las Respuestas
Juan Navidad. Cabría preguntarse si nos referimos al editor tradicional que edita sólo en papel o al que también distribuye en formato digital. En el primer caso, el editor tradicional puede apoyarse en la Red para localizar obras y autores que puedes ser editados por su editorial y, además, la Red es un buen medio para difundir, distribuir y dar a conocer las obras en papel Joaquín Maria Aguirre Siempre qué quiere hacer llegar a sus lectores. Luego buscará la forma más adecuada según el medio en que trabaje. Carlos Jiménez. El editor en la Red debe primar la calidad por encima de todo y no dejarse llevar por la inmediatez y la facilidad de la publicación. Sólo existen dos tipos de literatura, más allá del soporte en el que se den a conocer: la buena y la mala. José Luis Gómez En cuanto al material a incluir, no ha cambiado mucho: asegurarse de la calidad del material incluido (calidad en cuanto al contenido y calidad en cuanto a la forma en que está escrito) Aunque todavía no lo es, el formato de la Red es el del HIPERTEXTO. En este sentido la labor del EDITOR es mucho más compleja, en el sentido de dirigir la creación del hipertexto y la de proveer los enlaces pertinentes. Blanca del Moral. Fundamentalmente el ruido. O la calidad de lo que se vaya a publicar. La Red supone la libertad total de todo el mundo a la hora de encontrar todo tipo de contenidos. No todos son buenos. Determinado editor sabrá de lo que quiere responsabilizarse, lo que quiere que sea su sello distintivo por encima de todo el ruido que se produce. Según mi experiencia, ninguna revista o editorial digital se hace la competencia. Al contrario, se complementan felizmente. La Red favorece la individualidad, y por poco que el editor tenga una personalidad propia, tanto el diseño como el contenido serán diferentes... Lo que personalmente echo de menos son revistas digitales que traten de literatura específicamente creada para la Red. Yo tengo dos hipertextos que no pueden ser publicados en papel. No hay ninguna editorial digital que se preocupe por fomentar esa forma de expresión. Y creo que las posibilidades son muy ricas para continuar emulando la revista o el libro en papel. Juan Manuel Larrumbe. Sinceridad, honestidad, y los viejos métodos de la edición ya casi desaparecidos. Recuperar en Internet el espíritu cultural de la edición sobre el mercantilista. Ignacio Fernández. Elementos de: Diferenciación de calidad en contenidos. De segmentación de la oferta. De verticalización en los temas expuestos. De eliminación de subproductos añadidos a la página web (mensajes a móviles, banner promociónales porcentuales, horóscopos, tiempo, etc.). Las páginas han de ajustarse al tema propuesto por la web. Diseños propios, colaboraciones artísticas originales, textos de producción propia en un 90% y externos -es decir información de otros lugares- en 10%. Imaginación de contenidos (que no sean convencionales), seguimiento de la actualidad (cubriendo los temas desde la redacción), intuición de la información ofertada y de interés para los lectores (observación diaria de estadísticas por páginas. Carlos Jiménez La ventaja más importante es el bajo coste para editor y escritor. En ese sentido la edición digital ha sido un bálsamo para miles de autores que de otra forma no hubieran podido dar a conocer su obra al mundo. Esto no significa necesariamente una disminución en la calidad del producto final. De eso se encarga el editor. De hecho, ahora cualquier escritor puede ser su propio editor si bien la labor de un profesional del libro, un editor de verdad, es de vital importancia en la promoción y el éxito de una buena obra. La desventaja quizás radique en que para la mayoría de escritores la edición en papel es el verdadero salto a la profesionalidad. En ese sentido Internet es visto como un medio a través del cual llegar al papel y no una meta en sí misma. Con el tiempo esto irá cambiando. José Luis Gómez. Aunque la respuesta es breve: A) El texto en una revista tiene circulación limitada y restringida. En la Red posee difusión global. B) el texto en la revista está sujeto a las limitaciones del "libro", en la Red admite la contextualización del hipertexto. No obstante, en nuestro contexto actual, se necesitaría desarrollar este tema de modo más extenso de lo que podemos hacer aquí ahora. Blanca del Moral. Ventaja y Desventaja: Todo el mundo puede publicar, en principio. El ruido es ensordecedor, insoportable. Los escritores o creadores noveles pueden en un momento dado darse a conocer más fácilmente, sin intermediarios ni "padrinos" a través de la Red. Pero tanto los buenos como los malos... Es muy difícil encontrar una editorial digital que mantenga un rigor a la hora de seleccionar textos. Muchas de ellas seleccionan mucho, y al ver descender su número de visitas, tamizan menos... En todo caso considero que la frescura de los textos es una de las ventajas... Y en algunos sitios, incluso pueden percibirse las tendencias de la próxima literatura, que ya sería lo que yo llamo "e-literatura", textos específicamente creados para su distribución en Internet. Pero, insisto, el hipertexto, que sería lo específico, sigue sin ser explorado por muchos creadores... (Julio Cortázar abrió con "Rayuela" un territorio aún virgen, y eso es un tanto vergonzoso...) Ignacio Fernández Las ventajas: Los bajos costes de mantenimiento (dominio, servidor, teléfono). Velocidad de reacción ante las oportunidades y novedades. Control por parte del editor de todo lo que se da en la edición, ligereza y versatilidad del medio. Desventajas: Personal cualificado y profesional (todos se mueven en el medio "real". Internet es un monstruo que devora todo, hay que alimentarle continuamente. Una excesiva información incapaz de controlar. Ilimitado número de correo electrónico que lleva tiempo gestionar. Si no hay actualización estas muerto. Joaquín María Aguirre. Depende del tipo de publicación que se pretenda editar. Las ventajas y los defectos no son elementos absolutos. Juan Navidad ¿Editar en la Red significa publicar obras en la Red, es decir, ponerlas a disposición de los usuarios? Así funciona, por ejemplo, el Escaparate de Obras de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. En este caso es una manera de acercar a los autores / as entre sí y crear vínculos y, sobre todo, buscar o intentar la edición de esas obras en papel por parte de las editoriales. La desventaja es sin duda que se obliga al registro de las obras por parte de los autores / as. Otro inconveniente es que las obras se envían con la única corrección o juicio del autor, lo cual puede bajar el nivel de la misma, es decir, no existe casi filtro. Lo ideal es que los escritores aprendan a ser jueces de sus propias obras algo que, por desgracia no enseña nadie... Nuestro Escaparate, por otro lado, tiene eso como ventaja: son los autores quienes deben, en un acto de responsabilidad, enviarnos sus mejores obras; de lo contrario, no serán publicados si sus textos no dan la talla. Carlos Jiménez. La edición en la Red o edición electrónica te permite una agilidad de movimientos imposible en la edición tradicional. También tienes mucho más donde elegir porque el volumen de originales que llegan a tus manos es enorme. En la Red es posible encontrar verdaderas promesas de las letras. Sólo hay que saber buscar. De todas formas, creo que lo mejor es una combinación de ambos mundos. Blanca del Moral Son dos medios absolutamente diferentes. Es como Ingmar Bergman cuando Montó "La flauta mágica" en un escenario y luego la filmó para cine. Ni siquiera Bergman fue capaz de fusionar con acierto dos modos de expresar un contenido. El teatro posee su propio lenguaje. El cine posee su propio lenguaje. El libro posee su propio lenguaje. La Red posee su propio lenguaje. Y perdóneme la reiteración. No creo que un editor de literatura impresa sirva para dirigir y gestionar un sitio de literatura digital. Igual ocurre con la fotografía química y la fotografía digital. El medio es el mensaje, que decía MacLuchan. Y aunque sea un teórico que no estime particularmente, creo que sus postulados son casi iluminaciones con respecto a este tema. Juan Manuel Larrumbe. Los antedichos. Salvo quizá la rapidez y la proximidad que da Internet. Ignacio Fernández Teniendo en cuenta que son dos medios completamente distintos, los procesos de producción son más rápido, existe una autogestión del producto en fondo y forma, es más artesanal que industrial, es más cercana al consumidor final (ellos acaban demandándote los contenidos que prefieren) y las estadísticas de cada página nos dan la orientación de los temas punteros que los lectores consumen y prefieren. En ese sentido, es mucho más objetivo que las ediciones en soporte papel con un beneficio añadido: no ocupan lugar en las estanterías, no se deterioran y pueden ser consultada en cualquier momento. Una revista de papel, la compramos, miramos, leemos los artículos que más nos interesan y luego ¿qué hacemos?, Guardamos o tiramos. Internet nos ofrece la posibilidad de volver una y otra vez a los contenidos, en la Red por los temas si no pasa el tiempo. En el papel acaban consumidos por la propia estrategia de lo que es un producto perecedero de consumo al instante, la Red no tiene fecha de caducidad y cualquier tema puede en meses o años ser de nuevo actualidad. Por eso la publicidad es más rentable. Un anuncio puede vivir meses con un costo ridículo entre las visitas diarias y el tiempo de permanencia visible. ¿Imagine: Cuándo compra una revista, cuantas personas pueden llegar a leerla?, ponga un numero, cuantas ven su publicidad?, bien, cuando la revista (de uso inmediato) pasa a una mesa, cuanta gente ve su anuncio?, bien y cuando acaba en contenedor de papel reciclado?, cuanta gente ve su anuncio, bien. Ponga un anuncio en la Red, cuantos ojos le ven cada día?, bien, y el mes siguiente?, y al año siguiente?, y . No me diga que nuestra publicidad es cara, que no es efectiva. Invierta en medios especializados, para que quiera anunciar tijeras en portales zoco (libro, cine, coches, muebles .) tendrá que ir a una revista web de peluquería, menaje o ferretería. Segmentación. Joaquín Maria Aguirre Derivan del dinamismo del medio y de la superposición de funciones: edición, distribución, etc. Juan Navidad Ahora, gracias a la Red el editor en papel puede ampliar el elenco de textos de calidad que elige para la selección de obras a editar. Ello puede, en teoría al menos, aumentar la calidad de los textos de todas las editoriales. Otra ventaja para editores y escritores es que se establecen vínculos entre ellos no tienen sentido las empresas de autoedición que cobran al autor por editar una obra y no aportan nada nuevo. Carlos Jiménez. Ahora el dominio ya no lo ostenta en exclusiva el editor. Un autor avispado puede promocionar su obra a bajo precio o incluso gratis, buscar el mejor postor y defender sus derechos en foros públicos en la Red. El autor de hoy es mucho más sabio que el de hace unos años. No se deja engañar por mensajes irreales. Eso sí; si un escritor aspira a ganar dinero con su arte debe confiar más tarde o más temprano en un editor. Blanca del Moral. El editor sigue siendo un señor que se cree alguien haciendo un favor a un pobre escritor novel que está deseando que sus escritos tengan difusión. Yo no he encontrado ningún editor digital que tenga en mente nuevas posibilidades literarias. Luego no hay cambios, y las relaciones tradicionales siguen siendo las mismas o peores... Peores porque encima no hay contrato de publicación, les proporcionas contenidos de modo gratuíto y a ti te supone poco o ningún prestigio ser publicado. Sí que es interesante la relación escritor-lector en el medio digital. Yo he recibido cartas de todos los lugares del mundo con opiniones muy interesantes y variadas acerca de mis creaciones. No todas son para dar saltos de alegría, pero todas son enriquecedoras. En cuanto la relación editor-lector, creo que es utilitaria. El lector es un conejillo de indias, es utilizado para beneficio del editor. Juan Manuel Larrumbe. Ninguna. Son las mismas a tenor de la Ley de la Propiedad Intelectual Ignacio Fernández. Que son las relaciones tradicionales preguntaría yo. Esta -la Red- es una nueva forma de relación basada en: 1. - Vistazo rápido de interés por el tema, 2. - Profundización del contenido, 3. - Utilidad profesional o domestica de lo leído, visto u oído. Si nos dan la oportunidad de interrelacionarnos con el autor (casi todos los artículos llevan el correo electrónico del creador o es susceptible de interrelación a través del medio que lo publica) esta facilidad cambia el modelo de relación tradicional. Ahora podemos opinar sobre lo que leemos en tiempo real: en el foro de la página, en el chat, a través de un correo electrónico con el interesado o podemos enviar a un conocido el contenido con un simple enlace. Se ha ganado en cercanía entre el autor y sus receptores visuales. Las relaciones entre editor y autor abre una puerta más a un modelo mixto de derechos de autor (papel y digital). En el futuro los contratos establecerán esas dos cláusulas y es posible que un autor firme un contrato editorial para edición papel con una compañía y otro para soporte digital con otra - estableciendo en cada caso las cláusulas de no-competencia . El autor podrá exigir en un plazo determinado que su libro se publique electrónicamente, si su editorial no lo hace, el creador podrá entonces sobre la base de sus intereses vender sus derechos a un editor de la Red, pudiendo llegar también a una formula dual de publicación. Habrá cambios en el modelo de distribución, producción y consumo de la obra. Joaquín Maria Aguirre El autor puede pasar a ser su editor y depender menos de una figura cuya función está desdibujada por sus propios errores comerciales. Los editores son cada vez menos filtros culturales de la calidad y más "fabricantes"de libros. El autor puede tener un contacto más directo con sus lectores y alcanzar la deseada respuesta: saber qué efecto tiene lo que escribe. Juan Navidad. Lo acabo de mencionar. Cambian para mejor esas relaciones. Pero, de todos modos, insisto en que debe mejorar la autocrítica de los autores / as porque, de otro modo, el editor debe perder mucho tiempo dando explicaciones a escritores no válidos de la invalidez de sus textos. El editor a medio plazo deberá concentrarse sólo en los autores de su interés. Los escritores deben darse cuenta de que para editar en papel no basta con proponérselo, además hay que estar a la altura y tener algo que aportar. Carlos Jiménez. Creo que la frase es algo confusa. No es que el que busca escoja siempre lo correcto. El que busca tiene todo el derecho a equivocarse; de hecho, es sano que así sea. El mero hecho de poder buscar y elegir ya es un hito cultural de primer orden en este mundo nuestro tan globalizado y unificado en lo social. El lector busca en Internet buenos relatos y buena poesía sin necesidad de ir a comprar a la librería. Es una opción para los verdaderos enamorados de las letras. Blanca del Moral. Bien, creo que estoy de acuerdo con ese señor, pero es una máxima que puede aplicarse a todos los aspectos de la vida. Un mercado de abastecimiento puede ser también un lugar en el que un señor ignore la maravilla de lechuga que un tendero tiene. Una biblioteca. Un museo... En general, dudo mucho del criterio intelectual de la gente... Con respecto a que Internet sea un basurero, bien... No estoy muy de acuerdo. Sé que no es toda la realidad. Y al respecto remito al texto que adjunto y que también manifiesta mi actitud respecto a todo esto. Juan Manuel Larrumbe Que este señor no conoce Internet. Aunque quizá se refiera al discernimiento de los navegantes. La palabra: Basurero, es despectiva. Para mí y para muchos otros, Internet es la Biblioteca de Alejandría no un basurero. Una biblioteca inmensa donde se recoge todo y donde, además, cualquiera puede poner sus creaciones, sean estas las que sean, sin censuras. Ignacio Fernández. Cada vez es menos basurero. Si apreciamos la evolución de la Red en Buscadores nos daremos cuenta que están prácticamente desaparecidas las páginas personales, ahora el nuevo modelo de los medios que operan en Internet tienen atrapadas las cuatro mil palabras cotidianas de búsqueda estándar, esto quiere decir que no habrá posibilidad de aparecer en las primeras diez páginas que son las que normalmente el usuario acaba consultando. Lo que hace cinco años era un territorio virgen donde las carretas avanzaban sin rumbo y paraban allá donde los pastos parecían más verdes, hoy son un inmenso bazar chino donde han establecido sus tiendas todos los portales importantes de las calles más transitada, ellos han succionado el torrente creador de las páginas personales y las han adherido a su "concepto marca" en una simbiosis de retroalimentación muy confortable, a cambio los pequeños organismo han sucumbido dentro de la boca de la ballena en un nuevo modelo de vida en la Red: Me das espacio, te doy contenidos. Elegir lo correcto como dice Manuel Castell "requiere una capacidad cultural y educativa acrecentada para determinar que información queremos, como buscarla y como organizarla en función de nuestros objetivos" Joaquín María Aguirre. Que repase la cantidad de malos libros que se publican cada año. Sin más, de basurero a basurero. Juan Navidad. La frase de Félix Maraña es, por un lado, desafortunada y en su segunda parte vacía o sacada de contexto. No se nos aclara a qué búsqueda se refiere ni qué sentido tiene ese "elegir lo correcto". Lo de "basurero" es excesivo, a mi parecer. Creo más bien que en la Red podemos encontrar muchos textos que no dan la talla porque no hay filtro, como sucede en muchas revistas modestas de grupos de creación, pero esos esfuerzos no creo que merezcan un calificativo tan maloliente. Yo creo que hay movimientos más pobres que nunca son denostados y que debieran ser adjetivados, por ejemplo, la tendencia de escribir a imitación de otros autores consagrados (de los que son simples rémoras) no es calificada y, sin embargo aporta mucho menos que las revistas y los portales de creación literaria de la Red. Carlos Jiménez. Creo que en el futuro se van a ver cambios profundos que van a condicionar nuestra manera de entender la literatura en todos los aspectos. A pocos años vista el papel irá cediendo protagonismo poco a poco y sin pausa al texto electrónico. Hoy hay sectores donde ya se ha impuesto del todo; ya nadie escribe un libro a mano sino con ordenador. Mirando más lejos auguro un mundo donde el papel sea un objeto de coleccionista cada vez más caro y exclusivo y una sociedad donde la pantalla de un dispositivo electrónico sea el sustituto natural al texto impreso de toda la vida. El libro electrónico va a ser una revolución como la que supuso el paso de la inscripción en la piedra al papiro hace dos mil años. Blanca del Moral. Lo evalúo como nulo. Los grandes dinosaurios se niegan a ceder a la Frescura de las voces nuevas que surgen en este medio. Se niegan a ver cómo la palabra crece y se expande hacia nuevas formas de expresión. Cuando la fotografía apareció, los pintores tardaron mucho en aceptar la evolución. Cuando el cine apareció, los teatreros tardaron también mucho en aceptar y adaptarse... Mientras tanto, la fotografía y el cine siguieron desarrollando y evolucionando hacia formas de expresión y creación nuevas. No quiere decir que todo la fotografía, para mi gusto, pueda ser considerada Arte, ni todo el cine que se produce... Pero sí un magnífico y sosegante 20 % siguen experimentando y abriendo camino a la expresión humana. Juan Manuel Larrumbe. Aun estamos en "mantillas". Escasa o casi nula. Pero pronto veremos sus efectos. Ignacio Fernández. En nuestro país -España- podríamos decir que nuestro bajo desarrollo tecnológico (un 20% de la población tiene Internet) es causa del nulo impacto que tenemos en estos momentos dentro del entorno literario. Teniendo en cuenta que los gustos preferenciales de los consumidores son 1. -sexo, 2. - música, 3. - Juegos. Podemos adivinar que nuestro sector es de muy bajo interés y consumo por parte de los internautas porcentualmente, así el impacto de las nuevas tecnologías en este ámbito es muy escaso. Tenemos que tener en cuenta además: A.- Un nulo apoyo publicitario (las compañías de publicidad ignoran estas web y los anunciantes desconfían del medio), B.- Escaso apoyo - a las web - en soporte papel (hacer referencia a un lugar determinado) ya que cada grupo mediático promociona sus sitios, y C: Nulas ganas de la industrial editorial en introducirse en terrenos de débil rentabilidad económica (a corto plazo) pero muy potenciales en presencia institucional (medio y largo). El negocio editorial convencional no va promover ningún intento serio en la Red inmediatamente (salvo excepciones de instituciones publicas), intereses de distribuidores, libreros, agentes y hasta el temor de los mismos autores declarándose tecnofóbicos, es la causa de este retraso de tempos muy bien construidos por los grupos económicos punteros del país. Solo puede romperse este dique, si autores conocidos dan su obra en venta a editoriales en Red para quebrar la preponderancia de las editoras tradicionales. Esto no ocurrirá hasta que haya una nueva generación de editores digitales, una educación tecnológica de escritores, lectores críticos y observadores y como no, una confianza en la forma de pago y descarga de libros electrónicos rápida, cómoda y segura. Además, deberíamos exigir un mejor soporte visual, atractivo y ligero a la industria electrónica. Estos factores están retrasando que el proyecto se popularice y podamos empezar a convivir en igualdad de oportunidades. Joaquín María Aguirre En los autores introducidos en el sistema, poco. En los que habían quedado fuera, mucho, a la vista de la gran cantidad de publicaciones existentes en la Red en todos los idiomas. Se ha generado una República de las Letras más amplia que la República de los Libros. Juan Navidad. Por fin se llega a un punto en que la publicación tiene cierta claridad. Se establecen ciertas herramientas que no se habían considerado antes: agentes literarios, escaparates de obras, auge de tertulias literarias, crecimiento del número de publicaciones virtuales que ya no están sujetas a los gastos de impresión. Como comentaba antes, espero una adaptación de los escritores a las necesidades del mundo editorial así como la deseable desaparición total de las empresas de autoedición, que han hecho mucho daño a la literatura en todas las lenguas. |