|
Impactos de la Cibercultura. Por Ana Maria Prieto Aza. Trabajo desarrollado durante el segundo semestre de 2002 |
|
1. ¿CIBERCULTURA? Hablar de una sociedad determinada por los adelantos y avances tecnológicos, implica de entrada una familiaridad con lo que ha sido denominada la cibercultura. Podemos definir cibercultura como “una colección de culturas y productos culturales que existen y han sido posible gracias a Internet, con las historias contadas sobre esta cultura y sus productos culturales.”[1] Se trata de un nuevo universo creado por los computadores, la Red, el chat, la web... en fin, todos aquellos factores que se unen para fundar toda una nueva cultura que florece entorno al ciberespacio. Si partimos del concepto de cultura como conjunto de ideas, conocimientos, usos y costumbres de un hombre o de un colectivo, y le añadimos el prefijo ciber; nos encontraremos con la cultura de los avances tecnológicos (de la Cibernética), y de la convivencia del hombre con la tecnología.[2] Así pues, podríamos definir cibercultura como conjunto de ideas, conocimientos, usos y costumbres de la sociedad con los avances de las nuevas tecnologías. La tecnología es un ámbito de pensamiento y de producción narrativa disponible para proporcionar un sentido simbólico a lo que tememos. Y no solamente nuevas realidades forman la Internet, sino que son expresión de muchas formas de pensar bastante extrañas que antes estaban desperdigadas y hoy han encontrado en la red un lugar para encontrarse. Este nuevo planteamiento que se da en el ciberespacio, rompe con esquemas anteriores en los cuales las relaciones eran básicamente de carácter individual para pasar a primar cuestiones más de carácter social y cultural. En el ciberespacio ya no necesitamos de un contacto cara a cara, ahora, tiempo, distancia, diferencias culturales, raciales, etc., se desvanecen para permitir una comunicación con el mundo entero; un conocimiento cada vez más global y totalizado que sin duda, nos abre nuevos caminos para entrar a formar parte de lo que se ha llamado la famoso “aldea global.” Un mundo en el cual las formas de adquirir información, conocimiento, y establecer comunicación han cambiado contundentemente, estableciendo nuevas formas de actuar, pensar y participar. La nueva era electrónica está desplazando contundentemente los tradicionales símbolos del pasado, me refiero a la palabra impresa. Se trata de un cambio cultural que cada vez más nos aleja del libro y nos acerca a las comunicaciones electrónicas, que indudablemente constituyen nuestro presente, y nos conecta a un sistema total. Como señala Birkerts, afrontamos un enorme cambio que trastoca nuestra sensibilidad, cambia nuestras nociones de tiempo y espacio, y nos ubica en una guerra del ocio y la información que se libra en las pantallas; “las telecomunicaciones constituyen la nueva red arterial, análoga en parte a lo que los ferrocarriles fueron para el capitalismo del siglo XIX”[3] Así, vivimos un momento “protoelectrónico” en el cual las nuevas tecnologías condicionan tanto nuestra sensibilidad como nuestros sentidos. El nuevo orden electrónico se caracteriza justamente por ser lo contrario al orden de lo impreso; información y contenidos viajan por una red, la implicación es tácitamente pública y se da en un circuito de amplia conectabilidad. La comunicación electrónica puede ser pasiva o interactiva, los contenidos parecen evanescentes pues pueden ser modificados o eliminados, predomina la sensación y la imagen, hay un ritmo más rápido y discontinuo y la recepción está determinada por la presentación. No obstante, son tendencias que nos exigen una reestructuración de la red social y cultural. Por ejemplo, esta el caso de los estudiantes que se puede decir, somos hijos de estos nuevos medios electrónicos y como tales, parecemos sólo conocer este medio. No obstante, ciertos hechos y acontecimientos en el mundo nos muestran como la cibercultura se ha instalado en nuestras vidas, obligándonos a conocerla y manejarla. Es el caso de una reciente conferencia mundial que se celebró en los locales de Cable & Wireless en Coventry (Reino Unido) del 20 al 24 de agosto de 2001, denominada “creando nuevos líderes para la cultura electrónica"[4] El tema se manejo en el marco de las actividades encaminadas a colmar la brecha digital, la UIT apoya la creación de la cibercultura pero defiende y conserva las culturas y los valores locales. Este acontecimiento mundial reunió a unos 200 participantes de 100 países, cuatro organizaciones regionales, varias organizaciones no gubernamentales (ONG) y el UNAIDS. Fue organizada por la Unidad de Desarrollo de Recursos Humanos de la Oficina de Desarrollo de las Telecomunicaciones de la UIT, en colaboración con Cable & Wireless y la United Kingdom Telecommunication Academy (UKTA).Sus participantes examinaron las numerosas facetas de la cibercultura: cibergobernanza, cibercomercio, ciberenseñanza, cibersociedad y cibersanidad. Como sabemos, el contexto necesariamente condiciona el proceso, lo cual se hace evidente en esta era “protoelectrónica” que nos está conduciendo a un futuro totalmente electrónico; de esta forma, nos vamos adaptando a las transformaciones que se dan en nuestro entorno pero aún así, no sabemos en realidad cómo nos adaptaremos a los cambios que se seguirán dando. 2. Impacto de la cibercultura sobre: 2.1 La educación. Actualmente, se expone una clara problemática real con respecto al tema de la educación y su integración con las nuevas tecnologías y los medios masivos de comunicación. Con las nuevas y sofisticadas tecnologías que hoy nos atraviesan, es necesario y fundamental, articular los modernos avances con los tradicionales sistemas encargados de la formación y el desarrollo del individuo. En el caso de la “escuela”, es evidente el cambio que se esta dando tanto en la forma de enseñar, evaluar como en la forma de acceder a los conocimientos y la información. Hay que ser capaces de afrontar los nuevos retos impuestos por la tecnología, preparar a los niños para que se puedan desenvolver en un mundo cada vez más tecnificado, claro esta, sin que por esto haya que renunciar a los valores tradicionalmente establecidos Un proceso de Alfabetización Audiovisual implica una capacidad para codificar, analizar, evaluar y comunicar en cierta variedad de formas. Así lo definió la Asociación para la Alfabetización Audiovisual en 1989, desde una perspectiva que aborde la pedagogía de la imagen teniendo en cuenta lectura objetiva, subjetiva, el conocimiento medio, la producción y evaluación. Y con “imágenes”, se hace referencia a dos nociones: la forma en la que llega a mi inteligencia un mensaje y la transformación de lo subjetivo en objetivo, para luego ser de nuevo subjetivo en la mente del espectador; pero en últimas se trata de representación y construcción. Con respecto a los medios cabe preguntarse qué realidad reflejan al ser la ventana del mundo. Por un lado hacemos una lectura objetiva de los medios para poder distinguir que dice cada uno de ellos, pero igualmente se da una lectura subjetiva del contenido que transmiten. Por esto, lo que importa y resulta significativo, es que tanto educadores como comunicadores sean capaces de conocer el lenguaje del medio para poder reflexionar sobre él y así, en conjunto con la juventud, poder producir los medios. Como se ha vivenciado en los últimos años, y desde luego como ya hemos estudiado, son muchos los efectos y las transformaciones generadas por la revolución científico técnica, en los diferentes campos de acción del hombre, la política, cultura, economía, etc. Así, el papel de la educación también se replantea y no sólo es un derecho social sino que se convierte en un recurso estratégico pues se constituye en la base de gestión de esta nueva potencialidad (tipo de calificación laboral, desarrollo científico y tecnológico) que se ve reflejada en diversas esferas. Pero este recurso adquiere su potencialidad en el momento en que se imponen procesos de democratización integral, ya que sólo democratizando los espacios de la vida social se logra elevar la calidad de los procesos educativos. El modelo de formación se constituye ahora por medio de sistemas flexibles entendiéndolo como las diferentes alternativas, donde las economías a escala y la división del trabajo han cambiado y en las cuales el tipo de mentalidad que se requiere está relacionado con el trabajador apropiado que trabaje en círculos de calidad, orientados a alcanzar la potencialidad de las nuevas tecnologías. Por esto, el tipo de formación que se quiere necesita antes que todo, formar un cerebro en los educandos en el cual se incentive la creatividad, imaginación e innovación. El predominio de una cultura audiovisual puede generar un “proceso educativo de alta esterilización del pensamiento”, pero para evitar esto que ella llama castración intelectual, debe existir una política sobre el tema de la educación y las nuevas tecnologías. Asimismo, hay que mirar el proceso de retransformación interna de los sistemas educativos, sobretodo porque empieza a ser obsoleta la cultura de la especialización, repetición y acumulación informativa, pues existe un proceso de cambio acelerado en el cual la información es en poco tiempo obsoleta y la cuestión es qué enseñarle al niño que será adulto en los años posteriores. De esta forma, para abordar adecuada y exitosamente la cuestión de las nuevas tecnologías con relación a la educación, es fundamental la introducción de la temática educativa en un contexto interdisciplinario, que haga posible la articulación de diferentes niveles. En definitiva, hay que replantear el estilo pedagógico con todo lo que esto implica, y en alianza con la utilización de las tecnologías avanzadas, respondiendo a la pregunta ¿educación para quiénes y para qué? Igualmente, la escuela como sistema de educación formal, debe responder a los requerimientos que la época y las circunstancias requiera; y justamente, en una período como el actual, cómo enfrentar a los medios masivos de comunicación desde la educación. Hoy en día estamos sumergidos en ellos y casi todo lo que entendemos, oímos y percibimos del mundo esta mediado por éstos, sobretodo en el caso de los niños. Indudablemente, como lo señala Berta Braslavsky, los aprendizajes del hombre son siempre sociales; los niños, e incluso nosotros los jóvenes que aún estamos en proceso de formación, transformamos y entretejemos nuestros conocimientos cotidianos y espontáneos con los sistemáticos de la escuela. Existen investigaciones sobre los valores educativos de los medios, en especial la televisión; y así, lo que convendría sería como transformar esos mensajes e información errática proveniente de los medios, para poderlos encaminar hacia objetivos educacionales que, como actos reflexivos, promuevan el desarrollo del conocimiento, la regulación de la conducta individual y el cumplimiento de valores. Por eso, no hay que cerrar los ojos ante lo que ocurre en nuestro entorno, y hoy más que nunca se hace necesaria una formación integral. 2.2 La organización empresarial e institucional. Hablar de la actual economía supone una economía de la desterritorialización o de la virtualización. Tanto el comercio como el transporte y distribución, hacen viajar signos y cosas; y así, los medios de comunicación electrónicos y digitales permiten que la comunicación y el transporte forme parte de la misma onda de virtualización general. Por esto, las telecomunicaciones, informática y los medios de comunicación se integran al sector de la desterritorialización física pues son partes en ascenso de la economía de lo virtual. Lévy nos dice que las finanzas es una de la actividades más característica del progreso de la virtualización. “La moneda, ha desincronizado y deslocalizado a gran escala el trabajo, la transacción comercial y el consumo, que durante mucho tiempo habían operado dentro de las mismas unidades de tiempo y espacio.”[5] A lo cual se suma, el paso a lo público, a lo anónimo, a la posibilidad de reparto y de intercambio. Los razonamientos del mercado financiero internacional están siendo expresados cada vez más por los bancos de datos on line, sistemas expertos y demás instrumentos informativos, que hacen posible el desarrollo de éste en estrecha asociación con las redes y tecnologías intelectuales de soporte digital, tendiendo hacia una especie de inteligencia colectiva, que solo conoce un valor y sería más bien convergente ya que no mantienen abiertos simultáneamente diversos caminos de diferenciación. En este nuevo contexto económico, el conjunto de actividades depende de la información y el conocimiento como bienes económicos muy particulares, pues hoy constituyen la principal fuente de riqueza. Y así, con las nuevas técnicas y configuraciones socioeconómicas se ha pasado a la navegación continua de un conocimiento, un saber móvil. De esta manera, los nuevos recurso claves se rigen por la ley que dice: “consumirlos no los destruye y cederlos no significa perderlos”, por esto, y dicho lo anterior, el autor puede anunciar la aparición de una economía de la abundancia en total ruptura con la economía clásica. Precisamente, lo que le da propiedades económicas específicas a la naturaleza del conocimiento y de la información es que son bienes desterritorializados, pueden viajar; y a su vez se inscriben en el orden del acontecimiento o del proceso. Con el ejemplo de las elecciones, Lévy deja en claro que si el acontecimiento es actual, la producción y difusión de mensajes que éste genera constituyen la virtualización del acontecimiento con todo lo que esto implica; a saber, separación de un aquí y ahora específico, paso a lo público y heterogénesis; y de esta manera, el acontecimiento sigue actualizándose en tiempos y lugares particulares. Pero la producción y el consumo no revelan tanto una dialéctica entre la actualización y la virtualización como una alternativa a lo posible y lo real, y lo que se debe entender es la dinámica en la que se inscribe su uso. Justamente, las reservas de posibles, bienes cuyo consumo es una realización, no pueden separarse de su soporte físico. Por esto, nos habla del trabajo asalariado tradicional como una realización que puede ser medida en horas; y por el contrario, el trabajador contemporáneo ve ahora su capacidad mejorada y cuidada continuamente, de aprender e innovar, lo cual se puede actualizar de forma imprevisible en contextos cambiantes. Se trata de un saber cuidado, y una competencia virtual que nos lleva a pasar de una economía de las sustancias a una de los acontecimientos. Ahora bien, la virtualización del mercado con todo lo que esto evoca, autopistas de la información y el ciberespacio, nos abren un nuevo mercado que supone la aparición de un espacio de transacción cualitativamente distinto, en el cual el rol del consumidor, productor e intermediario se transforman. Dado que el mercado on line suprime las distancias geográficas, productor y consumidor pueden entrar en contacto directamente, y con esto, ciertos profesionales se convierten en tan solo intermediarios parásitos de la información o de la transacción, lo que Lévy llama fenómeno de “desintermediación”. En el ciberespacio los actos se pueden registrar y transformar en datos explotables y así, el consumidor pasa a ser coproductor de la información que consume y también productor cooperativo de los mundo virtuales. No obstante, los productos y servicios más valorizados en el nuevo mercado son interactivos. Equivalentemente, se hace necesario reevaluar o replantear las formas habituales de valorizar la propiedad de la información, y la solución sería, dice Lévy, sustituir el derecho de autor por sistemas de medición continua del consumo de información por el usuario final. Es por esto, se ha pasado “de una propiedad territorial rígida a la retribución de fluctuaciones desterritorializadas y la transformación de una economía de valor de cambio a una economía de valor uso.”[6] Así, en una economía de lo virtual hay que considerar sus acciones como acontecimientos en el seno de una especie de “mega-psiquismo social “ para el individuo de una reciente inteligencia colectiva. De esta manera, Lévy nos explica ese mega-psiquismo a partir de cuatro dimensiones particulares: una conectividad o un espacio en constante transformación; un sistema abierto de representaciones, formas y materias que se mueven en este espacio; una axiología o valores que determinen tropismos positivos o negativos a las representaciones del espacio psíquico; y una energética que especifica la fuerza de los afectos inherentes a las imágenes. De acuerdo a esto, se llevan a cabo operaciones que contribuyen al proceso de inteligencia colectiva; y así, todo acto se vuelve productor de riqueza social. El trabajo contemporáneo ya no vende su fuerza de trabajo sino la competencia y la capacidad cuidada y mejorada continuamente, de aprender e innovar que, se puede actualizar de forma imprevisible en contextos cambiables. Así pues, ya no se puede evaluar el trabajo según la unidad tradicional de medida, a saber, la hora. La virtualización, tanto en el ámbito del trabajo como en otros, nos obliga a pasar de una economía de sustancias a una economía de los acontecimientos. Por lo tanto, los nuevos contratos de trabajo recompensan lo actual, y en la economía se mantiene y se reconoce prioritariamente lo virtual y sus portadores vivos. No obstante, las inversiones cuentan con dos vías para aumentar la eficacia del trabajo: la cosificación de la fuerza de trabajo por medio de la automatización, y la virtualización de las competencias a través de dispositivos que amplían la inteligencia colectiva. 2.3 La Subjetividad y la Estética El medio digital posee cualidades que lo hacen único y adecuado para expresar ciertas ideas, y éstas se ven reflejadas en los mundos digitales. Se trata de cualidades que se unen y surgen para desarrollar una nueva estética: una estética digital. La expresión digital es y ha sido parte de la evolución continua de la expresión humana, y así se ha manifestado en trabajos artísticos que han sido importantes en el mundo postmoderno, como el ejemplo que se cita en el texto, de Frank Stella, cuya obra y trabajo capturo el espíritu de una nueva estética, redujo sus pinturas a sus principales cualidades y fue el punto de partida para las aproximaciones al arte. Por esto, es conveniente primero tomar del medio digital sus cualidades esenciales para poder hallar las características que definen lo digital. El elemento más pequeño del mundo digital es el bit, y en cualquier medio digital experimentamos mundos que son estructuras abstractas de los bits; son estos los que forman todo el mundo digital. En 1960, Andy Warhol inventa el “pop art” incluyendo los medios masivos y la cultura popular; explotando los medios masivos de comunicación y de producción, y creando algo totalmente diferente a lo planteado por el arte clásico. Andy acentuó la identidad de las fotografías como un medio de reproducción masiva, usando tan solo la existente imaginería popular. Los mundos digitales son el vehículo supremo de la expresión postmoderna. En ellos, podemos “cortar, copiar, y pegar” con tan solo unos clicks en el mouse; y es justamente esta habilidad lo que forma una estética fundadora para muchas de las creaciones digitales de hoy. Sin embargo, y a pesar de las miles de perfectas copias que el medio digital puede hacer, los mundo digitales son discontinuos, lo cual responde a la variedad de intereses, opciones y decisiones. No obstante, sabemos que la experiencia digital es interactiva y sus mundos son “vivos” y dinámicos. Asimismo, son mundo etéreos e ilimitados por la coacción del mundo físico. También se constituyen como mundos efímeros pues la experiencia de una secuencia de bits existe solo por un instante. Por esto, ciertas aplicaciones del software para Internet reflejan una estética de la in-permanencia. Pero a su vez, los mundos digitales forman un tejido social, una colectividad conectada alrededor del planeta, formando, claro está, comunidades virtuales sin barreras espaciales ni temporales. De esta forma, cada una de las características anteriormente nombradas abarcan la esencia de lo digital para crear una nueva estética que da forma a los mundos virtuales. 3. Cibercultura y Revolución tecnológica: más que cambios, una nueva forma de vida. Hoy en día, con la llegada de nuevas y más sofisticadas tecnologías a nuestras vidas son muchas las cosas que cambian. Se trata de transformaciones que afectan nuestra forma de ver, pensar, percibir, y recibir todo lo que llega a nuestros sentidos. No solo ha cambiado la forma de percibir el tiempo y el espacio, formas, contenidos, etc..; esta revolución tecnológica a tocado aún campos más profundos de la actividad humana. Como vimos a lo largo del curso, la era electrónica no se ha caracterizado por introducir en la sociedad, y en los hombres, simples cambios que se ajustan a su capacidad evolutiva; también han sido cambios que son acomodados y adaptados, por esto, han podido crear una nueva forma de vida en la cual costumbres, ritos y creencias cambian, y surgen otras características que nos van determinando como individuos creadores y productos de la cibercultura. Vivimos en un mundo asistido por ordenadores, que lo hacen cada vez más listo y lo hace a una velocidad más rápida que la que nosotros prendemos. Sin duda, algo que resulta miedoso y a la vez retador pues debemos estar al tanto de las transformaciones que están teniendo lugar , sobretodo en el ámbito de los medios de comunicación electrónicos, para poder entender y ser capaces de estar en Red. Nuestra inteligencia tecnológica está conectada y por lo tanto debemos estar allí, pues se trata de una nueva esencia cognitiva (Webness) que expresa la particularidad de la red. Por esto, y atendiendo a la nueva ecología de las redes, Kerckhove nombra tres condiciones principales de ésta: la interactividad, como “la relación entre la persona y el entorno digital definido por el hardware que conecta a los dos.”[7] Es evidente el aumento de las conexiones de red en la población mundial; aún más, hoy en día se plantea sobretodo una relación sujeto-objeto que está sustituyendo la tradicional relación hombre-hombre. Sin embargo, esta interactividad nos invita a interactuar y nos relacionarnos con todo el mundo y su gente, a cualquier hora, en cualquier lugar, sin importar distancias, razas ni culturas. Por esto, la conectividad, entendida como un estado humano de contacto mínimo entre dos personas, se convierte en condición principal de la cibercultura, ya que la Red al convertirse en el medio conectado por excelencia, hace más evidente, tangible e incluso maravillosa, la condición natural de la interacción humana, pues ante todo somos seres sociales. Y nada mejor que satisfacer esta necesidad natural del hombre, especialmente en esta época de avances, innovaciones y revoluciones, por medio de la Internet. La conectividad, como señala el autor, es un recurso poderoso de la humanidad, pues es condición para el crecimiento apresurado de la producción intelectual humana. Y es precisamente por esto que aparece la hipertextualidad como nueva condición de almacenamiento y entrega de contenidos; abriendo a la vez un espacio de búsqueda mundial, en el cual encontramos datos, texto, sonido y videos. Obviamente, con sus características de omnipresencia, y de entrega inmediata está sustituyendo los procedimientos más antiguos de entrega y elaboración de toda clase de información. De esta forma, nos situamos en un amplio y complejo medio digital; entendiendo estas condiciones como fundamentales en la nueva conexión de redes, y el nuevo entono cibercultural, pues no solo están operando a nivel global sino que a su vez afectan y transforman el ámbito tecnológico, cultural, social...entre otros. Este nuevo entorno nos atrae, nos persuade y nos invita a asumir un nuevo estilo de vida en el cual DVD, PC, MiniDisc, Internet, Mp3, son factores esenciales que actúan como generadores de cultura y proveedores de información y conocimiento a gran velocidad, ágil ritmo y una extraordinaria efectividad. 4. ¿Positivo o negativo? Una mirada crítica a la denominada “cibercultura”. Conclusiones Las reglas culturales, políticas, económicas, sociales... han cambiado. La revolución tecnológica generada por el rápido desarrollo de la computadora y el video ha creado una nueva geografía de poder en el mundo que no hubiera sido posible imaginar hace veinte año. Esta nueva geografía es virtual y el centro de resistencia tiene que afirmarse en este espacio electrónico. Sin duda, el ciberespacio se ha convertido en un lugar virtual de expresión de comunidades heterogéneas, y funciona como espacio social donde relaciones políticas, culturales, y económicas recomponen las formas tradicionales de movilización social. Sus características no lo han demostrado; los cambios son evidentes y los progresos también. Como vimos, en el ciberespacio existen suficientes características como para poder afirmar que estamos delante de un proceso de creación de una nueva cultura. “La cibercultura es una nueva cultura, en plena ebullición. Es la compañera del desarrollo de Internet y del ciberespacio, de las comunidades virtuales y de las nuevas técnicas de representación, como la realidad virtual o la simulación digital.”[8] Desde luego, esta nueva cultura se debe especialmente a la evolución tecnológica; pero está también ligada al fenómeno de la globalización -en sus dimensiones culturales y artísticas, pero también sociales y políticas-. La cibercultura se apoya en comportamientos, esquemas mentales y modos de identificación social, muy diferentes de los que habíamos conocido hasta ahora. Por ejemplo, la navegación en los entornos de la información y del conocimiento, el trabajo en grupos de trabajo virtuales a escala mundial, la interacción en universos virtuales, introducen nuevas actitudes, y nuevas formas de relación, que traen sin duda profundas consecuencias sociales y culturales. No obstante, nos vamos adaptando a las transformaciones que se dan en nuestro entorno debido a la entrada de nuevas tecnologías, gozamos de ellas y les sacamos el mejor provecho. Claro esta, seguimos condicionados, y en nuestro caso, relegados por la realidad de un mundo en el cual no todos tienen las mismas oportunidades, facilidades y tratamientos. Sin embargo, no se puede negar la importante y formidable función del uso de la red como medio de información y centro del discurso sobre el saber. Es evidente que las nuevas tecnologías nos han abierto caminos para mejorar nuestra calidad de vida, y poder conocer lo que acontece en el mundo. La tecnología es indiscutiblemente sinónimo de progreso, y la cibercultura su producto. Es cierto que ahora se abren más espacios para conocer y dar a conocer; el panorama es hoy más que nunca mucho más amplio y los caminos se hacen cada vez más cortos; las posibilidades de adquirir información son mucho más variadas y didácticas, la comunicación es más rápida y en fin, son muchos los beneficios que traen consigo los adelantos tecnológicos, sobretodo en el ámbito de las comunicaciones. Pero también son muchos los peligros si no se saben utilizar adecuadamente las innumerables herramientas que ofrece el mundo digital. Como sabemos, todo lo que nos facilite la vida y nos permita progresar es algo bastante positivo, pero como siempre es el hombre el encargado de que esto sea así. BIBLIOGRAFIA - Los capítulos 4 y 5 del libro de Pierre Lévy ¿Qué es lo virtual? (Paidos, 1999) - El capítulo: Educación y nuevas tecnologías del libro: Atracción mediática de Mercedes Cafiero (Bs As: Biblos, 1997) - El capítulo 6 del libro: The aesthetics of Cyberspace de Stven Holtzman (Touchstone, 1998) - El prólogo del libro de Sherry Turkle: La vida en la pantalla. EN INTERNET: Ciudad Virtual - Articulos - Cibercultura ... Que pasa con las culturas locales en la globalización ? Es posible hacer una etnografía de la cibercultura ? ... Cibercultura ¿realidad o invención? ... www.naya.org.ar/articulos/cibercultura.htm - CIBERCULTURA… cambio, se invita a las instituciones ... que la contribución de la cultura ... Esa evolución debe apuntar hacia una sociedad ... medidas para promover la cibercultura ... www.itu.int/itunews/issue/2001/08/e-culture-es.html - OLAVARRIA.COM - Tendencias - Cultura… con ella la cibercultura correspondiente. Pierre Lévy aborda el tema de cómo se construye la sociedad de la información desde la perspectiva de la cultura. ... www.olavarria.com/archivos/informacion/tendencias/cultura/que_es_cybercultura/ index.php 1.1.1. Dilemas originados por la cultura tecnológica en las ... Formato de archivo: PDF/Adobe Acrobat... nueva arquitectura del conocimiento» de la que nos hablaba Toffler (1991) y gestada en la sociedad de la cultura de masas y de la cibercultura, va a ... www2.uhu.es/comunicar/biblioteca/libros/ infoescuela/pdf/I/I.1.1.PDF Comunicaciones Grupo 4 Cibercultura, Gestión y Políticas ... Formato de archivo: PDF/Adobe Acrobat ... para la CiberSociedad Comunicaciones Grupo 4 Cibercultura, Gestión y ... que ya ha sido presentada en sociedad'. ... y potenciación de la CULTURA con mayúsculas ... cibersociedad.rediris.es/congreso/comms/g04cuenca.pdf -------------------------------------------------------------------------------- [1] Ciudad Virtual - Articulos - Cibercultura ... Que pasa con las culturas locales en la globalización ? Es posible hacer una etnografía de la cibercultura ? ... Cibercultura ¿realidad o invención? ... www.naya.org.ar/articulos/cibercultura.htm - [2] OLAVARRIA.COM - Tendencias - Cultura… con ella la cibercultura correspondiente. Pierre Lévy aborda el tema de cómo se construye la sociedad de la información desde la perspectiva de la cultura. ... www.olavarria.com/archivos/informacion/tendencias/cultura/que_es_cybercultura/ index.php [3] Birkerts Sven, “Elegia a Gutenberg”, El futuro de la lectura en la era electrónica. Capítulo 8, Entrando en el milenio electrónico. Alianza Editorial, Madrid, 1999. p. 159. [4] CIBERCULTURA… cambio, se invita a las instituciones ... que la contribución de la cultura ... Esa evolución debe apuntar hacia una sociedad ... medidas para promover la cibercultura ... www.itu.int/itunews/issue/2001/08/e-culture-es.html - [5] Lévy, Pierre. Qué es lo virtual?. Capítulo 5. La Virtualización de la Economía. Piados 1999.P. 50. s.d. [6] Ibíd. P. 61. [7] Derrick de Kerckhove, “Inteligencias en conexión”, Prólogo. P. 21. s.d. [8] OLAVARRIA.COM - Tendencias - Cultura… con ella la cibercultura correspondiente. Pierre Lévy aborda el tema de cómo se construye la sociedad de la información desde la perspectiva de la cultura. ... www.olavarria.com/archivos/informacion/tendencias/cultura/que_es_cybercultura/ index.php
|