7.1.5. Cultivo de neuronas.
La complejidad de la microarquitectura del cerebro, compuesta por varios tipos de células, cada con diferentes procesos compactamente relacionados, habían hecho difícil el aislamiento de células puras. El primer esfuerzo en este sentido fue hecho en 1.958 por Korey y colaboradores, al aislar células de la glia de la materia blanca del cerebro. Sólo hasta 1967 se desarrollaron los principales procedimientos para el aislamiento de células del cerebro y posteriormente se han desarrollado otras técnicas para separar células de cerebelo y otros tejidos del SNC y SNP.
Usando células en cultivo, las neuronas son capaces de diferenciarse morfológicamente y asemejarse a las células del tejido original. Las neuronas en cultivo pueden desarrollar propiedades fisiológicas similares a las observadas en células comparables in situ pudiendo contar contactos sinápticos con otras o con pequeños agregados celulares.
Las células nerviosas (neuronas) son unas de las células más difíciles de cultivar debido a los grandes requerimientos de sustratos que necesitan para su desarrollo. Lo primero que necesitan son recipientes de vidrio o plástico muy bien tratados contra la contaminación porque de lo contrario esta clase de células no sobrevive. Aún no ha sido encontrada la excelente proliferación de neuronas en cultivos celulares, aunque se utilicen para estas células nerviosas de embriones donde la mitosis es evidenciada in vivo. Mucho del trabajo en diferenciación celular nerviosa se ha enfocado hacia el cultivo de la línea celular del neuroblasto o híbridos de las células gliales del sistema nervioso.
Los cultivos de células de cerebro de feto han sido extensamente utilizados para el estudio de la diferenciación de las células nerviosas. La agregación de las células seguidas de la secuencia del desarrollo observada in vivo origina una estructura compuesta de neuronas, astrocitos y oligodendrocitos. Para el cultivo de neuronas se utilizan células de cerebros de ratas de 17 a 18 días de gestación que son removidas y preparadas como una simple suspensión. Las células agregadas a los medios de cultivo formarán una estructura similar a la observada en el cerebro in vivo durante un período de 20 días aproximadamente. El paso siguiente al cultivo es el reconocimiento de las células crecidas en cultivo para esto se utiliza la microscopía electrónica o la localización inmunohistoquímica de la proteína básica de mielina contenida en los axones de las neuronas o de proteínas contenidas en los neurofilamentos.
También se pueden aislar neuronas procedentes de cerebelo, las cuales proveen una buena caracterización de la población celular neuronal, mediante estudios morfológicos y bioquímicos. Las células son obtenidas del cerebelo de ratas de 5 a 7 días de nacidas y la inhibición del crecimiento inicial de células es obtenida mediante una pequeña adición de b-arabinósido de citosina a los cultivos.