6. Alteraciones de los sistemas de neurotransmisores.

6.1. Enfermedad de Parkinson.
   Esta enfermedad fue descrita en 1917 por el neurólogo inglés James Parkinson. Pertenece a un grupo de padecimientos médicos que reciben el nombre de "alteraciones del sistema motor". El mal de Parkinson se produce cuando algunos de los centros nerviosos del cerebro pierden su capacidad para regular los movimientos musculares. Como consecuencia, puede tener rigidez muscular, temblores y dificultad para caminar y tragar.
    El mal de Parkinson es una de las enfermedades más comunes que afectan la capacidad de movimiento en personas de más de 55 años de edad. Es crónico, es decir que lo tendrá por el resto de su vida. También es progresivo, o sea que los síntomas se van haciendo cada vez peor. Después de muchos años, esta enfermedad se puede volver discapacitante. Sin embargo, con el tratamiento apropiado es posible seguir viviendo una vida productiva y llena de satisfacciones.

Los cuatro síntomas primarios son:

  • Temblor de reposo. Se presenta en las extremidades superiores e inferiores, la quijada o la cara.
  • Rígidez o endurecimiento de las extremidades o del tronco.
  • Bradiquinesia o aquinesia. Dificultad para iniciar movimientos.
  • Inestabilidad postural. Desequilibrio y falta de coordinación.
  •     Cada uno de estos síntomas pueden aparecer sólos o en combinaciones. También se pueden presentar otros síntomas com salivación excesiva, trastornos en la escritura, trastornos en el equilibrio al ponerse de pie y al caminar, presencia de grasa excesiva en la piel, etc.
        La enfermedad suele comenzar entre los 50 y 65 años, en forma ocasional se ve en pacientes de menor o mayor edad. No afecta la inteligencia del paciente, éste se mantiene activo y aunque la enfermedad de Parkinson es un padecimiento crónico puede ser tratada y controlada eficazmente.
        Cuando se habla de Parkisonismo es cuando otra enfermedad, medicamento o tóxico produce manifestaciones similares al Parkinson. Entre las enfermedades que simulan el Parkinson se encuentran el síndrome Parkinson demencia amiotrofia, enfermedad de Steele Richardson-Olszewski, enfermedad de Sky-Drager, atrofias de los ganglios basales, etc.
        A pesar de lo mucho que se ha estudiado esta enfermedad, no se sabe su causa. Se cree que es multifactorial, envolviendo factores ambientales y genéticos.
        El mal de Parkinson se produce cuando las células nerviosas dejan de producir un producto químico importante del cerebro que se llama dopamina. La dopamina normalmente se encarga de transmitir señales a otra parte del cerebro que permite controlar el movimiento muscular. Si no hay suficiente dopamina, las células en esta parte del cerebro se activan descontroladamente. Como consecuencia, usted pierde la capacidad de controlar sus movimientos normalmente.
        Nadie sabe por qué mueren o se alteran las células nerviosas. Algunas teorías dicen que se debe a daños producidos por reacciones químicas en el cuerpo, como la oxidación; toxinas en el medio ambiente; tendencias heredadas y envejecimiento prematuro.
    Se ha encontrado que hay un desequilibrio químico, en la producción de dopamina. Las neuronas que producen dopamina en los ganglios basales se van degenerando especialmente las que se encuentran en la sustancia negra. La dopamina es importante para regular el movimiento del cuerpo. Además de las células que producen dopamina, se afectan otras que producen serotonina, norepirefrina y acetilcolina. Lo cual explica los síntomas de la enfermedad como la depresión y pérdida.
        En estudios realizados se ha encontrado como factores de riesgo el vivir en áreas rurales, la exposición a sustancias agroquímicas y el beber agua de pozo.
        Se ha planteado la teoría del estrés oxidativo como posible explicación a la degeneración de las células dopaminérgicas.



        Uno de los síntomas principales del mal de Parkinson son los temblores. Un temblor es un estremecimiento rítmico que no se puede controlar. Los temblores de las manos, y a veces de la cabeza, con frecuencia vienen acompañados por una frotación continua del pulgar y el índice.
        Después de un tiempo, es posible que deje de realizar movimientos que son normalmente automáticos, como por ejemplo el vaivén de los brazos que hace que caminar sea más fluido. Se le puede hacer más difícil escribir claramente, hablar claramente, empezar a hacer algo, cambiar de posición, mantener el equilibrio al caminar o levantarse de la silla.
        En las primeras etapas de la enfermedad, es posible que los síntomas sean muy leves o que no se noten. Alguna persona cercana podrá notar una pequeña renguera, una postura ligeramente encorvada o un temblor moderado de la mano.
        Otros síntomas pueden ser babeo y calambres abdominales. Es posible que tenga dificultad para tragar. En las etapas posteriores, muchas veces su capacidad para pensar y recordar disminuye.

    Tratamiento
        Es difícil hacer un diagnóstico preciso. Su médico le hará preguntas sobre su historia clínica y lo examinará. Tratará de detectar las señales físicas de temblor, rigidez muscular y lentitud de movimientos que caracterizan el mal de Parkinson. No existen pruebas que puedan confirmar el diagnóstico. No obstante, a veces se hacen pruebas para confirmar que no tenga otro tipo de enfermedad. Todavía no se puede curar el mal de Parkinson. Sin embargo, hay una serie de medicamentos que pueden aliviar grandemente los síntomas.
        En los casos moderados de mal de Parkinson, es posible que su médico no le recete ningún medicamento para evitar los efectos secundarios que se puedan producir. Su médico lo querrá examinar regularmente para observar sus síntomas y determinar cuándo sería beneficioso tratarlo con medicamentos.
        Es posible que el médico  recete medicamentos para restaurar el equilibrio químico del cerebro. El objetivo principal del tratamiento es conseguir que sus movimientos sean tan normales como sea posible con la menor cantidad de medicamento. Es posible que no se puedan eliminar todos sus síntomas. Su tratamiento también puede incluir terapia del habla y fisioterapia. En casos graves que no se pueden controlar con medicamentos, es posible que haya que operarlo para evitar temblores incontrolables.

    Medicamentos
        Se usan varios medicamentos distintos para tratar el mal de Parkinson. Su médico tratará de usar la menor dosis que sea efectiva para reducir la posibilidad de que se produzcan efectos secundarios indeseados.
        El medicamento principal que se usa para tratar el mal de Parkinson es levodopa. El cerebro puede fabricar dopamina con levodopa. Los efectos secundarios posibles que este medicamento puede producir son: movimientos anormales de la cara, tronco, brazos y piernas; náuseas y vómitos
    pérdida de memoria de corto plazo y/o confusión.
        Es posible que levodopa funcione mejor si come menos proteínas. Sin embargo, no empiece una dieta baja en proteínas sin consultar antes con su médico. Uno de los riesgos principales de una dieta baja en proteínas es la pérdida de peso y malnutrición. Si usted sufre de glaucoma de ángulo cerrado, no debe tomar levodopa.
        Otros medicamentos que su médico le puede recetar son: medicamentos similares a la dopamina como la bromocriptina (bromocriptine) y pergolide; amantadina (amantadine), un medicamento usado para tratar la gripe; medicamentos anticolinérgicos, como benzotropina (benztropine, Cogentin), trihexifenidil (trihexyphenidil, Artante) y orfenadrina (orphenadrine, Norflex); selegilina (selegiline), un medicamento que reduce el ritmo de descomposición de la dopamina y es posible que pueda reducir el agravamiento de los síntomas a medida que pasa el tiempo, sobre todo en las etapas iniciales de la enfermedad.
        El objetivo de los medicamentos es tratar de restablecer el equilibrio. Una forma de tratamiento es el Levodopa, que se transforma en el cerebro en dopamina, con lo que se corrige el desequilibrio y se controlan los síntomas. Otra forma de tratamiento es la administración de medicamentos que disminuyen los efectos de la acetilcolina. Los medicamentos  agonistas que aumentan la acción de la dopamina son la bromocriptina o Parlodel.
        Los medicamentos bloqueadores son los que bloquean la destrucción de dopamina, disminuyen la necesidad de grandes cantidades de dopamina y disminuyen los efectos secuendarios, es decir retrasan el proceso de la enfermedad como el selegiline.
    Ultimamente se ha utilizado las vitaminas C y E que son antioxidantes débiles, evitan la producción y acumulación de sustancias producto del catabolismo intracerebral de la dopamina y de sustancias llamdas radicales libres que son responsables en parte del agravamiento de la enfermedad y de algunos efectos secundario.

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