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El Factor de Crecimiento Parecido a la Insulina tipo 1 (IGF-I) juega un papel importante en muchos procesos fisiológicos normales, que van desde el crecimiento y desarrollo normal durante etapas tempranas del período embrionario hasta la regulación de funciones especificas de varios tejidos y órganos en etapas posteriores del desarrollo. El IGF-I es esencial para el proceso de señalización para la iniciación del ciclo celular, lo que genera proliferación celular. Se ha demostrado que el IGF-I está expresado en tejidos fetales, sugiriendo que juega una papel importante en la diferenciación temprana y desarrollo. Induce la diferenciación celular y estimula ciertas funciones enzimáticas en tejidos especializados como la pulpa dental.
En cultivos primarios de células pulpares humanas, el IGF-I demostró estimular la mitogénesis. Por medio de un radioinmunoanálisis se encontró expresión extracelular de IGF-I en pulpas humanas tanto de dientes con formación radicular completa como incompleta, aunque en una proporción significativamente mayor en los dientes con desarrollo radicular completo. Estos resultados hacen suponer que en el tejido pulpar de dientes con formación radicular incompleta existe gran cantidad de receptores celulares para IGF-I, lo que acorta la vida media del factor en el medio extracelular.
Se ha demostrado que los factores de crecimiento se combinan con su receptor específico para formar los complejos Factor de Crecimiento-Receptor, los cuales determinan la magnitud de la señalización celular, la cual a su vez, depende de la concentración del factor de crecimiento, de la concentración del receptor y de la afinidad con la que interactúen.
Luego de formado el complejo factor de crecimiento-receptor y la activación del sistema tirosina-kinasa, este complejo es internalizado en el citoplasma celular en forma de vacuolas, para que posteriormente el complejo sea degradado por proteínas endosomales (proteolisis endosomal). Esto explica porqué cuando hay deficiencia de receptores, la vida del factor de crecimiento a nivel extracelular se alarga, en tanto que cuando existe gran cantidad de receptores, la vida extracelular del factor de crecimiento se acorta. Estos cambios en la concentración de los receptores pueden inducir cambios en la sensibilidad de las células blanco.
Por esta razón, al cuantificar el IGF-I presente en tejido pulpar humano de dientes con desarrollo radicular completo e incompleto a través de radioinmunoanálisis (RIA), se encontró mayor expresión de IGF-I en el tejido pulpar de los dientes con desarrollo radicular completo que en el incompleto, ya que en este último existe alta actividad celular, lo que sugiere que el IGF-I se encuentra presente pero ya unido a un receptor celular especifico e interiorizado en la célula, por lo que no pudo ser detectado por medio del RIA.
Es por esto que es importante verificar la presencia de IGF-IR en células pulpares humanas de dientes con formación radicular incompleta para poder asociar al IGF-I con los procesos de formación y mineralización dentaria, y en células pulpares humanas de dientes con formación radicular completa para poder asociar al IGF-I con los procesos de reparación y de defensa ante los irritantes del tejido pulpar.
El propósito de este estudio es comprobar la presencia y establecer la diferencia en la expresión de receptores celulares específicos para el IGF-I en tejido pulpar de dientes con desarrollo radicular completo e incompleto a través de un radioreceptoanálisis.
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