En la Sierra Nevada de Santa Marta viven en la actualidad
tres grupos indígenas (Kogi, Ika, Wiwa) y uno cuarto (Kankuamo, Atanquez) en avanzado
estado de aculturación, quienes comparten su ancestral territorio
con grupos mestizos y mulatos, especialmente con la población negra
de la región y con asentamientos de colonos de diferentes partes
del país, dedicados a todo tipo de actividades. La culturación
iniciada especialmente en el siglo anterior ha dado como resultado una
mayor transformación entre los Ika y Wiwa, quienes han adaptado
instrumentos como el acordeón. Los Kogi por su parte, son quienes
mejor mantenienen su cultura y su cosmología, de la cual forma parte
muy importante el conjunto de flautas lamadas kuisi.
El conjunto de flautas tradicionales de los grupos
de la Sierra está constituido por un par de flautas de caña
con una embocadura de cañón de pluma de ave fijado mediante
una cabeza de cera de abeja. Entre los Kogi, la denominada kuisi abundjí
tine cinco orificios y se identifica como hembra mientras que aquella llamada
macho, la kiuisi azigí, tiene uno solo y es tocada por quien toca
la maraca. Estas flautas constituyen la base indígena de la que
se desarrollaron las actuales gaitas de los campesinos de la misma región.
En determinadas o asiones el conjunto compuesto por las dos flautas y la
maraca es complementado por uno o dos tambores cilíndricos de dos
membranas de origen europeo llamados cajas, fruto de la culturación
a que estos grupos han estado sometidos hace varios siglos. En los tambores
se interpretan patrones rítmicos que se superponen al estilo musical
del conjunto de flautas y maraca.