Es vano el esfuerzo de quienes trabajamos por
que cada número salga a la luz, si la revista muere.
Y morir no es sólo desaparecer, es no estar activo, no
realizar los fines propios. Se necesita del diálogo para
que los pensamientos se movilicen, no se banalicen y simplemente
pasen, como pasan y se desechan un par de zapatos. Si publicar
un pensamiento equivale a producir y consumir zapatos, más
vale que esta revista contenga productos al servicio del entretenimiento
de unos ojos vertiginosos que nada quieren saber de dificultades.
Pero si publicar es aportar a la conciencia histórica,
a la educación, en una palabra, a la cultura, se necesita
de una verdadera comunidad intelectual que sea fuente generadora
de pensamiento e interlocutora. Sin esa base es imposible hablar
de la vitalidad de CuadrantePhi.
[ver
la Editorial]