Mesa 13: Periodismo medios y poder(es)
>>Temática
La objetividad periodística y su inscripción como discurso de poder dentro de la academia estadounidense
Yomarie GDJ
“Aquellos que no pueden recordar el pasado están condenados a repetirlo”.
(Santayana, 1905)
En el presente estudio se retoma el concepto de objetividad periodística para proporcionar sentido o cómo es que se llega a formar (emerger), desde dónde se forma y quiénes forjan el culto a la objetividad periodística o el fetichismo hacia la objetivación sistemática de la “realidad”.
A través del desarrollo de un estudio histórico-cultural de la noción de objetividad periodística desde cuatro de los textos fundacionales que se utilizaron en los primeros currículos de enseñanza en las escuelas y facultades de periodismo en los Estados Unidos desde finales del siglo XIX y principios del XX, se logra comprender la forma en que el concepto de objetividad periodística se fue inscribiendo como un discurso de poder. De lo que se trata es de describir y analizar cómo desde la universidad (como institución de poder) se produce y reproduce el discurso de la objetividad periodística como el canon del periodismo moderno y las formas en que este discurso se inscribe en la formación de los periodistas en toda América.
Planteo que en el escenario del siglo XIX en Estados Unidos el discurso objetivista de la prensa ayudó a crear un consenso nacional y promovió la idea de un ciudadano común dentro de la nueva república estadounidense. Además, exploro como a lo largo del siglo XIX el ejercicio del periodismo se convierte en disciplina, instituyendo y metodizando las prácticas periodísticas comunes para la época.
En este sentido se devela cómo la objetividad periodística no fue sino un proyecto social, cultural y político de los Estados Unidos a lo largo del siglo XIX. Al final, de lo que se trata es de contextualizar el discurso objetivista de la prensa y lograr comprender por qué, a pesar de la imposibilidad de la objetividad, aún este ideal se mantiene como la piedra angular del periodismo.
Nuevos aportes sobre comunicación cultura política y ciudadanía
Patricia Andrade
Durante los últimos tres años (del 2003 al 2005 ) se ha dado seguimiento empírico a la prensa del estado de Veracruz, México, a través del material recibido en el premio de periodismo regional “Rubén Pabello Acosta”. El material conjuntado es producto de la participación de más de 60 periódicos regionales y más de 400 periodistas locales. La clasificación en temas, referentes y géneros periodísticos nos ha permitido observar los agendas de discusión social y política de esta región y la forma en que es abordado por las estructuras comunicacionales.
Este análisis es un intento por conocer los referentes de los medios impresos y la cultura política de los lectores veracruzanos, sus miedos e inseguridades, ya que sometemos a discusión los temas que han sido vertidos en la prensa con los propios periodistas a través de entrevistas y grupos focales, haciendo explícita su responsabilidad en la ciudadanización de sus lectores a través de los referentes que ellos manejan.
El objeto de este estudio es publicar un trabajo que demuestre la relevancia del papel del periodista en la “ciudananización” de los lectores desde análisis de la comunicación política, para promover una nueva cultura que haga partícipes del espacio público tanto a los lectores como a los periodistas en la lucha por abatir la inseguridad y el miedo.
Partimos del siguiente esquema:
Los procesos de comunicación política pueden considerarse asumiendo una relación de sistemas: una variación de uno de sus componentes provoca la variación de otro de sus componentes (Blumler y Gurevitch, 1973). Desde esta perspectiva al analizar los referentes de las noticias en los periódicos podemos localizar :
a) las instituciones políticas en sus aspectos comunicacionales
b) las instituciones de medios de comunicación y sus aspectos políticos
c) las orientaciones de la audiencia respecto a la comunicación política
d) los aspectos de la cultura política relevantes para la comunicación
En este trabajo se exponen los temas que han tratado los periódicos de Veracruz en los tres últimos años, y trataremos de ubicar al menos las orientaciones de la audiencia y aspectos de la cultura política del estado de Veracruz, bajo la siguiente hipótesis de Blumler : “los miembros de la audiencia y los comunicadores están enlazados en una red de expectativas mutuamente compartidas”.
Además intentaremos clasificar el tipo de ciudadano que se percibe a través de los referentes. ( Blumler, 1973)
Partidario: afianzamiento de las creencias que ya tiene
Ciudadano liberal: orientación para la decisión del modo de votar
Monitor: busca información sobre características del entorno político, tales como planes de los partidos, cuestiones de actualidad o cualidades de dirigentes políticos.
Espectador: que trata de obtener emoción y otras satisfacciones afectivas.
Esta clasificación nos aportará datos empíricos sobre la cultura política del veracruzano brindando nuevos horizontes en la discusión de la personalidad política de los ciudadanos del interior de nuestro país (México).
Aportes para una teoría de un periodismo de la subjetividad
Daniel Ulanovsky
Resulta paradójico el esquema teórico tradicional que avala la práctica del periodismo: su concepto clave es ‘comunicación’ pero sus connotaciones más habituales –la valoración dispar del rol del emisor y el del receptor, la concentración tecnológica, las normas dogmáticas para definir lo objetivo, el público como unidad indiferenciada– tienden a impedir una praxis más dialógica. Así, la comunicación se convierte en una mera transmisión de datos donde la subjetividad, base necesaria para un real intercambio, está ausente.
Proponemos una teoría basada en que el periodista y el lector compartan miradas sobre lo cotidiano, sabiendo que en los valores y en las prácticas habituales se esconden las noticias importantes. Por eso, a diferencia de lo que se ha enfatizado durante un siglo y medio de periodismo moderno, creemos que el hecho informativo reside tanto en lo ‘ordinario’ como en lo ‘extraordinario’: lo significativo suele estar más cerca de lo que intuimos pero a menudo no le encontramos su carácter peculiar hasta que explota.
En ese sentido, pensamos en una comunicación del yo que incluya como uno de sus ejes a lo experiencial y que no hable tanto del alcoholismo como del alcohólico; de las mentiras que decimos a diario más que del debate ético sobre la verdad y la transparencia; de las pequeñas utopías cotidianas y no de los grandes paradigmas.
Es cierto, sin embargo, que no hay experiencia sin hechos concretos. Por eso enfatizamos en que lo informativo, por una parte, y la mirada subjetiva al momento de construir un mensaje, por otra, no resultan antagónicos y que deben y pueden convivir. Desde ya, no negamos los hechos pero sí sostenemos que la realidad es el entretejido subjetivo de esos hechos y que connota significados según quien la diseñe.
En la formulación de una praxis y una teoría para este periodismo de la subjetividad, tomamos elementos teóricos contemporáneos. Entre ellos, queremos instalar el eje temático que legitima Jürgen Habermas. Si leemos su obra con ojos periodísticos, nos preguntamos: ¿pueden romper los medios de comunicación la hegemonía de la acción racional con orientación utilitaria para dar paso a la filosofía de la acción comunicativa, en el sentido de incentivar el diálogo intersubjetivo del ‘mundo de la vida’?
Este interrogante nos lleva, también a explorar a otros autores. Pensamos en Giorgio Agamben y su defensa de la experiencia en Infancia e historia; en Andreas Huyssen y su apuesta por la memoria en el libro En busca del futuro perdido. Cultura y memoria en tiempos de globalización. También en Tzvetan Todorov y su obra El jardín imperfecto – Luces y sombras del pensamiento humanista, que nos permite descubrir los diferentes ámbitos afectivos en el que circulan los mensajes.
La ponencia que proponemos intenta consolidar, en breve, una teoría del periodismo de la subjetividad generando un corpus de ideas que se vinculen, además, con el contexto cultural y social de la comunicación en América Latina.
Perfil sociológico de la profesión del periodista en Colombia, diálogo intimo con el ser humanos detrása de las noticias
MM Barrios / J Arroyave
Los programas de Comunicación Social- Periodismo ha crecido de manera dramática en América Latina en las últimas décadas. El año pasado existían más de mil programas en la región con una población estudiantil que podría superar el medio millón (FELAFACS, 2005). Tan sólo en Colombia existen más de 15 mil estudiantes que cursan sus carreras en 70 programas en el país (AFACOM, 2005). Dentro de las opciones ocupacionales que ofrecen estos programas, el periodismo se ha convertido en una profesión de gran atractivo para muchos jóvenes. A pesar de este extraordinario interés por el periodismo, no sólo en América Latina sino también en Colombia, mucho es lo que se desconoce de la profesión en la región.
La revisión de la literatura demuestra que los estudios sobre periodismo en América Latina han tomados diversas formas. Así por ejemplo, existen estudios empíricos que abordan los contenidos de los textos periodísticos (Arroyave & Hughes, 2004a; Arroyave & Hughes, 2004b; Barrios, 2000; Barrios, 2001; Barrios & Obregón, 2002; Barrios y Obregón, 2003; Barrios, Obregón y Fontalvo, 2003; García, 2003); estudios que analizan la estructura de los medios en la región (Fox, 1997; Fox & Waisbord, 2002); análisis sobre el componente ético de la profesión (Herrán & Restrepo, 2001; Restrepo, 2004); investigaciones empíricas y ensayísticas que abordan el problema del sensacionalismo en los textos periodísticos (Hallin 2000; Pedroso, 1994; Martini, 1999; Torrico Villanueva, 2002; Lozano, 2003); análisis de los factores que inhiben la libertad de prensa en la región (Hughes & Lawson, 2005; Inter-American Press Association, 2005). Sin embargo, muy poco es lo que se conoce sobre el ejercicio de la profesión en la América Latina. Trabajos como los efectuados por la Konrad Adenauer en la región y a nivel particular en Venezuela por Aguirre (1990), Colombia con Cardona (2004) y con Aldana y Gómez (2002) en Paraguay constituyen la excepción. Dentro del corpus de investigación existente, pocos trabajos se han centrado en el estudio del periodismo desde la perspectiva del sujeto.
El presente estudio se inserta dentro de un proyecto mayor que ya se ha presentado a nivel internacional (Arroyave & Blanco, 2004a; Arroyave & Blanco, 2004b; Arroyave, Gill & Blanco, 2006) y cuyo objetivo central es delinear el perfil sociológico del periodistas en América Latina. La investigación se basa en cinco grupos de discusión focal que se realizaron en las ciudades más importantes de Colombia (Ver cuadro 1). 35 periodistas vinculados a diferentes medios de comunicación compartieron sus experiencias, frustraciones y satisfacciones sobre el ejercicio diario de su profesión.
Los hallazgos obtenidos revelan aspectos fascinantes sobre la profesión. Utilizando la técnica del tratamiento comprensivo (Comprehensive data treatment, Silverman, 2001), cuatro categorías macro emergieron en el análisis: La institucional, la formativa, la personal y las amenazas contra la profesión (Cuadro 2). Desde la perspectiva institucional, los periodistas mostraron su insatisfacción por innumerables situaciones del contexto laboral e institucional. Circunstancias como la mala remuneración, falta de políticas de ascenso en el medio, carencia de recursos para trabajar, desconocimiento de horas extras y presión institucional inclusive, en los contenidos, fueron expresadas por los comunicadores. Así mismo, fue evidente el descontento por unas exigencias institucionales que cada vez privilegian más el interés comercial que el informativo.
En la categoría formativa, se evidenció el descontento de algunos periodistas con el imaginario social que existe de la profesión. Los comunicadores se quejaron de que la carrera era vista como “algo residual” que muchas personas estudiaban o llegaban a ella de otros programas porque “no tenía matemáticas” y no era “tan exigente”. De igual modo, emergió la preocupación de la abundancia de “Gente Light” que viene a estudiar la carrera llevada por el glamour de estar en la TV. Para algunos comunicadores, las facultades de Comunicación Social - Periodismo no ofrecen una formación lo suficientemente sólida para todo lo que exige la profesión. Sugirieron que el periodismo fuera elevado al nivel de postgrado para mejorar el nivel de preparación de los comunicadores.
Desde la perspectiva personal, los periodistas manifestaron una enorme inconformidad por lo absorbente de la profesión. Fue evidente que para muchos la vida familiar y personal se ha visto afectada grandemente por las exigencias de la profesión. Mujeres “solteronas” y hombres divorciados y “solitarios” fueron el denominador común de algunas salas de prensa. Sin embargo, los comunicadores ratificaron el enorme compromiso social que significa ejercer la profesión. En algunas regiones, los periodistas sirven de puente con las instituciones gubernamentales para solucionar problemas concretos de la comunidad, yendo mas allá de lo que se ha denominado periodismo cívico.
En lo que respecta a la categoría amenazas para ejercer la profesión surgieron diversos factores que están haciendo mella en la trabajo del comunicador. De una parte, el periodismo radial ha sido el más afectado, ya que muchos periodistas reciben un cupo publicitario como parte de pago, ocasionando un periodismo comprado por las instituciones gubernamentales y privadas. Los periodistas radiales en algunas regiones se quejaron de que eran periodistas, vendedores, publicistas y cobradores, restándole estas actividades un tiempo valioso para ejercer con mayor calidad su trabajo. De otra parte, la proliferación de emisoras religiosas en varias ciudades ha limitado los espacios para que los periodistas desarrollen su labor. Así mismo, distintas presiones por parte de grupos al margen de la ley han emergido como una amenaza real al ejercicio cotidiano de la profesión. De igual modo, las denuncias de corrupción que hacen los periodistas se han convertido también en otra amenaza seria contra su vida. Sin embargo, frente a esto, los comunicadores han respondido con acciones tales como convertirse en reporteros anónimos o privilegiar cierta forma de compañerismo que va mas allá de la competencia por la chiva, que ha suscitado un fenómeno muy sui géneris del ejercicio del periodismo en Colombia.
Estas dinámicas que emergieron de las extensas discusiones sostenidas con los periodistas en las cinco regiones del país, contribuyen a mejorar nuestra comprensión del ejercicio del periodismo en Colombia y del ser humano que está detrás de las noticias.
El discurso de la inseguridad pública en los noticiarios de televisión fragmentos y figuraciones de la incertidumbre
Tanius Karma
En este trabajo se presentan algunos aspectos del tratamiento que los noticiarios nocturnos de TV hacen del tema de la inseguridad. En concreto se presentan comentarios de algunos dispositivos detectados en el discurso de la televisión para construir una determinada representación de la inseguridad, de sus actores y discursos, de sus destinatarios y sobre todo del propio medio. En la ponencia se reflexiona sobre cómo el sujeto de la enunciación se auto-construye en juez en el que sobre todo intenta mostrarse desprovisto de contradicciones e intereses.
En el trabajo se describen algunas macro-operaciones discursivas (argumentativos, narrativos y explicativos) del discurso televisivo en dos de los noticiarios nocturnos procedentes de las principales cadenas de televisión en México (TV Azteca y Televisa). Se pretende mostrar las formas de la manipulación con relación a un tema muy sensible para la opinión pública mexicana y como el discurso mediático deviene en una estrategia distinta a la función estrictamente informativa-referencial de un telediario.
Segregación urbana, violencia e inseguridad prensa y construcción de imaginarios sociales en Mérida, Yucatán, México
Jose Fuentes Magnolia Rosado
En esta ponencia presentamos un panorama de los principales tipos de delitos, quiénes los comenten, qué grupos sociales son los más vulnerables y qué espacios, colonias y distritos urbanos son los más inseguros. Dicho panorama se realiza a partir del seguimiento de las noticias sobre los hechos delictivos publicados por los dos principales periódicos de Mérida, Yucatán a lo largo del año 2001. El análisis de las distintas variables sociodemográficas expresadas en la prensa meridana nos permitirán proponer una geografía de la violencia, y plantear estrategias para conocer cómo la prensa contribuye en la formación de imaginarios sociales en torno a la vida urbana.
Consumo televisivo y locus de control Cultivo del miedo y autoritarismo en los televidentes de Estados Unidos
Fernando Rodríguez
Este trabajo analiza la relación entre el consumo televisivo y el constructo Locus de control en residentes de los Estados Unidos. El constructo Locus de Control se ha definido como una expectativa aprendida y generalizada acerca de la influencia que las decisiones y acciones del individuo tienen sobre los resultados obtenidos en su vida (Mirowsky & Ross, 1989; Rotter, 1966). El Locus de control es un factor predictor de actitudes y conductas relacionadas con la solución de problemas, por ejemplo, de salud, laborales, interpersonales y sociales. Se ha encontrado que una orientación “interna” del Locus de Control, esto es, la percepción de que el individuo está en control de los eventos, está correlacionada con actitudes y conductas saludables y productivas; mientras que una orientación “externa”, esto es, la percepción de el control no reside en el individuo, sino en fuentes externas como la “suerte”, el “destino”, u “otras personas poderosas”, está asociada con actitudes negativas, depresión, ansiedad, evasión de la realidad, y fracaso en la solución de problemas.
Los factores sociológicos más importantes para predecir el Locus de Control son educación, edad, nivel socioeconómico, género, etnicidad y estado de salud. La contribución de los medios de comunicación masiva a las percepciones de control ha sido poco estudiada. Basado en la Teoría del Cultivo (Gerbner, Gross, Morgan & Signorielli, 1986), este trabajo sugiere que la exposición repetida y de largo plazo a la televisión, donde abundan contenidos que narran conflictos que son originados y solucionados por fuerzas externas al individuo, cultiva en los “tele-adictos” una orientación “externa” del Locus de Control. Se propone, además, que los televidentes que ven afectado su Locus de Control, tienden a ser más temerosos acerca del crímen, más desconfiados acerca de la honestidad y las buenas intenciones de la otras personas, menos dispuestos a ayudar a otras personas (altruismo), y más dispuestos a aceptar que el gobierno o la policía tomen mayor control de la sociedad (autoritarismo).
Empleando datos de dos encuestas nacionales (NORC-General Social Survey, y DDB-Life Style Study), con muestras representativas de residentes seleccionados aleatoriamente de los Estados Unidos (n= 965 y n= 2000), se analizan las relaciones estadísticamente. Se encontró apoyo a la hipótesis sobre la relación entre consumo televisivo y Locus de Control. Se sugiere que la relación no se trate de explicar como una causalidad directa, sino como una relación recíproca. También se encontró apoyo para las hipótesis que proponen una relación positiva entre consumo televisivo y miedo, desonfianza y autoritarismo.
Además del efecto de Cultivo simple, también se encontró el efecto de homogenización (Mainstreaming) cuando se analizaron interacciones con factores demográficos como etnicidad, género y educación. El efecto de homogenización muestra que grupos marginales en la sociedad reportan percepciones “externas” de control sin importar su nivel de consumo televisivo, mientras que, los individuos de los grupos privilegiados (caucásicos, educados, de alto ingreso), muestran percepciones “externas” de control sólo cuando su consumo televisivo es alto. Esto es, la televisión homogeniza la percepción de la realidad en grupos muy diversos.
* Este trabajo es parte de la investigación para mi disertación que estoy trabajando bajo la dirección del Dr. Michael Morgan en la Universidad de Massachusetts, Amherst.
El informativo televisivo como escenario de ciudadanías localizadas
Mabel Grillo
El noticiero televisivo utiliza la participación del público como recurso discursivo estratégico para construir verosímil promoviendo la vinculación de las angustias y placeres cotidianos del público con la agenda noticiosa mediática. Esto ha sido interpretado generalmente como una característica propia de la nueva televisión.
Para Winocur (2002), el público en realidad no espera que los medios (la TV, la radio, el diario) solucionen sus problemas y al medio tampoco le interesa averiguar qué desenlace tuvieron las historias, salvo que ameriten convertirse en una novela por entregas. Lo que importa para ambos es el factor publicitario. Para los primeros significa volverse “visibles” en la escena pública, para los segundos, historias que venden. En definitiva, para esta autora, se da una transacción de intereses.
Lo cierto es que la gente en la calle reclamando agua, luz o limpieza, los damnificados de un desastre, las víctimas de un robo, las madres de niños abusados, los empleados con sueldos atrasados, los inmigrantes maltratados, etcétera, ocupan las pantallas de la televisión transformando a los noticieros en lo que un periodista gráfico describió como “un talk show de vecinos olvidados”.
Más allá de estas interpretaciones irónicas sobre la participación de integrantes del público en los noticieros televisivos nosotros sostenemos que los medios constituyen el único escenario público hoy disponible para transformar necesidades individuales o grupales en carencias reconocidas socialmente. Retomando el pensamiento de Heller (1996) decimos que las necesidades son una categoría social y se tienen necesidades en tanto actores sociopolíticos. Si bien la estructuración de cada necesidad y el objeto que la satisface es individual, cuando adquieren su carácter sociopolítico las necesidades se constituyen en carencias. Así, las carencias –necesidades sociopolíticas- aluden a un tipo de necesidad asignada por la sociedad a alguno o algunos de sus miembros. En las sociedades actuales esta transformación de las necesidades individuales o grupales en carencias sociopolíticas es impensable sin la intervención de los medios para la puesta en escena en el escenario público de ese personaje que es el ciudadano.
Pero, para apreciar la significación política de este proceso que involucra a los medios debemos considerar al ciudadano como personaje histórico; es decir, dotado de atributos y capacidades propios de las coordenadas espacio temporales en las que lleva adelante su actuación y que le permiten tanto situarse como renovar su actualización.
Así, los noticieros televisivos actuales son un escenario público de construcción epocal de la ciudadanía pero, al mismo tiempo y por el mismo criterio de las marcas históricas de sus condiciones de producción, el alcance espacial del público que construyen modifica las modalizaciones discursivas que tornan verosímil y da sentido a la participación del ciudadano en la escena pública.
Para apoyar esta argumentación empíricamente presentaremos resultados de análisis de noticieros nacionales de Argentina, Brasil y Chile y locales de una ciudad del interior de Argentina. El análisis comparativo de esos materiales muestra tanto aquellas estrategias propias del discurso televisivo actual que conforman el estilo de la llamada neo-televisión, como las modalizaciones propias de la intervención de los espacios -nacionales o locales- de producción.
Las organizaciones sociales por la democratización de las comunicaciones
M Soledad Segura
La discusión sobre la relación entre comunicación y ciudadanía, que redefine la articulación comunicación- poder, está siendo ampliamente abordada en América Latina tanto en investigaciones y eventos científicos, como en la intervención de numerosas organizaciones sociales (Mata y otros, 2005).
En ese marco, el objetivo de este trabajo es abordar el análisis de las prácticas –particularmente discursivas- de las organizaciones sociales que plantean después del 2001 la democratización de las comunicaciones en Córdoba, Argentina. Concentrarnos en las prácticas, hace necesario referirnos a las condiciones sociales de emergencia que las limitan y las hacen posibles, a los agentes sociales que las producen y en cuyo proceso de trabajo se vuelven operantes estas condiciones, y al marco teórico en el cual se encuadran.
Proponemos este abordaje porque consideramos que lo central para la comprensión/ explicación de las prácticas, no es su contenido ideológico o las convicciones que se invocan, sino el lugar de los agentes sociales que las producen, y la puja por la definición e imposición de sentidos en la que ellos intervienen (Costa y Mozejko, 2002). Es por esto que la probabilidad de las prácticas discursivas de generar efectos sociales no depende tanto de las razones y argumentos desarrollados, sino de las posiciones de poder relativo de los agentes sociales que las producen.
Los movimientos sociales por la democratización de las comunicaciones surgen en este nuevo milenio en el marco de la crisis de lo que Mattelart llama “el proyecto tecno- utópico de la Sociedad de la Información” y de la mano de organizaciones sociales que plantean interrogantes sobre la diversidad cultural (Mattelart en: Mata y otros, 2005). Estas organizaciones, en su lucha por la imposición de sentidos en vistas a la modificación de las prácticas, desarrollan estrategias de acción en dos planos: a) en alianza con otras organizaciones que proponen la democratización de las relaciones sociales en diversos ámbitos (como en el Foro Social Mundial), y b) frente a los Estados, las organizaciones supranacionales y las empresas (como en la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información).
En Córdoba, las radios de la Federación Argentina de Radios Comunitarias participaron activamente de la campaña CRIS Communication Rights in Information Society. En la Escuela de Ciencias de la Información de la Universidad Nacional se organizó una Veeduría de Medios y el Círculo Sindical de la Prensa de Córdoba impulsó la Comisión de Seguimiento de la Libertad de Prensa. Por otra parte, se llevó adelante la campaña por una nueva Ley de Radiodifusión. También surgieron nuevas organizaciones sociales que trabajan específicamente sobre comunicación, al tiempo que se conformaron nuevos medios de comunicación alternativos.
La hipótesis central es la siguiente: Las propuestas sobre democratización de las comunicaciones realizadas por organizaciones de Córdoba (asociaciones gremiales, unidades académicas, radios comunitarias y ONGs), encuentran su principio de comprensión/ explicación en el lugar de poder relativo que ocupan en relación a las corporaciones de medios masivos. Dado su lugar marginal, para aumentar la probabilidad de incidir en la definición de la agenda pública, optan por la estrategia de impulsar cambios en las reglas de juego (leyes, regulaciones, controles).
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