Desde la primera vez, siempre sí al preservativo

Desde la primera vez, siempre sí al preservativo

Era un jueves de enero. Día caluroso, pese a que el gris de las nubes anunciaba tormenta. Pero eso no le importaba a Marcela, pues en sus ojos ya llovían con fuerza las lágrimas. Su mirada estaba ida. Casi ni parpadeaba. Solo apretaba con la mano derecha un sobre donde se encontraba la causa de su desconsuelo. El timbre de su celular la hizo volver a la realidad. No alcanzó a decir “aló”, porque al escuchar la voz de Luisa el llanto silencioso de hace unos segundos se desbordó del modo más desgarrador. Y cómo no entenderla, si había sido diagnosticada con VIH y estaba a punto de contárselo a su pareja, quien con toda seguridad también portaba el virus.

Como Marcela, hay muchas mujeres más atravesando por esta situación. Se suele pensar que en las relaciones homosexuales femeninas, por no haber penetración, los riesgos son nulos. Según un informe realizado por Joint United Nations Programe on HIV/AIDS (UNAIDS), el contagio del VIH está afectando cada vez más a la comunidad joven femenina, al tiempo que señala que esta constituye el 50 % de la población mundial afectada.

Este hallazgo fue corroborado por investigadores de la Pontificia Universidad Javeriana de Cali y la Universidad del Valle. “Todo inició con mi tesis doctoral, centrada en identificarla función del riesgo o la manera en que los jóvenes lo conciben en distintas áreas, y una de ellas era la sexualidad. En 2009 coincido con el grupo de la Javeriana de Cali, quienes llevaban más de diez años abordando este tema. Empezamos a trabajar en saber por qué, si la gente conocía la importancia del uso del preservativo, en su práctica cotidiana no aplicaba este conocimiento”, explica Teresita Sevilla, directora de la Oficina de Investigación, Desarrollo e Innovación de la Pontificia Universidad Javeriana Cali e investigadora del Proyecto Tramas. Y añade: “lo que buscábamos era develar las tramas de acción y las lógicas de sentido que subyacen en la adopción de prácticas protectoras y preventivas frente al VIH en jóvenes”.


Qué condiciona las prácticas sexuales de los jóvenes

Entre los principales hallazgos de la investigación, circunscritos al ámbito familiar, es que existen problemas de comunicación entre padres e hijos a la hora de hablar de sexo, a los que se suman la violencia de género en el hogar y dinámicas asociadas a situaciones de convivencia que se terminan viendo reflejadas en las vivencias y expresiones de la sexualidad. “La madre sigue siendo reconocida y delegada como principal transmisora de valores y disciplina en el abordaje de la sexualidad, pero ahora la figura del padre toma fuerza, por las distintas configuraciones familiares que existen. Por ejemplo, familias monoparentales, ensambladas, homoparentales,etc.”, afirma Linda Teresa Orcasita, docente de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de Javeriana Cali y coinvestigadora de Tramas.

Otro de los hallazgos está en el debut sexual. “Encontramos que esa primera vez es muy importante, por el valor que se le da y porque marca la trayectoria posterior. Si en esa primera vez la persona me dice que no es necesario usar condón, yo empiezo a incorporar esos elementos para el resto de mis experiencias sexuales”, agrega la psicóloga Orcasita. Las considerables transformaciones en las dinámicas sociosexuales entre hombres y mujeres, así como los avances en las creencias sobre el uso de preservativo, constituyen otra conclusión significativa del estudio.

Sin embargo, persisten los imaginarios de género que limitan la participación de las mujeres. “Este fenómeno se debe a quesocialmente hay una baja percepción de riesgo de transmisión del VIH en las relaciones homosexuales femeninas, ya sea por prejuicios de género, por falta de comunicación o por concepciones heteronormativas, es decir, que la idea de sexualidad se basa en los patrones, comportamientos y creencias heterosexuales”, continúa Orcasita.

Entonces, ¿Marcela es portadora de VIH por carencia de información y por ser estigmatizada? No es fácil responder a esta pregunta. Lo que sí queda claro es cómo pudo llegar a contraer la enfermedad. “La transmisión del VIH en las mujeres homosexuales se da a través del contacto con la mucosa vaginal, el intercambio de secreción y sangre menstrual que contenga el virus. Incluso, puede ocurrir mediante la inseminación artificial, cuando se realiza sin un control médico”, argumentan Elías y Teresita Sevilla, con base en estudios anteriores.

Por su lado, Proyecto Tramas también valoró el riesgo en la sexualidad de los jóvenes frente al VIH-Sida y otras infecciones de transmisión sexual (ITS) e “identificó que dos terceras partes de los jóvenes se clasificaron en peligro medio y alto, y las relaciones de mayor vulnerabilidad están referidas a tener prácticas sexuales con parejas ocasionales teniendo una relación estable, con desconocidos y bajo el efecto del alcohol”, comenta Sevilla.


De la teoría a la práctica

Para recopilar pruebas, el equipo de Tramas se enfocó en tres universidades de Cali escogidas según parámetros como clase social, demografía y carácter público o privado. “Seleccionamos una pública, que tiene dos campus, y dos privadas. Orientados por una lógica descriptiva – interpretativa, desarrollamos tres componentes metodológicos de una estrategia integrada. En un primer momento se construyeron 30 relatos de vida de jóvenes hombres y mujeres de los tres entornos universitarios; paralelamente, durante seis meses, se desarrollaron ejercicios de microetnografías en los tres entornos en los que hubo participación activa de investigadores y estudiantes”, explica Sevilla.

Al mismo tiempo, a partir de los resultados de estos primeros componentes, y apoyadas en hallazgos de algunos estudios previos, las investigadoras diseñaron la encuesta ‘Reconociendo mi salud sexual y reproductiva’, que en su segunda versión fue administrada a 1704 estudiantes de los cuatro campus. El proyecto vinculó asimismo a investigadores, asistentes y estudiantes de distinto nivel de formación y diversas áreas de conocimiento, entre ellas, sociología, psicología, enfermería, salud pública, epidemiología, comunicación, ingeniería de sistemas y estadística.

“En 2015 se presentaron 840 reportes de enfermos de sida y 198 fallecimientos por esta causa en Cali, lo que significa una tasa de incidencia del 35,4 personas y una tasa de mortalidad de 8,4 personas por cada 100 000 habitantes”.
‘Así va la lucha contra el VIH Sida en Cali’ (El País, diciembre de 2016).


Tareas pendientes

“El trabajo con las universidades lo seguimos haciendo, al igual que con los servicios de salud y las familias. Ahora queremos devolvernos a los colegios, porque, según otro estudio vinculado a Tramas, el inicio de la vida sexual está cerca de los 14 años de edad. Entonces, ¿cuál es ese momento de preparación? De allí que queramos empezar a hacer un trabajo previo urgente, no solo con los adolescentes, sino con todos los actores, para que reconozcan las diversas opciones sexuales y la información no sea limitada”, justifica Orcasita.

Mientras el equipo continúa investigando, Marcela, a pesar de su situación, se declara feliz, porque su familia la acepta tal y como es, y además puede dar testimonio para que los jóvenes tomen conciencia del uso del condón. “Mi papá me dijo que, si esa era mi felicidad, tenía que ser también su felicidad, y mi mamá me expresó que yo iba a ser su hija para siempre y que eso no iba a cambiar nada en mí”, dice con voz esperanzadora.


TÍTULO DE LA INVESTIGACIÓN: Tramas de acción y de sentido en las prácticas preventivas frente al VIH/Sida en jóvenes universitarios de Cali
INVESTIGADORAS PRINCIPALES: Teresita María Sevilla Peñuela, Gladys Eugenia Canaval Erazo y Claudia Patricia Valencia Molina
COINVESTIGADORA: Linda Teresa Orcasita
Pontificia Universidad Javeriana Cali: Grupo de Medición y Evaluación Psicológica, Grupo de Investigación Bienestar, Cultura, Trabajo y Sociedad (bitacos), Escuela de Enfermería
Grupo de Investigación en Estudios Doctorales en Ingeniería (GEDI)
Centro de Investigaciones de la Universidad Santiago de Cali
Universidad del Valle – Grupo Promesa
PERIODO DE LA INVESTIGACIÓN: 2013-2015