Cáncer de pulmón, una aterradora realidad

Cáncer de pulmón, una aterradora realidad

Aunque el sistema estadístico de salud en Colombia es lo más parecido a un laberinto viejo, con cifras que, en el mejor de los casos, datan de 2013, los números sobre la realidad del cáncer de pulmón acongojan y aterran. Según datos del Ministerio de Salud, en 2012 (el año con cifras más recientes) se reportaron 4.015 muertes por “tumor maligno de los bronquios o del pulmón, parte no especificada”.

Otra de aquellas estadísticas la aporta el DANE: en 2010 se registraron alrededor de 4.500 muertes relacionadas con enfermedades crónicas de las vías respiratorias. Un panorama mucho menos alentador al mirar los números globales: en 2012, la Organización Mundial de la Salud aseguró que 8,2 millones de personas habían muerto en el planeta a causa del cáncer, de las cuales 1,59 millones (el 19,3%) se le atribuye al cáncer pulmonar.

Al ahondar entre los factores que contribuyen a esta tragedia, en primer lugar aparece el tabaquismo, una enfermedad mucho más estudiada. El organismo multilateral afirma que el cigarrillo mata al año a 7 millones de personas, de las cuales poco más de 6 millones son fumadores activos y alrededor de 890.000, pasivos.

Si bien Colombia ha sido reconocida como un país modelo por sus medidas legales y, sobre todo, tributarias para desincentivar el consumo del tabaco, el Gobierno reconoce que el trabajo por hacer es bastante, en especial cuando el tabaquismo cobra al año la vida de más de 20.000 personas e induce al 10,4% de los jóvenes a fumar.

Ante este panorama, por demás aterrador, la Pontificia Universidad Javeriana, a través de su Semillero de Investigación Epigenética y Cáncer Pulmonar, se ha propuesto, entre otros objetivos, despertar la conciencia de fumadores activos y pasivos ante el avance de esta enfermedad. Sus recomendaciones: llevar una vida sana, proteger los ambientes libres de humo y, ante todo, no consumir cigarrillo.

Consejos que, a primera vista, pueden parecer obvios, pero que, en el fondo, ayudan a prevenir contra una enfermedad crónica, angustiante y mortal.