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la facultad
historia e identidad
¿Con quiénes contamos para continuar recorriendo y explorando estas rutas?
Con aproximadamente 721 estudiantes de pregrado.
Con nueve grupos de carácter académico, cultural, social, pastoral y deportivo, que aglutinan cerca de 140 jóvenes de pregrado.
Con cien estudiantes en las tres especializaciones de Psicología Clínica.
Con 140 profesoras y profesores (vínculo a equipo docentes pre-grado y posgrado) , algunos de quienes hacen docencia en diez facultades de la Universidad.
Con 14 grupos de investigación , cuatro de ellos reconocidos por Colciencias y 10 registrados.
Cuatro semilleros de investigación y la coordinación del Nodo de Bogotá.
Con 130 miembros activos de la Asociación de Psicólogos Javerianos .
Y con cerca de 3.000 egresados y egresadas de la Facultad.
La tarea para recorrer las rutas propuestas no es solo para la Facultad de Psicología. La hacemos extensiva a quienes deseen aventurarse en este viaje y seguir aportando a la construcción permanente de nuestro territorio.
Dice Cornelius Castoriadis -economista, historiador y psicoanalista, participante en el movimiento estudiantil de 1968 y quien compartía aquello de "la imaginación al poder"- que en tiempos como los que vivimos tenemos dos caminos para elegir: o la ruta que nos lleva a replegarnos de manera egoísta en nuestro mundo íntimo donde vivimos el ámbito de lo privado como un escenario individualista, apolítico, apático y carente de imaginación, o elegimos una ruta, quizá más difícil, donde nuestro mundo íntimo y privado, se nutre de los encantamientos y de las luces tenues y fluye hacia el ámbito público, donde reina la luz que ilumina los sucesos humanos y proporciona un espacio de confrontación y al mismo tiempo de reconocimiento, de mujeres y hombres .
Las universidades de la Compañía de Jesús han sido definidas como encrucijadas de fundamental importancia para lo social, como cauces singulares para el progreso de los más pobres y como lugares por excelencia para los debates sobre lo ético, lo psicológico, lo económico, lo social.
Nuestras universidades ya eligieron su ruta; ser espacios para aportar a la construcción del bien público y de la justicia social. Nos corresponde garantizar que la ruta que recorramos con los y las estudiantes, con las profesoras y profesores, con las y los egresados, tenga también este propósito fundamental.
Partiendo del reconocimiento de nuestras singularidades y diferencias en lo teórico, lo político y lo social, desearíamos construir un territorio académico que reconozca la pluralidad de la que estamos hechos, que nos incite a hablar y a actuar y que, en palabras de Hannah Arendt, nos permita insertarnos en un mundo humano, un mundo común, el mundo de la interlocución, la solidaridad y la justicia social.
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