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Taller
de Narrativa Digital
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| INTRODUCCIÓN
AL DISEÑO DIGITAL |
Concepción
y Desarrollo de proyectos de comunicación interactiva.
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Tomado
del libro
de José Luis Orihuela y Maria Luisa Santos. |
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PERSPECTIVAS La emergencia de la ficción interactiva ha puesto de manifiesto las limitaciones de la narrativa tradicional -ahora denominada "lineal", precisamente para destacar el potencial de los nuevos modelos- y la necesidad de reformularla. Así, los condicionantes clásicos: el espacio (en los medios impresos), el tiempo (en los medios audiovisuales), la estructura (Necesariamente rígida y predeterminada) y la profundidad (decisión acerca de los aspectos de la historia que van a ser desarrollados con mayor detalle) son transformados de manera radical en la narrativa digital. En la medida en que se vale de soportes digitales, la ficción interactiva dispone de unos márgenes espaciales muy superiores a los de los medios analógicos (incluso en un soporte limitado como el CD pueden almacenarse unas 350.000 páginas de texto). Por otra parte, al no haber broadcasting, sino navegación, no es el tiempo de emisión del medio el recurso escaso, sino el tiempo de acceso del usuario.
Como consecuencia de las características anteriores, la narrativa interactiva tiene el potencial de plantear historias más complejas, puntos de vista múltiples, y a la vez ofrecer al usuario una relación más personal y significativa con los universos de ficción. Es posible plantear como tendencia una evolución de la narrativa que, sin sustituir modelos, desplaza su punto focal desde los autores (storytelling) hacia los lectores convertidos en usuarios o navegantes (storyliving). Tal transición será efectiva en la medida en que las decisiones de los usuarios en los nuevos entornos hipertextuales no tengan un carácter básicamente dicotómico -elegir entre alternativas preconcebidas-, sino que afecten de modo fundamental a la historia y a los personajes, tal como puede vislumbrarse tímidamente tras el surgimiento de los primeros motores narrativos. De conformarse esta evolución, se plantea el problema epistemológico referido a la capacidad autorial de los usuarios, es decir, a la posibilidad de dotar de sentido a universos de ficción hipertextuales para obtener una experiencia narrativa satisfactoria (coherente, completa y con sentido) de su navegación. Estas transformaciones han conducido a postular la necesidad de reconfigurar las categorías tradicionales de autor, texto, lectura y narrativa (Landow), para poder dar razón de las nuevas narrativas surgidas a la luz de los medios digitales. El actual debate sobre el estatuto epistemológico de la ficción interactiva se planta dilucidar si es posible conferir a estas obras un carácter narrativo, teniendo en cuenta que la única linealidad existente es la que construye el usuario con sus trayectorias de navegación (perfectamente aleatorias, por otra parte), o bien, si es necesario redefinir y ampliar las actuales categorías narrativas, es decir, saber si es realmente posible una narrativa sin secuencia (algo hasta ahora consustancial al concepto de narración) o si es necesario replantear el propio concepto de narración para dar cabida a las obras de ficción interactiva. De manera provisional, parece razonable aceptar como hipótesis
de trabajo que la ausencia de linealidad no elimina la narrativa, ya que
lo que aparece desestructurado en el texto para hacerlo interactivo, es
reconfigurado linealmente por el usuario en su experiencia temporal de
navegación. |