Conectividad

Una manera de comprender en qué consiste la nueva situación epistemológica de la llamada revolución electrónica, la ofrece Pierre Lévy en su artículo Sobre la cibercultura, publicado por la Revista de Occidente en junio de 1998. Según Lévy, la evolución cultural podría describirse como la sucesión de tres fases:

  • La de la sociedades pequeñas y cerradas, de cultura oral, que vivían una totalidad sin universalidad
  • La de las sociedades "civilizadas", imperiales, que utilizaban la escritura e hicieron surgir una universalidad totalizadora
  • La de la cibercultura, que corresponde a la mundialización concreta de las sociedades, e inventa una universalidad sin totalidad

Lo común de estos tres tipos de cultura es la idea de universalidad. Mientras en el primero era posible el sentido, éste (la totalidad del conocimiento), era apenas local, restringido a la tradición, cerrado. En las sociedades modernas, debido al descubrimiento de la escritura, se hace posible una práctica de la universalidad entendida como la fijación del sentido (clausura semántica, según Lévy).

Así es como las obras se valoran en la medida en que sus mensajes pueden circular  por todas partes, independientemente de su proceso de producción: la obra escrita se hace autoexplicativa y la condición de universalidad, así entendida, se extiende a otras dimensiones de la cultura, en la medida en que su base se hace "textual".

En la tercera fase, el concepto de totalidad (y también las estéticas de la totalidad) es relativizado. Sin embargo, la idea de universalidad no desaparece, sino que se comprende de otra manera: ya no depende del cierre del sentido (de la clausura semántica), de la posibilidad de completar un trayecto, sino de la posibilidad de conectar muchos: la interconexión generalizada. "este universal no lleva a cabo su empresa totalizadora a través del sentido, sino que relaciona por medio del contacto, de la interacción general" (Lévy, 24). Y este modo de relacionar ya no es totalizador. Lo universal propio de la cibercultura, sería pues el deseo, la necesidad del conjunto y comunión de los seres humanos.

La pregunta que queda, frente al potencial expresivo del hipertexto de ficción sería entonces: ¿es el hipertexto el modelo "artístico" de la nueva situación epistemológica? ¿Cómo se debe plantear su modo  de ser?

Si para el relato literario moderno el núcleo expresivo derivaba de la dificultad del héroe para vivir una situación epistemológica propia de lo escrito (una realidad vivida más bien como incompleta, misteriosa, resistente a cualquier interpretación fácil o totalizadora y como algo que escapa a su juicio), para la hiperficción el núcleo expresivo debería, pues, derivar de la dificultad de vivir la nueva situación epistemológica: una realidad vivida tal vez como anarquía, desorden, aleatoriedad.

Temas relacionados:

Nueva situación epistemológica - El relato - El hipertexto de ficción

 
Universidad Javeriana - El relato digital - Jaime Alejandro Rodríguez - Foro abierto