¿Qué papel juegan los científicos en un escenario de posconflicto?

Coordinadoras:

Concepción Puerta:  Bacterióloga de la Pontificia Universidad Javeriana, inició su carrera de investigadora en el seno del Instituto de Inmunología del Hospital San Juan de Dios, contribuyendo al estudio de la respuesta inmune frente a Plasmodium falciparum y la secuenciación de péptidos y proteínas de tripanosomátidos.  Doctorada en Ciencias Biológicas por la Universidad de Granada (España). Es autora de publicaciones científicas de la especialidad y ha sido merecedora de varias distinciones por su trabajo en el área. Fundadora y líder actual del Laboratorio de Parasitología Molecular y del Grupo de Enfermedades Infecciosas. Actualmente es la Decana de la Facultad de Ciencias.

Juanita Ángel:  Médica del Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario con DEA en Biotechnologie de Universite De Paris VI y doctorado en Biologie Cellulaire de Universite De Paris XII. Tiene además un posdoctorado en Stanford University. Entre sus áreas de interés investigativo están la inmunidad de mucosas y la inmunogenética Es profesora y directora (e) del Instituto de Genética Humana de la Pontificia Universidad Javeriana.

En el contexto que reviste al país, que la Universidad investigue en sus problemáticas de salud con el propósito de brindar una mayor calidad de vida y bienestar a sus ciudadanos y, que además, socialice estos hallazgos, constituye una importante oportunidad de interacción con nuestra sociedad. En particular, en esta décimo tercera edición del Congreso de investigación, se buscó hacer énfasis no solo en lo que se investiga sino en cuál es la pertinencia de dicha indagación y cuáles son sus usos potenciales.

Adicionalmente, dado que la ética en el campo de la investigación biomédica cobra una especial relevancia, se generaron espacios para incluir aspectos como el cuidado y la seguridad de los individuos como sujetos de investigación e, incluso, de los animales utilizados como modelos biológicos en las exploraciones biomédicas. Finalmente, en momentos de diálogos para la búsqueda del fin del conflicto, la salud juega un papel esencial, de modo que también se discutieron los alcances y aportes de la investigación en la Javeriana en esta materia.

En el panel De la investigación biomédica a la salud integral se reunieron profesores, estudiantes y egresados de las facultades de Ciencias, Medicina, Odontología, Enfermería e Ingeniería y Ciencias de la Salud, de la Seccional Cali. Presentaron resultados de investigación sobre temas diversos como personalización del tratamiento de Helicobacter pylori; vulnerabilidad al Virus del Papiloma Humano en universitarios de Bogotá; relación entre infección oral periodontal, diabetes y enfermedad cardiovascular; desigualdades en la mortalidad por VIH Sida en Cali entre 1986 y 2012, y el Estudio Nacional de Salud Mental, entre otros.

Las reflexiones finales de este panel se centraron en el papel de los científicos en el posacuerdo. Algunos de los retos mencionados para este importante sector de la sociedad en ese nuevo escenario: eliminar barreras de acceso y resultados diferenciales del sistema de salud con las cuales no se puede pensar en la paz. Hacer diagnósticos municipales para pensar los territorios de una manera integral, por ejemplo entender en detalle las causas de mortalidad infantil en municipios de La Guajira. Salir de la burbuja académica, construir tejido social y formar a los universitarios para las nuevas realidades.

Los científicos son parte importante del proceso de construcción de paz. Unas de las reflexiones indica que su primer obligación frente al escenario actual es hacer bien lo que saben hacer, generar nuevo conocimiento, contribuir a la resolución de problemas, formar nuevos científicos, crear redes de colaboradores que impacten las regiones, comunicar a la sociedad en un lenguaje acertado lo que hacen e impulsar la transferencia y apropiación social del nuevo conocimiento generado.

Otro de los retos está en trabajar por un mayor acceso a la educación, a posgrados y a recursos que permitan realizar investigación de impacto, por lo que la ilusión es que una parte de recursos antes invertidos en la guerra puedan ser redireccionados para financiar investigación de mayor alcance, largo aliento y mayor impacto. Otra de las expectativas está en que con los avances en las conversaciones de La Habana se pueda llegar prontamente a las regiones apartadas, denominadas zonas rojas del país.

Resaltaron, además, que los estudios que realiza la Universidad Javeriana de salud mental y maltrato infantil, entre otros, han diagnosticado y ahora se centran en proyectos para mitigar los efectos de estas violencias.

 

                                                            

 

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