Actualidad
Solidaridad
Agosto 24, 2026

La solidaridad javeriana ha llegado a donde más la necesitan

La respuesta de la comunidad javeriana hacia las víctimas del terremoto del 10 de agosto se ha traducido en una movilización que reunió aportes económicos, ayudas en especie, donaciones de sangre y capacidades profesionales de distintas facultades, institutos y unidades de la Universidad. 

De acuerdo con la información obtenida, hasta el 18 de agosto se habían recogido cerca de 800 kilogramos de ayudas en especie, elementos de aseo y otros productos. Además, durante la jornada de donación de sangre en conjunto con la Cruz Roja, se recibieron 1.392 unidades de sangre, una respuesta que, de acuerdo con registros anteriores de la Javeriana, casi duplicó los niveles habituales de esta iniciativa desde 2001. 

Jornada de donación de sangre en la Universidad Javeriana


En cuanto a las donaciones económicas, la cuenta habilitada en la Compañía de Jesús alcanzó $112 millones recaudados. De ese total, $10 millones fueron entregados a Javeriana Cali para apoyar el albergue dispuesto en la casa los Farallones para las familias afectadas de los javerianos. 

Además de las donaciones recibidas a través de la campaña “Que nuestra ayuda llegue a donde más la necesitan” que se activó el 11 de agosto, la Universidad Javeriana también puso a disposición de las víctimas en el Chocó, Eje Cafetero y Cali su conocimiento, servicio y experiencia profesional en diferentes áreas, como, por ejemplo: 

De la Facultad de Ingeniería cinco ingenieros viajaron al Chocó para realizar una evaluación técnica de la infraestructura.  Allí inspeccionaron hospitales, iglesias, estaciones de Policía, alcaldías, instituciones educativas y otras edificaciones en los municipios recorridos. Este trabajo permitió identificar los daños causados por el terremoto y aportar criterios técnicos sobre las condiciones de las edificaciones y la posibilidad de que continúen en uso.  

Donaciones de la comunidad javeriana


A partir de esta primera misión, la Facultad plantea continuar un trabajo de acompañamiento técnico para formular recomendaciones, articuladas siempre con las instituciones responsables de la atención y la reconstrucción. 

 

Salud, medicamentos y conectividad 

Por su parte, la Facultad de Medicina se sumó a la respuesta con estudiantes y profesores voluntarios que participaron en la clasificación y revisión de medicamentos donados. El balance más reciente reportó ocho cajas de medicamentos verificadas en condiciones de calidad para su posterior envío a los territorios afectados. 

Mientras tanto desde el Instituto de Salud Pública, junto con autoridades de salud del departamento del Chocó, identificó la necesidad de medicamentos especializados que no han sido cubiertos por las donaciones recibidas, entre ellos broncodilatadores, vasopresores, diuréticos, trombolítico, y se avanzó en la gestión de recursos para su adquisición. 

Además, se gestionó la consecución de 37 dispositivos de conexión a internet para 22 municipios del Chocó con el objetivo de recuperar la conectividad de la población y acceder a las alternativas de apoyo psicosocial, de manera virtual, para las personas afectadas. Al momento del reporte, 13 de ellos ya habían sido recibidos y el restante estaba en camino. 


 

 
Acompañamiento emocional y salud mental 

La Universidad también activó sus capacidades de acompañamiento psicosocial para atender los efectos emocionales de la emergencia, tanto en las comunidades afectadas como entre estudiantes, profesores y administrativos javerianos. 

La estrategia “Javeriana Contigo”, articulada por las vicerrectorías Académica, Administrativa y del Medio Universitario, puso en marcha espacios de expresión y contención emocional a la que se inscribieron 30 administrativos y profesores javerianos. Se identificó y contactó a 795 estudiantes procedentes de las zonas afectadas, quienes recibieron información sobre las alternativas de acompañamiento disponibles, así como a 19 colaboradores, de los cuales 6 reportaron dificultades con sus viviendas en las zonas del desastre natural. 

Entre las herramientas de salud mental puestas al servicio de esta coyuntura está Mentes Colectivas, una iniciativa de las facultades de Medicina, Psicología, Enfermería e Ingeniería que ofrece acompañamiento gratuito y remoto, escucha activa, primeros auxilios emocionales y herramientas de psicoeducación. 

A esta estrategia se suman recursos como ENMENTAL, dirigido especialmente a niñas, niños, adolescentes y jóvenes, y Mental Punto de Apoyo, orientado al cuidado comunitario, individual y colectivo de la salud mental. 

En paralelo, la Facultad de Psicología y el Instituto de Salud Pública capacitaron a más de 50 miembros de los equipos de respuesta inmediata del Instituto Nacional de Salud en primeros auxilios psicológicos, y avanzaron en la estructuración de acompañamiento psicosocial para territorios como Istmina y la región del San Juan. 

 

Acompañamiento jurídico y humano para las personas afectadas y rescatistas 

Los consultorios jurídicos de la Javeriana de Bogotá y su seccional en Cali pusieron al servicio de las comunidades en Pereira y Quibdó asesoría jurídica gratuita, presencial y virtual, para personas afectadas por el terremoto, con el apoyo de la Diócesis de Quibdó, la Fundación Cáritas Pereira y la Fundación Servicio Jurídico Popular. Su orientación está enfocada en atender temas relacionados con vivienda, servicios públicos, seguros, trabajo, arrendamientos, créditos, registro de damnificados, trámites de emergencia y convivencia familiar. La atención inició en Pereira y se proyectó con aliados en Cali y Chocó, entre ellos organizaciones sociales y eclesiales presentes en los territorios. 

Así mismo, desde Javeriana Cali se movilizaron 48 residentes de urgencias, ortopedia y anestesiología para atender a 200 pacientes en las primeras horas después del terremoto y, con ayuda de los estudiantes de Gastronomía y Artes Culinarias, se ha ofrecido más de 1.100 comidas a rescatistas en las zonas afectadas, gracias a las donaciones que han llegado desde Bogotá. 

Así, desde la Javeriana y su comunidad educativa el amor y la solidaridad hacia las víctimas se expresó a través de las donaciones y la ayuda inmediata con conocimiento especializado, acompañamiento emocional y capacidades académicas y profesionales.