Bioeconomía, una estrategia
ambientalmente amigable con el planeta

 

Elizabeth Hodson, profesora emérita de la Pontificia Universidad Javeriana,
recibe del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura
el reconocimiento Cátedra IICA en Bioeconomía por sus contribuciones al conocimiento científico del país.

Por: María Daniela Vargas Nieto

Implementar alternativas eficientes y razonables para enfrentar la grave situación del deterioro, agotamiento y contaminación ambiental, ocasionados por la actividad humana, es un requerimiento urgente el planeta. De hecho, también es un imperativo ético cambiar la dependencia de las prácticas extractivas y de los sistemas productivos basados en la energía fósil por el uso de energías renovables, energías amigables con el ambiente.

Con esto en mente, este viernes 7 de junio se llevó a cabo el homenaje Cátedra IICA en Bioeconomía a Elizabeth Hodson y el lanzamiento del libro La bioeconomía: Un nuevo marco para el crecimiento sostenible en América Latina. Se trató de un espacio diseñado por la Pontificia Universidad Javeriana, la Editorial Javeriana y Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), para reconocer a la microbióloga y profesora emérita javeriana, Hodson, por su trayectoria y avances académicos en estudios bioeconómicos como alternativa estratégica para el uso de los recursos biológicos renovables, de sus interacciones con las actividades humanas y los avances en términos científicos y tecnológicos desarrollados con base en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

De acuerdo con Luis Miguel Renjifo, Vicerrector de Investigación de la Pontificia Universidad Javeriana, la bioeconomía es "...una respuesta estratégica hacia un nuevo modelo socioeconómico ambientalmente amigable que ha surgido y cobra mayor fuerza cada día pues es el instrumento ideal para atender los desafíos de seguridad alimentaria, reducción de deshechos y cambio climático", añadió.
 

Por otro lado, el concepto bioeconomía fue acogido por investigadores de la Pontificia Universidad Javeriana en 2007 como parte de las actividades entre países de América Latina y el Caribe. El proyecto ALCUE-KBBE (Knowledge Based Bio-Economy) es un ejemplo de esto, pues en él países como Argentina, Brasil, Chile, Costa Rica, México y Colombia fueron los casos de estudio de Eduardo Trigo, Guy Henry y Elizabeth Hodson, quienes analizaron sus desarrollos tecnológicos en bioeconomía.

En este evento, Moisés Wasserman, expresidente de la Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, reconoció que "La bioeconomía es la mejor y la más equilibrada herramienta para la compensación del daño medioambiental, pues bien entendida y bien usada puede ser una estrategia eficiente para el país".

Este evento también contó la participación de Gautier Mignot, embajador de Francia en Colombia; Franck Rivano, representante del Centro de Cooperación Internacional en Investigación Agronómica para el Desarrollo (CIRAD), y Manuel Otero, Director General del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), quienes han incidido en la conformación del Foro Nacional de Bioeconomía en abril de 2017, COLIFRÍ y la Asociación Colombo-Francesa de Investigadores.  

Finalmente, es importante mencionar que, la innovación en las interacciones con la biomasa, así como su circularidad ambiental implícita, hacen de la bioeconomía el instrumento ideal porque posibilitan el desarrollo socioeconómico y el bienestar de las comunidades.