Pájaros, bandoleros y sicarios.
Para una historia de la violencia en la narrativa colombiana
   (Un enfoque desde la Historia de las Mentalidades)  
 
Relación entre literatura e historia de las mentalidades  

 

 Introducción
 

Relaciones entre literatura e historia de las mentalidades

 

El proceso modernizador en Colombia

 La violencia en Colombia
 Estudio del personaje abyecto
 Ejercicios de análisis: Pájaros, bandoleros y sicarios
 

Crónicas de la violencia de los años 50. El Pájaro

 Crónicas de la violencia guerrillera. El Bandolero
 Crónicas de la vilencia del narcotráfico. El Sicario
 Constancias y congruencias
 

Bibliografía

 

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Parece haber un punto de contacto claro entre la historia de las mentalidades y la historia literaria cuando ésta se dedica a "rastrear" lo que podríamos llamar los temas favoritos propios de la historia de las mentalidades: la muerte, la vida cotidiana, la fiesta, etc.; de modo que lo que hermanaría estos dos géneros historigráficos sería su campo de acción, su temática. Sin embargo, si bien esta condición puede dejar bien parado al historiador literario, en cambio genera una pregunta aún más compleja para el historiador de las mentalidades: la de la pertinencia de la literatura como fuente histórica.

Desde una perspectiva distinta, existiría otra manera de hermanar historia literaria e historia de las mentalidades y sería deslizando el énfasis hacia éste ultimo género, de modo que lo que haría el historiador de las mentalidades sería emplear la fuente literaria y ponerla al servicio de sus propósitos. Esto suele suceder en casos en que la literatura se vuelve una fuente importante (tal vez por escasez de otras, como el testimonio o las fuentes iconográficas y arqueológicas).

Para Vovelle, sin embargo, el asunto se podría resolver en la medida en que las dos estrategias se pudieran complementar con base en lo que él llama una historia total o vertical "que toma el hecho para intentar analizarlo (a través del hilo del tiempo) en todas sus prolongaciones, hasta la complejidad de las producciones más sofisticadas de lo imaginario, lo cual incluye, la religión, la literatura y el arte, en una palabra, la ideología en sus formas elaboradas" (Vovelle, 42).

Es entonces cuando resulta importante retomar la diferencia base entre ideología y mentalidad. Vovelle propone la discusión desde el punto de vista de una posible autonomía de la noción de mentalidad frente a la de ideología. En principio, una historia de las ideologías estaría del lado de la mirada sobre las élites, mientras que la historia de las mentalidades estaría del lado de una mirada sobre los marginados y los desviados. Tanto ideología como mentalidad serian conceptos que responden a "dos herencias diferentes, dos modos de pensar: una mas sistemática y otra voluntariamente empírica..." (Vovelle, 13).

Habría dos caminos para decidir sobre una autonomía del concepto de mentalidad: de un lado, el examen de su inscripción en el de ideología. De otro, forzar su posible comportamiento independiente. En el primer caso, habría varias interpretaciones de dicha inscripción: la primera vería la mentalidad como la traducción de un nivel inferior de ideología, como las huellas de una ideología hecha trizas y la segunda apuntaría a ver la mentalidad mas bien como resistencia, como identidad preservada y auténtica más allá de la contingencia ideológica. Quienes optan por una consideración de la autonomía del concepto de mentalidad, acuden por lo general a los términos "inconsciente colectivo" o "imaginario colectivo", nociones que remiten a la autonomía de una aventura mental colectiva que obedece a ritmos y causalidades propias, aparentemente independiente de todo determinismo socioeconómico y sin referencia a las ideologías constituidas (Vovelle, 16).

A nuestro entender, el uso de la noción de mentalidad en literatura debe ir ligado al de "ideología" (definida desde la perspectiva sociocrítica), ya sea que se entienda aquí mentalidad como "traza" o como "resistencia" ideológica. Sólo así, creemos, es como podríamos entender la calificación de "testimonio insoslayable" que finalmente hace Vovelle cuando se refiere a la literatura. Siguiente

  Jaime Alejandro Rodríguez
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