Pájaros, bandoleros y sicarios.
Para una historia de la violencia en la narrativa colombiana
   (Un enfoque desde la Historia de las Mentalidades)  
 
El estudio del personaje abyecto  

 

 Introducción
 

Relaciones entre literatura e historia de las mentalidades

 

El proceso modernizador en Colombia

 La violencia en Colombia
 Estudio del personaje abyecto
 Ejercicios de análisis: Pájaros, bandoleros y sicarios
 

Crónicas de la violencia de los años 50. El Pájaro

 Crónicas de la violencia guerrillera. El Bandolero
 Crónicas de la vilencia del narcotráfico. El Sicario
 Constancias y congruencias
 

Bibliografía

 

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¿Existe alguna diferencia entre el personaje que protagoniza la violencia de los años cincuenta y la más cercana? ¿El personaje depende de ese tipo de violencia? ¿Qué representa en cada caso el personaje, cuáles son sus roles, cuáles sus evoluciones? Estas preguntas enmarcaron la observación que se hizo de los personajes de las tres obras seleccionadas, teniendo en cuenta que su papel no es sólo estético o estructural, sino representativo y simbólico. Partimos del hecho de que de las distintas estrategias de identificación con que cuenta la narrativa, el personaje -en este caso, cargado de acciones, roles y símbolos- es el elemento de la estructura del texto que mayor posibilidad de mediación provee al momento de explorar la mentalidad colectiva que nos interesa.

¿Qué tipo de "héroe" es el protagonista de nuestros relatos? ¿Acaso un héroe moderno? ¿Se puede hablar ya en la novela de sicarios de un héroe posmoderno? ¿En qué sentido? ¿No son los protagonistas en realidad, todos, héroes abyectos?

Alvaro Pineda Botero, en su artículo: La trayectoria del héroe: de la megalopsíquia a la abyección (o la dilución dl sujeto) , nos advierte dos cosas que sirvieron de referencia a la hora de analizar las obras seleccionadas: una es que la novela (colombiana) de la violencia de los 60 y 70 ya está llena de héroes abyectos, con frecuencia disfrazados con el velo de la lucha política. La otra es que, pese a que en Colombia no podemos hablar de una burguesía liberal democrática generalizada (que es una condición para la aparición en el escena real del héroe abyecto), en cambio otras realidades como el debilitamiento de las jerarquías, la caída de los valores morales tradicionales, y el resentimiento general, hacen propicio un ejercicio de la hybris  es sus más altos grados: masacres, terrorismo, asesinatos indiscriminados y un hecho alarmante: la guerrilla ya no posee banderas políticas que legitimen sus acción y parecen motivadas únicamente por lo económico.

Así define Pineda Botero al héroe abyecto:

... descendiente del esclavo , el mendigo, el tonto y el loco: los encarna y representa a todos, pero viene armado de una carga centenaria de resentimiento y de una fuerza vengativa y destructiva... En él es máximo el ejercicio de la hybris. En el pasado, su risa era simple expresión de alegría y olvido. El, abyecto ríe también, pero el tono de su risa es el  terror. La alegría se ha convertido en locura. Y su nihilismo es creciente. [Como en el Uebermensch nitzcheano] actúa sin el aval de los dioses, sin justificación racional o externa; no encarna ideales colectivos; su interior es un caos, un laberinto o mejor un abismo. Su creatividad y su ingenio están orientados hacia la destrucción y la hybris. Pero no supera el caos ni la multiplicidad de su alma y termina en lo sanguinario. La locura, que parecía fingida en la representación saturnal, ahora es real. Y si antes podía burlarse de sí mismo, ahora está dispuesto a hacerse daño, a llegar incluso al suicidio (Pineda, 224).

Con el ánimo de vincular las obras seleccionadas, ensayamos la hipótesis de que el héroe violento en la novela colombiana es en realidad un héroe abyecto arropado con máscaras que van desde la vinculación ideológica a un partido, hasta la ausencia misma de la máscara en los sicarios, pasando por la careta del ideal revolucionario. Siguiente

  Jaime Alejandro Rodríguez
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