Pájaros, bandoleros y sicarios.
Para una historia de la violencia en la narrativa colombiana
   (Un enfoque desde la Historia de las Mentalidades)  
 
Introducción  

 

 Introducción
 

Relaciones entre literatura e historia de las mentalidades

 

El proceso modernizador en Colombia

 La violencia en Colombia
 Estudio del personaje abyecto
 Ejercicios de análisis: Pájaros, bandoleros y sicarios
 

Crónicas de la violencia de los años 50. El Pájaro

 Crónicas de la violencia guerrillera. El Bandolero
 Crónicas de la vilencia del narcotráfico. El Sicario
 Constancias y congruencias
 

Bibliografía

 

Volver al índice anterior

En un trabajo anterior sobre novela colombiana contemporánea, me preguntaba si podría haber alguna conexión entre el hecho de que en Colombia no haya existido un movimiento de vanguardia literaria, tal como se había presentado en otros muchos lugares de Hispanoamérica, y la debilidad de los gestos posmodernos en la novelística reciente .

Al querer profundizar en la cuestión, me encontré posteriormente con la hipótesis propuesta por el filósofo colombiano, Rubén Jaramillo Vélez , según la cual, nuestro país posee una peculiaridad idisosincrática que consiste básicamente en la postergación de una vivencia plena de la modernidad, y que se reflejaría en actitudes concretas como la intolerancia y sobre todo la violencia extendidas. Esta hipótesis conduce necesariamente a enfrentar la posibilidad de rastrear lo que podríamos llamar una genealogía particular de dicha peculiaridad. Un intento en este sentido lo realizó el historiador Daniel Pecáut  cuando propuso en su momento que nuestra experiencia no había podido ser plena porque una serie de bloqueos de tipo cultural y político habrían hecho que la entrada de la modernidad a nuestro país se hubiera hecho por "vía negativa", de modo que lo que habríamos experimentado finalmente habría sido una pseudo o, mejor, para-modernidad.

Ahora, el fracaso del proyecto moderno en Colombia podía enfocarse desde dos perspectivas: 1) como fracaso ideológico; o bien, 2) atendiendo a la observación y examen de ese conjunto de ideas y creencias que se habría ido conformando como resultado de los vaivenes y paradojas de nuestro proceso de modernización, hasta constituir una mentalidad, es decir, una respuesta al mundo distinta, en todo caso -siguiendo a Vovelle-, de un pensamiento claro o de una elaboración cultural, que tendería a favorecer los signos de la modernidad sin asumirla en su esencia.

El trabajo que entonces emprendí favoreció este segundo enfoque, examinando uno de los aspectos más dolorosos de nuestra para-modernidad: la violencia. En realidad, lo expuesto aquí es una apretada síntesis de lo que, a modo de ejercicio, está escrito en forma más extensa en otro lado: el seguimiento de lo que podríamos llamar la evolución del personaje protagonista de la violencia colombiana, en íntima relación con la revisión de los distintos experimentos de modernización socio-política del país. Por tratarse de un ejercicio, sólo se trabajaron tres momentos de nuestra contemporaneidad -que podrían reflejar tres tipos de violencia-, a través del análisis de los protagonistas que la encarnan: el "pájaro" (asesino de la llamada "violencia" de los años cincuenta), el guerrillero (y su versión "rústica": el bandolero) y el sicario. Para  llevar a cabo estos propósitos, el trabajo se dividió en dos partes: una primera de discusión de los marcos de referencia y una segunda, el ejercicio mismo de análisis de los personajes en un corpus seleccionado de narrativa colombiana contemporánea. Siguiente

  Jaime Alejandro Rodríguez
Volver al índice anterior