¬

Antonio Curcio Altamar
El paradigma tradicional

¬

Bodgan Piotrowsky
Literatura y realidad nacional

¬

Raymond Williams
Ideología y regiones

¬

Alvaro Pineda Botero
Del mito a la posmodernidad
La fábula y el desastre

¬

Luz Mery Giraldo
Búsqueda de un nuevo canon
Ciudades Escritas
Ellas cuentan
Cuentos de fin de siglo
Cuentos y relatos de la literatura colombiana
¿Dónde estamos? (a manera de epílogo)

 

Ricardo Burgos
Ciencia Ficción en Colombia

 

María Mercedes Jaramillo, Betty Osorio y Ángela Inés Robledo
Literatura y diferencia

 

Augusto Escobar Mesa
Ensayos y aproximaciones a la otra literatura colombiana

 

Juan Gustavo Cobo Borda
Silva, Arciniégas, Mutis y García Márquez

 

Henry González
La minificción en Colombia

 

Oscar Castro García
Un siglo de erotismo en el cuento colombiano

 

Johann Rodríguez-Bravo
Tendencias de la narrativa actual en Colombia

  Silvana Paternostro
Colombia's New Urban Realists

¬

Gina Ponce de León
Panoarama de la novela colombiana contemporánea

¬

Jaime Alejandro Rodríguez
Posmodernidad literaria
Narradores del XXI. Cuatro cuentistas colombianos

  María Helena Rueda
La violencia desde la palabra
  María Elvira Villamil
La narrativa colombiana reciente

¬

La novela policiaca en Colombia
Hubert Poppel


Posmodernidad literaria: Jaime Alejandro Rodríguez

En la segunda parte del libro de Rodríguez: Posmodernidad, literatura y otras yerbas (Bogotá: Universidad Javeriana, 2000), titulada Novela y posmodernidad, el autor analiza algunas novelas colombianas contemporáneas a partir de la relación entre literatura y posmodernidad. En los dos primeros ensayos, plantea la existencia de rasgos posmodernos en parte de la narrativa reciente, lo cual evidenciaría la configuración de una conciencia estética. Incluye también un estudio acerca de De sobremesa y cinco reseñas que señalan el perfil posmoderno de las obras analizadas.

Novela y posmodernidad: la narrativa colombiana de fin de siglo
La literatura posmoderna considera la escritura como el modelo del mundo y sigue los parámetros de una estética de fuerzas, según la cual la producción de la obra está en manos del lector. En consecuencia, lejos de la recepción pasiva, se le exigen nuevas competencias para que esté en capacidad de asumir lo fragmentario y lo inestable. Esta potenciación de la obra requiere otro tipo de recepción, lo cual puede producir paradójicamente la indiferencia del lector, el esquematismo de las obras y la superficialidad.

La literatura posmoderna también se identifica por su carácter antidiscursivo, que se manifiesta en dos direcciones: la ostentación y el ornamento. La primera está relacionada con la metaficción como proceso de autociencia, que denuncia el carácter ficticio de la obra. La segunda es, ante todo, un impulso hacia la intertextualidad que, favorecido por una actitud relativista, convierte la creación en un acto de bricolaje: el autor es básicamente un compilador de materiales fragmentarios. Ante este debilitamiento de las categorías de originalidad, presencia y significación nace una nueva superficialidad.

En la novela posmoderna, este carácter antidiscursivo busca superar el agotamiento de las fórmulas modernas, siguiendo tres caminos: las llamadas no escuchadas planteadas por M. Kundera en El arte de la novela: el juego, el sueño, la síntesis intelectual y el tiempo; el origen antidiscursivo del género analizado por J. Kristeva en El texto de la novela y las transformaciones de la línea narrativa señaladas por Walter Ong.

Algunos ejemplos de esta búsqueda antidiscursiva son La vida: instrucciones de uso (George Perec), Entre Marx y una mujer desnuda (Enrique Adoum), Moriás lejos (José Emilio Pacheco) y Azotando a la doncella (Robertt Coover), obras centradas en el nuevo saber-hacer y saber-vivir del mundo posmoderno.

Otras dos tendencias de la novela posmoderna, relacionadas más con una estructura leve, se evidencian en obras que funcionan en la esfera cognitiva o según modelos de bricolaje; por ejemplo, Una sombra ya pronto serás de Oswaldo Soriano y las novelas de Manuel Puig, respectivamente. En una posición extrema se encuentra el silencio, representado por la obra narrativa de Samuel Beckett.

En el caso de la narrativa colombiana contemporánea, el ingreso a la modernidad se da por una dinámica de discontinuidad y recuperación, se observa una liberación del género, así como una fuerte tensión entre escrituras moderna y posmoderna.

Algunas novelas colombianas con tendencia posmoderna son Trapos al sol (Julio Olaciregui), El álbum secreto del sagrado corazón (Rodrigo Parra Sandoval), Las puertas del infierno (José Luis Díaz Granados), La otra selva (Boris Salazar), La ciudad interior (Fredy Tellez), La ceremonia de la soledad (Fernando Cruz Kronfly), Cárcel por amor (Alvaro Pineda Botero), Una lección de abismo (Ricardo Cano Gaviria) y Los cuadernos de N (Nicolás .Suescún). En estas obras son evidentes gestos posmodernos como la tendencia hacia la antidiscursividad, la fragmentación del sujeto, la metaficción, etc.

Examen de la metaficción en algunas novelas colombianas recientes
En este ensayo, el autor analiza la presencia de rasgos metaficcionales como la tematización del proceso de escritura, el planteamiento de líneas de equivalencia entre el lenguaje y la realidad, la exigencia de competencias narrativas no habituales y algunas expresiones de autoconciencia, en once novelas colombianas publicadas entre 1983 y 1991: Mujeres amadas (Marco Tulio .Aguilera Garramuño), La ceniza del libertador (Fernando Cruz Kronfly), Las puertas del infierno (José .Luis Díaz Granados), El visitante (Elías Flórez Broom), La muerte de Alec (Darío Jaramillo Agudelo), Transplante a Nueva York (Alvaro Pineda Botero), La otra selva (Boris Salazar), Reptil en el tiempo (María Helena .Uribe), El álbum secreto del Sagrado Corazón (Rodrigo .Parra Sandoval, ) La ciudad interior (Fredy Tellez) y Trapos al sol (Julio .Olaciregui).

Una de las consecuencias del papel protagónico otorgado a la escritura es la imposibilidad de distinguir entre lenguaje y realidad. Si a esto se suma la inclusión de autorreferencias, descripciones de los procesos de creación y de recepción, así como la presencia de voces múltiples, estrategias de autodestrucción, ataques contra la lógica tradicional del relato y juegos intertextuales, es innegable que el lector debe desarrollar competencias no habituales para convertirse en el productor de la obra.

Si bien la presencia de rasgos metaficcionales en algunas novelas no constituye una tradición, sí configura uno de los medios para superar el bloqueo de la narrativa colombiana en su búsqueda de la modernidad.

Mundo como escritura en De sobremesa
Tras aceptar que la lectura de De sobremesa conduce al lector hacia la irrealidad, J.A. Rodríguez sugiere una lectura posmoderna de esta novela a partir de la estrategia de desrealización planteada por Silva.

La noción de desrealización, o desplazamiento de lo real, se configura en torno a la polémica acerca del sentido del arte en la sociedad tecnificada. La posición de la estética moderna al respecto encuentra en la obra de Baudelaire su primera manifestación, pues en ella se propone la presencia de un yo abstracto que pueda distanciarse de lo real, la elaboración de un universo formal que pueda anteponerse al caos empírico, así como el cuestionamiento del lector y la existencia de una conciencia del lenguaje poético cercana a la vivencia mística. La consecuencia ontológica de todo esto es la renuncia a la objetividad del mundo y la recuperación del misterio. Es decir, se verifica un desplazamiento de lo real hacia lo irreal.

Casi cuarenta años después de la aparición de la obra de Baudelaire, De sobremesa plantea la misma polémica en el marco del conflicto entre modernidad histórica y modernidad estética. Y ese cuestionamiento por el sentido del arte evidencia una conciencia moderna, que se expresa en cuatro rasgos: presencia del poeta como protagonista del relato y desarrollo de su capacidad de crítica social, intertextualidad y puesta en abismo. Los dos últimos, de carácter formal, manifiestan una noción moderna de desrealización, gracias a la yuxtaposición de la escritura de las lecturas y la destrucción de límites entre ficción y realidad. Las implicaciones de esta ruptura moderna conducen hacia la irrealidad, aspecto clave en la lectura posmoderna de la novela, pues en ese espacio irreal el énfasis recae en la autorreferencialidad: el mundo se ha convertido en escritura.

Esta mirada posmoderna resalta la existencia de una escritura metaficcional y la necesidad de replantear la genealogía de la novela en Colombia, a partir de un sistema de factores socioculturales y afinidades creativas, que permita analizar las relaciones literarias en un contexto internacionalizado.

Reseñas

Cárcel por amor: relaciones tormentosas
La lectura posmoderna de esta obra de Alvaro Pineda Botero resalta seis temáticas: intertextualidad (la transformación de Cárcel de amor, de Diego de San Pedro en Cárcel por amor), destrucción de los límites entre realidad y ficción, expresiones de autoconciencia que dirigen la atención hacia el parergon (atención a lo marginal), desplazamiento de la palabra por la imagen, construcción de una estructura simbólica en torno a las mariposas y ocultamiento del autor.

El talón de María: creer a pesar de todo
Esta novela de Juan Manuel Silva hace una crítica deconstructiva de las estructuras autoritarias, específicamente, de las creencias religiosas, mediante tres estrategias: la parodia, lo fantástico como mecanismo de desmonte de lo verosímil y una escritura barroca.

Cartas cruzadas: una lección de realismo
La segunda novela de Jaramillo Agudelo, además de potenciar el género epistolar y su evidente ocultamiento del autor, se erige como una lección narrativa al combinar de manera eficaz tres características del realismo: la elaboración de la singularidad de los escenarios -el mundo académico universitario y la sociedad antioqueña en la década de los setenta-, la construcción de una historia interesante y el desarrollo de su potencial simbólico.

Posmodernidad literaria en El último diario de Tony Flowers
Esta obra de Escobar Giraldo no sólo presenta características generales de la escritura posmoderna como la destrucción del límite entre realidad y ficción al convertir la escritura en modelo del mundo, el cuestionamiento de la autoridad tanto del diario como del autor, el énfasis en la metaficción, el recurso a diferentes niveles de intertextualidad y la participación activa del lector. Además, utiliza estas estrategias para relevar el espíritu de la época en las actitudes irracionales, cosmopolitas y mundanas de los personajes.

Aventura literaria en tres actos
Esta reseña valora Opio en las nubes, Metatrón y El camino del caimán -obras ganadoras de los Premios nacionales de Colcultura entre 1992 y 1995- como manifestaciones de las nuevas posibilidades narrativas, tras la liberación del género respecto a los fines políticos o moralistas.

El análisis de la obra de Chaparro se basa en algunos elementos de las reseñas de Juan Manuel Silva y Alvaro Pineda Botero, para explicar por qué en el mundo narrativo de Opio en las nubes la posmodernización ha concluido. De la primera retoma la valoración positiva en función de la espontaneidad de la novela y su carácter de ruptura, así como el recurso a la segunda reseña, pues Pineda señala la debilidad de lo anecdótico, la identidad difusa de los personajes, la despreocupación total frente a lo ideológico, lo comunicativo y lo didáctico, como las características que evidencian el distanciamiento respecto a novelas modernas como ¡Qué viva la música!

La novela Metatrón, según Cristo Figueroa, expresa la cultura como texto vivo mediante una escritura manierista. Además, en el aspecto temático, se alejaría de lo posmoderno debido a la existencia de una visión ordenada del mundo, verdades objetivas y principios trascendentes que, en conjunto, sugieren la recuperación de una unidad perdida.

El camino del caimán se presenta como una estrategia de resistencia cultural, que propone la unión de mito e historia, oralidad y escritura, además de plantear rupturas importantes del canon tanto a nivel micro, con la alternativa de voces de una comunidad marginada, como a nivel macro, con la utilización de fragmentos de habla, el debilitamiento de la anécdota y el ocultamiento del autor.


Subir


Programa de actividades

 ¬

Reseñas

 ¬

Foro virtual

 ¬

Talleres virtuales

 ¬

Ensayo final

 ¬

Manual de novela colombiana

 ¬

Síntesis de Modelos historiográficos

 ¬

Bibliografía virtual

 ¬

Bibliografía general

 ¬

Novela Colombiana en la red

 ¬

Contacto académico

 ¬


Pontificia Universidad Javeriana