El llamado de las universidades jesuitas a la transformación social Publicado en: jue, 12 nov 2020 18:21:00 -0500
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En el marco de la celebración del aniversario 74 de la Pontificia Universidad Católica de Ecuador (PUCE), el 4 de noviembre se llevó a cabo, en una transmisión de Zoom, el "Foro de rectores: la universidad jesuita en tiempos de transformación social" en el que participó el rector de la Universidad Javeriana, P. Jorge H. Peláez, S.J., junto con sus homólogos el P. Eduardo Silva Arévalo, S.J., de la Universidad Alberto Hurtado de Chile y el P. Fernando Ponce León, S.J., rector de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador. 

El encuentro de rectores se enfocó en reflexionar sobre el modo de actuar de las universidades confiadas a la Compañía de Jesús en tiempos convulsos, de transformación social, recesión económica, crisis ambiental, así como el papel de la pandemia del covid-19 en el agravamiento de la inequidad social de los países. Así, a lo largo de las intervenciones quedó de manifiesto que para hacer esto posible sus universidades necesitaron de una sólida institucionalidad, una consciencia de los contextos nacionales y mundiales que se materializara en acciones concretas, al igual que seguir las tres funciones sustantivas de la misión educativa jesuita: docencia, investigación y servicio a la comunidad. Funciones que, como afirmaron, se traduce no solo en ser instituciones generadoras de conocimiento sino espacios para el acompañamiento personal propio de la pedagogía ignaciana.

Por tal motivo, el P. Peláez expresó que el actuar de la Javeriana en concordancia a estos preceptos se desarrolló desde cuatro verbos o ejes, "el primer verbo es conectar: necesitamos unas universidades jesuitas conectadas con las expectativas, ilusiones y temores de los jóvenes. Conectada con los retos de generación en empleo, producción y competitividad. El segundo verbo es escuchar: el papa Francisco nos lo dice, tenemos que escuchar los gritos de los pobres, la tierra, los jóvenes. Por eso, nuestras universidades deben ser casa de la sabiduría donde todas estas voces y relatos puedan ser escuchados. El tercer verbo, discernir: puesto que la universidad tiene que ser faro de sensatez donde los argumentos sean lo que cuente y la data robusta sea lo importante, para no descalificar desde las emociones. Por último, el cuarto verbo, esperar: tener un lenguaje de esperanza que no quiere decir que seamos vendedores de ilusiones, sino lograr salir adelante a través del trabajo en equipo".

Dicho lenguaje de esperanza. en medio de los llamados de las comunidades vulnerables, fue reconocido también por el P. Ponce quien resaltó que, "el compromiso transforma a quien se compromete. Si nuestro compromiso se reduce a mandar comunicados cumpliremos expectativas, pero no nos comprometeremos a nada sin hacer los cambios internos. (...) Para entrar en nueva cultura hay que hacerlo desde el diálogo. Quien entra a dialogar tiene que saber quién es y qué tiene que decir, nosotros como universidades católicas desde la identidad y filosofía humanista tenemos algo que decir, no que vender o publicitar. Tenemos una propuesta, que en nuestro caso es un modelo formativo". 

Así, la identidad institucional y pedagógica de estas universidades se complementa en la fe para brindar formación integral como lo explicó el P. Silva: "no hay cristianismo sin los aportes de la universidad. No hay universidad sin el aporte de la iglesia. La razón purifica nuestra fe, una razón que no se reduce a lo disciplinar, sino que es ampliada por la fe". 

Luego de una sesión de preguntas del público a los rectores invitados, el encuentro finalizó con una síntesis del reto de la universidad jesuita que, fiel a su identidad de institución educativa religiosa, con una filosofía y propuesta de acompañamiento, tiene el compromiso de mirar hacia el futuro y anunciar esperanza en todos los contextos.

Aquí puede ver el conversatorio completo