La historia de la pianista colombiana Maruja Hinestrosa y su herencia eterna

La historia de la pianista colombiana Maruja Hinestrosa y su herencia eterna

Transcurría la década de 1920 y en Pasto, a poco más de 820 km de Bogotá, resonaba el eco de las notas musicales de la joven pianista María de la Cruz Hinestrosa Eraso, quien con apenas 14 años empezaba a aprender a tocar el teclado y a dar sus primeros pasos en lo que sería su camino como pianista insignia de la región.

Esta mujer de manos y sonrisa delicada, recordada por su obra El Cafetero, y que falleció en el 2002, volvió a sonar con fuerza doce años más tarde, gracias al libro Maruja Hinestrosa: La identidad nariñense a través de su piano, publicado por el musicólogo javeriano Luis Gabriel Mesa Martínez.

Él se ha encargado de reconstruir la obra de Maruja Hinestrosa con el ánimo de no dejar sucumbir un mundo de composiciones creadas en medio del machismo musical de la época y que formaron la imagen de una artista valiente y polifacética.

¿Quién fue Maruja Hinestrosa?

‘Marujita’, como le decían los más allegados, nació el 16 de noviembre de 1914 en Pasto, Nariño, y motivada por sus padres, Julia y Roberto y las hermanas religiosas del Colegio Sagrado Corazón de Jesús y del Liceo La Merced Maridíaz, de quienes recibió su formación académica y musical, encontró una vocación que con el tiempo fue tomando un espíritu rebelde.

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Maruja Hinestrosa realizó su primera composición a los 14 años.

Al parecer, dicha rebeldía fue influenciada por una de las religiosas, como lo recuerda Luis Pazos Moncayo, amigo cercano de la compositora: “Doña Maruja quería mucho a las monjitas. Sobre todo porque una de ellas, la monja Celina Pereira, tendía a ser muy reaccionaria, de izquierda. Ella se atrevía a usar palabras que yo personalmente no he podido escuchar en monja alguna, y tanto a mí como a doña Maruja nos fascinaba oírla”.

Entre las memorias citadas por Luis Gabriel Mesa en el libro Maruja Hinestrosa: La identidad nariñense a través de su piano, la compositora narraba sobre la rigurosidad limitada en contra de repertorios etiquetados como populares o con un sello diferente al clásico.

 

“Me dieron permiso para que yo tocara en el piano del colegio durante los recreos, ¡Pero no la música popular! (…), no se podía tocar una piecita porque era el pecado más grande. Entonces yo aprovechaba cuando no estaban las monjas, cuando se oía el ruido de las calles”, libro Maruja Hinestrosa: La identidad nariñense a través de su piano por Luis Gabriel Mesa Martínez.

 

Pero Hinestrosa logró sacar adelante su carrera, en gran medida, porque venía de un contexto privilegiado, cuenta el investigador Gabriel Mesa Martínez. “Desde los años 20 tuvo un piano importado de Alemania, complacencia de familias pudientes en Colombia. Para la época, tener pianos traídos del exterior era muestra del poder adquisitivo”.

Sin embargo, la paradoja era visible, pues si bien la sociedad no veía muy bien que una mujer se presentara públicamente en conciertos, sí aceptaba que las señoritas de familias prestantes tocaran música de salón para elevar su estatus.

Según la investigación de Mesa Martínez, quien desde 2012 inició un estudio profundo de la vida de Maruja Hinestrosa, quienes la conocieron aseguran que no cayó en el sesgo de las clases sociales, rompió esquemas y la describen como genuina, sensible y auténtica.

“Se ha convertido en una línea de trabajo para mi carrera investigativa: buscar rutas para visibilizar y reivindicar, a través de la música, el papel de las personas que han sido discriminadas de una u otra manera”, dice el profesor javeriano.

Maruja Hinestrosa: la investigación

En el siglo XX Maruja Hinestrosa fue una compositora muy representativa de Pasto y Mesa Martínez, quien creció en esta misma ciudad escuchando hablar de ella como prodigio y ejemplo del pianismo en la región, se interesó desde joven por conocer su obra.

“Después de hacer mi carrera como músico y mi doctorado en Investigación Histórica de la Música, me dediqué a explorar sus obras. Hasta el momento he identificado 45 composiciones con nombre propio de Maruja Hinestrosa, no he encontrado algunas partituras o grabaciones que me permitan volver a tocar todas las 45, pero ya tengo un poco más de 30 listas”, dice.

Siendo todavía estudiante de colegio, Hinestrosa, con apenas 14 años, compuso la primera creación de su carrera: el pasillo Cafetero en versión instrumental para piano. El título fue expuesto públicamente en Pasto durante el Congreso Nacional de Cafeteros en 1930. Dicha composición se fue convirtiendo en emblema de la música nacional y empezó a tener gran impacto a nivel internacional.

Para el año 2016, Mesa Martínez supo que la reconocida canción fue reinterpretada en Costa Rica, pero no bajo su nombre original sino como El hombre macho, atribuida al cantautor costarricense Adán Guevara. Con la intención de esclarecer la verdad de la procedencia de esta pieza musical, Martínez levantó su equipaje para pasar una semana en el país de los ticos.

“Con el apoyo de la Universidad Javeriana y la Universidad de Costa Rica, logré profundizar en el tema integrando fuentes escritas y sonoras con un trabajo de campo que inició en Pasto (Colombia) y se complementó con la visita a San José y Guanacaste, en Costa Rica. De ahí salió información que me permitió confirmar que esa obra sí era original de Maruja y lo que había en Costa Rica era una versión basada en la pieza original”, dice el musicólogo.

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Desde los 20 años Maruja Hinestrosa tuvo un piano importado de Alemania.

Su trabajo investigativo no solo se ha enfocado en escudriñar las obras de Maruja Hinestrosa, sino de volver a revivirlas, hacerlas visibles y llevarlas a recorrer otras fronteras para dar a conocer el papel de la pianista en la historia de un país con un patriarcado musical dominante.

“Mi mayor sueño y ambición es escuchar la interpretación de mi Concierto en Si menor para piano y orquesta en los patios de la gobernación o de la alcaldía”, decía Maruja Hinestrosa sobre su anhelo pendiente, y cuenta Mesa que “ella quería que la obra Fantasía sobre aires colombianos, escrita con sus manos para piano, pudiera ser trasladada, más adelante, a un formato sinfónico nombrándola como Concierto en Si menor para piano y orquesta”.

La compositora no alcanzó a ser espectadora de tal honor, sin embargo, Mesa Martínez, sin medir las horas de trabajo que le implicaría, hizo de este sueño una realidad póstuma.

Tiempo atrás los musicólogos solían asumir que la música debería ser tal y como la dejó escrita el compositor, y esta no se debía intervenir demasiado por tratarse de una obra artística sublime, pero como asegura la doctora en Etnomusicología, Carolina Santamaría Delgado, “la actividad musical de la misma Maruja nos muestra la falacia de aplicar ese tipo de metarrelatos históricos de una manera acrítica: fue ella quien solicitó ayuda para la orquestación de su Fantasía sobre aires colombianos”.

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Luis Gabriel Mesa Martínez interpretó el piano en la orquestación de Fantasía sobre aires colombianos.

El riesgo lo corrió Mesa Martínez y, para el año 2019, el músico se juntó con Victoriano Valencia, director del Departamento de Música de la Pontificia Universidad Javeriana, quien hizo la adaptación para orquesta de la obra que Maruja Hinestrosa soñaba ver interpretada por una orquesta sinfónica; Luis Guillermo Vicaría, profesor de dirección sinfónica, aceptó dirigirla; los acompañaron sesenta alumnos de la Orquesta Sinfónica Javeriana y Luis Fernando Beltrán, ingeniero de sonido, fue el encargado de dirigir un documental que será transmitido próximamente en canales coordinados por la RTVC y que ya fue premiado como mejor cortometraje nariñense en la categoría de cortometrajes regionales en el Festival Internacional de Cine de Pasto.

La obra musical no ha podido ser presentada en vivo en otros lugares por las restricciones sanitarias debido a la COVID-19.

“Cumplimos el sueño de Maruja de que Fantasía Sobre Aires Colombianos se tocara en orquesta, siendo yo el pianista solista, aunque el verdadero sueño hubiera sido que ella estuviera en mi lugar”, reconoce el profesor Mesa Martínez.

Después de todo, Luis Gabriel Mesa Martínez, reconocido hoy como el experto en la vida y obra de Maruja Hinestrosa, ha puesto en las manos de lectores y espectadores resultados de lo que ha sido un trabajo profundo de exploración de información biográfica, análisis estilísticos, ilustración iconográfica y edición de partituras a partir de fuentes pertenecientes al archivo familiar de la compositora y la documentación, tanto hemerográfica como académica, consignada en bibliotecas de Pasto y Bogotá.

La reflexión final de Gabriel Mesa Martínez es que esta aproximación, desde la perspectiva de género, abre universos nuevos de exploración y espacios inéditos para narrar nuestra propia historia musical desde una óptica más cercana a la experiencia cotidiana, remitiendo al pasado y a su vez revelando huellas históricas que deberían seguirse transmitiendo de generación en generación.

Así suena el sueño de ‘Marujita’

Si quieres escuchar la reinterpretación que realizó Luis Gabriel Mesa Martínez de las obras de Maruja Hinestrosa, puedes hacer clic aquí para escucharlas en Spotify.

La Feria de Cali virtual rescata la tradición

La Feria de Cali virtual rescata la tradición

 Ponga bien cuidado que “Mi Cali se está adornando para su fiesta más popular” Guayacán Orquesta

 

Después de los daños y pérdidas económicas que dejó una trágica explosión en 1957 en Cali, la feria, que inició siendo una oportunidad para la recuperación de la economía, con el tiempo se fue convirtiendo en la representación viva de la cultura popular caleña. Este evento, según investigación de la Universidad Javeriana Cali, entre 2016 y 2019 evidenció su gran potencial para aportar a los ingresos de la región. Sin embargo, tras la llegada de la COVID-19, el formato presencial migró a la virtualidad y el impacto ya no se midió en términos económicos sino bajo las hoy comunes métricas de alcance, visualización e interacciones en las redes donde se transmitió.

Durante las fechas decembrinas del 2020 el usual ambiente festivo por la llegada de la Feria de Cali no era el mismo. El agite de la ciudad estaba flojo, callado e indiferente; las calles ya no retumbaban al ritmo de la salsa; el folclore ya no se apoderaba de las calles y ni rastro de la multiplicidad de artesanos y comerciantes exhibiendo sus productos por doquier. Todo esto como resultado de los cambios obligados en los modos de vida durante el desarrollo de la pandemia, pues esta vez la fiesta se vivió en casa y a través de la pantalla.

 

“¡Oiga, mire, vea, vengase a Cali para que vea!”

A lo largo de los años, en el radar empezaron a aparecer preguntas de cuántos empleos se producían en la feria, cuánta gente entraba a los eventos, cuáles eran los ingresos, quiénes eran los asistentes. Con esto en mente, los profesores javerianos Luis Fernando Aguado y Alexei Arbona, con el apoyo de Corfecali y el Laboratorio de Economía Aplicada (LEA) de la misma universidad, se propusieron dar respuesta a tales cuestionamientos haciendo uso de uno de los mejores recursos de la academia: la investigación.

Para la edición número 62 de Feria de la caña, la del 2019, del 25 al 30 de diciembre se congregaron cerca de un millón de personas en la capital del Valle, según evidencia el estudio. Además, en suma con los tres años anteriores dejó una huella económica de $1,4 billones. Entretanto, la edición 63 en su versión digital, con el lema “Conectados por la vida”, tuvo un alcance de casi nueve millones de usuarios, número que corresponde a la totalidad de personas a quienes les llegó el espectáculo a sus pantallas, de los cuales más de tres millones visualizaron los eventos transmitidos de la feria. Siendo así, la Feria caleña más visitada de la historia, según afirmaciones de Corfecali.

Para medir el impacto del último año, se tomaron las métricas de las páginas oficiales de la Feria de Facebook y YouTube, al igual que los datos correspondientes de Analytics de Google correspondientes al sitio web feriadecali.com.co, los enlaces de Feria de Cali y la APP Feria de Cali 2020.

 

“Si uste’ va llegando váyase entonando, que de baile en baile se va acomodando”

Respecto a la percepción que tienen los asistentes acerca de esta experiencia festiva, el 87% de los participantes encuestados en la versión del 2019 relacionan el evento con conceptos como alegría, rumba, salsa, felicidad y cultura. La vivencia esta vez fue por medio de sus dispositivos móviles o computadoras, como lo evidencian algunos de los comentarios allí expuestos.

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“Después que pasa la feria, la rumba sigue como es. Así queda demostrado y aquí queda comprobado”

Parte de esto lo hacen posible las comparsas, bailarines, agrupaciones musicales, actores y todo el talento artístico que durante meses se prepara para ofrecer un show a la altura. El estudio javeriano logró determinar que el 95% de los talentos de la versión 62 eran caleños, en su mayoría hombres, y, “una de las cosas que más llama la atención es que gran parte de ellos residían en las zonas en donde hay más conflicto, criminalidad y delincuencia común, lo que demuestra el importante impacto de la cultura en estas zonas”, resalta el profesor Alexei Arbona. En año de pandemia, el 99,5% de la nómina de artistas de toda la Feria fue local.

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Por otro lado, el investigador Arbona comenta que “algo que ha generado polémica en la feria es la idea de que ésta es un evento privado y para unos pocos. Sin embargo, el estudio demuestra que si bien algunas exposiciones (para el 2019) tenían una tarifa de entrada, gran parte de la población pudo asistir a múltiples eventos oficiales de forma gratuita”. Para la versión 2020 esto no fue problema, pues en esta oportunidad los seis eventos principales de la feria y que por lo general tienen tarifa de entrada, estuvieron abiertos al público de forma gratuita a través de Facebook y YouTube: salsódromo, encuentro de melómanos y coleccionistas, somos Pacífico, carnaval de Cali vieja, concierto alternativo y, el mundo le canta a Cali, Cali le canta al mundo.

 

Caleños, colombianos y habitantes de mundo entero, se conectaron con nuestra ciudad, su arte y su cultura, sin necesidad de pines o códigos de ingreso”, dijo Corfecali en comunicado a Pesquisa Javeriana

 

El estudio javeriano menciona que la festividad popular es para gente joven adulta entre 25 y 45 años y, por lo general, en años anteriores ha tenido una gran acogida por los capitalinos, seguido de los habitantes del departamento del Valle del Cauca y Antioquia y, a nivel internacional, son los habitantes de Estados Unidos, España, Francia y Alemania los que se pegan la rodadita para vivir esta experiencia festiva. Pero la colosal audiencia en el 2020 parece haber superado cualquier feria anterior, en comunicado Corfecali afirma que, “nos vieron desde 96 países, 3.928 ciudades en todo el mundo y en 26 de los 32 departamentos del país”.

Los empleos nuevos generados para el 2019, gracias al desarrollo de la celebración fue de 18.830 y para el 2020 las cifras indican que el evento benefició a más de diez mil personas vinculadas en la cadena de valor del ecosistema cultural. Ahora bien, la virtualidad también favoreció el bolsillo de los visitantes, por ejemplo, según la investigación, un turista internacional podría invertir cerca de los 290 mil pesos diarios y el turista nacional unos 164 mil pesos, asistiendo en promedio 4,47 días a la feria. No por esto hay evidencia de una preferencia por la virtualidad, pues en el estudio javeriano, la mayoría de los participantes asegura que tiene el deseo de regresar a vivir la fiesta presencial.

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“Si se me acalora no mire la hora, tómese un raspado, ¡y cuento acabado!”

El impacto del reconocido espectáculo no solo ha sido económico sino social y cultural, pues, tal como lo expone el economista Alexei Arbona,“la feria ha logrado potenciar el talento creativo y perseverar las tradiciones de la región”, y según destaca Corfecali, la edición 63 no fue la excepción: “hoy podemos afirmar que en el atípico 2020, año de retos y desafíos, realizamos la Feria más internacional e incluyente de su historia; una celebración que amplió de manera significativa el número de espectadores con relación a sus versiones anteriores. Actores múltiples y diversos hicieron posible que esta Feria fuera una apuesta por la vida, la alegría, y la esperanza, además de contribuir a la reactivación anímica y económica del sector cultural y artístico de nuestra ciudad”.

Pedagogía mestiza: pedagogía con sabor

Pedagogía mestiza: pedagogía con sabor

El cuatro es un instrumento con mucha presencia en América Latina; tiene similitudes con la guitarra y hace parte de la familia de los aguitarrados, cuyos orígenes están posiblemente ligados al oud (laúd) árabe. En Colombia y Venezuela, su presencia es imprescindible para la música llanera, particularmente para el joropo.

El interés de Andrés Samper Arbeláez, doctor en educación musical del University College of London (Inglaterra), por entender cómo se estudia y cómo se podría enseñar la música y en especial el cuatro llanero lo llevó a observar y rastrear por medio de etnografías, entrevistas, grupos focales y diarios de campo todas esas formas de aprendizaje que han sido utilizadas para este instrumento. En esta investigación participaron 44 cuatristas de origen colombiano y venezolano, cuya formación musical varía entre lo formal y lo informal.

“Ellos se mueven con mucha versatilidad dentro de un ecosistema musical que incluye el ‘parrando’ (fiesta), los festivales, las casas de la cultura, la familia, las academias y los conservatorios”, afirma Samper. A partir de esas conductas surgieron interrogantes sobre cómo la academia podría enseñar lo que llaman sabor, estilo, deleite, ‘tumbao’ o empatía musical.

Durante el análisis de todas estas caracterizaciones, este educador musical encontró dos tendencias contrastantes en la pedagogía del cuatro, que se dan de forma simultánea y que denominó paradigmas o formas de transmisión abiertas y cerradas (controladas).

Uriel Blanco y Gerardo Blanco. Hermanos músicos araucanos tocando arpa y cuatro en Ritmo de Seis. Video cortesía Andrés Samper.

Para el investigador, las formas abiertas hacen parte del mundo informal. Los procesos de aprendizaje están muy enlazados con el territorio y alrededor de las expresiones culturales se va aprendiendo música: “En estos contextos, la música se aprende de una manera holística, mediada por la experiencia. Se aprende haciendo música”, asegura.

También explica que en el paradigma abierto de transmisión, el aprendizaje se da por imitación, por la oralidad, por la escucha, adquiriendo el conocimiento en la familia desde temprana edad y en las experiencias cotidianas como las fiestas, la danza y los festivales.

El maestro Juan Carlos Contreras dicta una clase en la ASAB (Academia Superior de Artes de Bogotá).Video cortesía Andrés Samper.

Por otro lado, las formas cerradas de transmisión están mediadas por una visión muy científica del mundo. Es la formalidad representada en la academia y el conservatorio. Según Samper, este paradigma “aísla la música para estudiarla por fuera de su contexto, la fragmenta y la secuencia en órdenes que van de lo simple a lo complejo, lo que se conoce como método. Así se aprende en la academia”.
Para el investigador javeriano, cada una de las formas de transmisión tiene sus propias fuerzas, ambas produciendo niveles de técnica muy altos. En el caso de las formas abiertas, los músicos desarrollan capacidades para tocar de oído, con sabor y estilo, además de contar con importantes habilidades para improvisar e interpretar varios instrumentos. Con los sistemas controlados, los músicos desarrollan capacidades analíticas sobre la música: saben leer y escribir partituras, determinar armonías, tonos, compases, además de realizar arreglos a piezas o composiciones.

La propuesta pedagógica

Sin embargo, estas formas de transmisión del aprendizaje del cuatro y en general de la música, tienen también sus limitaciones propias. Aquí nace la propuesta de este educador y guitarrista: una pedagogía mestiza. Él propone una integración de las dos formas de transmisión donde el centro de la formación sea la celebración colectiva de la música (abierto) y el desarrollo de la técnica sea más un sendero de exploración personal (controlado).
Esta iniciativa es controversial ya que el centro de la formación académica, en la actualidad, es el desarrollo de la técnica. “Cada músico, desde sus intereses, desarrolla su propio programa académico. El centro es la experiencia colectiva, ya no se piensa en el músico solista ensayando varias horas, sino en uno que hace música diariamente con ensambles de diferentes tipos, donde se perciben el sabor y el estilo, donde se puede aprender apreciación de la música, historia de la música, cómo hacer arreglos e interactuar con otros géneros musicales, cómo leer y escribir esa música y eso difiere mucho de la forma como se enseña a nivel universitario en la actualidad”, explica el investigador.
La parte más innovadora de la pedagogía es la inclusión de pasantía para que el aprendiz de músico tenga la posibilidad de viajar al territorio y acercarse a los saberes locales, donde el instrumento forma parte del contexto cultural y donde el diálogo de saberes complementa la formación.

Actualmente, el profesor Andrés Samper implementa esta pedagogía en el semillero de investigación ‘Música, pedagogías y diversidad’, que busca generar puentes vitales entre la investigación académica y los conocimientos empíricos producidos por estudiantes, docentes y comunidades de práctica en música y pedagogía dentro de una perspectiva de diálogo de saberes e interculturalidad.

Este músico publicará próximamente, a través de la Editorial Javeriana, un estudio sobre el cuatro, producto de investigación-creación complementario de su tesis doctoral.

“Es posible tejer desde la diferencia”, Edgar Puentes

“Es posible tejer desde la diferencia”, Edgar Puentes

Cuatro miembros del Foco de Industrias Creativas y Culturales de la Misión Internacional de Sabios estarán este 18 de septiembre a las 4:00 p.m. en un panel previo a la clausura el IV Encuentro Javeriano de Arte y Creatividad.

Edgar Puentes Melo, Lina Rodríguez Fernández, Oscar Hernández Salgar y Eliécer Arenas Monsalve conversarán sobre el libro Arte, cultura y conocimiento. Propuestas del Foco de Industrias Creativas y Culturales, volumen 8 el primero que fue publicado de los ocho focos en los que se dividió el trabajo de la Misión durante 2019.

Pesquisa Javeriana dialogó con el Maestro Edgar Puentes Melo, coordinador del Foco ICC, encargado de trazar la hoja de ruta para incluir los procesos de creación como formas de generación de conocimiento, desarrollo tecnológico e innovación. Habló sobre recomendaciones, retos, desafíos y articulaciones para hacer realidad todo lo planteado en este documento de 256 páginas.
Pesquisa Javeriana: ¿Cómo se articulan en la sociedad colombiana las recomendaciones del Foco de Industrias Creativas y Culturales?

Edgar Puentes: La misión planteó tres grandes retos de país: Colombia productiva y sostenible (Crecimiento basado en ciencia), Colombia Bio diversa (Innovación basada en la diversidad natural y cultural) y Colombia Equitativa (Conocimiento y educación para la inclusión social), los cuales serán implementados a través de cinco misiones emblemáticas. Dentro de las apuestas fundamentales para su realización se requiere, como objetivos fundamentales, el reconocimiento de los colombianos de su patrimonio cultural y natural, la generación de valor agregado a partir de la diversidad y el conocimiento, para lograr la transformación de la estructura productiva del país hacia un modelo sostenible y equitativo.

Se proponen varios frentes; el primero y tal vez el más importante, es la búsqueda de su implementación a través de la generación de políticas de estado en el desarrollo del modelo previamente descrito; por otro lado, la articulación con el estado en la ejecución de las diversas recomendaciones de la misión.

Igualmente, seguimos buscando dar a conocer en diversos niveles de la sociedad las recomendaciones de la Misión y de nuestro foco, con el propósito de permear, de permitir el acceso de cada colombiano a esta propuesta; es importante resaltar que nuestro propósito, si bien ha sido generar un modelo de país en el más alto nivel del Estado, también propone que su construcción y apropiación depende de un modelo “bottom – up”, donde su incorporación y reflexión en la vida cotidiana de cada colombiano, es fundamental para su desarrollo.

 

PJ: ¿Cuáles son los mayores desafíos?

EP: En el contexto de nuestro foco, son varios aspectos; uno de los más importantes, es el desarrollo de una política de formación artística y cultural para el país. Esta es una de las recomendaciones fundamentales, vinculada directamente con la propuesta de implementar la formación artística y cultural de manera obligatoria en todo el sistema educativo; plantear modelos de apropiación de nuestro patrimonio, el reconocimiento de nuestra historia y nuestra identidad como colombianos, la diversidad y riqueza cultural y biológica de nuestras regiones, la aceptación de la diferencia como valor de crecimiento son aspectos fundamentales con miras a cumplir los tres grandes retos propuestos por la misión.

Como un modelo de complejidad, es importante establecer vínculos y puentes entre las diversas manifestaciones culturales de nuestro país. En la medida que esto ocurra, el lenguaje particular y colectivo se enriquecerá, permitiendo un fortalecimiento cultural y el desarrollo de iniciativas, propuestas, emprendimientos con amplias posibilidades de circulación y apropiación nacional e internacional.

Finalmente, el gran reto es lograr que las recomendaciones de la Misión sean acogidas por el gobierno nacional; una vez logrado esto, un reto mayor será su implementación y articulación con los diversos estamentos de la sociedad colombiano desde el ámbito política hasta la comunidad.

 

PJ: ¿ Cómo ha reaccionado el sector cultural?

EP: Siento que el sector cultural ha recibido este ejercicio de diversas maneras. Si bien nuestro trabajo estuvo enmarcado en el contexto de lo que se definió como Industria Creativa y Cultural, el énfasis fue dado en nuestras discusiones tanto en factores fundamentales de este enunciado, como en discusiones profundas en torno al reconocimiento patrimonial y cultural, a la importancia de la formación artística en todos los niveles, al desarrollo de una postura profunda en una formación estética y sensible, a la implementación y validación de los modelos de creación e investigación – creación como líneas de generación de conocimiento entre otros temas.

De igual manera, se plantearon temas como por ejemplo, una reflexión fundamental sobre los puntos de encuentro entre el arte y la ciencia, en el contexto de un sistema nacional de ciencia tecnología e innovación. En este sentido, percibo en general en nuestro sector y en otros, una amplia aceptación e interés por el trabajo que realizamos al interior de nuestro foco.

 

PJ: ¿ Cómo se articula la parte cultural y creativa con la ciencia?

EP: Muy importante, y creo que uno de los temas centrales de nuestro foco ha sido posicionar a la creación e investigación – creación (i+c), como modelos fundamentales de investigación y generación de conocimiento. Al hablar de un ecosistema ampliado, y de una sociedad del conocimiento, el papel del pensamiento artístico y su desarrollo a través de la creación son fundamentales, mucho más en el contexto de amplia diversidad cultural de Colombia. De igual manera, plantear las relaciones posibles entre diversas formas del conocimiento y los resultados posibles de estos entrecruzamientos, son dinámicas fundamentales y necesarias para la investigación del país y del mundo.

Por otro lado, desarrollar en los modelos de formación de nuestro país la práctica y formación artística en todos los niveles, fundamentará y fortalecerá los procesos propios del pensamiento científico, mucho más cuando se abordan conceptos como la creatividad o la innovación. Tan importante como esto, es la generación de una nueva conciencia, sobre el papel transformador de la ciencia y la cultura, en la construcción de nuevos imaginarios de sociedad, en los que conceptos como la preservación, la protección, el reconocimiento y la validación de los ecosistemas, ocupen un lugar fundamental. No es posible apreciar y apropiar el conocimiento científico, sin un pensamiento sensible y profundo desde lo estético; de igual manera, no es posible validar y apropiar nuestras manifestaciones culturales y artísticas, sin un conocimiento profundo de sus orígenes, su historia, sus técnicas y sus posibilidades de diálogo, con los campos de la ciencia. Es vital retornar a un nuevo concepto de cultura, donde el arte y la ciencia sean comprendidos de manera equitativa, dentro del mismo ecosistema, siendo necesarios el uno para el otro, tal como ha ocurrido en muchos momentos de la historia y siendo tal vez el más reconocido, el renacimiento.

 

PJ: Teniendo en cuenta el tiempo que lleva dedicado al desarrollo cultural del país, ¿por qué considera importante que se Incluyera el Foco ICC dentro de la Misión de Sabios?

EP: Creo que ha sido un aspecto crucial y fundamental para nuestro sector. El ser incluidos en una reflexión de país para la construcción de política de Estado a 30 años, propone automáticamente el reconocimiento de la importancia del sector cultural, artístico y creativo para el desarrollo de nuestra sociedad. Si revisas el contexto de los tres grandes retos de país y las cinco misiones para su cumplimiento, es posible observar el papel trascendental que ocupan la diversidad natural y cultural, la diversidad territorial, en la construcción de modelos innovadores de desarrollo para el país. Lograr modelos de aprovechamiento y uso consciente y sensible de nuestros recursos, requiere de un profundo conocimiento de nuestro patrimonio, nuestra historia, nuestro entorno natural y nuestros ecosistemas, como de la amplia diversidad de nuestras manifestaciones artísticas y culturales.

 

PJ: ¿Qué significó coordinar y lograr articularse con los otros focos?

EP: Creo que ha sido un ejercicio increíblemente valioso y significativo, dado el proceso de aprendizaje, de construcción como equipo y finalmente de experiencia colectiva al integrar los ocho focos de la Misión en una visión. Existieron tensiones naturales pero la gran lección al final de este proceso, fue cuando pudimos compartir con la Presidencia de la República nuestras conclusiones siendo la que narro a continuación una de ellas, una de las que me llevo en mi corazón con profunda esperanza:

“Colombia es un país posible…uno en el que si logramos superar nuestros temores naturales, nuestra incapacidad a la tolerancia, nuestra arrogancia y pretensión desde las orillas particulares de conocimiento a tener la razón, el futuro será simplemente el resultado de la suma y multiplicación de particularidades e individualidades, distantes y diversas, que en su tejido, como fue parte de la construcción social de nuestras comunidades indígenas, permitirá el desarrollo de una sociedad en la que exista un lugar para todos, un lugar que acepte y valide las diferencias y que permita desde estas distintas orillas, la construcción de una nueva nación”.

Para mí, este fue uno de los grandes logros de la Misión y un ejemplo para un país históricamente dividido como el nuestro. Es posible tejer desde la diferencia entendiendo que ella es nuestro mayor patrimonio, nuestro mayor tesoro, nuestra mejor posibilidad.

A continuación vea la transmisión completa del conversatorio.


* Estudiante de la maestría en Periodismo Científico, Pontificia Universidad Javeriana

Experiencias artísticas y su aporte desconocido a la ciencia colombiana

Experiencias artísticas y su aporte desconocido a la ciencia colombiana

Una semana ha sido suficiente para confirmar que las expresiones artísticas, como medio para investigar, ofrecen la oportunidad de hacer diversas lecturas del mundo a través de elementos, materiales y resultados diferentes a los que contempla la ciencia de laboratorio tradicional.

Así lo demostraron profesores y estudiantes javerianos, quienes a través de la presentación de resultados de sus proyectos de creación experimental, durante tres jornadas de conversatorios, pusieron a reflexionar a la comunidad acerca de la necesidad de reconocer el potencial que tienen las pesquisas que se han servido de la creatividad, el diseño, la innovación, la exploración o la tecnología para visibilizar problemáticas que atañen a toda la sociedad, y proponer soluciones a las mismas.


Arte y exploración

Las demostraciones creativas que se presentaron en la primera jornada se destacaron por haber usado la exploración y el arte para pronunciarse. También se mostraron diversas apuestas investigativas en las que convergen puntos esenciales como el uso de la autobiografía (sentimientos, emociones, intereses y lo íntimo) de los investigadores, para transformarla en una obra creativa dirigida a la sociedad.

Algunas de ellas son:

Mujeres matemáticas en Colombia, una exposición de fotografías inspirada en mujeres matemáticas colombianas, que muestra la parte humana de 23 protagonistas de diferentes edades, regiones y perfiles. En una profesión reconocida como masculinizada, la investigadora Eddy Pariguan vio en el arte de la imagen la posibilidad de visibilizar el rol de ellas, que además de su profesión son madres, bailarinas, cocineras o deportistas.

La pintura como camino de sanación y conexión espiritual es una obra que nace de lo íntimo y el deseo de la investigadora Natalia Cajiao por retomar lo ancestral para plasmarlo artísticamente. De esta manera integra la pintura, la fotografía y el grabado para registrar las formas orgánicas del ser humano (desde la célula, la materia, la biofísica, la bioquímica, la biología molecular), unido a la cosmogonía. Esta creación es un acto comunicativo desde la experiencia sensible que la científica tiene con el mundo y las fuerzas que lo componen (el pensamiento ancestral, las leyes de la armonía y la energía sagrada).

A estos proyectos se suman otros que relacionan el cuerpo, el movimiento y la realidad virtual para explicar el alma del mundo; o ante la necesidad de reivindicar la concepción originaria de lo femenino surge la idea de tomar la naturaleza, las plantas y recetas que han dejado nuestros ancestros como vía para la sanación espiritual y el tejido para reconstruir relatos de miedo que se han instaurado culturalmente en la mujer. Con ello también está la exploración de la hoja de koka como insumo y materia prima para la elaboración de propuestas artísticas; al igual que el uso de elementos de construcción que cobran vida para recrear Sistemas de Accidentes en una representación artística.


Creación, sociedad, identidad

Preguntarse cómo las demostraciones y experiencias artísticas se convierten en una posibilidad para construir en comunidad, para enunciar y visibilizar luchas y unir los saberes de la academia con los culturales, hace parte del trabajo investigativo de proyectos javerianos que tomaron la creación como medio para entablar diálogos entre la ciencia y la sociedad, y así edificar conocimiento de forma bidireccional.

El estudio de expresiones artísticas relacionadas con una cultura jamaiquina está dentro de la gama de pesquisas javerianas que integra la cultura con la ciencia. Muestra cómo Colombia ha apropiado elementos característicos de movimientos traídos de Jamaica y los ha reinterpretado y transformado para hacerlos propios.

ABOS es otro proyecto que se une a esta iniciativa de hacer uso de la creación artística para el autorreconocimiento del territorio de un pueblo. Así lo hace Memorias Paralelas, una propuesta que se enmarca en un ejercicio de construcción de memoria histórica de una comunidad víctima del conflicto armado a través de la fotografía.

Como estas, hay otras investigaciones: el despertar de las semillas, más de 300 fotografías que encarnan los momentos más importantes de una de las ceremonias de la comunidad Nasa (SAAKHELU). Y, Camino al sol, un juego de mesa para reforzar y evaluar conocimientos de la arquitectura hispanoamericana en el que se valoran la cultura maya, azteca, inca y tayrona, entre otras.


Creación, tecnología y medios

En esta sección se encuentran proyectos que coinciden en el uso de la creación artística y el involucramiento tecnológico. En este sentido, los métodos de reproducción que nacen de estas iniciativas tienen la intención de expresar el conocimiento a un público amplio, aprovechando las herramientas tecnológicas que el mundo contemporáneo pone sobre la mesa.

Se destacan composiciones javerianas como:

La aplicación musical interactiva Mi Fink es una creación digital colectiva desarrollada en un pueblo del norte del Cauca, que se centra en las problemáticas de la finca tradicional que trae su comunidad. Así, los niños y jóvenes, impulsados por la academia, aprendieron técnicas para desarrollar una ‘app’ y trabajar en la solución y el conocimiento de las dificultades presentes.

Por su parte, La Tusa del 102 es una serie que mezcla la televisión abierta tradicional con la web y a través de su narrativa cuenta cómo viven los hombres adolescentes, entre los 16 y los 24 años, el desamor, todo esto bajo un proceso investigativo.

También está la experiencia ‘Dirigibles’, que convoca la integración de la danza, la música, la realidad virtual y la captura sonora, para que los usuarios puedan sumergirse en un mundo musical y audiovisual.

Ante la necesidad de seguir dando respuestas a interrogantes que aparecen en la academia, hay proyectos que buscan comunicar de formas diferentes para llegar a la comunidad general y para conservar formas artísticas tradicionales. La reinvención virtual del VI Festival Universitario de Danza Gente que Danza 2020 ejemplifica la importancia que le significó a este evento usar la tecnología en tiempos de pandemia para conservar esta práctica tradicional.

Con el fin de transmitir lo que tiende a verse complicado a nivel científico, se mostró el Libro ilustrado que explora aspectos estéticos, éticos y políticos de las enfermedades raras y huérfanas y celebra la amistad. Este producto responde al reto de usar la web para que niños, adolescentes y adultos conozcan las vicisitudes diarias de una persona con patologías de este tipo.


El llamado de los participantes

Los autores y científicos de estas obras hicieron un llamado a seguir pensando el arte como una posibilidad de encontrar respuestas. Para ello insisten en la importancia de disipar fronteras entre la academia y los mismos contextos en los que se investiga; hacer cruces entre disciplinas y expandir los espacios para crear en conjunto y sin jerarquías. Además, la mayoría concuerda con la idea que expuso el artista alemán Joseph Beuys de que “todo ser humano es un artista”, por lo que también invitan a crear y hacer arte sin importar la profundidad en cuanto a conocimientos de este tipo, pues, según sus apreciaciones, toda persona es capaz de crear y vale la pena hacerlo como una necesidad humana de expresar lo que a veces es difícil comunicar en palabras.

“La música en vivo es el corazón y el alma de cualquier artista exitoso”, dice Jeff Dorenfeld

“La música en vivo es el corazón y el alma de cualquier artista exitoso”, dice Jeff Dorenfeld

El empresario musical Jeff Dorenfeld fue el encargado de inaugurar Cultmarts, el II Encuentro Internacional de Industrias Creativas y Culturales organizado por la Pontificia Universidad Javeriana durante esta semana.

Director del Berklee Popular Music Institute, BPMI, del Berklee College of Music, Dorenfeld ha sido un innovador en muchos sentidos. Por ejemplo, creó un curso experimental para que los estudiantes adquieran habilidades no solo en la interpretación musical, sino en aspectos como la presencia virtual del artista, su actuación en vivo, la creación de un plan de desarrollo del artista teniendo en cuenta grabación, producción, mercancía, asociaciones de marca, relaciones con los medios y giras, habilidades de gestión y negocios musicales.

En su charla Dorenfeld contó cómo un concierto de The Who, por el cual pagó USD2,50 por la boleta, le cambió la vida. Asiduo asistente a conciertos de Jimy Hendrix, Janis Joplin, entre otros de la época de los setenta, un poco de suerte y una capacitación personal de “hágalo usted mismo”, unido a sus conocimientos de la universidad, forjaron el inicio de su exitosa carrera.

Y en esta época de pandemia, cuando se cancelaron cientos de conciertos, incluidos varios que el mismo había organizado, renueva su optimismo de siempre. Como su tema favorito es la música en vivo, porque “es el corazón y el alma de cualquier artista exitoso”, está seguro que en la postpandemia los conciertos y los festivales regresarán, quizá con una boletería no tan costosa como la de la prepandemia, pero poco a poco la industria musical se reactivará. Hay que ser pacientes.

A continuación, en el marco del IV Encuentro Javeriano de Arte y Creatividad, durante 30 minutos el propio Jeff Dorenfeld, ganador de varios reconocimientos como profesor y como administrador de negocios musicales, se dirigió a los asistentes, principalmente a quienes están estudiando una carrera artística. “En surfing, lo importante no es solamente toparse con la ola más grande: es tener la suficiente práctica para no dejarse caer”.

Las industrias creativas y culturales se contagiaron con Covid-19

Las industrias creativas y culturales se contagiaron con Covid-19

Museos y galerías cerrados, teatros y salas de cine sin poder vender boletas, la pandemia no le ha dado tregua a los artistas, quienes vieron paralizadas sus actividades creativas de la noche a la mañana.

Pero antes que lamentarse, cuatro representantes de las hoy llamadas ‘industrias creativas y culturales’, pasan la página y empiezan a ver la situación como una oportunidad más que como amenaza.

No se puede negar que no la han tenido fácil. Pero su esencia es la generación de ideas constantemente, y, al decir de la artista, empresaria y gestora cultural Vanessa Ortiz Severino, “el sector sí está vulnerable, pero eso genera fertilidad”.

Ortiz participó este jueves en el Tercer Panel del IV Encuentro Javeriano de Arte y Creatividad que debatió sobre el papel de la Investigación + Creación en la crisis de las industrias culturales y creativas con motivo de la COVID-19. A través de la pantalla, unas 50 personas la escucharon, así como al profesor e investigador de la Javeriana seccional Cali, Manuel Sevilla, al decano de la Facultad de Comunicación y Creación de la Universidad el Bosque, Juan Pablo Salcedo, y a la directora de la Fundación Gilberto Alzate Avendaño, Adriana Padilla.

Todos son optimistas, a pesar de las circunstancias. Sevilla, por ejemplo, equilibra su posición diciendo que “en la coyuntura del COVID se ha afectado sobre todo la dimensión que tiene que ver con el acceso a los distintos fondos. Pero también surge una oportunidad grande de abrir la perspectiva hacia los procesos de desarrollo que no se circunscriben a los elementos de generación de réditos económicos a partir de las artes y la cultura, y a mantener un énfasis en el fortalecimiento de la base de prácticas culturales como humus de las industrias creativas que se derivan de ellas”.

Para Ortiz la crisis viene de atrás y se ha manifestado de diferentes formas. La situación que enfrenta el mundo hoy por la pandemia lo que ha permitido es preguntarse ¿cómo generamos unas nuevas colectividades desde una estructura de confianza, de combinación de medios, que es lo que ha permitido que los creadores se sitúen en otro lugar cuando se redujeron los espectáculos y se cancelaron contratos, y ver cómo esa nueva agremiación construye unos nuevos lenguajes para enfrentar la crisis?”. El secreto, dice, está en las audiencias. “Tenemos que preocuparnos más por los espectadores”, remata.

Padilla la secunda: “Toda nueva realidad implica nuevos retos”, afirma y continúa diciendo que es necesario “fortalecer la capacidad creadora, no solo enfocada en los artistas sino en los ciudadanos y ciudadanas”.

Manifestaciones artísticas como la música, el teatro, el cine, son sin duda creaciones colectivas, donde la presencia de los artistas es vital. Pero en tiempos de cuarentena, “esto nos enfrenta a preguntas complejas sobre la dinámica de creación conjunta”, se cuestiona Sevilla. “¿Volveremos al encuentro o aprovecharemos los aprendizajes que hemos tenido para promover nuevas formas de creación?”.

Justamente en el encierro los ciudadanos han tenido acceso a la música, a Netflix, a videos sobre los museos de manera gratuita, lo que preocupa a Salcedo, quien percibe esta situación como una ‘desvalorización de los creadores’: ”Somos como unos grandes ‘jockers’ (comodines) de la corte que tenemos que entretener a toda la sociedad. Eso es muy peligroso”.

Los retos y las posibilidades de trabajo para el sector de las industrias creativas y culturales se resumen en el trabajo colaborativo y en formular nuevas narrativas para comprender la diversidad cultural, base de la riqueza del país, de acuerdo con Sevilla. Redefinir los roles cuando se produce investigación creación y reconocer con responsabilidad social los aportes de los creadores, por ejemplo de los artesanos, según Salcedo.

“Entender la crisis como un todo que nos permitirá generar nuevas formas de agremiación y entender que estamos en territorio fértil que nos puede sugerir nuevas formas de creación, circulación y sostenibilidad”, al decir de Ortiz y documentarlo todo, registrar el momento, para recordar lo que se hizo bien y los aprendizajes que dieron lugar al cambio y a la evolución del sector, remató Padilla.

Así, el economista Javier Rodríguez, actualmente líder de Cultmars, congreso internacional sobre las industrias creativas y culturales que se realiza en Bogotá, y quien actuó como moderador, cerró el panel, invitando a los participantes a continuar escuchando la programación del IV Encuentro, que se extiende hasta el 18 de septiembre.

Vea a continuación el video completo de este panel.

Creatividad y arte, esenciales para los proyectos de ciencia y tecnología

Creatividad y arte, esenciales para los proyectos de ciencia y tecnología

El sueño de ir a la luna, plasmado durante siglos en obras musicales, esculturas y pinturas, se logró materializar gracias al desarrollo científico. Este es solo uno de los casos que demuestra la relación entre arte, ciencia y tecnología y la Investigación+Creación, tema sobre el cual dialogaron cinco expertos colombianos en diferentes áreas del conocimiento durante el IV Encuentro Javeriano de Arte y Creatividad que se desarrolla en esta semana.

Uno de ellos fue el ingeniero electrónico javeriano Gustavo Adolfo Ramírez Espinosa, quien además de poner el ejemplo de la llegada del hombre a la luna y de mencionar los inventos de Leonardo Da Vinci, destacó que la relación entre ciencia, arte y tecnología es histórica y ocurre gracias a la fusión entre imaginación y pensamiento crítico. Recalcó, además, que esos procesos creativos deberían partir de un conjunto de necesidades identificadas que se satisfacen en el largo plazo.

El arquitecto Felipe César Londoño, decano de la Facultad de Artes y Diseño de la Universidad Jorge Tadeo Lozano, llamó la atención sobre el legado que dejó el líder la Expedición Botánica en el siglo XIX, Francisco José de Caldas. “Él nos dio una lección de apropiación de la ciencia a partir de un trabajo con la naturaleza con una perspectiva muy creativa. Él decía que todo lo que nuestros sentidos puedan detectar debe ser asimilado y estudiado”, explicó.

El diseño, otra de sus áreas de experiencia, también fue objeto de discusión. Londoño explicó que esta disciplina está tendiendo puentes y está sirviendo para que se vuelvan a encontrar el humanismo y las tecnologías.

Desde el campo de la medicina, el doctor Julio César Castellanos puso sobre la mesa varios casos en los que se combinan ciencia, arte y tecnología, partiendo de que la creatividad es la base de esos tres universos, además de la innovación. En el Hospital Universitario San Ignacio, el cual dirige, hacen radioterapia de una manera novedosa. “Estamos usando máscaras de superhéroes en los niños y así se disminuye la anestesia y el estrés en ellos”, detalló.

Este médico es insistente cuando afirma que la creatividad humana se puede materializar en productos de investigación con método científico clásico, productos de investigación con método de ciencias humanas, productos de innovación y productos de creación artística, con el fin de que las instituciones identifiquen talentos y los relacionen con otros sistemas.

El experto en sonido y miembro del equipo que diseñó el programa Maleta Pedagógica Viajeros de la Música, Édgar Leonardo Puentes, resaltó técnicas que se vienen aplicando para unir ciencia, arte y tecnología. “Usamos la interpretación de instrumentos musicales como posibilidad alternativa terapéutica en recuperación de pacientes que han sufrido traumatismos, alteración de su funcionamiento cerebral o pérdida de sus miembros”, detalló. Incluso destacó que vienen trabajando con médicos en la Universidad Nacional en materia de sensibilización (llamada Cerebrarte y del que hace parte Rodolfo Llinás), donde el desarrollo de la estética forma parte esencial de su lenguaje para la comunicación con el paciente, lo que puede mejorar, entre otros, la etapa de diagnóstico.

El moderador del panel, Roberto Cuervo, profesor del departamento de Diseño de la Facultad de Arquitectura y Diseño de la Pontificia Universidad Javeriana concluyó: para que arte, ciencia y tecnología predominen en los procesos de investigación y creación es fundamental la comprensión y el respeto por las ideas del otro, además de darle más importancia a las creaciones colectivas.

Recuerde que este jueves a las 5:00 p.m. puede ver el panel Investigación+Creación en la crisis de las industrias culturales y creativas con motivo del Covid-19.

Vea a continuación el video completo de este panel.

¿Cómo está la Investigación + Creación en Colombia?

¿Cómo está la Investigación + Creación en Colombia?

Para los integrantes del panel ‘Balance de la inclusión de la Investigación + Creación en el Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación’, aunque el reconocimiento de la creación artística en el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación es un avance significativo, aún quedan aspectos por conciliar entre las prácticas creativas y la producción de conocimiento. Uno de ellos: los imaginarios sociales relacionan a los artistas únicamente con el sector cultural y no con los aportes científicos que pueden ofrecer, afirma Tania Delgado, doctora en Diseño y explotación de tecnologías para el patrimonio cultural del Politécnico de Milán.

Durante la conversación se hizo mucho énfasis en que la Investigación + Creación es una forma de producir nuevo conocimiento. Para Alfonso Gómez, decano de la Facultad de Arquitectura y Diseño de la Pontificia Universidad Javeriana, “que el MinCiencias reconozca que existen otras formas de producción intelectual, que no son necesariamente las atribuidas al método científico, le da el impulso que se merece a la Investigación + Creación”.

Lo primero que se debería hacer, según el director del Centro de Investigación y Creación de la Facultad de Artes de la Universidad de los Andes, David Solodkow, es reformar las fronteras disciplinarias que existen en las universidades del país “¿Cómo hacer para construir programas o escenarios en los que nos choquemos interdisciplinariamente?”, se preguntó.

Óscar Hernández, moderador del panel y asistente para la Creación Artística en la Vicerrectoría de Investigación de la Javeriana, aseguró que las prácticas artísticas llevan más de diez años preguntándose cuál podría ser el lugar de la creación dentro de las instituciones dedicadas a la generación de conocimiento.

La inclusión de la sigla I+C en el Ministerio ha tenido impactos positivos. La cifra de investigadores en las artes de 2015 a 2018 se incrementó de 183 a 463, resaltó Yadira Casas, gestora de Ciencias y Tecnología del Programa Nacional de Ciencias Humanas, Sociales y Educación de MinCiencias.

Un ejemplo de ello es la Javeriana Cali que “según la reciente pesquisa de la artista plástica, María del Pilar Vergel, de 2012 a 2019 aumentaron los grupos de investigación de manera significativa; solo en artes visuales fueron 12”, de acuerdo con María Claudia Villegas, directora del programa de Arquitectura de esta universidad en la capital del Valle del Cauca.

Varios de los panelistas concluyen que Colombia es pionera en el reconocimiento de la Investigación+Creación como otra manera de hacer ciencia. No obstante, aún quedan cercos epistemológicos y burocráticos. Un ejemplo de ello son los límites que genera el mismo nombre del MinCiencias, en el que no hay inclusión de las artes en las siglas por tratarse de una nomenclatura internacional. “¿Dónde están las artes en las siglas? Nosotros también podemos hacer investigación”, afirmó Tania Delgado.

Mire aquí el diálogo completo que se llevó a cabo en el panel ‘Balance de la inclusión de la Investigación + Creación en el Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación’.

Igualmente le invitamos a participar este miércoles 9 de septiembre en el panel de discusión ‘Investigación + Creación en la Relación entre Arte, Ciencia y Tecnología’.

Lea también: ¿Una nueva era de ciencia en Colombia?

Vea el video completo a continuación.

Así se vivió la inauguración IV Encuentro Javeriano de Arte y Creatividad

Así se vivió la inauguración IV Encuentro Javeriano de Arte y Creatividad

Reconocer el valor del arte, la creatividad y la investigación a pesar de la distancia social originada por la actual crisis sanitaria y evidenciar el poder que tienen las expresiones creativas entre las personas a través de la virtualidad, son argumentos suficientes para dar apertura al IV Encuentro Javeriano de Arte y Creatividad.

Por eso, luego de ocho años de tradición y cuatro encuentros, la versión que se inauguró este lunes sirvió para entregar el Premio Bienal a la Creación Artística Javeriana 2020. Este galardón reconoce el talento de profesores javerianos y sus proyectos de alto impacto en áreas como artes escénicas y visuales, música, producción audiovisual, literatura, arquitectura y diseño.

 

Víctor Quesada Aguilar (2018), Carolina Noguera Palau (2016) y Cecilia Traslaviña González (2014) fueron los ganadores del Premio Bienal a la Creación Artística Javeriana en versiones anteriores.

 

En esta ocasión, el turno fue para los arquitectos Carlos Alberto Hernández y Juan Carlos Cuberos, profesores de la Facultad de Arquitectura y Diseño de la Pontificia Universidad Javeriana, sede Bogotá, y el ingeniero Federico Alejandro Núñez, miembro de la Facultad de Ingeniería de la misma institución, por su obra Máquina Verde. Se trata de una casa diseñada para las poblaciones más vulnerables del Caribe colombiano. Esta obra ocupó el segundo lugar en el Solar Decathlon Latin America & Caribbean 2019, un concurso internacional de arquitectura e ingeniería auspiciado por el Departamento de Energía de los Estados Unidos y el Laboratorio Nacional de Energías Renovables (NREL por sus siglas en inglés).

Por su parte, la Mención de Honor del Premio Bienal a la Creación Artística Javeriana 2020 fue otorgada a Juan Manuel de Roux, profesor del Departamento de Arte, Arquitectura y Diseño de la Javeriana, seccional Cali, por la obra Emisión privada: en homenaje a Cali, la cual fue expuesta en febrero de 2019 en las salas de Proartes en el Valle del Cauca. También se exaltó a Iván Osuna Motta, profesor del mismo Departamento, por el proyecto Minga House, un prototipo de vivienda sostenible para el Pacífico colombiano, diseñado para la habitabilidad de mínimo cinco personas, con un área de entre 60 y 80 metros cuadrados y 100 % abastecido por energía solar.

 

Encuentre Minga House: arquitectura e ingeniería con sentido social, en la edición 53 de Pesquisa Javeriana.

 

Durante la apertura de este IV Encuentro, que reconoce el talento docente, se destacó el tema central de esta versión 2020: Investigación + Creación, como nueva forma para generar conocimiento con la participación de la academia, el Estado, la industria y la sociedad para verse como “una comunidad que crea, que imagina y que genera conocimiento desde lo estético y lo simbólico”, tal y como lo mencionó Jorge Humberto Peláez S.J., rector de la Pontificia Universidad Javeriana.

También le invitamos a agendarse este martes 8 de septiembre al panel de discusión Balance de la inclusión de la I+C en el Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación, de 5:00 p.m. a 7:00 p.m.

Recuerde que puede visitar aquí la programación de IV Encuentro Javeriano de Arte y Creatividad.

Disfrute a continuación la sesión inaugural del IV Encuentro Javeriano de Arte y Creatividad.