Las exposiciones de arte vuelven a la Universidad Javeriana

Las exposiciones de arte vuelven a la Universidad Javeriana

Llega a la Pontificia Universidad Javeriana la exposición Vida y diferencia en el vacío de los monumentos, que presenta proyectos de investigación y creación de once universidades del país.

Estas obras dan cuenta de los estallidos sociales de los últimos tiempos, especialmente en Latinoamérica, los cuales evidencian el deseo de la sociedad por alterar una normalidad política que desatiende las necesidades de la ciudadanía, dando lugar a la manifestación de múltiples resistencias interviniendo directamente el espacio público, e incluso, de monumentos como forma simbólica de protesta.

La exposición está abierta al público en la Galería del Edificio Gerardo Arango, S.J. de la Pontificia Universidad Javeriana, del 21 de julio hasta el 5 de agosto, solo por tres días a la semana, a través de dos visitas guiadas por día, en el horario de 5:00 p.m. a 8:00 p.m.

Para asistir deberá realizar una inscripción previa (en este enlace), con el fin de controlar el aforo y acatar las medidas de bioseguridad para proteger a los asistentes.

¿Qué ver en la exposición?

Quienes visiten esta exhibición, desarrollada en el marco del IV Encuentro Javeriano de Arte y Creatividad del 2020 que se extiende al día de hoy para apostarle al desarrollo de eventos presenciales, podrán encontrar 21 obras de artistas de Cali, Pereira, Pasto, Bogotá y Pamplona, “entre ellas hay videoarte, videoinstalación, ensamblaje escultórico, despliegues de archivo, fotografía, muestras de intervenciones en espacio público, entre otros”, señala Óscar Hernández, asistente para la creación artística de la Javeriana.

Exposición universidad Javeriana
Ensayo sobre el foto trampeo. Quinaya Qumir, Universidad Tecnológica de Pereira.

El evento, que se encuentra en cabeza de la Asistencia para la Creación Artística, cuenta con la curaduría de Sylvia Suárez y Ricardo Toledo y la participación de profesores del Departamento de Artes Visuales de la Javeriana. Busca darle continuidad a la iniciativa que comenzó con muestras como Artistas al tablero (2016) y Desmárgenes (2018), exposiciones que han querido visibilizar proyectos de investigación y creación de universidades colombianas a través de la producción en artes plásticas y visuales.

“Todas las formas que saltan a la expresión en la protesta y que se han visto en los últimos días con el paro nacional cuestionan privilegios, activan afectos reprimidos, convocan saberes olvidados, abren espacios de cuestionamiento y oposición a los poderes instaurados y, además, orientan a la creación de nuevas obras artísticas”, señala Hernández. Así, los reclamos y necesidades de la sociedad pueden convertirse en distintas expresiones artísticas que se reunirán en un mismo espacio.

Si quiere ver de forma digital las obras que se exhiben en la exposición puede consultar el Catálogo de Obras Artísticas de la universidad.

De los agujeros negros a los corales del Caribe colombiano: Pesquisa 56

De los agujeros negros a los corales del Caribe colombiano: Pesquisa 56

Los pasados 29 de abril y 4 de mayo la Pontificia Universidad Javeriana realizó el foro La Vacunación, un asunto de todos, en el que participaron académicos y expertos de otros sectores para analizar cómo avanza la inmunización contra la covid-19 en Colombia y qué aportes podría brindar cada actor desde su especialidad.

Para Luis Miguel Renjifo, vicerrector de Investigación de la Javeriana, el conocimiento producido tanto en laboratorios como en el territorio resulta clave en esta coyuntura y, precisamente, es el tema que aborda en su editorial de la edición 56 de Pesquisa Javeriana. Aunque Renjifo toma como ejemplo el foro sobre vacunación, los demás artículos presentados en esta edición también responden al diálogo entre la academia y diferentes problemáticas en salud, deporte y ciencia, que requieren de la investigación y la innovación para ser resueltos.

Si quiere leer la revista en su versión en PDF puede hacer clic aquí, o si prefiere, navegue por el micrositio de la edición 56 de Pesquisa Javeriana a través este enlace.

Sin más preámbulo, ¡Acá le contamos cuáles son los temas de la nueva edición de Pesquisa Javeriana!

Portada:

¿Cómo mejorar el confort sobre la bicicleta para conseguir mejores tiempos en carrera? Esta investigación permite brindar orientaciones para que los pedalistas, a través de su postura, encuentren mejores condiciones aerodinámicas que los lleven a superar sus propios registros.

Ciencia profunda:

Explicar con palabras sencillas cómo funcionan los agujeros negros no es tan simple. Este artículo se propuso encontrar las palabras adecuadas para entender uno de los grandes misterios del universo, al mismo tiempo que se pregunta qué pasa si algo cae adentro de uno de ellos.

Ciencia y sociedad:

80 % de los colombianos pueden estar infectados con Helicobacter pylori, una bacteria que está asociada a la aparición de cáncer gástrico. Investigadoras javerianas son pioneras en el estudio de la fagoterapia (un tratamiento con virus) como posible alternativa para erradicar esta bacteria.

Salida de campo:

¿El turismo puede ser una amenaza para los corales del Caribe colombiano? Dos investigaciones javerianas indican que hay una relación entre esta actividad y la salud de sus ecosistemas.

Investigar el país:

¿Qué significado le dan las comunidades indígenas de Sibundoy a las fotos de sus ancestros tomadas por extranjeros hace cien años? Esta investigación es un ejercicio de volver a mirar cómo fue registrada “la historia” y qué nuevos aprendizajes se pueden obtener en el presente.

Innovación:

La lucha contra el licor adulterado es un asunto de salud pública. Así lo asumieron investigadores javerianos y la Gobernación de Cundinamarca en un trabajo articulado, crearon un dispositivo para detectar estas bebidas en menos de un minuto.

Jóvenes que investigan:

Esta es la historia de Yerson Penagos, un médico de la comunidad nasa que decidió estudiar esta carrera para mejorar el acceso a la salud de su natal Jambaló, ubicada en el Cauca.

Creación artística:

Preservar la memoria del cuidado del territorio en el campo podría ser una forma de preservar prácticas agropecuarias que se ven amenazadas ante el avance del monocultivo de caña de azúcar en el norte del Cauca. Mi Fink le apuesta a conservar las tradiciones agropecuarias a través de una aplicación.

Novedades editoriales:

¿Cómo usar la sistematización de experiencias para contribuir a la generación, difusión y uso de nuevo conocimiento? En el libro titulado Siembra y cosecha de conocimiento. Suyusama: 15 años de construcción de la vida querida con campesinos e indígenas en Nariño, escrito por Rosalba Frías-Navarro, la autora estudia las ventajas de adaptar modelos de creación de conocimiento organizacional en territorios rurales aquejados por el conflicto armado y problemas sociales.

¿Qué ven los indígenas en las fotos que tomaron de sus ancestros hace 100 años?

¿Qué ven los indígenas en las fotos que tomaron de sus ancestros hace 100 años?

Las fotos son recuerdo, memoria. Cuentan historias de lo que pasó, incluso de cómo pasó. Pero cada relato que cuentan depende de quien las mira y de lo que ese observador ve en ese retrato.

Cuando a comienzos del siglo XX viajó a Colombia el antropólogo sueco Gustaf Bolinder con el propósito de tomar fotografías del pueblo arhuaco para la colección del Museo de Gotemburgo, nunca imaginó que investigado- res del siglo XXI las utilizarían en un proyecto que buscó darles un nuevo significado, esta vez con las actuales poblaciones indígenas, que tuvieron la oportunidad de reconocer en ellas a sus ancestros y ancestras.

Así lo expresaban. Ancestras. No importaba si en realidad eran sus abuelas. Porque Bolinder tomó fotos de mujeres indígenas y cien años después la socióloga Alexandra Martínez y la historiadora Amada Carolina Pérez buscaron sus fotos en archivos, bibliotecas y museos, nacionales y extranjeros, así como aquellas tomadas por las misiones de diferentes órdenes religiosas que las utilizaban para documentar su labor de evangelización, contenidas en libros, revistas, postales y exposiciones.

 

Las fotografías contaban la historia de las misiones desde su perspectiva, porque estas tuvieron la voz autorizada para hablar de ese proceso, pero ¿Qué piensan los grupos indígenas al respecto? Esa fue la pregunta de las investigadoras y hacia allí apuntaron su trabajo: a reinterpretar o resignificar una historia.

Esas fotos, que registraban ‘datos de la realidad’, de acuerdo con la mirada del hombre blanco, pueden mostrar ‘otra realidad’, según la mirada de las poblaciones indígenas. Y no solamente por los cien años que han pasado. “Por ejemplo la tulpa, que para nosotros era algo que no teníamos en nuestro registro, para los indígenas es un lugar de encuentro que todos reconocen fácilmente”, explica Pérez. O el bastón de mando, que fue lo primero que identificaron las comunidades indígenas cuando vieron una foto donde estaban las autoridades. “Nosotros veíamos a las autoridades vestidas y nuestra mirada cultural y social no nos permitía ver los bastones de mando. Son cosas que nosotros no podíamos identificar sin ese trabajo colectivo con las comunidades”.

 

En este link puede consultar el catálogo de obra y conocer más sobre Imagen, memoria y resignificación: museología social con los pueblos inga y kamëntsá del Valle del Sibundoy

El trabajo colectivo, la investigación intercultural

Luego de revisar archivos y tomar copias de las fotografías que serían el eje de la investigación, y tras sistematizarlas, clasificarlas y categorizarlas, las investigadoras establecieron contacto con los taitas, mamas y gobernadores de comunidades inga, kamëntsá (cabildos de San Francisco y San Andrés) y arhuaca (población de Gámake), con el fin de solicitar su autorización para realizar talleres con sus habitantes. Buscaban “construir nuevos relatos sobre la historia y la cultura propia en el Valle del Sibundoy y la Sierra Nevada”, dice la historiadora Pérez, y contrastarlos con los textos escritos por los frailes.

En esos encuentros participativos los indígenas vieron las fotografías, evocaron memorias de las historias que contaban sus abuelos y abuelas, e interpretaron las imágenes que veían de acuerdo con su cultura. A través de sus respuestas a preguntas de observación, y con la ayuda de acetatos que superponían a las fotografías, los indígenas iban describiendo cada detalle que les llamaba la atención de las imágenes.

“Descubrimos que la imagen era un punto de encuentro con las personas y que activaba no solamente esos recuerdos, sino todo un relato sobre lo que había sucedido allí”, afirma Martínez. “Además reflexionaban sobre esos procesos coloniales y misionales en su vida, en su experiencia como cultura, como personas, como familias, en todos los procesos de desarrollo y de comprensión del mundo”.

Y se sorprendieron cuando empezaron a entender el sentido de ‘lo colonial’. “Uno está atado a la historia oficial que cree que la Colonia terminó con la Independencia. Al principio caímos en el error de creer que confundían el periodo colonial y luego nos dimos cuenta de que las que lo confundían éramos nosotras. Para ellos no terminó. Para ellos lo que hicieron las misiones fue dar una continuidad a la Colonia, y luego de las misiones esta se mantuvo con el Estado”, explica Martínez. “Esa herida colonial no se ha sanado, sin duda, porque se trata de una herida que viene desde el pasado”. Es una herida heredada. Se ve en la mirada triste de los niños y las niñas.

Algunos elementos de las fotografías sorprendieron a los indígenas, que decían: “¡Ay! Ahora que veo la gente descalza, mi abuela andaba descalza y ella no quería ponerse zapatos”. O cuando detallaron la importancia de vestir la cusma, esa camisa tradicional que las abuelas no se quitaban y que incluso vestían cuando morían y las enterraban.

El taita Walter Leandro Chindoy, gobernador del Cabildo Indígena Kamëntsá Inga San Francisco, en diálogo con PESQUISA JAVERIANA, describió cómo el uso de la imagen había complementado la historia oral de su comunidad. Chindoy nunca había visto esas fotografías antiguas. Con ellas recordó “esa memoria que resalta muchos sentimientos, lo emocional, lo vivido” del pueblo indígena. “Hay mucho más por hacer”, continuó, porque aún hay datos por analizar. “Participar en los talleres me fortaleció, por ejemplo, el de fotografía”, que aprovechó incluso para crear un colectivo de comunicaciones en su comunidad.

 

Exposiciones con toque indígena

Y luego, con base en la teoría de la museología social “que busca transformar los sentidos del pasado y las nociones que tenemos sobre cuál es el uso que hacemos del pasado” acota Pérez―, organizaron talleres de imagen que alimentaron las exposiciones diseñadas, conceptualizadas y montadas por los propios participantes de las comunidades indígenas, en las que también incluyeron fotografías antiguas con sus interpretaciones y que estuvieron abiertas para toda la población. “Eso los sedujo mucho”, dice Martínez. Y en el caso de San Francisco invitaron a un taita armonizador para liderar un ritual, de tal manera que la exposición tuviera una buena energía.

¿El resultado? Una nueva forma de narrar la memoria, construida colectivamente. “En ese sentido, yo creo que se vuelve un ejercicio con mucha potencialidad, donde hay una innovación de la manera como la academia se aproxima a la sociedad y trata de establecer otros diálogos y otras formas de producir conjuntamente”, concluye Martínez.

Para Ana Camila Jaramillo, quien actuó como asistente de investigación y que antes de terminar la carrera de sociología estudió cine, el trabajo fue muy enriquecedor: “Hay una deuda muy grande en el cine con los indígenas, porque siempre han sido miradas que se imponen”, y la museología social “permite cambiar las lógicas de los relatos”.

Figura-7

Para leer más: Pérez Benavides, A. C. (2020). “Descolonizar el archivo y el museo: imágenes intervenidas y museología social con los pueblos inga, kamëntsá y arhuaco (Colombia)”. Iluminuras, 21(53), agosto. https://orcid.org/0000-0002-4731-0386

Martínez, A. (2020). “Miradas que se cruzan: imágenes de un antropólogo sueco sobre mujeres indígenas de la Sierra Nevada, Colombia”. Revista Brasileira de Sociologia da Emoção, 19(56), agosto.

TÍTULO DE LA INVESTIGACIÓN: Imágenes y usos públicos de la sociología y la historia: procesos de apropiación de memorias con los grupos étnicos del Valle del Sibundoy y la Sierra Nevada INVESTIGADORAS PRINCIPALES: Alexandra Martínez y Amada Carolina Pérez Benavides

COINVESTIGADORES: Camilo José Barreto, Ana Camila Jaramillo, Helena Barajas, Julio Sebastián Díaz, Juan David Mahecha, Valeria Miranda, Edison Arley Vergara y Vivian Villafaña (estudiantes de las carreras de Historia, Sociología y Ciencias Políticas de la Pontificia Universidad Javeriana); Jason Fonseca (diseñador); José Joaquín Jajoy, Víctor Hugo Jamioy, Gloria Esperanza Cuatindioy, Juan Manuel Sigindioy Jamioy, Walter Leandro Chindoy Jacanamejoy, Antonio Cuatindioy, Mama Rosa, Juan Rácigo y Jorge Aurelio Buendía (representantes de los pueblos inga, kamëntsá y arhuaco). Departamentos de Sociología e Historia Facultad de Ciencias Sociales

PERIODO DE LA INVESTIGACIÓN: 2016-2020

                          

Creaciones indígenas: mucho más que artesanías

Creaciones indígenas: mucho más que artesanías

El mundo está lleno de categorizaciones: desde muy pequeños los seres humanos aprenden los colores e incluso que estos pueden asociarse a hombres y mujeres. Se categoriza a diario por enseñanzas de antepasados o por la misma necesidad humana de comunicación, y aunque no todas las categorizaciones son inadecuadas, deténgase a pensar… ¿Quién se encarga de enseñar a hacer todo lo contrario, esto es, a descategorizar? 

La vida no puede volver a ser la misma después de viajarla y, de hecho, a partir de 1992 jamás volvió a ser la misma para la profesora Ana Cielo Quiñones, cuando, siendo diseñadora industrial de la Pontificia Universidad Javeriana y magíster en Historia Latinoamericana de la Universidad Internacional de Andalucía, recorrió gran parte del territorio colombiano visitando comunidades indígenas y pueblos afro. Participó en la Gran Expedición Humana, adentrándose en esa Colombia oculta pero gigante en sabiduría y conocimiento.

En ese momento, supo que su trayectoria y vida académica estarían ligadas a la visibilización de las culturas indígenas y sus creaciones, y, en la actualidad, casi 30 años después, no solo a darlas a conocer, sino también a descategorizarlas.

“Son categorías que se han puesto a las creaciones indígenas sin muchas veces mayor reflexión, y sin tener en cuenta las voces de los pueblos indígenas”, dice.
Para buena parte de la cultura occidental, la mayoría de trabajos de las comunidades indígenas que incluyen manualidades es denominada como artesanía. La dicotomía tiene lugar cuando profesionales como los arqueólogos hallan en fósiles o en rocas esas mismas manualidades y las llaman arte, o cuando alguien en calidad de turista acude al Museo del Oro y encuentra arte en esas obras. ¿Qué las hace ser ‛Nudsumar‘: guardianes de cuerpos, casas, aldeas y sueños. Para los kuna el espíritu del tallador vive en las figuras de madera. 

 

 

La creación del libro 

Para resolver esas inquietudes surgió la idea de un libro que permitiera aproximarse a los procesos de creación indígena. Mediante una convocatoria abierta, impulsada por la Facultad de Arquitectura y Diseño de la Pontificia Universidad Javeriana, Quiñones y Fernando Quiles García, director de la Red Enredars y profesor del área de Historia del Arte de la Universidad Pablo de Olavide, de Sevilla (España), recibieron alrededor de 25 escritos. Así, después de año y medio, emergieron 15 historias que se plasmaron en el libro Mundos de creación de los pueblos indígenas de América Latina. Se trata de un viaje por la cerámica tiwanaku de Bolivia, los textiles de los Andes surcentrales, los jarrones de la Gran Nicoya, la manta muisca, las creaciones de madera kunas, entre otros muchos mundos de creación. 

 --A-Killakams

Un narrador indígena 

Precisamente sobre las creaciones de madera y justo en el corazón del libro está la historia escrita por Cebaldo de León Inawinapi, quien narra un nacimiento en su natal isla Guna Yala, antiguamente llamada Kuna Yala, un territorio autónomo ubicado en el oriente de Panamá. 

En su comunidad se fabrican piezas de madera para cuidar del recién nacido, y estas cobran vida como guardianes de la nueva vida. “El arte como concepto no existe en la comunidad indígena”, le dijo este antropólogo a PESQUISA JAVERIANA, “no hay palabras, porque la forma de ver el mundo para un Kuna es arte; la forma de entender las aguas o el río es que no existe una forma de saber el arte para ver, o el arte para no ver, porque en tu forma de vida, desde el parto hasta la muerte, es arte”. Con estas palabras, Cebaldo confirma la necesidad de ‘descategorizar’ que tiene la profesora Quiñones. 

 

El hacedor de flautas 

Otra historia del libro narra la vida de Jesús Alfonso Juagibioy Jamioy, hijo de grandes defensores del territorio y quien recuerda cómo su padre trabajaba fabricando ataúdes. En medio de las caminatas a las que lo acompañaba para recopilar materiales, Jesús Alfonso se fue dando cuenta de cuáles eran los mejores recursos naturales para fabricar flautas. Siempre le gustó la música, en el colegio inició en bandas de sonidos andinos y de allí tomó impulso para dedicarse al oficio de hacer flautas y elaborar otros instrumentos musicales. “En mi comunidad, la kamëntsá, existe un sonido para todos los momentos transcendentales de la vida”, dice. Y agrega que, al elaborar las flautas, la oralidad está presente y es la forma de perpetuar en el tiempo su cultura y preservar las lenguas y las tradiciones. 

 

“La forma de ver el mundo para un kuna es arte; la forma de entender las aguas o el río es que no existe una forma de saber el arte para ver, o el arte para no ver, porque en tu forma de vida, desde el parto hasta la muerte, es arte”. Cebaldo de León Inawinapi 

 

Tejiendo identidad 

Del proceso de creación del libro y de la cercanía que durante años ha tenido la profesora Quiñones con la comunidad arhuaca de la Sierra Nevada de Santa Marta, también surgió un documental, Tutu. Tejido del conocimiento. Su productor principal se llama Amado, un hombre convencido de que el tejido de su pueblo, más que una artesanía, es su identidad. En sus propias palabras, “es el nacer del pueblo y del mundo”. La necesidad, para Amado, de realizar el documental es lograr que los occidentales conozcan acerca de su cultura y la miren con otros ojos. 

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Mundos de creación: ¿proceso generador de conocimiento? 

Además de la descategorización, otro debate que surge a raíz de la valorización de los procesos de creación de los pueblos indígenas es si son generadores de conocimiento.
Para la profesora Quiñones, todo proceso creativo es generador de conocimiento. Solo se debe entender que el ser humano no es el centro de la naturaleza y que la reconexión con ella será lo que permita retomar el cúmulo de conocimiento ancestral perdido.
El reconocido curador colombiano Eduardo Serrano, consultado como fuente externa del libro, considera que “todo aquello que es producto de la creatividad humana es generador de conocimiento. Por una parte, la creatividad es inherente al ser humano y, siendo su expresión producto de experiencias particulares, el hecho de compartirlas enriquece a toda la sociedad”. 

Quizás uno de los trabajos que las personas deben realizar, en este paso por la vida, es que la madre tierra las reconozca como trabajadores de su preservación, o al menos esa es la reflexión final que deja el libro, compendio de historias de más de 400 páginas que, para su editora académica, constituye el inicio de un eterno trabajo como humanos para aprender a descategorizar lo existente y abrazarse culturalmente, en medio de la diferencia, con los demás seres de la naturaleza. 


Para leer más:  Quiñones Aguilar, A. C. (ed.). (2021). Mundos de creación de los pueblos indígenas de América Latina. Editorial Pontificia Universidad Javeriana-Universidad Pablo de Olavide.
Quiñones Aguilar, A. C. y Villafanda Chaparro, A. 2019., Tutu. El tejido del conocimiento. Catálogo de Obras Artísticas, revisado 19 de marzo de 2021, https://catalogodeobras.javeriana.edu.co/catalogodeobras/items/show/531.
Editorial PUJ. (2019, noviembre 1). Mundos de creación de los pueblos indígenas de América Latinahttps://www.youtube.com/watch?v=5QSQOrDS2r8&feature=. 

 

TÍTULO DE LA INVESTIGACIÓN: Mundos de creación de los pueblos indígenas de América Latina
INVESTIGADOR PRINCIPAL: Ana Cielo Quiñones Aguilar
COINVESTIGADORES: pueblo arhuaco, Amado Villafaña y creadores de la productora audiovisual Yosokwi
Facultad de Arquitectura y Diseño 
Departamento de Diseño
Grupo de investigación Diseño Sociocultural
PERIODO DE LA INVESTIGACIÓN: 2019-2020

 

                          

¡Ya circula la nueva edición! Con ustedes: Pesquisa Javeriana 55

¡Ya circula la nueva edición! Con ustedes: Pesquisa Javeriana 55

Para su edición 55, Pesquisa Javeriana reunió la visión de diferentes investigadores javerianos y sus aportes a la creación de conocimiento en distintas áreas. Desde el campo de la salud, respondiendo al interrogante de si los vapeadores son nocivos para el consumo humano, hasta cómo comprender los riesgos a la hora de realizar inversiones internacionales.

Algunas de las innovaciones que registra esta nueva edición de Pesquisa Javeriana se encuentran en procesos de solicitud de patente, lo que confirma el valor y rigurosidad de los proyectos desarrollados que tendrían un amplio impacto de llegarse a implementar.

Puede consultar todos los artículos de Pesquisa 55 haciendo clic aquí y, si lo prefiere, también puede leer la revista en su versión en PDF.

¿Quiere saber qué se encontrará en la nueva edición? Acá le contamos.

Editorial: Luis Miguel Renjifo, vicerrector de investigación de la Pontificia Universidad Javeriana, le da la bienvenida a esta nueva lectura explicando cuáles presiones puede haber detrás de la producción científica y cómo las buenas prácticas éticas y responsables de la comunidad garantizarían un conocimiento trascendente y transformador.

Creación Artística: en este artículo titulado Creaciones indígenas: mucho más que artesanías, descubrirá cómo acercarse a los procesos de creación ancestrales de distintas comunidades en Latinoamérica permitió hacer una reflexión sobre la descategorización y la forma en la que se concibe la producción artística indígena, ¿arte o artesanía?

Ciencia y sociedad: hasta la tabacalera Phillip Morris International confiesa que los vapeadores que fabrican pueden ser potencialmente peligrosos para los consumidores. En esta publicación, investigadores javerianos hicieron una revisión de más de 90 artículos que confirman una realidad: el cigarrillo electrónico es el enemigo oculto de los pulmones.

Innovación: un aislador sísmico hecho a partir de caucho recuperado y casas elaboradas con elementos reciclados. Estas dos innovaciones javerianas están en proceso de patente y plantean soluciones alternativas y a bajo costo en construcciones sostenibles.

Ciencia profunda: ¿Qué se debe tener en cuenta a la hora de calcular riesgos de inversión?, un investigador javeriano explica en qué consiste y por qué podría ser beneficioso tener un portafolio diversificado en el que se consideren tanto los factores locales como los globales, una variable que podría determinar el éxito o pérdida después de invertir.

Informe especial: la identidad como resultado de un modelo de desarrollo económico de carácter extractivo. Una guerra por el territorio, los recursos y un conflicto que, como en otras regiones del país, no acaba en el Cauca. Vivir y resistir la violencia. Además, ¿Cómo hablarles a los más de 40 millones de colombianos que no han sido víctimas ni victimarios en la historia de la violencia colombiana? Allí puede estar la clave de una verdadera reconciliación.

Huellas: Óscar de Jesús Saldarriaga es un observador acucioso, muchos lo llaman “El pisco” de la historia en Colombia y es uno de los más grandes investigadores de la educación nacional. Desde 1990 está vinculado con la Pontifica Universidad Javeriana y ha reconstruido la historia de los maestros del país.

Novedades editoriales: conozca 4 nuevas publicaciones que hablan sobre memoria colectiva en el video universitario, cómo ha sido investigar durante la pandemia, el papel de Bogotá durante la Regeneración (1886-1910) y una mirada a las aplicaciones de investigaciones en sistemas de salud en Colombia.

La historia de la pianista colombiana Maruja Hinestrosa y su herencia eterna

La historia de la pianista colombiana Maruja Hinestrosa y su herencia eterna

Transcurría la década de 1920 y en Pasto, a poco más de 820 km de Bogotá, resonaba el eco de las notas musicales de la joven pianista María de la Cruz Hinestrosa Eraso, quien con apenas 14 años empezaba a aprender a tocar el teclado y a dar sus primeros pasos en lo que sería su camino como pianista insignia de la región.

Esta mujer de manos y sonrisa delicada, recordada por su obra El Cafetero, y que falleció en el 2002, volvió a sonar con fuerza doce años más tarde, gracias al libro Maruja Hinestrosa: La identidad nariñense a través de su piano, publicado por el musicólogo javeriano Luis Gabriel Mesa Martínez.

Él se ha encargado de reconstruir la obra de Maruja Hinestrosa con el ánimo de no dejar sucumbir un mundo de composiciones creadas en medio del machismo musical de la época y que formaron la imagen de una artista valiente y polifacética.

¿Quién fue Maruja Hinestrosa?

‘Marujita’, como le decían los más allegados, nació el 16 de noviembre de 1914 en Pasto, Nariño, y motivada por sus padres, Julia y Roberto y las hermanas religiosas del Colegio Sagrado Corazón de Jesús y del Liceo La Merced Maridíaz, de quienes recibió su formación académica y musical, encontró una vocación que con el tiempo fue tomando un espíritu rebelde.

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Maruja Hinestrosa realizó su primera composición a los 14 años.

Al parecer, dicha rebeldía fue influenciada por una de las religiosas, como lo recuerda Luis Pazos Moncayo, amigo cercano de la compositora: “Doña Maruja quería mucho a las monjitas. Sobre todo porque una de ellas, la monja Celina Pereira, tendía a ser muy reaccionaria, de izquierda. Ella se atrevía a usar palabras que yo personalmente no he podido escuchar en monja alguna, y tanto a mí como a doña Maruja nos fascinaba oírla”.

Entre las memorias citadas por Luis Gabriel Mesa en el libro Maruja Hinestrosa: La identidad nariñense a través de su piano, la compositora narraba sobre la rigurosidad limitada en contra de repertorios etiquetados como populares o con un sello diferente al clásico.

 

“Me dieron permiso para que yo tocara en el piano del colegio durante los recreos, ¡Pero no la música popular! (…), no se podía tocar una piecita porque era el pecado más grande. Entonces yo aprovechaba cuando no estaban las monjas, cuando se oía el ruido de las calles”, libro Maruja Hinestrosa: La identidad nariñense a través de su piano por Luis Gabriel Mesa Martínez.

 

Pero Hinestrosa logró sacar adelante su carrera, en gran medida, porque venía de un contexto privilegiado, cuenta el investigador Gabriel Mesa Martínez. “Desde los años 20 tuvo un piano importado de Alemania, complacencia de familias pudientes en Colombia. Para la época, tener pianos traídos del exterior era muestra del poder adquisitivo”.

Sin embargo, la paradoja era visible, pues si bien la sociedad no veía muy bien que una mujer se presentara públicamente en conciertos, sí aceptaba que las señoritas de familias prestantes tocaran música de salón para elevar su estatus.

Según la investigación de Mesa Martínez, quien desde 2012 inició un estudio profundo de la vida de Maruja Hinestrosa, quienes la conocieron aseguran que no cayó en el sesgo de las clases sociales, rompió esquemas y la describen como genuina, sensible y auténtica.

“Se ha convertido en una línea de trabajo para mi carrera investigativa: buscar rutas para visibilizar y reivindicar, a través de la música, el papel de las personas que han sido discriminadas de una u otra manera”, dice el profesor javeriano.

Maruja Hinestrosa: la investigación

En el siglo XX Maruja Hinestrosa fue una compositora muy representativa de Pasto y Mesa Martínez, quien creció en esta misma ciudad escuchando hablar de ella como prodigio y ejemplo del pianismo en la región, se interesó desde joven por conocer su obra.

“Después de hacer mi carrera como músico y mi doctorado en Investigación Histórica de la Música, me dediqué a explorar sus obras. Hasta el momento he identificado 45 composiciones con nombre propio de Maruja Hinestrosa, no he encontrado algunas partituras o grabaciones que me permitan volver a tocar todas las 45, pero ya tengo un poco más de 30 listas”, dice.

Siendo todavía estudiante de colegio, Hinestrosa, con apenas 14 años, compuso la primera creación de su carrera: el pasillo Cafetero en versión instrumental para piano. El título fue expuesto públicamente en Pasto durante el Congreso Nacional de Cafeteros en 1930. Dicha composición se fue convirtiendo en emblema de la música nacional y empezó a tener gran impacto a nivel internacional.

Para el año 2016, Mesa Martínez supo que la reconocida canción fue reinterpretada en Costa Rica, pero no bajo su nombre original sino como El hombre macho, atribuida al cantautor costarricense Adán Guevara. Con la intención de esclarecer la verdad de la procedencia de esta pieza musical, Martínez levantó su equipaje para pasar una semana en el país de los ticos.

“Con el apoyo de la Universidad Javeriana y la Universidad de Costa Rica, logré profundizar en el tema integrando fuentes escritas y sonoras con un trabajo de campo que inició en Pasto (Colombia) y se complementó con la visita a San José y Guanacaste, en Costa Rica. De ahí salió información que me permitió confirmar que esa obra sí era original de Maruja y lo que había en Costa Rica era una versión basada en la pieza original”, dice el musicólogo.

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Desde los 20 años Maruja Hinestrosa tuvo un piano importado de Alemania.

Su trabajo investigativo no solo se ha enfocado en escudriñar las obras de Maruja Hinestrosa, sino de volver a revivirlas, hacerlas visibles y llevarlas a recorrer otras fronteras para dar a conocer el papel de la pianista en la historia de un país con un patriarcado musical dominante.

“Mi mayor sueño y ambición es escuchar la interpretación de mi Concierto en Si menor para piano y orquesta en los patios de la gobernación o de la alcaldía”, decía Maruja Hinestrosa sobre su anhelo pendiente, y cuenta Mesa que “ella quería que la obra Fantasía sobre aires colombianos, escrita con sus manos para piano, pudiera ser trasladada, más adelante, a un formato sinfónico nombrándola como Concierto en Si menor para piano y orquesta”.

La compositora no alcanzó a ser espectadora de tal honor, sin embargo, Mesa Martínez, sin medir las horas de trabajo que le implicaría, hizo de este sueño una realidad póstuma.

Tiempo atrás los musicólogos solían asumir que la música debería ser tal y como la dejó escrita el compositor, y esta no se debía intervenir demasiado por tratarse de una obra artística sublime, pero como asegura la doctora en Etnomusicología, Carolina Santamaría Delgado, “la actividad musical de la misma Maruja nos muestra la falacia de aplicar ese tipo de metarrelatos históricos de una manera acrítica: fue ella quien solicitó ayuda para la orquestación de su Fantasía sobre aires colombianos”.

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Luis Gabriel Mesa Martínez interpretó el piano en la orquestación de Fantasía sobre aires colombianos.

El riesgo lo corrió Mesa Martínez y, para el año 2019, el músico se juntó con Victoriano Valencia, director del Departamento de Música de la Pontificia Universidad Javeriana, quien hizo la adaptación para orquesta de la obra que Maruja Hinestrosa soñaba ver interpretada por una orquesta sinfónica; Luis Guillermo Vicaría, profesor de dirección sinfónica, aceptó dirigirla; los acompañaron sesenta alumnos de la Orquesta Sinfónica Javeriana y Luis Fernando Beltrán, ingeniero de sonido, fue el encargado de dirigir un documental que será transmitido próximamente en canales coordinados por la RTVC y que ya fue premiado como mejor cortometraje nariñense en la categoría de cortometrajes regionales en el Festival Internacional de Cine de Pasto.

La obra musical no ha podido ser presentada en vivo en otros lugares por las restricciones sanitarias debido a la COVID-19.

“Cumplimos el sueño de Maruja de que Fantasía Sobre Aires Colombianos se tocara en orquesta, siendo yo el pianista solista, aunque el verdadero sueño hubiera sido que ella estuviera en mi lugar”, reconoce el profesor Mesa Martínez.

Después de todo, Luis Gabriel Mesa Martínez, reconocido hoy como el experto en la vida y obra de Maruja Hinestrosa, ha puesto en las manos de lectores y espectadores resultados de lo que ha sido un trabajo profundo de exploración de información biográfica, análisis estilísticos, ilustración iconográfica y edición de partituras a partir de fuentes pertenecientes al archivo familiar de la compositora y la documentación, tanto hemerográfica como académica, consignada en bibliotecas de Pasto y Bogotá.

La reflexión final de Gabriel Mesa Martínez es que esta aproximación, desde la perspectiva de género, abre universos nuevos de exploración y espacios inéditos para narrar nuestra propia historia musical desde una óptica más cercana a la experiencia cotidiana, remitiendo al pasado y a su vez revelando huellas históricas que deberían seguirse transmitiendo de generación en generación.

Así suena el sueño de ‘Marujita’

Si quieres escuchar la reinterpretación que realizó Luis Gabriel Mesa Martínez de las obras de Maruja Hinestrosa, puedes hacer clic aquí para escucharlas en Spotify.

La Feria de Cali virtual rescata la tradición

La Feria de Cali virtual rescata la tradición

 Ponga bien cuidado que “Mi Cali se está adornando para su fiesta más popular” Guayacán Orquesta

 

Después de los daños y pérdidas económicas que dejó una trágica explosión en 1957 en Cali, la feria, que inició siendo una oportunidad para la recuperación de la economía, con el tiempo se fue convirtiendo en la representación viva de la cultura popular caleña. Este evento, según investigación de la Universidad Javeriana Cali, entre 2016 y 2019 evidenció su gran potencial para aportar a los ingresos de la región. Sin embargo, tras la llegada de la COVID-19, el formato presencial migró a la virtualidad y el impacto ya no se midió en términos económicos sino bajo las hoy comunes métricas de alcance, visualización e interacciones en las redes donde se transmitió.

Durante las fechas decembrinas del 2020 el usual ambiente festivo por la llegada de la Feria de Cali no era el mismo. El agite de la ciudad estaba flojo, callado e indiferente; las calles ya no retumbaban al ritmo de la salsa; el folclore ya no se apoderaba de las calles y ni rastro de la multiplicidad de artesanos y comerciantes exhibiendo sus productos por doquier. Todo esto como resultado de los cambios obligados en los modos de vida durante el desarrollo de la pandemia, pues esta vez la fiesta se vivió en casa y a través de la pantalla.

 

“¡Oiga, mire, vea, vengase a Cali para que vea!”

A lo largo de los años, en el radar empezaron a aparecer preguntas de cuántos empleos se producían en la feria, cuánta gente entraba a los eventos, cuáles eran los ingresos, quiénes eran los asistentes. Con esto en mente, los profesores javerianos Luis Fernando Aguado y Alexei Arbona, con el apoyo de Corfecali y el Laboratorio de Economía Aplicada (LEA) de la misma universidad, se propusieron dar respuesta a tales cuestionamientos haciendo uso de uno de los mejores recursos de la academia: la investigación.

Para la edición número 62 de Feria de la caña, la del 2019, del 25 al 30 de diciembre se congregaron cerca de un millón de personas en la capital del Valle, según evidencia el estudio. Además, en suma con los tres años anteriores dejó una huella económica de $1,4 billones. Entretanto, la edición 63 en su versión digital, con el lema “Conectados por la vida”, tuvo un alcance de casi nueve millones de usuarios, número que corresponde a la totalidad de personas a quienes les llegó el espectáculo a sus pantallas, de los cuales más de tres millones visualizaron los eventos transmitidos de la feria. Siendo así, la Feria caleña más visitada de la historia, según afirmaciones de Corfecali.

Para medir el impacto del último año, se tomaron las métricas de las páginas oficiales de la Feria de Facebook y YouTube, al igual que los datos correspondientes de Analytics de Google correspondientes al sitio web feriadecali.com.co, los enlaces de Feria de Cali y la APP Feria de Cali 2020.

 

“Si uste’ va llegando váyase entonando, que de baile en baile se va acomodando”

Respecto a la percepción que tienen los asistentes acerca de esta experiencia festiva, el 87% de los participantes encuestados en la versión del 2019 relacionan el evento con conceptos como alegría, rumba, salsa, felicidad y cultura. La vivencia esta vez fue por medio de sus dispositivos móviles o computadoras, como lo evidencian algunos de los comentarios allí expuestos.

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“Después que pasa la feria, la rumba sigue como es. Así queda demostrado y aquí queda comprobado”

Parte de esto lo hacen posible las comparsas, bailarines, agrupaciones musicales, actores y todo el talento artístico que durante meses se prepara para ofrecer un show a la altura. El estudio javeriano logró determinar que el 95% de los talentos de la versión 62 eran caleños, en su mayoría hombres, y, “una de las cosas que más llama la atención es que gran parte de ellos residían en las zonas en donde hay más conflicto, criminalidad y delincuencia común, lo que demuestra el importante impacto de la cultura en estas zonas”, resalta el profesor Alexei Arbona. En año de pandemia, el 99,5% de la nómina de artistas de toda la Feria fue local.

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Por otro lado, el investigador Arbona comenta que “algo que ha generado polémica en la feria es la idea de que ésta es un evento privado y para unos pocos. Sin embargo, el estudio demuestra que si bien algunas exposiciones (para el 2019) tenían una tarifa de entrada, gran parte de la población pudo asistir a múltiples eventos oficiales de forma gratuita”. Para la versión 2020 esto no fue problema, pues en esta oportunidad los seis eventos principales de la feria y que por lo general tienen tarifa de entrada, estuvieron abiertos al público de forma gratuita a través de Facebook y YouTube: salsódromo, encuentro de melómanos y coleccionistas, somos Pacífico, carnaval de Cali vieja, concierto alternativo y, el mundo le canta a Cali, Cali le canta al mundo.

 

Caleños, colombianos y habitantes de mundo entero, se conectaron con nuestra ciudad, su arte y su cultura, sin necesidad de pines o códigos de ingreso”, dijo Corfecali en comunicado a Pesquisa Javeriana

 

El estudio javeriano menciona que la festividad popular es para gente joven adulta entre 25 y 45 años y, por lo general, en años anteriores ha tenido una gran acogida por los capitalinos, seguido de los habitantes del departamento del Valle del Cauca y Antioquia y, a nivel internacional, son los habitantes de Estados Unidos, España, Francia y Alemania los que se pegan la rodadita para vivir esta experiencia festiva. Pero la colosal audiencia en el 2020 parece haber superado cualquier feria anterior, en comunicado Corfecali afirma que, “nos vieron desde 96 países, 3.928 ciudades en todo el mundo y en 26 de los 32 departamentos del país”.

Los empleos nuevos generados para el 2019, gracias al desarrollo de la celebración fue de 18.830 y para el 2020 las cifras indican que el evento benefició a más de diez mil personas vinculadas en la cadena de valor del ecosistema cultural. Ahora bien, la virtualidad también favoreció el bolsillo de los visitantes, por ejemplo, según la investigación, un turista internacional podría invertir cerca de los 290 mil pesos diarios y el turista nacional unos 164 mil pesos, asistiendo en promedio 4,47 días a la feria. No por esto hay evidencia de una preferencia por la virtualidad, pues en el estudio javeriano, la mayoría de los participantes asegura que tiene el deseo de regresar a vivir la fiesta presencial.

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“Si se me acalora no mire la hora, tómese un raspado, ¡y cuento acabado!”

El impacto del reconocido espectáculo no solo ha sido económico sino social y cultural, pues, tal como lo expone el economista Alexei Arbona,“la feria ha logrado potenciar el talento creativo y perseverar las tradiciones de la región”, y según destaca Corfecali, la edición 63 no fue la excepción: “hoy podemos afirmar que en el atípico 2020, año de retos y desafíos, realizamos la Feria más internacional e incluyente de su historia; una celebración que amplió de manera significativa el número de espectadores con relación a sus versiones anteriores. Actores múltiples y diversos hicieron posible que esta Feria fuera una apuesta por la vida, la alegría, y la esperanza, además de contribuir a la reactivación anímica y económica del sector cultural y artístico de nuestra ciudad”.

Pedagogía mestiza: pedagogía con sabor

Pedagogía mestiza: pedagogía con sabor

El cuatro es un instrumento con mucha presencia en América Latina; tiene similitudes con la guitarra y hace parte de la familia de los aguitarrados, cuyos orígenes están posiblemente ligados al oud (laúd) árabe. En Colombia y Venezuela, su presencia es imprescindible para la música llanera, particularmente para el joropo.

El interés de Andrés Samper Arbeláez, doctor en educación musical del University College of London (Inglaterra), por entender cómo se estudia y cómo se podría enseñar la música y en especial el cuatro llanero lo llevó a observar y rastrear por medio de etnografías, entrevistas, grupos focales y diarios de campo todas esas formas de aprendizaje que han sido utilizadas para este instrumento. En esta investigación participaron 44 cuatristas de origen colombiano y venezolano, cuya formación musical varía entre lo formal y lo informal.

“Ellos se mueven con mucha versatilidad dentro de un ecosistema musical que incluye el ‘parrando’ (fiesta), los festivales, las casas de la cultura, la familia, las academias y los conservatorios”, afirma Samper. A partir de esas conductas surgieron interrogantes sobre cómo la academia podría enseñar lo que llaman sabor, estilo, deleite, ‘tumbao’ o empatía musical.

Durante el análisis de todas estas caracterizaciones, este educador musical encontró dos tendencias contrastantes en la pedagogía del cuatro, que se dan de forma simultánea y que denominó paradigmas o formas de transmisión abiertas y cerradas (controladas).

Uriel Blanco y Gerardo Blanco. Hermanos músicos araucanos tocando arpa y cuatro en Ritmo de Seis. Video cortesía Andrés Samper.

Para el investigador, las formas abiertas hacen parte del mundo informal. Los procesos de aprendizaje están muy enlazados con el territorio y alrededor de las expresiones culturales se va aprendiendo música: “En estos contextos, la música se aprende de una manera holística, mediada por la experiencia. Se aprende haciendo música”, asegura.

También explica que en el paradigma abierto de transmisión, el aprendizaje se da por imitación, por la oralidad, por la escucha, adquiriendo el conocimiento en la familia desde temprana edad y en las experiencias cotidianas como las fiestas, la danza y los festivales.

El maestro Juan Carlos Contreras dicta una clase en la ASAB (Academia Superior de Artes de Bogotá).Video cortesía Andrés Samper.

Por otro lado, las formas cerradas de transmisión están mediadas por una visión muy científica del mundo. Es la formalidad representada en la academia y el conservatorio. Según Samper, este paradigma “aísla la música para estudiarla por fuera de su contexto, la fragmenta y la secuencia en órdenes que van de lo simple a lo complejo, lo que se conoce como método. Así se aprende en la academia”.
Para el investigador javeriano, cada una de las formas de transmisión tiene sus propias fuerzas, ambas produciendo niveles de técnica muy altos. En el caso de las formas abiertas, los músicos desarrollan capacidades para tocar de oído, con sabor y estilo, además de contar con importantes habilidades para improvisar e interpretar varios instrumentos. Con los sistemas controlados, los músicos desarrollan capacidades analíticas sobre la música: saben leer y escribir partituras, determinar armonías, tonos, compases, además de realizar arreglos a piezas o composiciones.

La propuesta pedagógica

Sin embargo, estas formas de transmisión del aprendizaje del cuatro y en general de la música, tienen también sus limitaciones propias. Aquí nace la propuesta de este educador y guitarrista: una pedagogía mestiza. Él propone una integración de las dos formas de transmisión donde el centro de la formación sea la celebración colectiva de la música (abierto) y el desarrollo de la técnica sea más un sendero de exploración personal (controlado).
Esta iniciativa es controversial ya que el centro de la formación académica, en la actualidad, es el desarrollo de la técnica. “Cada músico, desde sus intereses, desarrolla su propio programa académico. El centro es la experiencia colectiva, ya no se piensa en el músico solista ensayando varias horas, sino en uno que hace música diariamente con ensambles de diferentes tipos, donde se perciben el sabor y el estilo, donde se puede aprender apreciación de la música, historia de la música, cómo hacer arreglos e interactuar con otros géneros musicales, cómo leer y escribir esa música y eso difiere mucho de la forma como se enseña a nivel universitario en la actualidad”, explica el investigador.
La parte más innovadora de la pedagogía es la inclusión de pasantía para que el aprendiz de músico tenga la posibilidad de viajar al territorio y acercarse a los saberes locales, donde el instrumento forma parte del contexto cultural y donde el diálogo de saberes complementa la formación.

Actualmente, el profesor Andrés Samper implementa esta pedagogía en el semillero de investigación ‘Música, pedagogías y diversidad’, que busca generar puentes vitales entre la investigación académica y los conocimientos empíricos producidos por estudiantes, docentes y comunidades de práctica en música y pedagogía dentro de una perspectiva de diálogo de saberes e interculturalidad.

Este músico publicará próximamente, a través de la Editorial Javeriana, un estudio sobre el cuatro, producto de investigación-creación complementario de su tesis doctoral.

“Es posible tejer desde la diferencia”, Edgar Puentes

“Es posible tejer desde la diferencia”, Edgar Puentes

Cuatro miembros del Foco de Industrias Creativas y Culturales de la Misión Internacional de Sabios estarán este 18 de septiembre a las 4:00 p.m. en un panel previo a la clausura el IV Encuentro Javeriano de Arte y Creatividad.

Edgar Puentes Melo, Lina Rodríguez Fernández, Oscar Hernández Salgar y Eliécer Arenas Monsalve conversarán sobre el libro Arte, cultura y conocimiento. Propuestas del Foco de Industrias Creativas y Culturales, volumen 8 el primero que fue publicado de los ocho focos en los que se dividió el trabajo de la Misión durante 2019.

Pesquisa Javeriana dialogó con el Maestro Edgar Puentes Melo, coordinador del Foco ICC, encargado de trazar la hoja de ruta para incluir los procesos de creación como formas de generación de conocimiento, desarrollo tecnológico e innovación. Habló sobre recomendaciones, retos, desafíos y articulaciones para hacer realidad todo lo planteado en este documento de 256 páginas.
Pesquisa Javeriana: ¿Cómo se articulan en la sociedad colombiana las recomendaciones del Foco de Industrias Creativas y Culturales?

Edgar Puentes: La misión planteó tres grandes retos de país: Colombia productiva y sostenible (Crecimiento basado en ciencia), Colombia Bio diversa (Innovación basada en la diversidad natural y cultural) y Colombia Equitativa (Conocimiento y educación para la inclusión social), los cuales serán implementados a través de cinco misiones emblemáticas. Dentro de las apuestas fundamentales para su realización se requiere, como objetivos fundamentales, el reconocimiento de los colombianos de su patrimonio cultural y natural, la generación de valor agregado a partir de la diversidad y el conocimiento, para lograr la transformación de la estructura productiva del país hacia un modelo sostenible y equitativo.

Se proponen varios frentes; el primero y tal vez el más importante, es la búsqueda de su implementación a través de la generación de políticas de estado en el desarrollo del modelo previamente descrito; por otro lado, la articulación con el estado en la ejecución de las diversas recomendaciones de la misión.

Igualmente, seguimos buscando dar a conocer en diversos niveles de la sociedad las recomendaciones de la Misión y de nuestro foco, con el propósito de permear, de permitir el acceso de cada colombiano a esta propuesta; es importante resaltar que nuestro propósito, si bien ha sido generar un modelo de país en el más alto nivel del Estado, también propone que su construcción y apropiación depende de un modelo “bottom – up”, donde su incorporación y reflexión en la vida cotidiana de cada colombiano, es fundamental para su desarrollo.

 

PJ: ¿Cuáles son los mayores desafíos?

EP: En el contexto de nuestro foco, son varios aspectos; uno de los más importantes, es el desarrollo de una política de formación artística y cultural para el país. Esta es una de las recomendaciones fundamentales, vinculada directamente con la propuesta de implementar la formación artística y cultural de manera obligatoria en todo el sistema educativo; plantear modelos de apropiación de nuestro patrimonio, el reconocimiento de nuestra historia y nuestra identidad como colombianos, la diversidad y riqueza cultural y biológica de nuestras regiones, la aceptación de la diferencia como valor de crecimiento son aspectos fundamentales con miras a cumplir los tres grandes retos propuestos por la misión.

Como un modelo de complejidad, es importante establecer vínculos y puentes entre las diversas manifestaciones culturales de nuestro país. En la medida que esto ocurra, el lenguaje particular y colectivo se enriquecerá, permitiendo un fortalecimiento cultural y el desarrollo de iniciativas, propuestas, emprendimientos con amplias posibilidades de circulación y apropiación nacional e internacional.

Finalmente, el gran reto es lograr que las recomendaciones de la Misión sean acogidas por el gobierno nacional; una vez logrado esto, un reto mayor será su implementación y articulación con los diversos estamentos de la sociedad colombiano desde el ámbito política hasta la comunidad.

 

PJ: ¿ Cómo ha reaccionado el sector cultural?

EP: Siento que el sector cultural ha recibido este ejercicio de diversas maneras. Si bien nuestro trabajo estuvo enmarcado en el contexto de lo que se definió como Industria Creativa y Cultural, el énfasis fue dado en nuestras discusiones tanto en factores fundamentales de este enunciado, como en discusiones profundas en torno al reconocimiento patrimonial y cultural, a la importancia de la formación artística en todos los niveles, al desarrollo de una postura profunda en una formación estética y sensible, a la implementación y validación de los modelos de creación e investigación – creación como líneas de generación de conocimiento entre otros temas.

De igual manera, se plantearon temas como por ejemplo, una reflexión fundamental sobre los puntos de encuentro entre el arte y la ciencia, en el contexto de un sistema nacional de ciencia tecnología e innovación. En este sentido, percibo en general en nuestro sector y en otros, una amplia aceptación e interés por el trabajo que realizamos al interior de nuestro foco.

 

PJ: ¿ Cómo se articula la parte cultural y creativa con la ciencia?

EP: Muy importante, y creo que uno de los temas centrales de nuestro foco ha sido posicionar a la creación e investigación – creación (i+c), como modelos fundamentales de investigación y generación de conocimiento. Al hablar de un ecosistema ampliado, y de una sociedad del conocimiento, el papel del pensamiento artístico y su desarrollo a través de la creación son fundamentales, mucho más en el contexto de amplia diversidad cultural de Colombia. De igual manera, plantear las relaciones posibles entre diversas formas del conocimiento y los resultados posibles de estos entrecruzamientos, son dinámicas fundamentales y necesarias para la investigación del país y del mundo.

Por otro lado, desarrollar en los modelos de formación de nuestro país la práctica y formación artística en todos los niveles, fundamentará y fortalecerá los procesos propios del pensamiento científico, mucho más cuando se abordan conceptos como la creatividad o la innovación. Tan importante como esto, es la generación de una nueva conciencia, sobre el papel transformador de la ciencia y la cultura, en la construcción de nuevos imaginarios de sociedad, en los que conceptos como la preservación, la protección, el reconocimiento y la validación de los ecosistemas, ocupen un lugar fundamental. No es posible apreciar y apropiar el conocimiento científico, sin un pensamiento sensible y profundo desde lo estético; de igual manera, no es posible validar y apropiar nuestras manifestaciones culturales y artísticas, sin un conocimiento profundo de sus orígenes, su historia, sus técnicas y sus posibilidades de diálogo, con los campos de la ciencia. Es vital retornar a un nuevo concepto de cultura, donde el arte y la ciencia sean comprendidos de manera equitativa, dentro del mismo ecosistema, siendo necesarios el uno para el otro, tal como ha ocurrido en muchos momentos de la historia y siendo tal vez el más reconocido, el renacimiento.

 

PJ: Teniendo en cuenta el tiempo que lleva dedicado al desarrollo cultural del país, ¿por qué considera importante que se Incluyera el Foco ICC dentro de la Misión de Sabios?

EP: Creo que ha sido un aspecto crucial y fundamental para nuestro sector. El ser incluidos en una reflexión de país para la construcción de política de Estado a 30 años, propone automáticamente el reconocimiento de la importancia del sector cultural, artístico y creativo para el desarrollo de nuestra sociedad. Si revisas el contexto de los tres grandes retos de país y las cinco misiones para su cumplimiento, es posible observar el papel trascendental que ocupan la diversidad natural y cultural, la diversidad territorial, en la construcción de modelos innovadores de desarrollo para el país. Lograr modelos de aprovechamiento y uso consciente y sensible de nuestros recursos, requiere de un profundo conocimiento de nuestro patrimonio, nuestra historia, nuestro entorno natural y nuestros ecosistemas, como de la amplia diversidad de nuestras manifestaciones artísticas y culturales.

 

PJ: ¿Qué significó coordinar y lograr articularse con los otros focos?

EP: Creo que ha sido un ejercicio increíblemente valioso y significativo, dado el proceso de aprendizaje, de construcción como equipo y finalmente de experiencia colectiva al integrar los ocho focos de la Misión en una visión. Existieron tensiones naturales pero la gran lección al final de este proceso, fue cuando pudimos compartir con la Presidencia de la República nuestras conclusiones siendo la que narro a continuación una de ellas, una de las que me llevo en mi corazón con profunda esperanza:

“Colombia es un país posible…uno en el que si logramos superar nuestros temores naturales, nuestra incapacidad a la tolerancia, nuestra arrogancia y pretensión desde las orillas particulares de conocimiento a tener la razón, el futuro será simplemente el resultado de la suma y multiplicación de particularidades e individualidades, distantes y diversas, que en su tejido, como fue parte de la construcción social de nuestras comunidades indígenas, permitirá el desarrollo de una sociedad en la que exista un lugar para todos, un lugar que acepte y valide las diferencias y que permita desde estas distintas orillas, la construcción de una nueva nación”.

Para mí, este fue uno de los grandes logros de la Misión y un ejemplo para un país históricamente dividido como el nuestro. Es posible tejer desde la diferencia entendiendo que ella es nuestro mayor patrimonio, nuestro mayor tesoro, nuestra mejor posibilidad.

A continuación vea la transmisión completa del conversatorio.


* Estudiante de la maestría en Periodismo Científico, Pontificia Universidad Javeriana

Experiencias artísticas y su aporte desconocido a la ciencia colombiana

Experiencias artísticas y su aporte desconocido a la ciencia colombiana

Una semana ha sido suficiente para confirmar que las expresiones artísticas, como medio para investigar, ofrecen la oportunidad de hacer diversas lecturas del mundo a través de elementos, materiales y resultados diferentes a los que contempla la ciencia de laboratorio tradicional.

Así lo demostraron profesores y estudiantes javerianos, quienes a través de la presentación de resultados de sus proyectos de creación experimental, durante tres jornadas de conversatorios, pusieron a reflexionar a la comunidad acerca de la necesidad de reconocer el potencial que tienen las pesquisas que se han servido de la creatividad, el diseño, la innovación, la exploración o la tecnología para visibilizar problemáticas que atañen a toda la sociedad, y proponer soluciones a las mismas.


Arte y exploración

Las demostraciones creativas que se presentaron en la primera jornada se destacaron por haber usado la exploración y el arte para pronunciarse. También se mostraron diversas apuestas investigativas en las que convergen puntos esenciales como el uso de la autobiografía (sentimientos, emociones, intereses y lo íntimo) de los investigadores, para transformarla en una obra creativa dirigida a la sociedad.

Algunas de ellas son:

Mujeres matemáticas en Colombia, una exposición de fotografías inspirada en mujeres matemáticas colombianas, que muestra la parte humana de 23 protagonistas de diferentes edades, regiones y perfiles. En una profesión reconocida como masculinizada, la investigadora Eddy Pariguan vio en el arte de la imagen la posibilidad de visibilizar el rol de ellas, que además de su profesión son madres, bailarinas, cocineras o deportistas.

La pintura como camino de sanación y conexión espiritual es una obra que nace de lo íntimo y el deseo de la investigadora Natalia Cajiao por retomar lo ancestral para plasmarlo artísticamente. De esta manera integra la pintura, la fotografía y el grabado para registrar las formas orgánicas del ser humano (desde la célula, la materia, la biofísica, la bioquímica, la biología molecular), unido a la cosmogonía. Esta creación es un acto comunicativo desde la experiencia sensible que la científica tiene con el mundo y las fuerzas que lo componen (el pensamiento ancestral, las leyes de la armonía y la energía sagrada).

A estos proyectos se suman otros que relacionan el cuerpo, el movimiento y la realidad virtual para explicar el alma del mundo; o ante la necesidad de reivindicar la concepción originaria de lo femenino surge la idea de tomar la naturaleza, las plantas y recetas que han dejado nuestros ancestros como vía para la sanación espiritual y el tejido para reconstruir relatos de miedo que se han instaurado culturalmente en la mujer. Con ello también está la exploración de la hoja de koka como insumo y materia prima para la elaboración de propuestas artísticas; al igual que el uso de elementos de construcción que cobran vida para recrear Sistemas de Accidentes en una representación artística.


Creación, sociedad, identidad

Preguntarse cómo las demostraciones y experiencias artísticas se convierten en una posibilidad para construir en comunidad, para enunciar y visibilizar luchas y unir los saberes de la academia con los culturales, hace parte del trabajo investigativo de proyectos javerianos que tomaron la creación como medio para entablar diálogos entre la ciencia y la sociedad, y así edificar conocimiento de forma bidireccional.

El estudio de expresiones artísticas relacionadas con una cultura jamaiquina está dentro de la gama de pesquisas javerianas que integra la cultura con la ciencia. Muestra cómo Colombia ha apropiado elementos característicos de movimientos traídos de Jamaica y los ha reinterpretado y transformado para hacerlos propios.

ABOS es otro proyecto que se une a esta iniciativa de hacer uso de la creación artística para el autorreconocimiento del territorio de un pueblo. Así lo hace Memorias Paralelas, una propuesta que se enmarca en un ejercicio de construcción de memoria histórica de una comunidad víctima del conflicto armado a través de la fotografía.

Como estas, hay otras investigaciones: el despertar de las semillas, más de 300 fotografías que encarnan los momentos más importantes de una de las ceremonias de la comunidad Nasa (SAAKHELU). Y, Camino al sol, un juego de mesa para reforzar y evaluar conocimientos de la arquitectura hispanoamericana en el que se valoran la cultura maya, azteca, inca y tayrona, entre otras.


Creación, tecnología y medios

En esta sección se encuentran proyectos que coinciden en el uso de la creación artística y el involucramiento tecnológico. En este sentido, los métodos de reproducción que nacen de estas iniciativas tienen la intención de expresar el conocimiento a un público amplio, aprovechando las herramientas tecnológicas que el mundo contemporáneo pone sobre la mesa.

Se destacan composiciones javerianas como:

La aplicación musical interactiva Mi Fink es una creación digital colectiva desarrollada en un pueblo del norte del Cauca, que se centra en las problemáticas de la finca tradicional que trae su comunidad. Así, los niños y jóvenes, impulsados por la academia, aprendieron técnicas para desarrollar una ‘app’ y trabajar en la solución y el conocimiento de las dificultades presentes.

Por su parte, La Tusa del 102 es una serie que mezcla la televisión abierta tradicional con la web y a través de su narrativa cuenta cómo viven los hombres adolescentes, entre los 16 y los 24 años, el desamor, todo esto bajo un proceso investigativo.

También está la experiencia ‘Dirigibles’, que convoca la integración de la danza, la música, la realidad virtual y la captura sonora, para que los usuarios puedan sumergirse en un mundo musical y audiovisual.

Ante la necesidad de seguir dando respuestas a interrogantes que aparecen en la academia, hay proyectos que buscan comunicar de formas diferentes para llegar a la comunidad general y para conservar formas artísticas tradicionales. La reinvención virtual del VI Festival Universitario de Danza Gente que Danza 2020 ejemplifica la importancia que le significó a este evento usar la tecnología en tiempos de pandemia para conservar esta práctica tradicional.

Con el fin de transmitir lo que tiende a verse complicado a nivel científico, se mostró el Libro ilustrado que explora aspectos estéticos, éticos y políticos de las enfermedades raras y huérfanas y celebra la amistad. Este producto responde al reto de usar la web para que niños, adolescentes y adultos conozcan las vicisitudes diarias de una persona con patologías de este tipo.


El llamado de los participantes

Los autores y científicos de estas obras hicieron un llamado a seguir pensando el arte como una posibilidad de encontrar respuestas. Para ello insisten en la importancia de disipar fronteras entre la academia y los mismos contextos en los que se investiga; hacer cruces entre disciplinas y expandir los espacios para crear en conjunto y sin jerarquías. Además, la mayoría concuerda con la idea que expuso el artista alemán Joseph Beuys de que “todo ser humano es un artista”, por lo que también invitan a crear y hacer arte sin importar la profundidad en cuanto a conocimientos de este tipo, pues, según sus apreciaciones, toda persona es capaz de crear y vale la pena hacerlo como una necesidad humana de expresar lo que a veces es difícil comunicar en palabras.