Aportes de la academia a la cultura nacional

Aportes de la academia a la cultura nacional

Integrar el diálogo de saberes en diferentes escenarios de producción de conocimiento; incorporar la investigación+creación (I+C) a todo el proceso formativo, especialmente en la educación superior, y contar con programas de formación de maestros y formadores, son algunas de las recomendaciones que el Foco de Industrias Culturales y Creativas de la Misión Internacional de Sabios le presentó al Ministerio de Cultura durante un encuentro este miércoles 22 de enero en la Pontificia Universidad Javeriana.

Así se resume de la presentación realizada por Oscar Hernández Salgar, asistente para Creación Artística de la Vicerrectoría de Investigación y responsable de la Secretaría Técnica del foco de Industrias Creativas y Culturales, quien explicó en detalle una serie de propuestas que se desprenden de los tres grandes retos señalados por la Misión Internacional de Sabios para los próximos 30 años:

  • Colombia Bio-Diversa: busca profundizar en el conocimiento de la diversidad natural y cultural del país para construir lineamientos responsables para su aprovechamiento.
  • Colombia Productiva y Sostenible: apunta a la transformación del aparato productivo pasando de una economía basada en la extracción de materias primas a una economía centrada en el conocimiento.
  • Colombia Equitativa: cuyo propósito es poner el conocimiento y la innovación al servicio de la superación de la desigualdad y la pobreza multidimensional.
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El Ministerio de Cultura visitó la Javeriana para conocer las recomendaciones que hace la Misión Internacional de Sabios a la política pública relacionada con las industrias culturales y creativas.

Este marco planteó como prioridad la protección y el fomento a la diversidad cultural a través del fortalecimiento de la educación artística y cultural, el impulso a la circulación interregional e internacional de contenidos y la articulación de diferentes formas de producción de conocimiento, entre otras estrategias. Igualmente, los asistentes enfatizaron en la importancia de la articulación, tanto entre entidades estatales -a través de políticas de largo plazo- como entre diferentes estamentos de la sociedad. A manera de ejemplo, está la iniciativa Viveros Creativos, un modelo de articulación de cuádruple hélice –interacción entre los sectores academia, empresa, Estado y sociedad– alrededor de espacios físicos para las industrias culturales y creativas.

¿Cuál es el papel del Ministerio de Cultura en la propuesta de desarrollo para el país, expresada en los retos y las misiones entregadas por la Misión de Sabios? ¿Cómo se puede potenciar el fomento a la diversidad cultural? Y, ¿cómo se puede facilitar la articulación entre diferentes actores? Fueron las preguntas que dirigieron el cierre de la jornada, en la que cerca de 25 miembros del Ministerio de Cultura y representantes del Foco de ICC discutieron por cerca de una hora.

“Existe cerca de un 70% de convergencia entre los planteamientos del Foco de Industrias Culturales y Creativas de la Misión Internacional de Sabios y la política integral de la Economía para el desarrollo cultural y creativo del Ministerio de Cultura. Estamos en un muy buen punto”, puntualizó Felipe Buitrago, viceministro de Creatividad y Economía Naranja del Ministerio de Cultura, quien presentó las estrategias que ha venido construyendo esta cartera durante los últimos dos años.

En esta reunión, además, participaron Jorge Ignacio Argote, viceministro de Fomento Regional y Patrimonio; Édgar Puentes, coordinador del Foco de Industrias Culturales y Creativas; Ramiro Osorio, director del Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo y miembro del Foco de Industrias Culturales y Creativas; 25 delegados del Ministerio de Cultura entre directores y coordinadores, y otros actores del sector cultural.

Por el momento, el Ministerio de Cultura estudia las mejores formas de implementación de las recomendaciones construidas en la Misión Internacional de Sabios.

Lo mejor de 2019: el aporte de Pesquisa Javeriana a la agenda noticiosa del país

Lo mejor de 2019: el aporte de Pesquisa Javeriana a la agenda noticiosa del país

Como todo medio de comunicación, en 2019 Pesquisa Javeriana se impuso el reto de adaptarse a la agenda noticiosa del país y del mundo, sin dejar de dar voz a aquellas historias que protagonizan los científicos javerianos desde sus diferentes disciplinas.

Así, nos enorgullece recordar los artículos que publicamos informando sobre temas de actualidad, en el momento justo. Por ejemplo en enero, cuando comienza el año, se hacen balances y se imponen metas con base en ellos, nuestro colaborador Juan Pablo Eslava entrevistó a la doctora en ciencias sociales y directora del Instituto Pensar de la Pontificia Universidad Javeriana, Martha Lucía Márquez sobre la política exterior del actual presidente Iván Duque que, como ella dice en la entrevista, tiene que ver claramente con la política interna.

A paso lento iba el gobierno Duque aplicando lo acordado en La Habana, Cuba, con las FARC. “Hacer trizas el acuerdo de paz es no implementándolo porque no se destinan recursos ni se nombra gente comprometida con el proceso”, dijo entonces, proponiendo acelerar el proceso y cumplir los compromisos adquiridos. Marquez también analiza la posición de Colombia frente al régimen de Nicolás Maduro, así como la migración venezolana a territorio colombiano que a su juicio ha tenido tres momentos importantes. ¿Cuáles fueron? Léalo aquí.

La muerte accidental del ictiólogo javeriano Javier Maldonado ocurrida a comienzos de marzo de 2019, enlutó a la universidad y Pesquisa Javeriana, con sus cinco artículos, fue replicada en varios medios de comunicación. Desde el 4 y hasta el 10 de marzo nuestra revista multiplataforma publicó varias notas dando cuenta de la vida y obra de nuestro querido compañero, quien además de ser un referente en el conocimiento de los peces que nadan por los ríos del país, fue un activo divulgador de la ciencia. Lea las notas:

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Javier Maldonado y su vocación desaforada

Así recordamos a Javier Maldonado

Javier Maldonado, sus aprendizajes frente al río

Javier Maldonado, in memoriam

El Javier Maldonado que conocí…

En julio, mes de la independencia, recurrimos a la historia. La investigadora Juana María Marín Leoz le contó a nuestra periodista María Ximena Montaño quiénes firmaron el Acta del Cabildo Extraordinario en Santafé de Bogotá, el inicio de la carrera por la independencia de nuestro territorio. El acta tiene la rúbrica de 53 personas. ¿Quiénes eran?

Cuando los investigadores publican en revistas científicas es noticia. Y los javerianos están empezando a ver la importancia no solo de hacerlo, pues eso es parte de la tradición y el reconocimiento en la ciencia, sino de pensar que también quienes no son sus colegas pueden estar interesados en sus historias.

Y aunque fueron muchos los científicos javerianos que publicaron en revistas indexadas, Pesquisa Javeriana destaca en este resumen tres notas: la protagonista de la primera historia es una orquídea que colectó Humboldt, quedó clasificada entonces como de origen mexicano y gracias a un trabajo genético se comprobó que había sido colectada en territorio colombiano. Esta investigación salió publicada en la revista Taxon.

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La protagonista de la segunda historia es la palma de aceite, investigación que salió publicada en la prestigiosa revista Science Advances. Los científicos javerianos, aliados con colegas de instituciones internacionales, concluyen que la conversión de grandes territorios de potreros de ganadería de baja productividad en plantaciones de palma de aceite puede ser neutral en términos de emisiones de carbono.

Los animales salvajes fueron el tema principal de la tercera historia. Investigadores javerianos reportaron en la revista Science que los que viven en el trópico sufren seis veces más los efectos de la deforestación que los que habitan en climas temperados, o de estaciones. Mientras estos últimos se han adaptado a eventos frecuentes como incendios o huracanes, los cambios en el hábitat tropical –recientes y causados por el ser humano–, ha tomado por sorpresa a su fauna.

Dos de estas historias pubicadas en Pesquisa Javeriana fueron replicadas por El Espectador y El Tiempo.

Octubre fue mes de elecciones y Pesquisa Javeriana aprovechó la coyuntura para publicar un artículo sobre las mentiras políticas, con base en un estudio realizado por filósofos de la universidad. Argumentan que este tipo de mentira es diferente a la tradicional, la cotidiana. ¿Cómo se construye esa mentira política?

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También fue el mes en el que todos los años se anuncian los ganadores de los premios nobel. Pesquisa Javeriana diseñó una infografía que da cuenta de algunos hitos importantes para nuestra región.

En noviembre publicamos historias sobre temas coyunturales que se discutían en el Congreso de la República, como las reformas tributaria y pensional. La academia siempre tiene mucho por decir y cuando las políticas públicas se basan en evidencia científica hay más posibilidades de acertar. Léalas a continuación:

Nueva reforma tributaria: $9 billones para las empresas y un par para los ciudadanos de a pie

¿Cuál es el futuro de Colpensiones?

Fue el caso también del debate que generó la Resolución 350 del 25 de octubre de 2019 por parte del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, que establecía las cuotas globales de pesca para el año 2020, entre ellos los tiburones sedosos. Sin ser la única voz que se pronunció por parte de la Universidad Javeriana, el profesor Fabio Gómez-Delgado, investigador del departamento de biología y experto en tiburones, despeja varias de las dudas relacionadas con esta directriz.

Y en diciembre cerramos con dos notas de temas candentes como las pruebas Pisa y la entrega del documento de la Misión Internacional de Sabios.

En el 2020 el reto de estar en la agenda mediática continuará para que el lector pueda tener una visión académica de las noticias que ocurren en Colombia y en el mundo.

Migración venezolana: un asunto de salud pública

Migración venezolana: un asunto de salud pública

La hoja de vida de Jesús David, de 31 años de edad muestra que es profesional en informática y tecnología de la Universidad Central de Venezuela. Como la empresa donde laboraba cerró, decidió migrar a Colombia. Aquí ha trabajado como mesero; sin saber mucho de construcción ha sido ayudante de obra; cuando no ha tenido otra opción para reunir los $15.000 de la habitación de paso, se ha subido más de una vez al transporte público para vender dulces. Además no ha podido legalizar su estadía en el país.

David hace parte del casi millón y medio de venezolanos que hasta octubre de este año han ingresado a Colombia en busca de nuevas oportunidades, cifra que supera en un 39% a la alcanzada en el 2018. También es una de las 737.000 personas consideradas como irregulares, es decir, que continuaron viviendo en el país sin autorización y superaron el tiempo de permanencia establecido.

Experiencias como la suya se repiten en cada uno de los migrantes de formas diferentes. Así lo demuestran los resultados preliminares de una investigación que desarrolla el profesor javeriano Andrés Cubillos con un equipo de investigadores de la Universidad Central de la Florida.

Hay que tener en cuenta, de acuerdo con este especialista en migraciones, que son miles los venezolanos que al llegar a su lugar de destino tienen que lidiar con la nostalgia de dejar la familia, cambiar sus hábitos, acostumbrarse a un nuevo clima o enfrentar el rechazo de colombianos, lo cual les afecta considerablemente su salud mental.

"El trabajo psicosocial es fundamental para reconocer las necesidades del migrante. Por lo tanto, se trata de un trabajo integral en donde la atención sea pensada de forma indiscriminada, no para los colombianos o para los venezolanos, sino para todos los que habitan el territorio nacional”, afirma el investigador javeriano.
El trabajo psicosocial es fundamental para reconocer las necesidades del migrante y debe ser una preocupación de salud pública, afirma el investigador javeriano.

La radiografía del estudio
El foco de atención debe estar en la salud mental de los migrantes , opina el experto. Aunque la prioridad de los países ha sido, en el mejor de los casos, atender las necesidades en salud de las maternas y neonatos, es un tema que, según Cubillos, debe tratarse de manera apropiada para que las dificultades no se conviertan en enfermedades mentales. “El hecho de que el estado mental del migrante sea un tema que merece mayor atención, por ningún motivo se debe desconocer la salud de los colombianos. Así las cosas, el Estado debe potenciarla e integrar a ambos grupos de personas, pues el derecho a la salud no tiene nacionalidad .

“Nos hemos dado cuenta de que cuando los migrantes llegan a los hospitales se les brindan primeros auxilios en salud mental, pero no hay continuidad en el tratamiento y ni siquiera hay atención primaria para estas personas. Esto puede significar un futuro problema de salud pública”, explica este integrante del Instituto de Salud Pública de la Javeriana, quien reconoce que este tema es un reto para el país y debe enfocarse desde diferentes ópticas. “El principal reto en salud está en dar respuestas a las necesidades de la población migrante, que son las mismas que presenta gran parte de la población colombiana, y el trabajo psicosocial es fundamental para reconocer dichas necesidades. Por lo tanto, se trata de un trabajo integral en donde la atención sea pensada de forma indiscriminada, no para los colombianos o para los venezolanos, sino para todos los que habitan el territorio nacional”, puntualiza.

Otro de los temas a tener en cuenta en esta problemática es la búsqueda de alternativas para hacer de la salud mental una prioridad que sirva de apoyo al proceso migratorio, lo cual se confirmó en un simposio sobre esta temática realizado en agosto en la Universidad Javeriana. Dentro de las propuestas más representativas para alcanzar este objetivo, y en la misma línea de Cubillos, se destacó la importancia del acompañamiento psicosocial para reducir impactos emocionales, reconstruir la confianza, restablecer vínculos de afecto, identificar y potenciar recursos de afrontamiento y generar una perspectiva de futuro y esperanza.

Bajo esta perspectiva, lo que puede llegar a representar un problema no es la migración en sí misma sino la forma como se asume la política pública y en salud para los migrantes en Colombia, según argumenta el investigador. Para esto es necesario un trabajo educativo en el que se incluya tanto a la población migrante como a la colombiana, tal como se propuso en el simposio: identificar cuáles son sus temores, imaginarios, estereotipos e incluir la detención de la estigmatización de las personas que llegan.

“No es posible que vivamos en choques constantes cuando lo que queremos es establecer unas culturas pacíficas de relaciones entre los que vienen y los que están acá. El deber ser es que entre todos construyamos país y que la migración nos sirva para conocernos y unirnos como humanidad”, asegura Cubillos.

¿Por qué no se debe entender la migración como un problema?

Para este profesor “los medios y las redes sociales se han encargado de apoyar la estigmatización de los migrantes”, lo que fomenta los comentarios xenófobos de algunas personas.

Millones colombianos en los 60, 70 y 80 buscaron refugio en otros lugares. Venezuela, fue uno de los países que acogió.
Millones colombianos en los 60, 70 y 80 buscaron refugio en otros lugares. Venezuela, fue uno de los países que acogió.

Sin embargo, en su concepto, la historia alude a que esta situación no es nueva y se ha repetido más de una vez en diversos escenarios, siendo Colombia uno de los países expulsores de su población por mucho tiempo. En las décadas de los 60, 70 y 80 una densa ola de colombianos salió de sus hogares para buscar caminos más favorecedores, y “uno de los países que recibió a la población colombiana fue Venezuela. De hecho, durante esos años esa nación fue considerada el ‘sueño latinoamericano’ por sus recursos y posibilidades económicas”, enfatiza Cubillos.

Al respecto argumenta que a los países receptores no llegan las personas que la ciudadanía desearía pues son gente con niveles socioeconómicos bajos. No obstante su arribo obedece a las consecuencias de sus propias necesidades, no a las necesidades de un país. “Si bien es verdad que algunos, solamente algunos, llegan a delinquir, a afectar las condiciones nacionales, esto no es un asunto masivo, la mayoría de las personas vienen con la mentalidad de aportar cosas positivas. Es más, muchos llegan con nuevas ideas que pueden contribuir al desarrollo del país”, destaca.

Andrés Cubillos, quien se ha dedicado a estudiar el fenómeno migratorio desde el 2006, invita a entender la migración como la explica la ciencia, es decir, “como un asunto que tiende a repetirse. No se está presentando solamente de Venezuela hacia Colombia, es global. La gente se mueve hacia otros países por la cercanía, por la posibilidad de buscar otras oportunidades, por compartir la cultura y otros factores de distinta naturaleza”. Él finaliza afirmando: “No por esto se puede estigmatizar la migración de los venezolanos”.

Discapacidad no significa incapacidad: historias que conmueven y dan ejemplo

Discapacidad no significa incapacidad: historias que conmueven y dan ejemplo

“Fui prematura. Nací de seis meses. Sobreviví en contra de todo pronóstico médico. Esa fue mi primera prueba de fuerza y perseverancia. La lucha continuó durante la infancia cuando descubrí que las demás personas crecían, menos yo. Me fui acostumbrando a mirar para arriba a los demás”. Son palabras de Martalucía Tamayo, médica genetista, periodista-comunicadora social y persona en condición de discapacidad, los tres títulos que siempre acompañan sus palabras de presentación. A mucho honor, porque a sus 62 años, se ha convencido de que quienes como ella viven con una enfermedad huérfana o rara son personas que desarrollan capacidades y posibilidades únicas, que afloran cuando la sociedad logra considerarlas “personas comunes y corrientes y aprenden a manejar su enfermedad como una compañera a la que hay que dominar y superar”.

Esta médica con maestría en genética, de 1,20 metros de estatura, que debía buscar un butaco para alcanzar los tubos de ensayo y realizar sus pruebas en el laboratorio, decidió que no habría obstáculos que le impidieran volar: “soñé que podía soñar y que el mundo me quedaba chiquito”. Hoy, entre los numerosos logros que ha alcanzado, entre la infinidad de viajes que la han llevado a preciosos paisajes de los cinco continentes, entre cursos y conferencias dictadas, entre los innumerables pacientes que ha atendido, entre premios y reconocimientos, acaba de editar un nuevo libro, Vidas diversas, mundos iguales, 13 historias huérfanas, porque el reto que se impuso fue lograr una “verdadera equidad” para quienes sufren ciertas condiciones olvidadas que son enfermedades huérfanas o casi-huérfanas sordoceguera, síndrome de Guillan Barré, Refsum infantil, trauma raquimedular, esclerodermia sistémica, Párkinson, sordera profunda, síndrome de Down, esclerosis múltiple, gastroparesis, autismo… o como ella, displasia espóndilo-epifisaria.

Son más de 6.000 enfermedades huérfanas identificadas, la mayoría de tipo genético, pero para diagnosticarlas se requiere mucha investigación y seguimiento. “¡La genética antes era adivinando!”, exclama. Hoy en día, gracias a la genética molecular, es más viable entregar información al paciente y a su familia de las características de la enfermedad que presenta, pero aún la ciencia tiene mucho trabajo por hacer en este campo.

Martalucía se dedicó a estudiar aquellas que afectan ojos y oídos y trabaja con personas sordas, ciegas y sordociegas y lo hace no solamente desde la genética, sino también desde un enfoque social. Así, conoce a cientos de personas que si bien han sido diagnosticadas con una enfermedad rara, han dejado atrás las desventajas, desarrollando habilidades de superación para ingresar a la sociedad y al mercado laboral sin mayores problemas.

Resolvió entonces proponerles escribir sus testimonios, lo que para muchos fue doloroso; muchos lloraron en el proceso y les “revolcó la vida”, escribe en la presentación del libro. “Por eso estos relatos son tan valiosos”, concluye. Y por eso considera importante que todos leamos estas historias.

Martalucía ha aprendido a tomar analgésicos porque los huesos le duelen ‘hasta la médula’ y tiene mucha limitación de movilidad. Antonio quedó paralizado de un momento a otro y tuvo que aprender a respirar luego de muchos meses hospitalizado: hoy es un neurólogo que, aunque con ciertas secuelas de su enfermedad, lleva una vida profesional exitosa. El cuerpo de Daniela no reconoce ciertos ácidos grasos, lo que le genera problemas en su sistema nervioso, pero es joven, estudia sociología y se adapta a la vida universitaria con templanza. Tina presenta una sordera profunda, lo que no le ha impedido cumplir sus sueños, tener dos hijos y ser una artista muy original; es la creadora de la portada del libro. “Gracias a Dios tengo Parkinson”, dice Diego, diagnosticado a los 32 años de edad, a quien su familia se le ha dedicado con el mayor cariño y entrega: “un 30% de la mejor forma de manejar la enfermedad está en manos de los médicos, pero el otro 70% está en nuestra mente”.

Lala es médica y presenta una enfermedad autoinmune. Carolina es una excelente creativa que maneja su hijo y su hogar desde una silla de ruedas. Juliana presenta una parálisis del estómago y requiere alimentarse por una sonda conectada al intestino, pero a pesar de todo estudió periodismo y ahora estudia nutrición. Laura tiene 24 años, nació con síndrome de Down y sus padres dicen con orgullo “que ha logrado alcanzar unas metas inimaginables para nosotros hace 20 años”. Los relatos de vida de Adriana Sor, quien es sordociega, y de Yecenia, que quedó ciega como consecuencia de una enfermedad llamada retinitis pigmentosa, son asombrosos. Calos Mario cambió la silla de capitán de avión por una silla de ruedas. Una mamá, desde el anonimato, relata la vida de su hijo con espectro autista.

Todos ellos se han cruzado en el camino de Martalucía y comparten ciertas características.

Fundalde, la Fundación Derecho a la Desventaja, editó el libro. Esta organización se dedica a apoyar, asesorar y propender por un trato digno y adecuado a la población con discapacidad. Ofrece talleres, cursos y asesoría para capacitar a estas personas de tal manera que puedan ser líderes y autosuficientes. El problema, dice la doctora Tamayo, es la barrera que impone la sociedad, una “barrera actitudinal”. Por eso insiste en demostrar que la discapacidad no es incapacidad. “Con frecuencia es la persona que se esfuerza más que los demás y muchas veces da resultados muy superiores a los que dan quienes no tienen esta condición; aprenden a ser felices con lo que la vida les da y eso los hace querer superarse a sí mismos cada día. ¿Acaso ésta sea la ventaja de vivir en desventaja?”.

En estas 13 historias, remata, “hemos dejado nuestra desventura y nuestra alegría, nuestra fe y nuestra esperanza. Hemos plasmado nuestra infinita resiliencia, porque nos queda claro que, por algo y para algo, nos tocó vivir esta vida que nos tocó. Eso es parte de nuestra tarea”.

La reforma tributaria que no se vio

La reforma tributaria que no se vio

El encuentro comenzaría hacia la hora del almuerzo. Uno a uno, fueron llegando a la Pontificia Universidad Javeriana; uno a uno recorrieron los pasillos y subieron por el ascensor; uno a uno fueron recibidos por César Ferrari, doctor en Economía y profesor de política económica, entre otras materias, quien los condujo al sitio de reunión. Tras los saludos y las anécdotas de rigor, y alguno que otro bocado, los asistentes entraron en materia. Así comenzaba, hacia finales del primer trimestre de 2015, su reunión para arreglar la economía colombiana.

“Empezábamos discutiendo los temas, la perspectiva global y las opiniones que teníamos al respecto, y lo que pensábamos que debería generarse como objetivo de una reforma tributaria, y luego más adelante una del gasto público”, recuerda Ferrari. Aquellas discusiones eran variadas, profundas; no se centraban en una sola definición. El grupo comenzó a llamarse a sí mismo Comisión Académica Fiscal, debido a los orígenes de sus miembros: economistas, abogados y contadores, todos afiliados a universidades como la Javeriana, la Nacional, el Externado y la Escuela Colombiana de Ingeniería.

Tras alcanzar algunos acuerdos básicos, regresaban a su cotidianidad, se sentaban frente al computador y redactaban propuestas que contemplaban las políticas económica y tributaria, y el sistema financiero colombiano, entre otros aspectos. Todo terminaba en el correo electrónico de Ferrari, quien compiló, editó y ordenó las propuestas en un documento. Días después todo el grupo se reunía, discutía los avances y sumaba nuevas propuestas, que el editor organizaba.

Aquel documento sería la voz de la academia ante un tema sensible: la reforma tributaria. A comienzos de 2015, al anunciar su intención de mejorar el recaudo de impuestos, el presidente Juan Manuel Santos había convocado a una comisión de expertos para analizar el estado de la economía colombiana y recomendar la mejor reforma posible.

“Cuando salió esa noticia, me pareció sumamente importante que la universidad, independientemente del Gobierno, planteara su propia propuesta de reforma tributaria”, dice Ferrari, idea que encontró el apoyo de Gonzalo Hernández, entonces director del Departamento de Economía en la Javeriana, y de otros profesionales con saberes específicos: “Los sabios se murieron en la Grecia antigua, o en el Renacimiento… Hoy nadie sabe todo, por eso la importancia de rodearnos de gente con otras visiones sobre el mismo tema tratando de construir una percepción compleja”.

Y nada tan complejo en Colombia como los impuestos. Desde sus inicios, la estructura tributaria del país ha garantizado exenciones a ciertos sectores, con la idea de incentivarlos, creando, en últimas, un desequilibrio estructural. Por eso hoy se cuenta con impuestos indirectos (como el IVA) y directos (como el de renta), pero no son suficientes para que el Estado reúna todo el dinero necesario para cubrir sus gastos: según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), mientras en 2014 Colombia recaudaba en impuestos el 20,3 % de su producto interno bruto (PIB), el promedio de América Latina se situaba en el 21,7 % y el del primer mundo, en 34,4 %.

¿De dónde viene este problema? De múltiples fuentes. Por ejemplo, en los años ochenta se estableció que el impuesto a la renta lo pagarían las empresas y no los empresarios, imponiendo unas tasas que les resta competitividad, sin mencionar que se dejan de recabar grandes sumas porque no se gravan apropiadamente las grandes fortunas. Otro inconveniente es mantener impuestos antitécnicos, como el que grava las transacciones financieras (el conocido cuatro por mil), que aún está vigente a pesar de los permanentes anuncios sobre su eliminación.

La propuesta académica

Todo esto fue discutido en los almuerzos y consignado más tarde en el documento final, en el cual los académicos propusieron, entre otros puntos, tener una estructura de impuestos sencilla y transparente, eliminar múltiples beneficios, gravar las fortunas personales de acuerdo con el nivel de ingresos (que quien más gane o más dividendos reciba, pague más), eliminar las cargas que socavan el crecimiento de las empresas y, teniendo en cuenta los compromisos derivados del Acuerdo de Paz con las Farc, invertir en infraestructuras públicas (como carreteras) para fortalecer las economías regionales y consolidar el crecimiento en todo el país.

Sobre el papel, esta propuesta concebida desde la academia tiene efectos claros. “Como les dejamos más recursos a las empresas, siempre y cuando la estructura tributaria no incentive a distribuirlos, ellas pueden invertir más y por eso la economía puede crecer mejor; pero además, como reducimos el IVA, las personas disponen de mayor ingreso y eso mejora la distribución”, explica Ferrari. Gracias a su experiencia como gerente del Banco Central del Perú y como asesor económico del Fondo Monetario Internacional en los bancos centrales de Angola y Guinea-Bissau, Ferrari proyectó la evolución que se generaría a 2020 en el país: $ 12,2 billones adicionales recaudados en impuestos, una reducción progresiva del déficit fiscal (el hueco generado por los escasos ingresos frente a los gastos que hay que cubrir) y un crecimiento consistente del PIB del 4,09 % (partiendo de los precios de 2010).

Pero este trabajo no tuvo eco alguno. Hacia finales de 2015, la comisión convocada por el Gobierno entregó su informe final y sus propuestas, con las que se conformó la reforma tributaria sancionada en 2016, la cual elevó el IVA y gravó algunos productos que no lo incluían, disminuyó os porcentajes a cargo de las empresas, mantuvo el cuatro por mil y, entre otras medidas, amplió la base de quienes deben declarar renta.

Por la misma época, el documento final de los académicos quedó listo y fue publicado en revistas científicas, pero nadie en el Gobierno, a excepción de uno que otro asesor, revisó sus propuestas. Lo que sí continuó para la Comisión Académica Fiscal fue la costumbre de hablar del país a la hora del almuerzo: empezaron a trabajar en un nuevo documento con recomendaciones sobre el gasto público, que se editó en 2018, y, más adelante, gestaron otro ―hoy en proceso de publicación― sobre el Plan Nacional de Desarrollo 2018-2022. De ese ejercicio también nació el Observatorio Fiscal de la Javeriana, para analizar y hacerles seguimiento a cuestiones más concretas, y compilar sistemática y ordenadamente la información fiscal del país.

Claro que en esa misma época hubo cambio de Gobierno e Iván Duque impulsó una nueva reforma, bajo el nombre de Ley de Financiamiento, debido a las repetidas quejas en lo tocante a que el dinero no es suficiente para tapar el hueco fiscal. Para los académicos, se trata de un guion ya conocido sin un resultado claro, pues esa es la decimosexta reforma introducida en Colombia desde 1980 para resolver un problema que, parece, está destinado a crecer.

Esas 16 propuestas, dice Ferrari, están construidas bajo la misma mirada: “Son peleas que tienen que ver con percepciones aparentemente distintas, pero, en términos económicos, similares, construidas con la misma lógica”.

Para leer más:

  • J. A. Ocampo (comp.), Historia económica de Colombia, Bogotá, Planeta, Fedesarrollo, 2007.
  • J. Espitia, C. Ferrari et al., El gasto público en Colombia: reflexiones y propuestas. Revista de Economía Institucional, 21(40), 2019, 291-326

 

 


 

TÍTULO DE LAS INVESTIGACIONES: Sobre la reforma tributaria estructural que se requiere en Colombia: reflexiones y propuestas El gasto público en Colombia: reflexiones y propuestas.
INVESTIGADORES ASOCIADOS: Jorge Espitia, César Ferrari, Gonzalo Hernández, Isidro Hernández, Jorge Iván González, Luis Carlos Reyes, Carlo Tassara, Jairo Orlando Villabona, Gustavo Zafra, David Varela.
Pontificia Universidad Javeriana Universidad Externado de Colombia Universidad Nacional de Colombia Escuela Colombiana de Ingeniería
PERIODO DE LA INVESTIGACIÓN: 2015-actualmente

Nueva ruta para la ciencia colombiana

Nueva ruta para la ciencia colombiana

Con la entrega de un documento de recomendaciones para el desarrollo de la educación, la ciencia y la tecnología durante los próximos 20 años y la firma del Decreto 2226 que establece la estructura orgánica del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, Colombia inicia un nuevo recorrido por el sendero que la debe llevar, de acuerdo con palabras expresadas por el propio presidente de la República, Iván Duque, a ser “la más importante potencia científica de América Latina y el Caribe”.

Luego de 10 meses de trabajo por parte de más de 40 comisionados nacionales e internacionales, y teniendo en cuenta que un muy bajo porcentaje de las recomendaciones de la pasada Misión (1994) se llevó a cabo, la actual Misión de Sabios espera que no solo este gobierno inicie su implementación, sino que tenga continuidad en los siguientes mandatos.

Dicha labor se concibe desde el comienzo como un camino que debe recorrer el país frente a los desafíos que le impone ser parte de la OCDE, lograr mejores resultados en la educación de las futuras generaciones –reto que se vuelve más apremiante con los recientes resultados de las pruebas PISA en las que a Colombia le fue mal–, las decisiones y los compromisos frente al cambio climático, entre otros. Y esa es una tarea que no se consigue en el corto plazo.

“Es la primera vez que un gobierno se compromete con metas de inversión, con seguimiento anual y con continuar la Misión”, dijo a Pesquisa Javeriana el físico y presidente de la Asociación Colombiana para el Avance de la Ciencia, Eduardo Posada, quien ha participado en las dos misiones. “Las dos experiencias han sido excepcionales y espero que las propuestas se concreten y que de verdad Colombia cambie”.

¿Qué le dijeron los sabios al país?

A pesar de que los miembros de la Misión se dividieron en ocho grupos desde el comienzo, en los últimos meses conciliaron sus conclusiones y definieron tres grandes retos para el país:

Colombia Bio_Diversa: propone identificar, conocer, documentar y aprovechar la diversidad cultural y natural del país para impulsar la bioeconomía y la economía creativa.

Colombia productiva y sostenible: busca modificar la estructura productiva del país hacia industrias y servicios con contenido tecnológico alto, empresas de economía circular con máximo aprovechamiento de residuos y con sostenibilidad ambiental.

Colombia equitativa: busca garantizar una distribución equitativa de los frutos del esfuerzo nacional, garantizando el acceso a educación, salud y servicios básicos.

Relación entre los retos de la Misión

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Fuente: Misión de Sabios

En la proclama, leída por el coordinador de coordinadores de la Misión y exdirector de Colciencias, Clemente Forero, se hace énfasis en la importancia de fortalecer las opciones de educación para la sociedad colombiana: “La misión propone como primera gran tarea de nuestra sociedad que el Estado, las familias, las empresas grandes y pequeñas, nuestros maestros y nosotros los investigadores permanezcamos vigilantes para que todos los niños y niñas desde el momento de su concepción hasta los 5 años accedan a una educación diseñada para ellos con nutrición adecuada, acceso a la salud, afecto, respeto y atención”.

Los comisionados entregaron al presidente Iván Duque y a la vicepresidente Marta Lucía Ramírez un documento de 277 páginas con las propuestas de una política de Estado para la investigación y la innovación, así como las propuestas para cada uno de los retos. Entre ellas, “que las regiones destinen el 25% de las regalías a la educación de la primera infancia, la creación de centros regionales de innovación y el impulso a la investigación y a las redes de centros comunitarios de innovación en sus regiones”.

“Hoy, los miembros de la Misión de Sabios estamos proponiéndole al presidente Duque, al gobierno nacional, que en representación de la nación entera, dé los pasos definitivos hacia la ruta que nos llevará a la Colombia del conocimiento, para que ese sea el legado que le dejemos a la próxima generación”, finalizó Forero en su intervención.

La esperanza de que las propuestas no se queden en el papel se fortalece con el anuncio del presidente Duque para que todos los diciembres de su mandato se reúnan los comisionados para hacer una evaluación sobre los avances de sus recomendaciones.

Colciencias y Ministerio de Ciencia: ¿Un simple cambio de nombre?

El Presidente de la República aprovechó la ocasión para firmar el Decreto 2226 de 2019 que reglamenta la estructura orgánica del nuevo Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, una propuesta que se materializa más de diez años después de haber sido liderada por la propia vicepresidente actual Marta Lucía Ramírez, entonces senadora de la República junto al representante a la Cámara, Jaime Restrepo Cuartas.

El senador Iván Darío Agudelo tomó las banderas y asumió el liderazgo de la iniciativa desde hace un par de años. Conjuntamente con los miembros de la comunidad científica buscaron crear este ministerio sin que desapareciera Colciencias, pero finalmente esta entidad, que cumplió 51 años en 2019, se convierte en Ministerio.

“No es simplemente un cambio de nombre”, le dijo Agudelo a Pesquisa Javeriana. “Hemos venido construyendo un sistema, una nueva narrativa de país; ese acumulado histórico de Colciencias jugará un papel importante en la proyección y el desarrollo del nuevo Ministerio”.

El nuevo organismo tendrá dos viceministerios: Conocimiento, Innovación y Productividad; y Talento y Apropiación Social del Conocimiento. Solo hasta el 24 de enero de 2020 cuando nacerá formalmente el Ministerio, con un presupuesto de $393 mil millones aprobado por el Congreso, se sabrá quién será la persona a cargo de esta responsabilidad.

¿Por qué Colombia sigue “rajada” en las Pruebas Pisa?

¿Por qué Colombia sigue “rajada” en las Pruebas Pisa?

La falta de un modelo de innovación educativa y el ausentismo de los profesores en escuelas y colegios de Colombia, principalmente en zonas apartadas, son los principales motivos que pueden impactar en los deficientes resultados que arrojaron las pruebas Pisa, presentadas esta semana. Así lo sostiene a Pesquisa Javeriana Luz Karime Abadía, directora de posgrados en Economía de la Pontificia Universidad Javeriana. Y agrega que si el país trabajara sobre esos dos factores, seguro generaría cambios estructurales para brindarles una educación cualificada a sus estudiantes y respondería a sus necesidades actuales.

Dice que no se deben “seguir usando los mismos métodos de enseñanza y aprendizaje tradicionales porque nuestros jóvenes son diferentes, porque requieren habilidades diferentes y porque estos métodos tradicionales ya no responden a los problemas complejos que tenemos en el mundo actual.

La resistencia tiene rostro de mujer

La resistencia tiene rostro de mujer

Sanne Weber, Julia Zulver y Salomé Gómez, tres investigadoras comprometidas con el Acuerdo de Paz, han dedicado sus estudios a analizar las realidades de excombatientes y víctimas del conflicto armado, con el fin de entender cómo las mujeres se adaptan a una nueva vida tras el desarme, hallando que cada una de ellas asume el posconflicto de una manera diferente.

Al haber vivido el conflicto armado como víctimas se desarrollan técnicas de resistencia que fortalecen a las mujeres en comunidad, mientras que las excombatientes se encuentran ajustándose al desarrollo de una vida en la que pueden dedicarse a la maternidad. Sin embargo, lo importante es reconocer que cada una de ellas tuvo distintas experiencias, e impactos particulares, por lo que sus historias cuentan una narrativa única desde donde se mire.Gracias a sus aportes investigativos frente a lo que significa ser mujer en este contexto, Weber, Zulver y Gómez fueron invitadas al conversatorio Mujeres, guerra y resistencia en Colombia, realizado por la Pontificia Universidad Javeriana y el Instituto Pensar, en el que presentaron los resultados de sus trabajos que ayudan a entender los diferentes procesos de reintegración y resistencia a lo largo del territorio nacional.

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Sanne Weber: la reintegración de las excombatientes en La Guajira

Esta holandesa, experta en procesos de justicia transicional, lleva un año trabajando en el país. La investigadora convivió durante un año con los habitantes del Espacio Territorial de Capacitación y Reincorporación (ETCR), ubicado en la vereda Pondores, (La Guajira). Desde una aproximación etnográfica, Sanne se incorporó y escuchó diariamente los relatos de más de 250 hombres y mujeres exintegrantes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) para así estudiar cómo este grupo retorna a la sociedad tras dejar las armas.

En su investigación, Weber resalta que las excombatientes en la actualidad son las encargadas del hogar y del cuidado de los hijos, mientras los hombres realizan las labores manuales y trabajos pesados.

“Lo que ellos dicen es que al inicio eso no fue así. Cuando se desmovilizaron y empezaron sus proyectos, hombres y mujeres trabajaban por igual. Pero poco a poco, y eso también tiene que ver con el “Baby Boom” (explosión de natalidad), las mujeres se dedicaron más a las tareas domésticas”, afirma la profesional. Esto quiere decir que al abandonar la guerra las parejas   que se conformaron en esta ETCR, se enfocaron en expandir sus hogares y se dio un aumento en la natalidad. “En solo septiembre nacieron 9 niños”, comenta. Concluye, además, que por esta razón las mujeres dejan de lado sus intereses por el estudio y el trabajo, retornando a roles de género establecidos históricamente.

Webber también se pregunta cómo algunas de estas mujeres vivieron la violencia durante su tiempo en el grupo armado. Con la ayuda de la Corporación Rosa Blanca se pretende ayudar a las excombatientes a que denuncien los crímenes de guerra de los que fueron víctimas. Sin embargo, los procesos de denuncia no son sencillos, ya que “las mujeres que deciden contar la violencia a la que fueron sometidas son rechazadas y aisladas por los habitantes de la ETRC Pondores, pues la imagen de agresión entre filas es inconcebible para el grupo armado y la denuncia atenta contra la comunidad”, complementa la investigadora.

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Por esta razón, Sanne hace un llamado a reconocer que “las mujeres de las FARC muchas veces fueron víctimas de reclutamiento forzado y de violencia sexual a manos de sus compañeros. Muchas estaban ahí porque les tocó”, lo cual complica aún más su reintegración a la vida civil pues “los procesos de paz y reconciliación tienden a separar a las víctimas de los victimarios y los procesos son exclusivos de las víctimas, dejando a las excombatientes por fuera”, narra la europea. Por lo que su trabajo con en este grupo surge de la necesidad de conocer la otra cara del posconflicto.

Julia Zulver y las mujeres “tejiendo” la resistencia

Zulver es una británica que lleva dos años trabajando con la Alianza de Tejedoras de Vida del Putumayo, una coalición conformada por los 13 municipios del departamento, la cual quiere abrir espacios para el reconocimiento de los derechos de las mujeres que viven en zonas de conflicto por medio de la construcción de paz, participación política y el desarrollo económico y social.

En su intervención explicó que dicha iniciativa pretende “el empoderamiento femenino por medio de estrategias de sensibilidad para recuperar el tejido social afectado por el conflicto armado”. Sin embargo, esto no es algo positivo para todos. Los nuevos actores armados buscan el control de los territorios y limitar el activismo femenino utilizando el ‘backlash patriarcal’ (prácticas de dominación patriarcal basadas en género) “para limitar la participación de las mujeres en entornos políticos y sociales”, argumentó la británica.

Para-galeria-3Zulver también habló sobre el aumento de amenazas contra la vida de las lideresas, causando que muchas deban huir para proteger a sus familias. Es el caso de Sandra, una de las participantes de la coalición con las que habló. En palabras de Sandra: “Somos hermanas, cuando algo le pasa a una, nos pasa a todas, pertenecemos a la alianza, al territorio”. Por ese motivo las mujeres del Putumayo buscan la manera de resistir al miedo y a las intimidaciones.

Otra de las virtudes que destacó es la fortaleza de estas mujeres, que viene de comprender los riesgos que las rodean y su manera de protegerse, como lo hacen Sandra y sus compañeras. No obstante, es un reto para muchas, pues como explica Zulver: “las mujeres que resisten son castigadas como un ejemplo para los demás. Son estrategias para infundir el miedo y limitar la resistencia. Pero el conflicto armado les enseñó caminos de resistencia, que siguen aplicando en esta nueva ola de violencia contra las lideresas del Putumayo”, agregó la investigadora.

“Las mujeres que viven ese conflicto quieren la paz y ahora que resurge la violencia no se van a esconder, van a aplicar y modificar lo que aprendieron en otro momento y acomodarlo para enfrentar lo que pase”, finalizó Zulver.

Salomé Gómez: la violencia sexual va más allá del acceso carnal violento

Salomé hace parte de la Comisión de la Verdad, una Entidad Estatal que busca ayudar a las víctimas del conflicto armado en sus procesos de esclarecimiento de la verdad, reconocimiento, convivencia y condiciones para la no repetición. Basándose en estos ejes fundamentales, “buscan abrir el diálogo social frente a la dignidad de las víctimas, el reconocimiento de responsabilidades y la importancia de que la sociedad civil reconozca el conflicto armado”, explicó.

Durante su exposición aclaró que “es muy difícil encontrar que los hombres reconozcan haber cometido violencia sexual contra la mujer de cualquier tipo” porque la violencia sexual no es únicamente el acceso carnal violento, sino que incluye desnudez, aborto y maternidad forzados, cambios impuestos al cuerpo y puede darse con cualquiera de los actores armados del conflicto, es decir, víctimas y victimarios.Para-galeria-4

Por esta razón, el Grupo de Género de la Comisión de la Verdad que ella coordina está comprometido con “la eliminación de todas las violencias contra las mujeres, es decir, violencias que vulneren a las mujeres y personas LGTBI como la violencia en la escuela, el acoso callejero, la violencia en la casa, etc.”, sentenció Salomé.

Gómez resaltó la importancia de replantear lógicas de estructuración, roles de género, causas de la violencia e historias de vida. “Para conocer a lo que se enfrentan ahora las víctimas y los victimarios debemos entender que cada persona tiene distintas experiencias, impactos diferenciales y particulares que los definen como poblaciones en condiciones de vulnerabilidad”, expresó.

Nueva reforma tributaria: $9 billones para las empresas y un par para los ciudadanos de a pie

Nueva reforma tributaria: $9 billones para las empresas y un par para los ciudadanos de a pie

El presidente de la República anunció una nueva versión de proyecto de ley de reforma tributaria, modificada para bajarle la temperatura al malestar social que vive el país en estos días. Pero la propuesta del gobierno sigue sin reflejar el principio de progresividad tributaria, consagrado en nuestra constitución, y mantiene los beneficios tributarios a la población de más altos ingresos del país.

Estos son los aspectos que fueron resaltados por el gobierno como grandes cambios. Analicémoslos en detalle:

  • Devolución del IVA

Se propone hacer una devolución del 100% del IVA pagado destinada al 20% de los hogares más pobres del país, buscando darles un alivio tributario. La medida implicaría que se devuelvan aproximadamente 1,7 billones de pesos a la población más vulnerable, mientras que se mantienen los beneficios tributarios por cerca de 9 billones de pesos a las empresas, los cuales se concentran en los empresarios más grandes del país.

 Sin duda, habría un alivio en la carga tributaria de la población más vulnerable, lo que liberaría parte de sus ingresos para que puedan destinarlos a otros usos. No obstante, de aprobarse esta reforma tal como está, se devolverían cerca de 1,7 billones de pesos y tampoco se recaudarían los 9 billones de pesos que podrían usarse en la financiación de programas sociales que beneficien a la población más necesitada. Para tener una idea de la magnitud de los recortes de impuestos a las empresas, se puede señalar que, por ejemplo, 9 billones de pesos son alrededor del doble del presupuesto de las universidades públicas del país.

  • Reducción aportes de seguridad social en salud para pensionados

Otra de las propuestas tiene que ver con la reducción gradual del aporte que realizan los pensionados a salud. Se pretende que el aporte sea del 8% del ingreso del pensionado en los años 2020 y 2021 y, a partir del año 2022, del 4%. Además, la medida cobijaría a aquellas personas que reciben una pensión de 1 SMMLV.

Según información del mismo Minhacienda, cerca de 802 mil personas están pensionadas con una mesada igual o inferior a 1 SMMLV, con lo que el total de aportes a salud de este grupo ascendería en total a casi 1 billón de pesos al año. Con la medida, en los tres primeros años reducción, en el agregado, para estas personas sería de 335 mil millones de pesos en el 2020, de 350 mil millones de pesos en el 2021 y 738 mil millones de pesos en el 2022, cuando se llegaría al aporte de 4%. Es decir, al año habría un “alivio” en la carga tributaria de los pensionados de cerca de 740 mil millones de pesos al año. Pero esto debe contrastarse siempre con los 9 billones de pesos en exenciones para las empresas. De nuevo, parece estarse mejorando la situación de población en situación de vulnerabilidad (asumiendo que toda la población pensionada lo está, lo cual no es cierto, ya que el 35% de los colombianos en edad de pensionarse que reciben una pensión son una minoría relativamente privilegiada). Pero lo cierto es que las gabelas tributarias para los más ricos se mantienen. 

  • Días sin IVA

 A esta medida ya nos hemos referido en posts anteriores. Vale la pena resaltar que se trata de algunos días al año en los cuales no se cobraría el impuesto de IVA a ciertos productos, con el fin de facilitar su compra. El impacto de esta medida depende de la capacidad que tengan los hogares de modificar sus decisiones acerca de en qué momento del año compran los productos cobijados. Esta flexibilidad para aplazar o adelantar las compras se va reduciendo entre menores sean los ingresos del hogar.

La literatura internacional muestra que los efectos de este tipo de medidas se refleja en las ventas de los bienes cobijados, pero no es claro que beneficie principalmente a la población más vulnerable. Cálculos del Observatorio Fiscal muestran que, en un escenario en el que los hogares modifican sustancialmente sus tiempos de compra, el impacto en recaudo estaría entre 660 mil millones y 1,3 billones de pesos. En en términos relativos a la tarifa del IVA (19%), la medida probablemente significaría una reducción de menos de 0,5 puntos porcentuales, es decir un alivio comparativamente bajo (especialmente, vale la pena reiterar, comparado con los 9 billones en recortes tributarios a las empresas, y la desfinanciación de los programas del Estado que esto representa).

  • Incentivos tributarios a empleo juvenil

 Se incluye un incentivo tributario destinado a las empresas que contraten empleados menores de 28 años. La medida consiste en una deducción del 120% de los pagos que se realicen  por salario de los empleados que sean menores de 28 años, con la condición de que sea el primer empleo de la persona.

Reducir los pagos por impuestos a la nómina es una medida cuya efectividad para reducir el desempleo y la informalidad en Colombia se ha demostrado, y el espíritu de esta propuesta está bien encaminado. Sin embargo, reducir impuestos a la nómina es efectivo incluso cuando el recaudo perdido se repone con un aumento en el impuesto a la renta de las empresas, por lo cual – de nuevo – la reducción de 9 billones en impuestos a la empresas, que sigue siendo el componente principal de la reforma, parece innecesaria.

En resumen, la nueva propuesta de reforma tributaria no modifica sustancialmente la anterior y sí establece algunas medidas que se promueven como la respuesta del gobierno a las demandas sociales, pero que en la realidad no reflejan un cambio de filosofía. Se mantienen las proposiciones que llevan a un menor pago de impuestos por parte de mega inversionistas, sector “economía naranja”, sector hotelero, grandes inversiones del sector agropecuario, importación de bienes de capital, entre otras, además de la reducción en la tarifa del impuesto de renta general para las empresas. Las mismas cifras del Ministerio de Hacienda mostraban una reducción en el recaudo de impuestos para los próximos años con el texto anterior, y este articulado parece incluso acentuar el efecto, incorporando aún más descuentos, reduciendo así la sostenibilidad fiscal del país (lo cual podría preocupar a las calificadoras de riesgo) y sin avances importantes en materia de progresividad.