El teatro encuentra en la pandemia un ´laboratorio de oportunidades’

El teatro encuentra en la pandemia un ´laboratorio de oportunidades’

Las pestes y los virus guardan cierta cercanía con el arte, la literatura y el teatro. De hecho, es una cercanía casi enfermiza. Troya cayó por una falsa peste; Romeo y Julieta murieron trágicamente por una carta que nunca llegó en una ciudad en cuarentena; incluso algunas obras de Francisco de Goya, García Márquez y el famoso retrato de Edvard Munch tienen que ver con ello.

Para Víctor Quesada, director y dramaturgo de la compañía Exilia2 Teatro, el confinamiento, con las dificultades que implica, no ha sido un impedimento, sino un ‘laboratorio de oportunidades’.

Pese a que el Covid-19 ha retado las maneras tradicionales de hacer arte, Quesada sigue creando y generando nuevos espacios que se acoplen a la realidad actual, matizada por el aislamiento. “Los artistas creamos confinados, escribimos en ocasiones aislados o en cuarentenas, a veces necesitamos ello. Nosotros estamos acostumbrados a vivir circunstancias agrestes y a veces agónicas en nuestro medio. El telón no nos lo puede cerrar nadie, nosotros siempre lo abrimos y lo cerramos desde que haya público. Eso es lo importante y lo que hay que hacer ahora: generarnos públicos desde otras formas”, afirma este dramaturgo, máster en Dirección Teatral en la Universidad de Essex en Inglaterra.

La enseñanza artística en la actualidad

La academia es uno de los espacios que ha tenido que responder a los desafíos dejados por el aislamiento obligatorio. Aunque ‘nos sellaron las puertas y no nos dejaron salir’, como escribió Shakespeare en Romeo y Julieta, la enseñanza no se ha detenido y para Quesada ha sido una situación enriquecedora. “Existe una posibilidad alterna de aproximarse a la creación de conocimiento y de metodologías bajo este modo. Claro que extrañamos la presencia, pero no la extrañamos insultando la actividad virtual o remota”, reflexiona.

Este panorama obligó a los artistas a crear contenido desde sus hogares y a los estudiantes a aprender desde casa. Por ejemplo, las obras del Teatro Nacional se han presentado de manera virtual. Y muestra de la transformación académica, según los datos que expone la encuesta Percepciones universitarias realizada por la ASCUN (Asociación Colombiana de Universidades) , solo el 1,5% de los estudiantes ha mantenido las prácticas presenciales, mientras que el 83% afirma que ha tenido encuentros en línea con docentes dando clase en tiempo real.

En respuesta a la pandemia, lo único que queda es la acción, según Quesada, quien ha trabajado en Rusia, Dinamarca, Ecuador, Brasil y España con diferentes grupos de teatro. “Se plantearán nuevos juegos, nuevas relaciones e interacciones, tal vez vamos a tener hallazgos que posibiliten nuevos acercamientos a nivel académico, por ejemplo, encuentros mucho más cercanos de artistas escénicos con el video o de artistas visuales con las escénicas, aunque eso ya viene pasando”.

¿Es momento de abrir el telón?

El Ministerio de Salud, en la resolución 1408 de 2020, autorizó la reactivación de cines y obras de teatro con un aforo máximo del 50% y con espacio de dos sillas vacías entre cada usuario. Al respecto, afirma Quesada, “lo más importante es no arriesgar a nadie. Creativamente el telón no está abajo. Veo a muchos colegas generando nuevos materiales y prácticas. El lío es que muchos, así puedan cumplir las normas de bioseguridad, con las ocupaciones a ese porcentaje no les da sostenibilidad”.

Las artes escénicas atraviesan un momento difícil en Colombia. Los teatros Fanny Mikey, La Castellana y Casa del Teatro han dejado de recibir mil 500 millones de pesos y 17.000 espectadores desde que cerraron por el confinamiento, según Adriana Romero, directora artística del Teatro Nacional. Para Quesada, a pesar de la situación, este es un momento para la creación y el descubrimiento de nuevas formas de hacer arte. “Lo importante es que las artes son vitales en la medida en que reflejan algo de lo que nos pasa como sociedad. Hay que ver en Bogotá, por ejemplo, la cantidad de salas pequeñas que hay ahora, y aunque en este momento estén cerradas, esperamos que vuelvan y que sobrevivan a la pandemia”, opina este dramaturgo, que estudió Ciencias Políticas en la Universidad Javeriana.

Sin embargo, aunque los artistas estén creando contenido (ejemplo, Casa Ensamble, que transmitió por internet una jornada de 12 horas seguidas de teatro) hay muchas reflexiones, propuestas y quejas con respecto a la actualidad del sector. Un espacio para conocer todas estas posturas es el IV Encuentro de Arte y Creatividad, que se realizará virtualmente del 7 al 18 de septiembre.

Conozca y aprenda sobre el universo de la investigación+creación

Conozca y aprenda sobre el universo de la investigación+creación

Con el objetivo de reflexionar alrededor de la creación artística y su papel en la sociedad, investigadores, creadores, expertos y empresarios se reunirán de manera virtual en más de 15 espacios.

El Encuentro comenzará el lunes 7 de septiembre con la inauguración y la entrega del Premio Bienal a la Creación Artística Javeriana, galardón que reconoce la actividad creativa de los profesores de planta de la Universidad que han desarrollado proyectos de alto impacto en las áreas de las artes escénicas y visuales, música, producción audiovisual, literatura, arquitectura y diseño.

Del 8 al 10 de septiembre, de 5:00 a 7:00 p.m. tendrán lugar tres paneles que ofrecen un diálogo entre diversos sectores e instituciones gubernamentales, educativas y empresariales, así:

Balance de la inclusión de la Investigación + Creación en el Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación. Este panel abordará las perspectivas sobre el impacto que ha tenido el reconocimiento de la investigación en la creación por parte de Minciencias y otras entidades, y los retos de áreas como artes, arquitectura, diseño, literatura y periodismo de cara a la generación de conocimiento y la innovación.

La Investigación + Creación en la relación entre arte, ciencia y tecnología. Aquí los panelistas reflexionarán sobre la relación entre estos tres elementos y cómo investigar y crear se propone como un puente entre la ciencia y el arte para promover la innovación.

El papel de la Investigación + Creación en la crisis de las industrias culturales y creativas con motivo de la COVID-19. En este panel los invitados conversarán sobre los efectos de la pandemia en estas áreas, el papel de la academia y la búsqueda de soluciones a la crisis.

Los conversatorios, que se llevarán a cabo en las mañanas, también serán una oportunidad para conocer la labor de otros investigadores javerianos que también le apuestan a la creación, la innovación científica y tecnológica. Desde su rol, hablarán sobre su experiencia en el proceso de creación relacionado con el arte, la sociedad, la identidad, la tecnología y los medios de comunicación.

Del 14 al 17 de septiembre será el Segundo Encuentro Internacional de Industrias Creativas y Culturales, Cultmarts, evento liderado por la Departamento de Administración, que tendrá entre sus invitados a Jeff Dorenfeld, director del Berklee Popular Music Institute, quien abordará la importancia y el desarrollo de estas industrias.

Finalmente, el 18 de septiembre, previo a la clausura del Encuentro y la presentación artística, Lisbeth Fog, editora general de la revista Pesquisa Javeriana, conversará con algunos participantes de la Misión Internacional de Sabios 2019 sobre el libro Arte, cultura y conocimiento. Propuestas del Foco de Industrias Creativas y Culturales, volumen 8.

Este evento, organizado por la Vicerrectoría de Investigación, además de ser una iniciativa para visibilizar la producción de conocimiento desarrollada por estudiantes y profesores en áreas artísticas y creativas de la Pontificia Universidad Javeriana, también demuestra el trabajo multicampus entre la sede central y la seccional Cali.

Les invitamos a inscribirse y participar activamente de los espacios del IV Encuentro Javeriano de Arte y Creatividad. Conozca aquí la programación detallada y agéndese desde ya.

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¿Influye la música en la forma como nos comportamos?

¿Influye la música en la forma como nos comportamos?

L a música supone un ejercicio de poder, uno que es sutil, inverosímil y hasta mágico. Hay quienes dicen que es capaz de despertar emociones e incluso de modificar súbitamente nuestro estado de ánimo y la forma como asumimos diversas situaciones y nos expresamos ante los demás. De ahí que se diga: “Si escucho este tipo de música, me pongo feliz y enérgico, pero esta otra me entristece”.

Los ritmos rápidos, las líneas melódicas ascendentes y los timbres brillantes y fuertes suelen ser asociados a la alegría, en las sociedades occidentales, por eso se usan para ambientar fiestas, eventos deportivos y para conmemorar fechas importantes. La música lenta, en tonalidad menor, con muchos cromatismos, por el contrario, transportaría a la amargura, la melancolía, el desasosiego y la soledad. Las marchas militares que suenan en los funerales, por ejemplo, llevan directamente a la tristeza y posiblemente al llanto nostálgico. Sin embargo, más allá de despertar emociones, ¿puede la música guiar o influir en las acciones del ser humano?

“Hay que saber que el poder que tiene la música para avivar una emoción no se genera solo, sino que ocurre en relación con las experiencias, imágenes, momentos, personas o lugares, que, unidos a esta, se han ensamblado para generar significados que producen una mayor intensidad emocional. A esto se le conoce como refuerzo multimodal”, explica el investigador en estudios musicales Óscar Hernández.

En compañía de colegas de otras disciplinas, como semiótica musical, psicología, ciencias de la cognición y etnomusicología, se propuso explorar el papel que tiene la música a la hora de producir emociones dentro de los rituales religiosos, y con ello probar su teoría de los mundos de sentido. Esta teoría “consiste en que cuando uno tiene muchos elementos reforzando unos mismos contenidos, incluida la música (imágenes, olores, espacios, etc.), las personas se sumergen genuinamente, y sin notarlo, en un campo de posibilidades delimitadas de acciones”, asegura el investigador.

La música produce emociones porque la asociamos con experiencias que hemos vivido previamente.

Estos mundos de sentido están presentes en muchos momentos de la vida y, aunque casi son imperceptibles para quienes los experimentan, tienen un gran efecto en sus acciones. Basta con pensar en un partido de la selección colombiana de fútbol. No solo es la música de los cánticos: son las camisetas, las banderolas, la representación del himno nacional; es estar en el Estadio Metropolitano de Barranquilla, con sus más de 30 grados centígrados, los colores cálidos y el ambiente festivo. Estos elementos refuerzan significados relacionados con el fervor nacionalista alrededor del fútbol, a diferencia de estar en casa viendo el mismo partido, escuchando los mismos cánticos y música de fondo, pero solo, en un día lluvioso, sentado frente a un televisor, el comportamiento tenderá a ser distinto al experimentado en el estadio.

También pasa en los momentos de melancolía, por ejemplo, después de una ruptura amorosa en la que la persona pasa el duelo de la pérdida escuchando música con letras tristes en un espacio de soledad, lo que será diferente para la persona que pasa esta amarga situación escuchando la misma música, pero rodeada de personas que la lleven, por un momento, a desviar su atención de la ruptura.

Si bien el sonido musical puede producir emociones, “se debe en parte a que hemos asociado la música a ciertas experiencias emocionales previamente conocidas”, afirma Hernández. Y esta relación no es diferente en el mundo religioso. Para comprobarlo, los investigadores compararon experiencias de tres rituales diferentes: una misa católica, un culto pentecostal y una oración musulmana. Además de asistir a cada uno de ellos, hicieron entrevistas, aplicaron cuestionarios, y midieron la respuesta emocional de nueve sujetos por medio del comportamiento físico y de medidas electroencefalográficas.

Como resultado de su análisis, los investigadores evidenciaron que el contenido verbal fue el modo de lenguaje predominante en la oración musulmana y la misa católica observadas, mientras los sonidos no verbales, incluyendo la música, tuvieron una importancia central en el culto pentecostal. A diferencia de los otros, este último no mantenía una estructura predeterminada. El uso de baladas pop con letras de alabanza, como recuerda Hernández, parecía efectivo para la inmersión esperada, a la vez que la distribución de elementos arquitectónicos en el espacio reforzaba el mensaje de ‘entrega’ que querían transmitir

“La iluminación blanca y azul del área alrededor del altar donde tocaba la banda contrastaba con la sección de color rojo oscuro donde se encontraban los feligreses, lo cual activa asociaciones sobre lo celestial y lo terrenal”, explica el investigador, y complementa: “Entonces, tanto el contenido sonoro como el visual reforzaron esta idea de ‘entrega a un poder superior’, y esto se veía reflejado además en el comportamiento de los participantes: ojos cerrados, brazos levantados, llanto y gritos”.

No sucedió lo mismo en los rituales musulmanes y católicos. “En el musulmán, a pesar de haber elementos no verbales, como el tipo de ropas que vestían, los fragmentos del Corán y fotos de La Meca y Medina que rodeaban las paredes, etcétera, no hubo un refuerzo multimodal similar al ritual pentecostal”, comenta Hernández, y “tampoco hubo grandes secciones musicales que proporcionaran una narrativa emocional continua”.

La misa católica que atendieron para la investigación se celebró en una iglesia de estilo barroco y la música estaba a cargo de un solo cantante con un sintetizador. “Había gran variedad de géneros musicales, incluidos el vals y la salsa. No obstante, los comportamientos corporales de los más de mil feligreses respondían a fórmulas aprendidas, por lo tanto, no estaban sujetas al entorno emocional propuesto por los elementos significantes”, manifiesta el investigador.

Después de todo, la evidencia científica confirma que los mundos de sentido recreados en escenarios tan cotidianos como un estadio de fútbol, las fiestas, los conciertos, los funerales e incluso los rituales religiosos ―compuestos por diversos elementos dotados de significado (música, imágenes, experiencias y demás)― pueden, además de promover múltiples emociones, guiar los comportamientos del ser humano. Así, mientras más elementos haya alrededor de un evento determinado trabajando en conjunto para enviar el mismo mensaje, más fuerte será la emoción y mayor el efecto que tendrá en los pensamientos, valores y acciones de las personas.

 

Para leer más:

Hernández Salgar, Ó. (2020). Multimodal reinforcement and worlds of sense: A political approach to musical emotions. En Sheinberg, E. y Dougherty, W. P. (eds.), The Routledge Handbook of Music Signification. Londres: Routledge. Recuperado de https://www. routledge.com/The-Routledge-Handbook-of-Music-Signification-1st-Edition/Sheinberg-Dougherty/p/ book/9780815376453


TÍTULO DE LA INVESTIGACIÓN: Música, rituales y mundos de sentido. El rol del refuerzo multimodal en la producción de emociones en tres confesiones religiosas en Bogotá
INVESTIGADOR PRINCIPAL: Óscar Hernández Salgar
COINVESTIGADORES: Juan Daniel Gómez, Luis Gabriel Mesa, Luis Fernando Valencia, Diego Gómez, María Camila Mendoza, Laura Molina, Julio Guevara
Facultad de Artes
Departamento de Música
Grupo de Investigaciones Musicales
PERIODO DE LA INVESTIGACIÓN: 2016-2017

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Entusados: un retrato audiovisual del desamor

Entusados: un retrato audiovisual del desamor

Marco* se mira frente al espejo después de afeitarse. El plan está claro, preparar una merienda, guardarla en su mochila junto a la frazada para el picnic y comprar un ramo de flores naranjas como las que le gustan a ella. Él está determinado; luego de semanas de discusiones intensas, espera resolver sus diferencias y celebrar su primer aniversario en el parque donde se conocieron. Son las dos de la tarde, ha esperado por cerca de una hora y ella aún no llega; está preocupado, ya van cuatro llamadas sin respuesta. De repente, aparece Valentina, indiferente ante sus miradas y tan decidida como él, pero en su caso, a terminar la relación:

– “Sé que te va a doler, pero debo ser honesta contigo; lo que sentí por ti nunca fue sincero. No seguiré mintiéndome y forzando una relación que nunca ha sido real. Además, lo debo decir, tú no tienes aspiraciones. Hasta aquí llegamos”.

Como Marco, hay jóvenes en Colombia y el mundo experimentando a diario el dolor de una separación, el desamor o como coloquialmente se conoce: ‘la tusa’. Por eso, con el fin de retratar cómo los hombres jóvenes entre los 18 y 24 años viven la separación afectiva con sus parejas y el duelo posterior, el Semillero de investigación aplicada al periodismo audiovisual, de la Facultad de Comunicación y Lenguaje de la Pontificia Universidad Javeriana, desarrolló el proyecto La tusa del 102.

Pesquisa Javeriana conversó con Germán Ortegón, productor de televisión, profesor javeriano y líder del Semillero, el cual muestra cómo viven los hombres el desamor y su percepción sobre la nueva ola de proyectos de investigación creación.

 

Entusados, una serie transmedia con realidad virtual a través de webcam sobre la psicología del desamor

Pesquisa Javeriana: ¿Cómo nació La tusa del 102?

Germán Ortegón: El 90% de los proyectos del Semillero parte de las preguntas y dudas que tienen los estudiantes. Frente a eso, en una de las reuniones del semillero, el joven Sebastián Díaz Granados me dijo que quería indagar sobre cómo viven el amor y desamor los hombres, particularmente esa experiencia llamada tusa. Por eso en el 2018 empezamos a recoger toda la documentación posible.

 

PJ: ¿Con qué se encontraron?

GO: Hicimos 18 entrevistas a compañeros de los estudiantes del semillero para saber cómo pasaban la tusa y encontramos a Claudia Carolina Botero, doctora en psicología y profesora de la Facultad de Psicología de la Universidad Javeriana, quien hizo una investigación sobre las consecuencias de la agresión psicológica en las parejas jóvenes durante el noviazgo. En ese momento nos dimos cuenta de que no se trataba solo de entender el tema del desamor en los hombres, sino de cómo ese proceso genera una gran cantidad de violencias. Violencias que podrían retratarse audiovisualmente.

 

PJ: ¿Qué tipos de violencias descubrieron con la investigación? ¿Y cómo pasaban la tusa estos jóvenes?

GO: Nos reunimos con Carolina Botero y ella nos mostró en una conferencia que existen varios tipos de agresiones. Por ejemplo, el control excesivo y denigración entre la pareja, el malestar psicológico que ocasionan las diferencias; las agresiones físicas y psicológicas producidas por cachetadas, mordiscos, patadas, golpes y hasta lanzar objetos, y la intimidación que muchas veces lleva a las personas a enojarse tanto como para asustar a la otra y amenazarla con golpes. Entender eso y encontrar que los hábitos comunes de los jóvenes durante una tusa son negar el abandono, tomar malas decisiones, obviar los procesos de duelo y tener una precaria inteligencia emocional nos hizo tomar la decisión como semillero de hacer el formato tipo serie para televisión e internet.

 

PJ: ¿Por qué eligieron la serie como formato? ¿cuál es su valor agregado?

GO: Ahora todo el mundo está haciendo series web o tocando el tema del desamor, por eso supe que de esta idea podría salir algo innovador al agregarle un poco de picante: hacer una serie transmedia, con realidad virtual a través de webcam y elementos 3D para trabajar los imaginarios de los personajes en la historia. Así surgió Entusados. Una serie con 12 capítulos para televisión, de cinco minutos cada uno, en la que le contamos a la gente la versión pública de una relación, y 24 capítulos para la web en los que con realidad virtual y elementos 3D narramos lo que pasa en la cabeza del novio, la novia, los entusados y sus mejores amigos.

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PJ: ¿A qué se refiere con los “imaginarios de los personajes”?

GO: Una cosa es la versión que conocemos todos en la calle, en lo público de una relación; cosas como “ella me echó o yo la eché”, y de allí se comentan cosas o descalifican otras, pero eso no es una relación. Normalmente cuando un exnovio cuenta su versión, lo hace con su mejor amigo que es quien lo salva o lo hunde; lo salva cuando le pone cuidado o lo hunde cuando lo invita a drogarse, emborracharse o a buscar otro clavo para sacar su dolor. Ahora, la versión de las exnovias es distinta, normalmente creen tener la razón o tienden a victimizarse, pero resulta que las víctimas y victimarios son ambos. Entonces es allí cuando la relación se torna en un juego de roles de víctimas y victimarios, tal y como lo comprendimos con la investigación de Botero.

 

PJ: Entonces el reto estuvo en construir el perfil de los personajes. ¿Cómo fue este proceso?

GO: Contacté a Idania Veláquez una colega y guionista de la Universitaria Agustiniana, para desarrollar talleres de escritura y ficción para web con los estudiantes del Semillero. Allí, trabajamos los 12 capítulos de la serie web y luego con el apoyo de investigadores, entre ellos Carolina Botero, ampliamos la caracterización psicológica de los personajes. También, tuvimos en cuenta que somos una nación multicultural y que en la Javeriana hay un pequeño país porque hay representantes de todas las regiones; por eso incluimos en la caracterización de los perfiles, diversidad de culturas. Pasó de ser una idea de un semillero a ser un proyecto nacional.

 

PJ: Al ser un proyecto tan amplio, ambicioso y de carácter interuniversitario, ¿cómo consiguió financiación?

GO: Este tema se trata de creatividad y recursividad. Necesitábamos financiación, así que contacté a la empresa española BrainStorm que, por su interés en fortalecer el campo de la educación, nos aportó el software para la realización de la realidad virtual de la serie; luego, participamos en la convocatoria nacional Incubadora de Señal Colombia para proyectos universitarios financiables en el sector de las industrias creativas, la cual ganamos y nos garantizó la transmisión televisiva y web de la serie.

Después postulamos a dos convocatorias Javerianas, una del Centro Ático para apoyo a semilleros y otra de la Vicerrectoría de Investigación para financiar proyectos de investigación creación e innovación; también se sumó en coproducción para la realización de los espacios virtuales la empresa Ideoide,  y finalmente, mediante el voz a voz invité a colegas y estudiantes de carreras como Artes escénicas, Arquitectura, Música con énfasis en ingeniería de sonido, Comunicación y Psicología de la Javeriana y a semilleros de graficación y radio de la Universidad Minuto de Dios y la Universitaria Agustiniana.

 

“Este proyecto que inició como una idea ya cuenta con seis tesistas desarrollando sus proyectos de grado en publicidad, lenguas extranjeras y diseño gráfico; así como la realización de un podcast de ficción a cargo del semillero de sonido de la Universitaria Agustiniana”, afirma Ortegón.

 

PJ: ¿Qué opina acerca de los proyectos donde se articula la investigación y la creación?

GO: Por fin para mí tiene más sentido la parte académica porque estamos haciendo investigación, pero articulada con todas las artes y allí es donde viene la creación. Desde el momento en el que decidimos dónde poner una cámara, estamos hablando de fotografía; nosotros hablamos de pintura porque pintamos con luz; pensamos en la música con el sonido de nuestras series, y vivimos la literatura cuando escribimos los guiones.

Ahora veo que la academia entiende que la investigación no solamente puede ser dura y pura en términos de la escritura e investigación, sino que cuando se conjuga con todas las artes se vuelve más profunda. Son investigaciones que no terminarán en anaqueles, sino en este caso en la red para que todo el mundo tenga acceso a ella, llegando a ser universal.

 

PJ: Según la investigación, la serie multiplataforma y su experiencia, ¿cómo vive un hombre la tusa?

GO: Frente a los temas afectivos el hombre siempre es más reservado. Nuestra pretensión con Entusados es brindar herramientas para el manejo inteligente de las emociones y que todos comprendamos que existen muchas más alternativas para manejar el desamor. En la plataforma todos podrán encontrar direcciones que ayudan a sobre llevar estos estados emocionales, que no solamente existen en la Universidad, sino en diferentes entidades de la ciudad como 106 ‘El poder de ser escuchado’, la línea 123 o la línea púrpura (018000112137).

 

Entusados iniciará grabaciones en septiembre del 2020 y su lanzamiento se hará en enero del 2021.

 

Le invitamos a conocer más avances sobre este proyecto en el marco del IV Encuentro Javeriano de Arte y Creatividad que se llevará a cabo del 7 al 18 de septiembre.

*Nombre cambiado por solicitud de la fuente

 

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Ya está circulando Pesquisa javeriana 52

Ya está circulando Pesquisa javeriana 52

Las investigaciones que trae Pesquisa Javeriana 52 muestran diferentes problemáticas ignoradas por muchos ciudadanos colombianos. ¿Sabía, por ejemplo, que gracias a la deforestación y al cambio de uso del suelo se están afectando los ecosistemas donde habitan los anfibios, animales muy importantes para el control de plagas?

En el campo educativo, en esta ocasión destacamos un estudio basado en la georreferenciación, que hace visible la oportunidad que tienen los colegios de alto desempeño para replicar sus modelos en otras instituciones educativas.

Desde el lado de la música, con base en tres rituales religiosos, investigadores javerianos corroboran que la capacidad de las melodías para despertar emociones se potencia al tener relación con otros modos de lenguaje, llegando incluso a orientar la acción humana.

A partir de este domingo, en www.javeriana.edu.co/pesquisa encontrará todos los artículos de la revista, ya sea dando clic en cada uno o descargando el diseño en formato PDF para tenerlo almacenado en su computador o dispositivo móvil.

¿Con qué otros temas se encontrará en esta nueva edición de Pesquisa Javeriana?

Salud

  • Mire el análisis sobre un estudio mundial que examinó los avances de los países en este tema durante 25 años. Lea aquí
  • Las emergencias dentales pueden ser un fantasma para la salud pública del país. Un estudio evidencia la falta de conocimiento que tienen los profesores para reaccionar ante una emergencia odontológica de sus alumnos. Lea aquí

 

Ambiente

  • El profesor Efraín Antonio Domínguez Calle es quizá uno de los mayores conocedores de la hidrología colombiana. El valor de sus investigaciones le ha valido reconocimientos como el Premio Bienal Javeriano en Investigación en 2019. Lea aquí

 

Educación

  • En el editorial del vicerrector de Investigación, Luis Miguel Renjifo, habla sobre el reto que significa para la Pontificia Universidad Javeriana el haber recibido la Acreditación Institucional Multicampus. Lea aquí

 

Creación artística

  • Viviendo en los bordes es una obra que expone las interpretaciones visuales de los relatos y las voces de cuerpos diversos. Lea aquí

 

Desarrollo tecnológico

  • Tecnologías desarrolladas en la Pontificia Universidad Javeriana son protagonistas del Oxelerator Colombia 2019, iniciativa que busca acelerar proyectos innovadores de base científica y tecnológica con el fin de estructurarlos para competir en el mercado. Lea aquí

 

Además…

  • Dos jóvenes investigadores unieron esfuerzos para analizar la sexualidad humana y sus distintas problemáticas en la sociedad del siglo XXI. Lea aquí
  • La Editorial Pontificia Universidad Javeriana ha puesto a circular en formato electrónico, antes que en impreso, los libros de su plan editorial actual, para que los lectores puedan encontrarse en estos tiempos de distanciamiento y sigan supliendo sus necesidades de cultura, conocimiento y lectura. Lea aquí

También lo invitamos a que ingrese a nuestro portal web, en el que publicamos al menos tres artículos periodísticos semanales sobre la coyuntura investigativa del país.

¿Cómo van los proyectos de Mincienciaton?

¿Cómo van los proyectos de Mincienciaton?

Los 25 proyectos seleccionados por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación entre 531 propuestas recibidas de siete departamentos del país están en marcha y tienen poco tiempo para arrojar resultados.  Buscan enfrentar la pandemia de la COVID-19 y otras infecciones respiratorias agudas de gran impacto en la salud pública, por medio de posibles soluciones para la prevención, el diagnóstico, el monitoreo y el tratamiento de los pacientes afectados.

Los científicos colombianos han ido ejecutando esos 26 mil millones de pesos de financiación en proyectos que ya tenían un buen grado de avance en cuanto a metodologías o prototipos desarrollados para otros fines pero que eventualmente podían ser adaptados a los requerimientos de investigación demandada por la situación que generó el SARS-CoV2.

El SENA se unió más tarde con seis mil millones de pesos adicionales para beneficiar a siete proyectos más. Así, en total son 32 propuestas que en la convocatoria Mincienciaton avanzan rápidamente para lograr su objetivo y hace unos días presentaron virtualmente sus adelantos.

Como informó Pesquisa Javeriana en la edición 51, cinco proyectos que propuso la Pontificia Universidad Javeriana fueron aceptados, cuatro de la sede Bogotá y uno de la seccional Cali.

Los 32 proyectos presentados demuestran que la ciencia es motor de desarrollo, dijo la científica javeriana Susana Fiorentino; demuestran que en el país hay “capacidad para generar conocimiento propio con impacto directo en nuestra sociedad, que permita la independencia tecnológica del país”.

También el Ministro de Comercio, Industria y Turismo, José Manuel Restrepo, quien como muchos de sus colegas del gobierno escuchó las presentaciones de los científicos, resaltó “los avances importantes en construcción de ciencia” que demostraron los ponentes y su capacidad para “construir desde lo construido porque no son estrategias que aparecen de la noche a la mañana, sino que recogen las líneas y trabajos de investigación a través del tiempo”.  Confesó que se sorprendió positivamente por la capacidad de innovación y desarrollo tecnológico.

Entre otras propuestas, Pesquisa Javeriana tuvo la posibilidad de presenciar las siguientes:

 

Prevención

Ante la ausencia de vacuna para prevenir el contagio por COVID-19, los científicos consideran esencial y básico el uso de cubrebocas, el frecuente lavado de manos y el distanciamiento físico, para lo cual proponen, entre otros productos, sofisticados tapabocas y máscaras, principalmente pensando en el personal de salud.

La EAFIT bajo el lema de “Inspira, crea y transforma” desarrolla un tapabocas fabricado con nanofibras que, a través de las diferentes capas que lo componen, tiene la capacidad de filtrar más del 98% de las partículas del virus, las cuales van quedando atrapadas en esos mantos antes de llegar a la cara de quien lo porta.

La Fundación Clínica Shaio se ingenió una máscara que protege ojos, nariz y boca, e incluye unas gafas que no se empañan y un filtro respiratorio que regula tanto la inhalación como la exhalación de la persona.

En el mismo sentido trabaja la Universidad Industrial de Santander UIS) junto a la Fundación Cardiovascular, que entregarán un prototipo de protección personal respiratorio y visual reutilizable, adaptable, hermético, confortable y seguro, desarrollado con material filtrante nanométrico de alta eficiencia.

Si con alcohol o hipoclorito de sodio se limpian las superficies más expuestas al contacto, la Universidad de Antioquia trabaja en productos derivados de la biodiversidad con propiedades antifúngicas y antimicrobianas para diseñar desinfectantes que se asperjan en superficies y ambientes en general y eliminan el virus.

 

Diagnóstico

Con la experiencia de haber desarrollado sensores para detectar el virus del zika y diferenciarlo del que produce dengue, otro grupo de la Universidad de Antioquia se enfoca ahora en adaptar uno de sus biosensores para detectar el SARS-CoV-2. “Creemos que en nueve meses podremos tener un prototipo”, dijo a Pesquisa Javeriana el líder del grupo, Jahir Orozco Holguín, químico, con postdoctorado en técnicas moleculares para detección de patógenos.

Se trata de un nanobiosensor ultrasensible y específico capaz de detectar el material genético y partículas del virus, así como la proteina S que está en su parte externa. El producto que resultará será un dispositivo de bajo costo y fácil implementación que podrá transportarse hasta los sitios más remotos del país.

También trabaja en un bionanosensor el profesor javeriano Andrés Jaramillo, al que ha denominado Sensum SARS- CoV-2. Se trata de una plaqueta en donde se coloca la muestra, se inserta en un receptor portatil y en menos de cinco minutos entrega el resultado. Disminuye el tiempo de diagnóstico, es portable, de bajo costo, selectivo y directo del virus que produce COVID-19 y supersensible para ciudadanos pre y asintomáticos de riesgo, así como sintomáticos. Puede usarse eficientemente en el supermercado o a la entrada de un espectáculo, por mencionar un ejemplo.

 

Monitoreo

De nada sirve diagnosticar la enfermedad si no se practica un monitoreo constante al paciente y a la población vulnerable.

Desde la Universidad de Manizales trabajan en sistemas de apoyo para alertas tempranas de posibles contagios basados en la información que ofrecen las redes sociales y otras técnicas de análisis de datos. Desarrollan algoritmos para modelar la red social de personas contagiadas y determinar lugares con alta probabilidad de contagio.

Mientras, en la Universidad de Antioquia desarrollan una plataforma avanzada de modelación epidemiológica de libre acceso que monitorea el comportamiento de la dinámica, el potencial de dispersión y las tendencias de la enfermedad. En el futuro servirá para cualquier virus.

En la Javeriana desarrollan un sistema de monitoreo remoto de pacientes basado en Internet de las Cosas, que ofrezca seguimiento e información oportuna a los médicos tratantes a través de aplicativos en los celulares, y les permita identificar cómo  evoluciona la pandemia, sacar patrones, entender fluctuaciones de la enfermedad y tomar acciones.

 

Tratamiento

Como el aislamiento de los pacientes con COVID-19 debe ser total, y muchas veces necesitan transladarlos de un lugar a otro, la Universidad Nacional con sede en Medellín está desarrollando una camilla que consiste en una cápsula despresurizada con cubierta plástica en PVC, puertos de entrada y salida de aire y filtros que detienen la entrada de virus como el del SARS-Cov2 de un tamaño entre 100 y 300 nanómetros.

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Pero como se necesita espacio adecuado para la atención de un número de pacientes que crece exponencialmente, la Universidad de La Salle desarrolla una especie de ciudadela de iglús llamada Unidad de aislamiento epidemiológico portátil, que consiste en nueve domos articulados mediante túnel de circulación, con posibilidad de conexión a los diferentes aparatos médicos necesarios y exclusas para la entrada y salida de pacientes y personal médico, y motoventiladores de inyección de aire. Está construido en PVC y mantiene la temperatura interna igual a la exterior. Puede ubicarse en estadios y otras grandes superficies.

Para combatir la escasez de ventiladores mecánicos, varias universidades de Caldas diseñan un ventilador para terapia intensiva con el fin de sostener artificialmente la respiración del paciente y en la Universidad de Antioquia tienen el proyecto Respira, basado en nanotecnología que produce un respirador mecánico de bajo costo con un sistema de sanitización de aire, apoyado en nanotecnología, que permita que los centros de atención médica no se conviertan en focos de propagación del virus.

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También desde la Universidad del Norte diseñan dispositivos de ventilación mecánica asistida que han llamado Hopebreath, los cuales permiten obtener datos en tiempo real y cuentan con una interfase de comunicación y sistema de alarma.

Y finalmente las propuestas de medicamentos. Un estudio liderado por la Universidad Nacional de Colombia, sede Bogotá, en asocio con la Javeriana, evalúa la efectividad y seguridad de los medicamentos y reporta el caso de la hidroxicloroquina, cuyo uso ha sido muy controversial en la comunidad científica. El estudio llama la atención sobre la importancia de estar bien informado y analiza la efectividad de medicamentos como Lopinavir, que se utilizan para controlar la inflamación que desencadena el virus en el pulmón, corazón y en general en todos los tejidos. Busca con ello reducir la mortalidad, la necesidad de cuidados intensivos y acortar el tiempo de la enfermedad.

Otro estudio javeriano estudia moléculas que ya han comprobado su eficacia para disminuir inflamaciones en casos de cáncer y tienen posibilidades de actuar positivamente frente a los efectos del virus SARS-Cov2. Es un fitomedicamento a partir del dividivi, árbol de origen americano, sobre el cual los investigadores llevan 15 años trabajando y como uno de los resultados ofrecen el extracto P2Et, que modula la respuesta inflamatoria, es antioxidante y desempeña un papel importante en la modulación de respuesta inmune.

Así, diferentes propuestas colombianas han comprobado que es posible la unión Empresa-Academia-Estado a nivel de todo el país para enfrentar situaciones donde la ciencia es motor de desarrollo. El esfuerzo no termina aquí:

“El Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación trabaja en las estrategias para la postpandemia”, dijo la ministra Mábel Torres, porque son muchos retos mas: “reestructuración del tejido social, reestablecimiento de la salud mental, reactivación económica y desarrollo de tecnologías e innovaciones para lograr la soberanía científica”.

Infancias y tecnologías digitales en tiempos de confinamiento: nuevos retos para la familia y la escuela

Infancias y tecnologías digitales en tiempos de confinamiento: nuevos retos para la familia y la escuela

La relación de los niños y niñas con la tecnología no ha conocido términos medios. Teóricos como Sonia Livingstone y David Buckingham** hablan de una relación de extremos donde prevalecen dos discursos opuestos: los niños y niñas son considerados sabios de la tecnología teniendo en cuenta que su cercanía a las pantallas les otorga los saberes necesarios para moverse en el mundo digital; o son los menores vistos como seres vulnerables frente a los peligros y riesgos presentes allí. Cabe anotar que este último discurso es el que encontramos con mayor frecuencia desplegado en la prensa, por lo cual podemos notar una tendencia en las familias y en las escuelas a mirar esta relación más desde los riesgos y no desde las oportunidades que la tecnología nos ofrece.

¿Qué ha pasado en los últimos meses? Los niños dejaron de pasar un tiempo importante de sus días en la escuela y los parques. Debido a la situación de confinamiento masivo generado por la COVID-19, su cotidianidad se ha trasladado al interior de los hogares, siendo las pantallas un mediador de esas nuevas realidades. La vida se ha convertido en digital por defecto:  jugar, estudiar, estar con la familia, celebrar los cumpleaños, pasar tiempo con los amigos, ver conciertos; y con ello, la infraestructura en torno a la infancia: docentes, apoyo escolar, pediatras, personal de acompañamiento.

Para las familias y la escuela esto sin duda representa retos de gran magnitud. El tiempo de exposición a las pantallas dejó de tener los mismos tintes de preocupación de semanas atrás. Tanto la Organización Mundial de la Salud (OMS) como la Academia Americana de Pediatría han establecido recomendaciones sobre el tiempo de pantalla en los niños y niñas: evitar el uso de pantallas antes de los 18 meses, limitarlo a una hora entre los dos y cinco años, y establecer horarios a partir de los seis. Además de la poca evidencia que respalda esas recomendaciones, una investigación reciente nos muestra que el enfoque de screen time puede llegar a ser irreal en la práctica, generando agotamiento, culpa y frustración por parte de los padres y cuidadores primarios. Cuando todo pasa a lo digital, ¿cuándo está bien conectarse y cuándo no? ¿por cuánto tiempo? Ninguno de los debates precedentes en torno a la relación de las infancias con las tecnologías podría dar respuesta a estas preguntas en el contexto de confinamiento en el que nos encontramos.

Es aquí cuando un enfoque no tecnocentrista nos puede dar luces al respecto. Más allá del número de horas frente a las pantallas, que sin duda han aumentado durante la pandemia, sugiero centrarnos en tres aspectos: la calidad y pertinencia de los contenidos a los cuales los niños estén expuestos, los procesos de mediación y acompañamiento establecidos durante el tiempo de pantalla y las actividades cotidianas donde prevalezca la interacción y la actividad física. Y es aquí donde la escuela está llamada a reinventarse, apoyando estos procesos al interior de los hogares, especialmente en la primera infancia. No todo puede virtualizarse, no se trata de que los niños sigan el horario escolar frente al computador, no se trata de poner mayor presión en ellos y sus familias. Los niños también aprenden en la cotidianidad de sus hogares. ¿De qué manera la escuela puede potenciar esos procesos?

 

*Docente e investigadora de la Facultad de Educación de la Pontificia Universidad Javeriana. Comunicadora Social de la Universidad del Norte.

** Livingstone, S. (2009). Enabling media literacy for digital natives – a contradiction in terms? In: ‘Digital Natives’: A Myth? A report of the panel held at the London School of Economics and Political Science (pp.4-6). London, UK.

Buckingham, D. (2002). The Electronic Generation? Children and New Media. In: The Handbook of New Media: Social Shaping and Consequences of ICT (pp. 77-89). London: SAGE Publications.

 

Física, química y biología: ciencias aliadas para la degradación del plástico

Física, química y biología: ciencias aliadas para la degradación del plástico

¿Sabía que el plástico es uno de los materiales que más se usa en la actualidad? Imagine que suena su despertador, hecho de polipropileno o polietileno; lo apaga, se levanta y se va para el baño. Allí, limpia su boca con un cepillo de dientes hecho a base de PVC y cerdas de nailon, luego le agrega crema dental que está introducida en un empaque de plástico laminado, para después pasar finos filamentos de teflón diente por diente hasta retirar cualquier exceso. Por último, pero no menos importante, acaba el proceso con un enjuague bucal contenido en una botella PET. ¿Cuántos elementos fabricados con plástico contó en esta rutina?

El plástico, un polímero derivado de la industria petroquímica, ha sido un material sintético usado y alabado por las personas desde su aparición en los años 50 debido a su maleabilidad, versatilidad y resistencia. Sin embargo, su producción masiva ha ocasionado graves problemas ambientales como las montañas de desechos que navegan en los mares de todo el mundo contaminando el agua y causando la muerte masiva de peces debido a la ingesta de restos de esos elementos. Por este motivo, en 2018 el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) aseguró que la presencia de este tipo de residuos en mares y océanos conforma una las seis emergencias ambientales más graves del planeta.

 

“Si la población mundial alcanza los 9.600 millones de personas en 2050, se necesitaría el equivalente de casi tres planetas para proporcionar los recursos naturales precisos para mantener el estilo de vida actual”: Organización de las Naciones Unidas (ONU).

 

Preocupado por esta situación, Luis David Gómez-Méndez, microbiólogo, magíster en Microbiología, doctor en Ciencias Biológicas y líder del semillero Degradación en Polímeros Plásticos Contaminantes de la Pontificia Universidad Javeriana, conversó con Pesquisa Javeriana sobre su tesis doctoral, con la cual le apunta a integrar reacciones físicas, químicas y biológicas como alternativa para reducir el tiempo de degradación de los plásticos, que actualmente se estima va de 100 a 1.000 años.

Pesquisa Javeriana (PJ): ¿Cuál es la propuesta de su tesis doctoral? 

Luis David Gómez (LDG): Sabemos que los plásticos son de difícil biodegradación, pero mi pregunta era qué tratamiento previo se podría hacer para facilitar este proceso natural. En principio sabía que el tratamiento debía ser físico o químico y posteriormente tenía que pasar por una transformación biológica. Por eso decidí usar plasma -el cuarto estado de la materia-, que al ser sometido a descargas eléctricas, se ioniza y cambia las propiedades superficiales de muchos materiales. En este caso, láminas de polietileno de baja densidad (PEBD), un tipo de plástico.

En general, los plásticos son hidrofóbicos, esto significa que repelen el agua; sin embargo, al someterlos al plasma, logré modificar su superficie volviéndolos hidrofílicos para que tuvieran adherencia del agua. Con esto fue posible que los microorganismos, que necesitan ambientes húmedos para crecer y desarrollarse, hallaran una superficie húmeda en el plástico y se “pegaran” a él para intentar colonizarlo y, si su capacidad metabólica lo permitía, alimentarse de él.  El resultado: la capa superficial del PEBD tratada con plasma de oxígeno modificó su hidrofobicidad y rugosidad al descascararse. Estas dos condiciones fueron esenciales para el crecimiento microbiano. Este fue el pre-tratamiento físico.

PJ: También mencionó un tratamiento químico. ¿En qué consistió? 

LDG: En esta fase usé la fotocatálisis: una reacción química que usa el dióxido de titanio en presencia de luz ultravioleta, para generar moléculas reactivas que tienen la capacidad de degradar diversos tipos de contaminantes solubles en agua, como pesticidas o colorantes. La apuesta de esta técnica fue emplearla sobre un contaminante no soluble en agua: el PEBD. Al usar este método, obtuve un resultado impactante: la fotocatálisis generó huecos en la superficie del material lo cual es importante, porque una superficie porosa facilita la colonización de los microorganismos.

PJ: Entonces, ¿el plástico estaba listo para su descomposición?

LDG:  Después de usar las descargas de plasma y la fotocatálisis, lo sometí por cinco meses al hongo de podredumbre blanca, Pleurotus osteatrus, el cual es reconocido por degradar materiales tan complejos como la madera. Con esto esperaba que el microorganismo creciera sobre la superficie modificada del PEBD y lo degradara. El resultado fue interesante ya que conseguí que este proceso físico, químico y biológico, modificara propiedades mecánicas y químicas del PEBD en un 30%.

PJ: ¿Esta es una alternativa para minimizar el impacto que tienen los plásticos en el ecosistema?

LDG: Sí, ya que hay que pensar qué hacer con los millones de toneladas de residuos plásticos que están abandonados y hallar estrategias de degradación acelerada como la que propongo. También es necesario considerar otras alternativas; por ejemplo, hacer uso de plásticos biodegradables, los cuales emplean como materia prima fuentes naturales como celulosa o almidón. Además, hay que minimizar su uso, dejar de comprar tanto plástico y evitar las bolsas si no se requieren. Claro, son necesarias para colocar los residuos del baño o de la cocina, pero no son indispensables para llevar tres tomates y un plátano de la tienda de la esquina, para eso están las bolsas de tela.

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PJ: Según su respuesta, ¿también se trata de un problema cultural? 

LDG: ¡Por supuesto! Los plásticos surgieron en los años 50 y fue un ‘boom’ por sus características de maleabilidad, capacidad de estiramiento, de resistencia y durabilidad. Sin embargo, el problema empezó en los años 60 con la bonanza económica estadounidense, donde la gente empezó a asociar sus prácticas de derroche con la posibilidad de botar los plásticos, ya que estos se vendían como “desechables”. En ese momento no se proyectó ni el impacto medioambiental que estos causarían años después, ni el impacto cultural al introducirnos en una sociedad de pensamiento desechable: comprar y botar.

“Se estima que de 1950 a la actualidad se han producido más de 8.000 millones de toneladas de plásticos y se calcula que para el 2030 la cifra llegue a 12.000 millones de toneladas”, afirma Gómez.

 

PJ: ¿Cómo se puede cambiar esta mentalidad?

Hay que hacerle entender a la gente que no necesariamente tiene que usar pitillos o colocarle tapa plástica a los vasos plásticos que usará por mucho, cinco minutos. Si puede, emplee vasos de vidrio o porcelana. Hay que interiorizar en nuestro cerebro las tres R: reutilizar, reciclar y reducir. Es necesario entender que el plástico sirve de muchas maneras, pero en la medida en que se pueda reutilizar, reciclar o reducir el consumo, se disminuirá su impacto ambiental.

PJ: Con relación a la actual crisis sanitaria, ¿cuál es el efecto del uso de los plásticos?

LDG: El impacto es altísimo. Debido a la pandemia por la Covid-19, el consumo de guantes, tapabocas y el hecho de que ahora muchos productos de consumo vienen envueltos en plásticos, cuando antes no lo estaban, ha disparado la generación de estos residuos.

PJ: ¿Qué hacer para mitigar sus efectos? 

LDG: En primer lugar, se debe disminuir el consumo de guantes quirúrgicos, por ejemplo, lavándose muy bien y frecuentemente las manos y emplear tapabocas de tela. En lo posible, comprar alimentos que no estén envueltos en plásticos, pero si lo están, darle un segundo uso a ese material. No obstante, el problema con los guantes quirúrgicos y tapabocas es que estos materiales, después de su uso, deben ser tratados como “elementos de riesgo biológico” por lo que requieren de un manejo especial: deben colocarse en bolsas rojas y no mezclarse con residuos ordinarios, pero en este momento donde su uso se ha masificado y están en la mayoría de los hogares, es muy difícil darle esa disposición… ¡Se están convirtiendo en residuos ordinarios al mezclarse con los residuos de cocina!

Finalmente, algunas alternativas de contención serían incinerar estos elementos en hornos especiales que no permitan que los gases salgan a la atmósfera, pero eso requiere de una infraestructura, logística, normatividad y, sobre todo, de una cultura del manejo de residuos, que no tenemos.

Fotos tomadas por Luis David Gómez en el Museo de la Extinción de Greenpeace en Bogotá.
Esta muestra presenta empaques plásticos que fueron abandonados. Muchos de ellos salieron del mercado hace más de 20 años y aún están intactos, contaminando el planeta.

Lo que viven las mujeres trans en un consultorio

Lo que viven las mujeres trans en un consultorio

Paloma* tiene 30 años, es alta, de tez morena, cabello oscuro y acuerpada. Dice que su lucha diaria es contra la discriminación, pues ha cargado con ella por más de seis años. La vive cada que accede a algún servicio de salud se siente segregada. Cuando va al médico nota cómo las miradas recorren su cuerpo, como si fueran un escáner con actitud amarillista. Esta situación, según el proyecto TranSer, evidencia las dinámicas de discriminación para con las mujeres trans que han permeado los servicios de salud.

La vida no es fácil para Paloma. Usan la palabra señor para referirse ella y el personal de salud lo hace de forma reiterativa. El portero se lo dice, luego lo repite la recepcionista al requerirla; a pesar del tono cortés, la enfermera la llama una vez más y el médico lo reafirma: ¡señor, cuénteme en qué puedo ayudarlo! “Llega un momento en el que uno ya no aguanta. Yo voy vestida de mujer, me identifico como mujer y soy una mujer. Entonces, ¿por qué me dicen señor?”, comenta Paloma.

Ser trans en sociedades caracterizadas por el poder hegemónico, patriarcal y machista históricamente ha implicado vivir bajo relaciones marcadas por la inequidad, la injusticia y la exclusión, dice Paula Andrea Hoyos, psicóloga e investigadora de la Pontifica Universidad Javeriana Cali, quien en el marco del proyecto TranSer (2019-2022), para el fortalecimiento de una sexualidad plena, satisfactoria y saludable en mujeres trans de Colombia, se ha dedicado a estudiar esta problemática desde diferentes aristas, una de ellas, las dinámicas de discriminación de estas mujeres en el sector salud.

La palabra trans es una gran sombrilla que acoge a quienes se identifican como transexuales, transgénero, travestis o transformistas. La investigación que está en curso hasta ahora ha trabajado con mujeres que se identifican como transexuales y transgénero; las primeras sienten un rechazo por sus órganos sexuales con los que nacieron y las personas transgénero solo ocasionalmente?: “yo no tengo problema con mis órganos sexuales, el hecho de que yo haya hecho mi tránsito a mujer no significa que odie mi genitalidad”, dice una de ellas.

El estudio ha tenido efectos de empoderamiento e incluso ha sido terapéutica para las participantes, comenta la profesora Hoyos. Con los resultados quieren hacer un llamado para construir procesos más dignos de atención en salud y sensibilizar sobre las diferentes necesidades de esta población que van más allá de prevenir el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) u otras infecciones de transmisión sexual (ITS), como usualmente se ha comprendido. “No se trata de seguir hablando de cifras o epidemiologías, sino de lo que ellas requieren, por esto aquí son unas investigadoras más”, afirma Hoyos.

Según indican las cifras reportadas por Colombia Diversa, el país hace parte de las sociedades reproductoras de discriminación y violencia contra la comunidad LGBTI. Entre enero de 2018 y junio de 2019 se presentaron 120 homicidios de personas con identidad diferente a la heteronormativa. Para la profesora Hoyos, son víctimas frecuentes de homicidios, abuso sexual; presentan mayor prevalencia de depresión y ansiedad, y, además, las barreras para acceder al sistema de salud se multiplican, pues no cuentan con servicios de género, ni con atención diferencial.

“Muchas de nosotras evitamos ir a la EPS; aunque quisiéramos ir preferimos automedicarnos para no someternos a la discriminación”, asiente Paloma y así lo pone en evidencia el estudio javeriano. Con la participación de alrededor de 139 mujeres de cinco ciudades del país –Cali, Armenia, Cartagena, Bucaramanga y Bogotá–, los investigadores partieron de un abordaje hermenéutico interpretativo de las experiencias de mujeres trans en relación con los servicios de salud y fue a través de un trabajo de escucha activa y participativa que empezaron a identificar cuáles son sus necesidades.

Aunque el problema de la atención en salud es generalizado a nivel nacional, cuando se trata de personas trans los procesos son aún más difíciles. “Es una realidad de nuestro país, en el que frecuentemente se dilatan los tiempos de atención y consultas, pero, esto se perpetúa en poblaciones que se identifican de una forma diferente a lo que socialmente ha sido establecido como normativo”, afirma la investigadora.

Barreras y necesidades en la atención en salud

Según el estudio TranSer, las barreras que enfrentan las mujeres trans en relación con el acceso a los servicios de salud están directamente ligadas al estigma y discriminación, o en otros casos a las trabas para adquirir los tratamientos o procedimientos, por lo que recurren a consultar a otras fuentes para llevar a cabo su proceso de transformación, poniendo en riesgo su salud.

Las mujeres, según el estudio, coinciden en que frecuentemente perciben conductas discriminatorias por parte de los médicos, enfermeras, porteros, actitudes que se van replicando por las personas que vienen detrás (estudiantes de medicina, practicantes de enfermería, entre otros). “El problema está relacionado con las estructuras inequitativas e injustas frente a expresiones de género no hegemónicas, con la poca información por parte del personal de salud alrededor de lo que ellas sienten, y poca capacitación de cómo comprender mejor al ser humano, sus emociones y comportamientos, además de todo lo que implica la diversidad sexual y de género”, afirma la profesora Hoyos. Por esto, una de las insistencias de las mujeres trans, dentro de la investigación, es la necesidad de que los profesionales de la salud tengan los conocimientos y las competencias para acompañarlas.

Una de las cosas que ellas expresan reiterativamente es que sean diagnosticadas psiquiátricamente con una discordancia de género o disforia de género, lo que no es bueno para la salud ni el bienestar de la persona, expresa Hoyos. No obstante, explica que en el país se mantiene el criterio del diagnóstico para que una persona pueda acceder a procesos de reafirmación del género, ya sea la terapia hormonal y/o cirugías, bajo el discurso de que esta es una forma de confirmar la decisión que ha tomado la persona.

Esta etiqueta continúa perpetuando la discriminación y noción de las identidades trans como enfermedades. “Es importante que las personas se tomen el tiempo de pensar, si quieren, el cómo y el cuándo desean hacer el tránsito, es verdad, pero ellas no quieren estar en un proceso de dos años que las expone a las etiquetas psiquiátricas y menos quieren estar obligadas; ellas expresan requerir de un acompañamiento médico para informarse de forma idónea, al igual que un acompañamiento psicosocial con el que se sientan cómodas, aceptadas y seguras, no enfermas”, comenta la investigadora.

Así, es una prioridad la atención de mujeres trans en términos de salud, indica la investigación. Para ese fin debería haber fortalecimiento de la educación universitaria integral, diseño de rutas de atención con enfoque diferencial, seguimiento al consumo de sustancias psicoactivas por la relación que existe entre la hormonización y la reducción de deseo sexual y los estados de ánimo, dado que pueda presentarse que algunas mujeres trans recurran al consumo de algún tipo de sustancia para “compensar” los efectos secundarios del proceso, explica Hoyos.

“Para ellas, el construirse y expresarse como las mujeres que desean es muy importante, por eso recurren, usualmente, a edades muy tempranas a la autoformulación y automedicación, sin ningún acompañamiento idóneo, esto puede traer graves consecuencias para su salud, incluso puede llevarlas a la muerte” dice Hoyos.

La terapia hormonal requiere ser manejada de forma profesional y bajo buenas prácticas clínicas. De aquí que, tal como invita la investigación, las valoraciones médicas y psicosociales deban estar orientadas a la reducción de riesgos, la promoción de la salud y el bienestar de las mujeres trans, pues el acceso a un servicio de salud digno es un derecho que no se debe vulnerar. Al respecto, Paloma es insistente al decir que el camino ha sido difícil y falta trabajar muchísimo.

En Colombia no solo discriminan por el género y la orientación sexual, también lo hacen por la etnia o por el status socioeconómico, dice Hoyos, pero ser diferente hace parte de la naturaleza y, de la vida misma: “es verdad que nos hace falta información y educación en todo lo que implica la diversidad de género. Sin embargo, como seres humanos también debemos comprometernos con las acciones cotidianas, construir relaciones más amorosas, cooperativas, respetuosas y legitimadoras de las diferencias”

*Nombre cambiado por solicitud de la fuente.

Ingeniería javeriana, protagonista en la preservación de la memoria artística española

Ingeniería javeriana, protagonista en la preservación de la memoria artística española

Gracias a la versatilidad que brindan las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), un ingeniero colombiano y su equipo lograron hacer el recorrido histórico de más de 16.000 obras artísticas españolas, entre ellas Las Meninas, de Diego Velásquez.

Andrés Navarro Newball, ingeniero de sistemas y computación, miembro del grupo de investigación DESTINO de la Pontifica Universidad Javeriana Cali, participó en el proyecto titulado ‘Desarrollo de un sistema de geolocalización narrativa para el seguimiento del patrimonio artístico durante la guerra civil y la posguerra española’, el cual se ve plasmado en una web participativa global con información sobre los datos básicos y características físicas de cada creación artística, con un número designado para su identificación y una lista informativa sobre organismos de incautación y devolución, propietarios, fechas, ciudades y referencias de cada una.

El profesor Navarro, especializado en Redes y Comunicaciones de la Universidad ICESI, explicó así el proyecto: “se desarrolló un mapa interactivo en tiempo real que detalla la realidad geográfica del país y permite hacer seguimiento a las obras durante este período de la historia ibérica, para conocer su recorrido y su lugar de destino. Se demarca el recorrido respectivo dentro o fuera del país, y se actualiza de manera permanente para saber si han continuado en movimiento o conocer propietarios que hayan podido quedar con ellas”.

El proyecto tiene una doble perspectiva. La primera, catalogar las obras salvadas durante le guerra y contrastarlas con su destino en la posguerra, así como hacer un seguimiento de aquellas que salieron del país durante ese período. La segunda, y como ya se mencionó, generar un sitio web de investigación participativa, que garantizara la geolocalización, digitalización, interactividad y comparación que permite la museografía hipermedia avanzada. Para Navarro, Máster en Ciencias de Computación y Realidad Virtual de University of Hull, “la relevancia de este proyecto también se aloja en que el arte español es conocido en todo el mundo, y ha marcado momentos sumamente importantes en nuestra historia como sociedad”.

De obras de arte españolas reconocidas al nivel mundial se encuentra Las Meninas, de Diego Velázquez que data del año 1656. De acuerdo con la información obtenida en el proyecto, actualmente se encuentra en el Museo El Prado, pero durante la guerra civil fue evacuada a Ginebra, Suiza, en febrero de 1939. Regresó al país en septiembre del mismo año, y desde entonces se ha conservado en el mismo museo, siendo factible ver todo su recorrido en el mapa interactivo en tiempo real.

Este patrimonio artístico se encuentra marcado por la propaganda del franquismo sobre la destrucción masiva de obras por parte de los republicanos. Por esto, se optó por realizar un análisis cuantitativo y cualitativo de las obras salvadas y su destino, para clarificar la labor desarrollada por todos aquellos que lucharon para su preservación y cuidado. Ejemplo de ello es la obra Expulsión de los Mercaderes del Templo, de El Greco, de la cual se sabe cuál fue todo su recorrido dentro y fuera de España.

Esta actualización de información permite saber por cuáles ciudades pasaron con exactitud y dónde se encuentran las obras de arte de Francisco de Goya, como La Familia de Carlos IV o La Última Comunión de San José de Calasanz, ubicadas en el Museo El Prado y Museo Calasancio de los Padres Escolapios respectivamente; evacuadas también a Ginebra, Suiza, en 1939 y devueltas a España posteriormente.

“Al llegar de mi doctorado y retornar a la universidad, fui contactado por investigadores de España, especializados principalmente en Ciencias de la Información y Narrativa Hipermedia; requerían en ese momento un responsable de tecnología, quien fuera el encargado de desarrollar diversos proyectos. El primero fue Aventura Chimú en el Museo de América de Madrid, disponible en YouTube. Dado su éxito, se continuó con este”, comenta Navarro. Así, se inició una relación entre Javeriana Cali y la Universidad Complutense de Madrid, que se materializa en una colaboración internacional e interdisciplinar mutua por el uso de las TIC. “Logramos una sincronía y entendimiento entre dos lenguajes totalmente diferentes, gracias a la disposición y trabajo con Arturo Colorado e Isidro Moreno, principales líderes el proyecto en España y miembros de la universidad, así como de diversos gestores culturales, pues se entiende también que la exigencia fue muy alta”, puntualiza el ingeniero.

Se involucraron también investigadores de Alemania, Bélgica, Brasil, Ecuador, México y Países Bajos en los cuatro años que tardaron las dos primeras fases de este proyecto. Actualmente, son alrededor de 12 personas que actualizan el mapa de manera permanente, y se puede solicitar ser miembro por medio de un formulario que se encuentra en la misma la página web.

Además, se contó con la colaboración de estudiantes de pregrado de Ingeniería de Sistemas y Computación de la Javeriana Cali, quienes encontraron una oportunidad de acercamiento y apoyo a la investigación y programación. Asimismo, tres estudiantes de México lo apoyaron, que participaron en Verano de la Investigación Científica y Tecnológica del Pacífico del programa Delfín y realizaron una pasantía de investigación internacional en la universidad.

Cuando se le pregunta a Navarro por qué un ingeniero puede interesarse por la gestión del arte y la cultura, su respuesta se acompaña de buenos recuerdos: “es una influencia de mi madre, ella siempre inculcó en mí este amor por el arte, es parte de aquello que nos permite conocernos más como sociedad, así como nuestra historia”, asegura el Doctor en Ciencias de Computación de University of Otago.

Este especialista hizo una invitación a pensar y proponer más proyectos de esta índole en el país: “estos proyectos generan apropiación y pertenencia, debemos conocernos como sociedad, y qué mejor que el patrimonio cultural y artístico. En Colombia sería totalmente pertinente desarrollar uno igual, pues muchos pueden desconocer las influencias artísticas e históricas del país y de las regiones”.