De mentiras y bichos: lea nuestra nueva edición impresa

De mentiras y bichos: lea nuestra nueva edición impresa

No se pierda las más recientes investigaciones sobre entomología, ambiente, filosofía, economía, salud y botánica en las páginas de la tercera edición de 2019 de la revista Pesquisa Javeriana.

Encuentre en nuestras edición número 49:

  • La radiografía que tres filósofos javerianos realizan de la mentira política, la estrategia de los políticos, usada principalmente en época de campaña electoral, de ofrecer información falsa con un objetivo calculado de antemano.
  • Colombia aún tiene mucha biodiversidad por descubrir. Por ejemplo, se estima que quedan al menos 65.000 especies de insectos por ser identificados, muchos de los cuales serían chinches. ¿Por qué son tan raros? ¿Cómo se comunican? ¿Cómo eligen a su pareja reproductiva?
  • La investigación académica que se adentró en la selvas del Guaviare para, inicialmente, centrarse en la relación de los campesinos con el ambiente, y que derivó en el fortalecimiento de los procesos ecoturísticos de la región.
  • La gesta de una microbióloga, una abogada y un químico para llevar agua limpia a más de 1.800 pobladores de Simití, en el departamento de Bolívar.
  • Aserrín y bacterias componen el desarrollo javeriano que creó un abono orgánico de alto rendimiento. Gracias a ello recibió la concesión de patente en Estados Unidos.
  • Investigadoras de la Javeriana Cali adelantan una exhaustiva clasificación de las diferentes variedades de vainilla silvestre que se dan en Colombia; su cultivo tendría grandes réditos económicos.
  • Conozca los avances médicos para salvarles la vida y fortalecer la unión en familias cuyos hijos nacen con cardiopatías congénitas y malformaciones faciales.
  • La investigación que llevó a economistas, financieros, contadores y abogados de diversas universidades colombianas a proponer una reforma fiscal más efectiva, justa y equitativa que la aprobada por el Congreso.
  • Perfil de Carlos Andrés Vergara, el joven médico que investiga nuevos métodos para tratar el cáncer de cuello uterino.
  • Reseña de Historia, nación y hegemonía. La Revolución Bolivariana en Venezuela (1999-2012), el libro que analiza el ascenso, evolución y crisis del modelo chavista en el vecino país.

Nuestra edición circula hoy, con la edición dominical que el diario El Espectador entrega a sus suscriptores. Si usted desea consultar el contenido de nuestra edición impresa y no es suscriptor, puede acceder a la versión digital, en formato PDF, por medio de este enlace.

La noche de premiación javeriana

La noche de premiación javeriana

El pasado viernes 13 de septiembre, ante un auditorio totalmente lleno, se llevó a cabo la clausura del XV Congreso La Investigación en la Pontificia Universidad Javeriana, cuyo momento culminante fue la entrega del Premio Bienal Javeriano en Investigación 2019 tanto a los trabajos de ciencia más destacados presentados desde la anterior edición (2017) como a las trayectorias académicas de sus científicos más destacados.

En la categoría Vida y Obra, Gustavo Habib Kattan, doctor en Zoología de la Universidad de La Florida y docente investigador de la Javeriana Cali, recibió el galardón en el área de Ciencias Naturales, Físicas, Exactas y del Medio Ambiente por su larga trayectoria a la investigación en ornitología, concretamente al estudio poblacional de aves colombianas en diversos periodos de tiempo y la formación de una nueva generación de científicos dedicados a la conservación de especies biológicas.

Kattan también es co-fundador de la carrera de Biología de la Javeriana, y en esta edición del Congreso se desempeñó como su presidente.

En el área de Ciencias Sociales, Humanas y Artes, el reconocimiento fue para Óscar de Jesús Saldarriaga, doctor en Filosofía y Letras de la Universidad Católica de Lovaina, en Bélgica, y docente de la Facultad de Ciencias Sociales, quien se ha destacado por sus múltiples investigaciones sobre la historia de la educación en Colombia, especialmente su relación con la religión, y el papel del maestro en la sociedad.

“Para mí es muy importante este honor porque significa un intercambio de gratitud, de mí hacia la Pontificia Universidad Javeriana, que ha sido mi alma mater durante más de 28 años, la que me ha permitido desarrollar mi trabajos y producir lo que he hecho”, le dijo Saldarriaga a Pesquisa Javeriana.

El profesor Óscar Saldarriega al recibir el reconocimiento.
El profesor Óscar Saldarriaga al recibir el reconocimiento.

De igual forma, en el área de Ciencias de la Salud, se destacó con este galardón a Susana Fiorentino, doctora en Inmunología de la Universidad Pierre y Marie Curie, en Francia, con distintas estancias posdoctorales en el país galo, y docente investigadora de la Facultad de Ciencias. Ella ha recibido un amplio reconocimiento por su trabajo investigativo sobre las cualidades medicinales de distintas plantas nativas, como el anamú, y su aplicación para el tratamiento de enfermedades como el cáncer.

“Este es el reconocimiento a lo que me gusta hacer, que es la investigación. Esa es mi vida”, admitió la galardonada tras recibir el premio.

La investigadora Susana Fiorentino con el galardón y el diploma obtenidos.
La investigadora Susana Fiorentino con el galardón y el diploma obtenidos.

Finalmente, en el área de Ingenierías, Arquitectura y Diseño, el premio recayó en Efraín Antonio Domínguez, doctor en Hidrología y Recursos Hídricos de la Universidad Estatal de Hidrometeorología de Rusia y docente de la Facultad de Estudios Ambientales y Rurales, por sus aportes investigativos sobre la hidrología colombiana, como estudios sobre el impacto del cambio climático en el Régimen Hidrológico Colombiano y el diseño de diferentes sistemas de información climáticos para América Latina.

“Este premio me señala la gran oportunidad que tengo de seguir haciendo investigación pertinente para el país. Creo que podré transmitir todo esto a muchos jóvenes que trabajan conmigo y esperar que la sociedad colombiana sienta algún beneficio, y tenga oportunidades de desarrollo, en lo que trabajo con mis estudiantes”, señaló Domínguez.

El profesor Efraín Domínguez (der.) recibe su reconocimiento de manos de Luis Miguel Renjigo (zq.), vicerrector de Investigación, y del padre Humberto Peláez, S.J. (centro), rector de la Javeriana.
El profesor Efraín Domínguez (der.) recibe su reconocimiento de manos de Luis Miguel Renjigo (izq.), vicerrector de Investigación, y del padre Jorge Humberto Peláez, S.J. (centro), rector de la Javeriana.


Las investigaciones más destacadas

En la categoría Mejor Trabajo de Investigación, los ganadores de la edición 2019 del premio fueron:

  • Julio Mario Hoyos, en el área de Ciencias Naturales, Físicas, Exactas y del Medio Ambiente, por su investigación con dos especies de ranas endémicas de Colombia.
  • El grupo de trabajo conformado por los investigadores Jefferson Jaramillo, Amada Carolina Pérez y Óscar Guarín recibió el galardón en el área de Ciencias Sociales, Humanas y Artes, por sus aportes sobre la construcción de memoria colectiva.
  • Carlos Javier Alméciga y Edwin Alexander Rodríguez recibieron el galardón en el área de Ciencias de la Salud por su contribución al desarrollo de terapias genéticas para las llamadas enfermedades huérfanas.
  • En el Área de Ingenierías, Arquitectura y Diseño, el reconocimiento fue recibido por los investigadores Jaime Hernández García y Sabina Cárdenas O’Byrne —ella, de la sede Cali— por sus aportes sobre desarrollo urbanístico.

La entrega de reconocimientos tuvo como preámbulo la presentación, por parte de la Dirección de Innovación de la Universidad, de 10 tecnologías concebidas al interior de sus aulas, laboratorios, talleres, semilleros y grupos de investigación; todas ellas se encuentran hoy en diferentes estadios, como en procesos de transferencia con empresas, estructuración de su modelo de negocios o pruebas de campo.

A esta demostración le siguieron las palabras de cierre a cargo de Luis Miguel Renjifo, vicerrector de Investigación, quien destacó la participación de los invitados de lujo al Congreso, tanto nacionales como extranjeros, en las tres conferencias magistrales que se dictaron sobre el objeto y la razón de hacer ciencia en Colombia, el proceso político venezolano y las relaciones binacionales, y el papel de la ciudadanía en la investigación científica.

Asimismo, resaltó los tres intensos días de conversaciones, exposiciones, argumentaciones y diversas preguntas sobre la ciencia desarrollada en la universidad con las 108 presentaciones de trabajos científicos —en siete simposios diferentes—, llevadas a cabo por académicos y estudiantes javerianos.

Las diferentes caras del territorio

Las diferentes caras del territorio

Las calles que recorremos, los parques donde juegan los niños, los citadinos centros comerciales, aquellos pueblos donde el tiempo avanza mucho más lento, los campos en donde cultivamos nuestros alimentos, los caminos que pisaron nuestros ancestros y hasta los campos olvidados, todos son espacios en donde construimos nuestra identidad. Ellos conforman esa noción que bautizamos como territorio, el lugar donde lo que ocurre es una fotografía que se suma a la película de vida de cada uno de sus habitantes, con múltiples significados atravesados por la felicidad, el progreso, pero también por la opresión y la violencia.  

De aquí que se generen diferentes lecturas por parte de la academia para explicar el entramado de hazañas que ocurre en los lugares que transitamos a diario. En el XV Congreso La Investigación en la Pontificia Universidad Javeriana, el panel El territorio como escenario de investigación y acción reflexionó sobre los significados y las dinámicas que construimos en cada uno de estos lugares. 

Una conversación que giró en torno al urbanismo, la tenencia y acceso a la tierra en zonas rurales, la restauración ecológica de áreas afectadas, las dimensiones políticas del territorio e, incluso, el cine como documento para leer los espacios que habitamos. 


El urbanismo no siempre es progreso

En las ciudades es fácil toparse con grandes edificios, las particularidades estéticas hacen sobresalir a unos rascacielos más que otros y, según su ubicación, varía no solo la forma en como se ven sino las relaciones que se tejen allí. Sin embargo, en estas urbes, en medio de automóviles, centros comerciales, edificaciones que apuntan cada vez más a la modernidad, el bullicio y el ajetreo, desaparecen espacios que no tienen algún tipo de funcionamiento o actividad. Son los llamados espacios indeterminados.

Con el fin de estudiar los efectos que tienen estos lugares en ciudades como París y Medellín, Doris Tarchópulos, arquitecta y doctora en Urbanismo, estudió su geografía urbana; concluye que por un lado, son lugares que aíslan o dividen partes de la ciudad, causando problemas de inseguridad y violencia, y, por otro, pueden incorporar nuevos contenidos que permiten la generación de dinámicas de integración, convivencia social y manifestación cultural. 

Tanto en Europa como en Suramérica, la investigadora se centró en las periferias urbanas y, concretamente, en sus poblaciones condenadas aparentemente a la exclusión del circuito social (los hijos de los extranjeros de las antiguas colonias francesas y los ciudadanos paisas de clase más baja), pero que, con el paso del tiempo, los gobernantes se vieron obligados a incluirlos en la dinámica urbana por medio de diferentes obras de infraestructura, tanto educativa y cultural como de transporte masivo. 

Por esa misma vía se ubican los trabajos del sociólogo Manuel Enrique Pérez, doctor en Estudios Territoriales, sobre la ‘rururbanidad’ del sur de Bogotá: aquellos territorios intermedios entre la urbe capitalina y el campo colombiano, en donde los habitantes llevan a cabo actividades tanto agrícolas como ganaderas, pero se benefician de la cercanía a la gran ciudad para vender sus productos, beneficiándose, de paso, de los servicios que en ella encuentran.

“Los he bautizado sujetos rururbanos, porque están por fuera de las políticas públicas de territorio”, explicó Pérez, quien en sus 17 años de trabajo con las comunidades de Usme y Ciudad Bolívar ha logrado establecer la existencia de más de 2.500 campesinos. Por eso afirma que la Bogotá de hoy en día es 25% urbana y 75% rural.

Su trabajo ha calado en las discusiones que la administración local ha venido organizando sobre el próximo Plan de Ordenamiento Territorial (POT) y el papel que el sur debe jugar en medio de la expansión urbana que se proyecta a partir de 2019. Y no duda en afirmar: “En algún momento, el sur le va a poner el norte a esta ciudad”.


¿A quién pertenece la tierra en el territorio?

En los territorios rurales el panorama de desigualdad y jerarquías en la tenencia de tierra está fuertemente marcado por dinámicas patriarcales, en donde el hombre es el que provee los recursos y la mujer es quien desempeña las labores del hogar. Por ejemplo, en municipios como Pradera, Florida y Tuluá, en el Valle del Cauca, resulta difícil encontrar a mujeres que tan siquiera entiendan el concepto de ser propietaria o poseedora de tierra. ¿Cuál es la economía ciudadana de las mujeres que viven en estas zonas?, ¿cuál es su participación política y comunitaria?, y, ¿qué implicaciones tiene el hecho de que una mujer sea propietaria de tierra o no?

María Catalina Gómez,  magister en Ciencias Sociales, con su investigación Condiciones de tenencia y acceso a la tierra de las mujeres campesinas del Valle del Cauca, demostró que “el acceso diferencial entre hombres y mujeres a la titulación de la propiedad rural es un grave problema, que afecta no solo la independencia económica de las mujeres y las familias, también la autonomía en otros espacios de la vida social, tanto individuales como colectivos. Son pocos los casos en los que la mujer es propietaria, por ejemplo, cuando son líderes o están separadas”. Las mujeres a quienes se les brinda un territorio logran mejores condiciones de vida, sin embargo, están bajo dinámicas en las que por lo general no son reconocidas. 

Situaciones como estas se han vuelto casi cotidianas en nuestro país, tanto por las jerarquías como también por el conflicto armado, que a su vez ha estado atravesado por conflictos en la tenencia de tierra. Por esto las investigaciones alrededor de los territorios y la paz cada vez son más fuertes, y el Observatorio de Territorios Étnicos y Campesinos de la Facultad de Estudios Ambientales de la Pontificia Universidad Javeriana se hizo presente para relatar su experiencia investigativa de 10 años alrededor de la degradación ambiental y las disputas históricas por la propiedad de la tierra que están conectadas con conflictos ecológicos y de distribución. 

Ellos hacen un llamado a ir más allá de la academia e involucrar a las personas directamente afectadas, pero para esto es necesario prepararse “para conducir con nuestros datos a posibles transformaciones. Ahí estamos desencontrados entre los tiempos de la investigación, los de las comunidades y los institucionales. Quizá los académicos debamos entrenarnos mejor en entender los contextos y en las formas para transmitir nuestros conocimientos”, aseguró Johana Herrera Arango, magister en Estudios Culturales e investigadora del Instituto. 

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En un sentido similar trabajó el Instituto de Estudios Interculturales, de la Javeriana Cali, que, entre sus proyectos, destacó la investigación sobre hacinamiento productivo llevada a cabo en el norte del Cauca, región en la cual el 40% de la tierra productiva está en manos de tan solo el 1% de los habitantes. Allí se encuentra una fuerte presencia de comunidades campesinas, indígenas y afrodescendientes, correspondientes al 77% de la población, quienes viven en microfundios (parcelas de tierra menores a tres hectáreas) con una infraestructura limitada para llevar a cabo sus proyectos agrícolas y ganaderos. Por si fuera poco, su actividad está limitada por las grandes extensiones de cultivos industriales, como la caña de azúcar y plantaciones maderables, la presencia de la minería ilegal y los cultivos de uso ilícito.

Esta caracterización es vital para que las autoridades locales y regionales puedan formular políticas públicas que, en el tiempo, reviertan este “hacinamiento productivo”, y con las que también se garanticen las aspiraciones sociales de un departamento en el que el 62% de su población vive y depende del campo.


La huella humana en el paisaje

La constitución del territorio también incluye la huella que las poblaciones dejan en el ecosistema. José Ignacio Barrera, doctor en Biología Animal, Vegetal y Ecología y director de la Escuela de Restauración Ecológica, lideró el proyecto de restauración ecológica del embalse del Neusa, en Cundinamarca, una investigación desarrollada entre 2014 y 2018 que buscó reestablecer las condiciones de flora y fauna en un área que, desde los años 50 del siglo pasado, fue alterada por la mano del hombre tanto en la construcción de infraestructura hídrica como en la inclusión de especies vegetales foráneas, como el pino espátula.

Este proyecto contempló técnicas de restauración ecológica en las que se plantaron, sobre una extensión de 3.700 hectáreas, diferentes especies vegetales nativas de la zona y se monitoreó su crecimiento y expansión a lo largo del tiempo. Como resultado han visto aumentar las poblaciones locales de árboles, insectos y, en especial, pájaros.


Dimensiones políticas del territorio 

Quienes han sufrido el conflicto armado en Colombia, asumen el reto de prepararse para generar cambios y responder a retos de construcción de paz territorial. Pero en ese camino se enfrentan a diversas políticas, como las extractivas, que limitan su trabajo pero no lo socavan: ahora las expectativas están puestas en una nueva generación, más enérgica, que realice esas aspiraciones y sueños.

Es el caso de del corregimiento de Micoahumado, en la Serranía de San Lucas, Bolívar, lugar caracterizado por la ausencia del Estado y el actuar de grupos armados ilegales que buscan apoderarse de los recursos naturales de la zona, expresamente de su oro y cobre. Allí, los habitantes buscan generar un relevo generacional ante la preocupación de quién asumirá la defensa del territorio. Esta necesidad llamó la atención de Claudia Tovar Guerra, doctora en Ciencias Sociales y Humanas, quien acompañó a la comunidad en la formulación de su plan de formación de nuevos líderes. 

“El amor por el territorio y la defensa por su tierra, el deseo de construir la paz y defender la vida, servir a la comunidad en su ejercicio de liderazgo, buscar el bienestar y la calidad de vida de la comunidad y la educación como una vía para la transformación, aún está en la mira de los jóvenes como lo estuvo en la de sus ancestros”, aseguró la investigadora, quien, no obstante, explicó que, a diferencia de los mayores, quienes encontraban como foco defender la vida, para los jóvenes el proceso político ha sido principalmente a través de una expresión cultural, artística y una acción política directa.

Se trata de los signos de un nuevo tiempo tal y como lo establece Juan Felipe García, doctor en Antropología, uno que necesita repensarse para llegar a una auténtica construcción de la paz. En sus trabajos sobre los liderazgos de comunidades que habitan territorios en disputa, atravesados por el conflicto armado, el investigador ha formulado la necesidad de pensar el país desde una perspectiva diferente: no desde un tiempo nacional, atado a la visión de Bogotá, en el cual predomina el discurso de que la periferia debe insertarse, por la vía de la economía, a la proyección productiva que debe asumir el país.

En su lugar, y basándose en los estudios postcoloniales, García propone pensar “en un tiempo heterogéneo, pensar el territorio en estructuras regionales que han sido afectadas por el conflicto armado”, lo cual implica pensar en el tiempo concreto de las poblaciones, en sus limitaciones y aspiraciones. En síntesis, “partir de la escala local para la construcción de la Nación”.

En sus más de 10 años de trabajo sobre los proyectos campesinos que se vieron limitados por una visión desde Bogotá, que imponía los intereses capitalinos a los regionales, García ha realzado la importancia de la paz territorial, esa que se construye desde la participación de las comunidades periféricas, las que viven más allá de las cabeceras municipales, en la planeación de un país que tenga en cuenta sus necesidades. “Es la forma de superar el tiempo de la catástrofe, ese en el cual se perdió el sentido que tenían estas comunidades de la vida por cuenta de la violencia”, resaltó.


Cine como documento para leer los espacios que habitamos

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Pero el territorio también se construye desde el arte, como lo demuestra la propuesta de Joaquín Llorca, doctor en Teoría e Historia de la Arquitectura, siguiéndole el paso a la historia de cambios urbanos que entre 1971 y 1995 ha vivido Cali, y para ello se vale de las películas, concretamente las producidas por Carlos Mayolo y Luis Ospina, por considerarlos documentos históricos para el análisis de la ciudad, su arquitectura y las transformaciones de la sociedad. 

El investigador se detuvo en cada uno de los planos posibles para evidenciar los detalles urbanísticos, geográficos y arquitectónicos de la Cali de mediados del siglo XX, y les ha seguido la pista tanto a sus transformaciones estéticas como al sentido que les ha ido asignando una sociedad que hoy suma más de 2 millones de habitantes.

Los resultados de su investigación han derivado en la construcción de un gran repositorio geográfico de Cali, en donde pueden localizarse los lugares en donde se grabaron las escenas de películas emblemáticas como Oiga, vea! (1971), cada uno con su respectivo fragmento audiovisual. Se busca realizar un recorrido histórico por una Cali diferente, ambientada al mejor estilo del cine del siglo pasado.

Las diferentes formas de la innovación científica

Las diferentes formas de la innovación científica

Innovar no es fácil. Algunos dirían que ‘innovar tiene su ciencia’ y no todas las buenas ideas se convierten en emprendimientos, patentes, empresas, nuevos productos o servicios, procesos o metodologías que resuelvan problemas de la sociedad.

Pero la Javeriana le está apostando a convertir el nuevo conocimiento resultado de sus investigaciones científicas en propuestas innovadoras. No importa el resultado, porque el riesgo de fracasar siempre está presente; en cambio, si se es exitoso, es posible gritar: “¡Eureka!”

En el Simposio Transferencia, apropiación e impacto, que tuvo lugar ayer miércoles en el marco del XV Congreso La Investigación en la Pontificia Universidad Javeriana, se presentaron seis experiencias que dan lecciones: unas porque inciden en la política pública, otras, porque mejoran la calidad de vida de los colombianos o vuelven útil un material que antes se desechaba, o porque proponen novedosas formas de enseñanza universitaria en un mundo virtual.


Innovar en las artes

Desde Cali, Manuel Sevilla, doctor en Antropología y profesor del Departamento de Arte, Arquitectura y Diseño, aprovecha las artes performáticas, como el teatro, la música y la danza, para entregar resultados de investigación en ciencias sociales, específicamente sobre identidades musicales, modelos políticos en América Latina y migración del Pacífico al interior de Colombia.

Los tres montajes desarrollados entre 2015 y 2019, promueven la búsqueda de nuevos lenguajes para que la sociedad acceda a conocimiento especializado sobre estos y otros temas que investigan las ciencias sociales.  “Es igualmente importante el lenguaje temático, de cada ciencia, y el lenguaje artístico, como el teatral, el musical, el de la danza”, explicó Sevilla sobre el proceso para llevar el conocimiento de la antropología y de las expresiones culturales, por ejemplo, a la sociedad en general.

Entre los resultados del grupo POIESIS se cuentan diferentes montajes, entre ellos La música del tren, que recuerda el viaje del ferrocarril de la estación de Popayán hasta la de Buenaventura, entregando al mismo tiempo información que va desde la obra ingenieril del trazado del tren hasta la creación arquitectónica de las estaciones. Otro montaje, Decibelios, presenta una historia de la música popular en Colombia.

Las obras artísticas montadas han sido ganadoras de diferentes becas de creación en programas de estímulos de cultura municipales y nacionales.


¿Qué hacer con los desechos universitarios?

El BioTrueque es un producto que funciona como abono orgánico, resultado de un trabajo que convierte los residuos sólidos en material utilizable para la agricultura y los jardines en general. Es un intercambio —haciendo alusión a la palabra trueque— entre la comunidad javeriana y el planeta tierra. “Como buenos colombianos tomamos café, pero el ‘cuncho’ se va a la caneca de la basura”, dice Aura Marina Pedroza Rodríguez, doctora en Ciencias con énfasis en biotecnología, miembro de la Unidad de Investigaciones Agropecuarias y profesora de la Facultad de Ciencias. “Este material derivado del café es orgánico y perfectamente aprovechable como abono orgánico”, añade, haciendo énfasis en que le devolvemos a nuestro planeta un insumo a partir de algo que también el mismo planeta nos ha dado. Trueque con la naturaleza.

La profesora Pedroza y los integrantes del grupo de investigación en biotecnología ambiental e industrial desarrollan esta transformación a partir de una biorefinería, que los convierte en bioproductos de mayor valor agregado.

Utilizan la corteza de pino, el aserrín y las servilletas de papel que se desechan en la Universidad y las convierten en biochar, un sustrato para la germinación, siembra y biofertilizante de hortalizas, flores y pastos. “Ya algunas unidades han recibido nuestros primeros lotes de sustrato de siembra y lo han evaluado en sus parcelas experimentales”, dijeron los investigadores.

Así mismo, como los laboratorios utilizan compuestos químicos para hacer tinciones biológicas que tienen una toxicidad aguda fuerte, “por responsabilidad ambiental la universidad no debe verterlos a las alcantarillas”, dice Pedroza. “El agua que tratamos sirve como agua de riego” para los jardines del campus.

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Soluciones en las aulas

El grupo de investigación Diseño, ergonomía e innovación diseñó una silla escolar adaptada a la anatomía de los niños colombianos, luego de una investigación que determinó los parámetros formales del asiento y del espaldar a partir de la medición y evaluación de los puntos de presión del cuerpo cuando se está sentado y se ejerce peso. Dichas características son determinantes en la adopción de una adecuada postura que le dé un soporte estable a la espalda, los glúteos y los muslos, todo en una silla que sea cómoda para los estudiantes.

Los integrantes del grupo, liderado por el profesor Ovidio Rincón, magister en Salud y Seguridad en el Trabajo, participaron en la revisión de los manuales de parámetros técnicos para la adquisición de dotaciones del Ministerio de Educación Nacional.

Por su parte, el Semillero de Investigación en Actividad Física, Salud y Deporte, dirigido por Fanny Esperanza Acevedo Gamboa, magister en Educación y lider de la línea de educación y pedagogía del grupo de investigación Cuidado y Práctica, construyó una guía virtual de simulación clínica para los estudiantes de Enfermería que les enseña diferentes procesos clínicos, como, por ejemplo, a poner inyecciones en diferentes partes del cuerpo.

A través de esta guía virtual que contiene unos videos ilustrativos, los estudiantes “juegan para ver cómo se deben colocar los tapabocas, las gafas y cómo es el procedimiento para hacer una punción”, dicen los integrantes del semillero. Lo hacen en el Transmilenio durante el trayecto de la casa a la universidad,  o tomando un refrigerio en la cafetería, y así evitan tener que vivir procesos administrativos muchas veces lentos cuando necesitan usar los espacios para hacer sus prácticas.

La profesora Nancy Agray-Vargas, doctora en Lingüística Aplicada e integrante del grupo de investigación Lenguajes, pedagogías y culturas, desarrolló una aplicación didáctica para la enseñanza virtual de español como lengua extranjera. Este trabajo es resultado de su tesis doctoral.

Desde el comienzo, la mirada interdisciplinar incluyó campos de la filosofía, psicología, sociología, comunicación y estudios culturales, además de la lingüística aplicada. Con base en un análisis de necesidades y con una mirada futurista de la virtualidad de la educación, la aplicación ofrece espacios de conversación, de evaluación del propio desempeño del estudiante, actividades puntuales de escritura de experiencias personales y, por supuesto, espacios para que aprenda… descansando, al estilo recreo. Porque en sus palabras, “el estudiante, antes que ser estudiante, es un ser social y realiza actividades en ese sentido”.

El modelo diseñado fue tomado por el Departamento de Lenguas como modelo a seguir para diseñar el nuevo currículo que se espera implementar en el marco del nuevo Centro de Idiomas de la Javeriana.

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Propuestas útiles para las entidades públicas

Para 2020 se estima que el numero de dispositivos del internet de las cosas (IoT, por sus siglas en inglés) conectados a la red en el mundo será de 50.000 millones, unas cinco veces la cantidad de seres humanos que habitarán el planeta.

Teniendo en cuenta que cada día habrá más dispositivos IoT que accederán al espectro radioeléctrico —un pequeño fragmento del espectro electromagnético donde no solo están los colores visibles, sino donde también navegan las comunicaciones—, investigadores javerianos liderados por Manuel Pérez, doctor  en Ingeniería Electrónica y profesor de la Facultad de Ingeniería, se aliaron con la Agencia Nacional del Espectro para proponer un modelo que sea capaz de estimar el requerimiento espectral para permitir el despliegue de estas tecnologías de comunicación en el futuro. Así, esa autopista por donde viajan las comunicaciones no se congestionará como sucede hoy en día con algunas calles en las diferentes ciudades colombianas y del mundo.

Se trata del modelo de predicción de demanda de espectro para servicios basados en tecnologías IoT en Colombia. “Está en una primera etapa de implementación y se busca transferir a otros países como parte de la estrategia del gobierno a través de la Agencia para seguir siendo líderes en gestión del espectro radioeléctrico en América Latina”, explicó.

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Los estudiantes también le apuestan a la ciencia

Los estudiantes también le apuestan a la ciencia

“Urge preparar la próxima generación de colombianos con una óptima educación y con bases sólidas en ciencia y tecnología, en un proceso inicial de veinticinco años”. Con esas palabras, el neurocientífico colombiano —y javeriano— Rodolfo Llinás exhortaba en la páginas de Colombia: al filo de la oportunidad, el documento construido por la llamada ‘Misión de Sabios’ en los años 90 para revolucionar el estado de la ciencia y la educación en el país, a reformar el sistema de enseñanza con el objetivo de empoderar a los estudiantes para que asumieran con toda autoridad los desafíos de un mundo cambiante.

Con esta misma intención y la de facilitar el diálogo para nuevos trabajos colaborativos, además de resaltar los retos de hacer investigación en el país, la Pontificia Universidad Javeriana consolidó desde 1990 su congreso de investigación. Se trata de un espacio para fomentar el intercambio de conocimiento entre docentes y estudiantes, al igual que facilitar el diálogo para nuevos trabajos colaborativos entre jóvenes e investigadores con mayor trayectoria profesional.

De ahí que, fruto de más de 29 años trabajo y 15 ediciones, la asistencia de los jóvenes estudiantes vaya en ascenso, así como también su participación como ponentes en los simposios académicos.

No en vano el 27% de estudiantes participaron como asistentes en el XIII congreso, en 2015; el 36%, en el XIV Congreso de 2017, y el 38% de jóvenes estudiantes de pregrado, maestría y doctorado se ha inscrito a la edición XV, cuya jornada de inauguración será hoy, 10 de septiembre, y se prolongará hasta el próximo viernes 13.

Así mismo, la participación de los estudiantes ha sido un motor para fomentar el interés por la investigación, la innovación y la creación artística en las nuevas generaciones de la Universidad. Evidencia de esto es la creciente conformación de semilleros de investigación, de los cuales son los estudiantes su eje articulador: a finales del 2018, la Javeriana contaba con más de 584 jóvenes en 146 semilleros, cifra que aumentó, pues, a la fecha, cuenta con cerca de 644 estudiantes participando en 161 de estos grupos.

De esta manera, la apuesta javeriana con su congreso de investigación, y en particular con su más reciente edición, es movilizar a más de 2.000 invitados y convocar a la comunidad educativa para evidenciar, a través de 42 ponencias de estudiantes en el simposio ‘Investigación de estudiantes javerianos’, los resultados de las pesquisas producidas en sus trabajos de grado, tesis de maestría, proyectos de semilleros de investigación y experiencias académicas estudiantiles.

Con este tipo de espacios es posible construir apuestas de investigación que trasciendan las fronteras del conocimiento e impacten a la sociedad, y parafraseando a Llinás, construir una estrategia a largo plazo en ciencia, educación y desarrollo para que Colombia tenga la participación que amerita en el futuro de la humanidad.

La cita de la investigación javeriana

La cita de la investigación javeriana

Del 10 al 13 de septiembre abre sus puertas la edición número 15 del Congreso La Investigación en la Pontificia Universidad Javeriana, el espacio que desde hace 30 años muestra el impacto social del conocimiento construido desde las aulas, talleres y laboratorios javerianos.

Como es tradición desde 1990, año inaugural de este evento bianual, el tono académico lo marcarán las tres conferencias magistrales con reconocidos expertos en diferentes campos de la investigación:

  • Enrique Forero, doctor en Biología y presidente de la Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, hablará el 11 de septiembre sobre la importancia de fortalecer la búsqueda del conocimiento propio para impulsar el desarrollo del país.
  • La transformación social, política y económica de Venezuela en los últimos 20 años será el tema de análisis y conversación del 12 de septiembre, el cual tendrá la intervención de Socorro Ramírez, postdoctora en Ciencia Política y profesora jubilada de la Universidad Nacional de Colombia; Tomás Straka, doctor en Historia de Venezuela e investigador de la Universidad Católica Andrés Bello, en el vecino país; y la moderación de Martha Lucía Márquez, doctora en Ciencias Sociales y Humanas y directora del Instituto Pensar.
  • El papel de las comunidades en la construcción de investigaciones que aseguren la conservación de fauna nativa será abordado, el 13 de septiembre, por la investigadora costarricense Viviana Ruiz Gutiérrez, doctora en Ecología y Biología Evolutiva e investigadora en ornitología de la Universidad de Cornell, en Estados Unidos.

Todas las conferencias se realizarán en el auditorio Alfonso Quintana, S.J., del edificio Jorge Hoyos, S.J., a partir de la 8:00 a.m. de cada día.

La agenda académica también contempla la presentación de resultados de investigación a través de siete simposios; en ellos, los asistentes conocerán de primera mano los alcances de trabajos en áreas como transferencia y apropiación del conocimiento, ciencias básicas y teóricas o desarrollo sostenible, al igual que indagaciones sobre ciencia colaborativa, diversidad, pluralidad e inclusión, la investigación acción en el territorio y las diferentes pesquisas llevadas a cabo por estudiantes javerianos.

Asimismo, se dictarán charlas sobre herramientas digitales que, desde la Biblioteca General, puedan aportarle a las investigaciones científicas en temas tan concretos como métricas alternativas y el acceso de forma gratuita y legal al conocimiento producido. También se contará con una sesión en las tardes¸ amenizada por vino, tapas y cerveza, en la que se expondrán los pósteres de diferentes trabajos investigativos adelantados por estudiantes.

Finalmente, el viernes 13 de septiembre, a partir de las 5:00 p.m., se realizará la clausura del Congreso con la presentación de las diferentes tecnologías javerianas que han tenido un impacto en la sociedad y la entrega del Premio Bienal Javeriano en Investigación, con sus dos categorías: Vida y Obra y a los mejores trabajos adelantados desde la edición anterior del evento en las áreas de ciencias de la salud; ciencias naturales, físicas, exactas y del medio ambiente; ciencias sociales, humanas y artes; e ingenierías, arquitectura y diseño.

Si quiere participar, aún puede inscribirse en este enlace. Asimismo, puede consultar la agenda del Congreso para asistir a las actividades de su interés.

Un instituto para el agua

Un instituto para el agua

Conocer las consecuencias ecosistémicas de construir obras como Hidroituango, entender las dinámicas del agua en el rio Magdalena, analizar las implicaciones ambientales del fracturamiento hidráulico, o fracking, y aportar a la discusión sobre la implementación de macroproyectos como el canal de Dique en la región de la Mojana, al norte de Colombia, y la ampliación de la vía Santa Marta – Barranquilla, son algunos casos en los que, de ahora en adelante, el Instituto Javeriano del Agua (IJA) participará con sus aportes, conceptos y visiones tras su lanzamiento, el 30 de julio, en la Pontificia Universidad Javeriana.

De acuerdo con Nelson Obregón Neira, doctor en ciencias hidrológicas y su actual director, estos son algunos ejemplos que conforman los nuevos retos que asumirá el centro de pensamiento, pues, además de pensarse como un ente integrador, interdisciplinar y multisectorial, el IJA tiene el compromiso de generar, aplicar y transferir un conocimiento científico capaz de aportar al manejo racional de los recursos naturales, contribuir a los procesos de transformación social y de construcción de paz, y favorecer la solución de problemas en la gestión integral del agua en el país.

“La lucha por el agua y el problema de escasez no solo son asuntos de grandes ciudades como Ciudad del Cabo, en Sudáfrica, sino también son problemas que hacen parte de la realidad colombiana”, reconoció Alexis Carabalí Angonla, profesor de la Universidad de La Guajira durante el lanzamiento del IJA, quien además puso de ejemplo a su departamento porque “en Rioacha, la mayoría de los pobladores, reciben el líquido una vez por semana, mientras que en ciudades como Maicao, Uribia y Maure, el suministro de agua no llega pues depende de los carrotanques que dan el servicio en una mezcla de inoperancia y corrupción por parte de los entes locales”.

El IJA trabajará en cuatro líneas base de investigación: gestión del recurso hídrico y sistemas socioecológicos; seguridad hídrica; el recurso hídrico, ecosistemas y biodiversidad, y el aprovechamiento, conservación e infraestructura sostenible del agua. Estas temáticas se articularán con experiencias provechosas de países referentes como Israel, el cual, a pesar de sostener una relación de supervivencia con el ambiente por cada gota de agua y rayo de sol que recibe, cuenta actualmente con un sistema de riego por goteo que permite cultivar en condiciones de sequía, así como asegurar el récord mundial de reciclaje de aguas residuales y la planta de desalinización más avanzada del mundo en Askelon, tal como lo resaltó Marco Sermoneta, embajador israelí en Colombia.

Nelson Obregón, director del Instituto Javeriano del Agua, durante el evento de lanzamiento. / Tatiana Avellaneada - FEAR
Nelson Obregón, director del Instituto Javeriano del Agua, durante el evento de lanzamiento. / Tatiana Avellaneda – FEAR

Para Obregón, el IJA se centrará en generar valor agregado en torno al recurso hídrico por medio de dos estrategias: “Con proyectos especializados que requieren la participación de varias disciplinas en las regiones, o con grandes proyectos en áreas hidrográficas como en el Amazonas”.

De momento, la investigación Oportunidades para el abordaje de escenarios complejos de desaparición es su primicia, y con ella el Instituto aportará conocimientos en mecánica de fluidos y una articulación de trabajo interdisciplinario con el apoyo de las ciencias forenses para identificar posibles sitios donde estarían los cuerpos de víctimas de desaparición forzada por el conflicto armado colombiano, mientras que simultáneamente se prepara para responder al papel que debe asumir el agua en los 17 objetivos de desarrollo sostenible propuestos por la Organización de las Naciones Unidas, en pro del desarrollo y bienestar de las comunidades.

*Reviva en este video el evento de lanzamiento del IJA.

 

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No te pierdas nuestra nueva edición impresa

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La segunda edición de 2019 de la revista Pesquisa Javeriana circula a partir de este domingo, 21 de julio, con las más recientes investigaciones sobre ciencia, salud, ganadería, sociología e historia, entre otras disciplinas.

Encuentre en nuestras páginas:

  • La investigación liderada por académicos de la Pontificia Universidad Javeriana que busca reevaluar los mitos sobre el cultivo de palma de aceite en Colombia, como la propiedad de las tierras en que se siembra y las grandes cantidades de agua que se emplean por hectárea cultivada.
  • Informe especial sobre los avances científicos para combatir el virus de leucosis bovina (VLB), el puede perjudicar la salud humana.
  • La historia del filósofo javeriano que esculcó las obras de Immanuel Kant para descifrar su afirmación de que el Salto del Tequendama era la caída de agua más alta del mundo, encontrando, de paso, alusiones a la expedición del naturalista Alexander von Humboldt por la Nueva Granada.
  • El proyecto entre la academia y la comunidad de Bosa que generó nuevos diálogos e interacciones a través de un mural, y cómo esta estrategia busca rescatar tradiciones culturales milenarias.
  • Los proyectos de innovación en salud para mejorar las vidas de pacientes con falla cardiaca y con la enfermedad hereditaria de Morquio A.
  • La llamada de nuestro Editorial para que se aproveche el actual momento de la ciencia colombiana y se diseñe una verdadera política pública que la consolide.
  • El análisis académico que le mide el pulso a la evolución de la economía colombiana durante los últimos 67 años.
  • Perfil de Nini Vanesa Rueda, la joven ingeniera electrónica que trabaja para encontrar soluciones a la contaminación del agua por medio del plasma frío.

No se pierda el homenaje que en nuestras páginas hacemos a la investigadora académica Maryluz Vallejo, quien ha dedicado sus investigaciones a escudriñar diversos aspectos del periodismo en Colombia. Encuentre todos estos temas en la edición que el diario El Espectador destina a sus suscriptores.

Si usted desea consultar el contenido de nuestra edición impresa y no es suscriptor de El Espectador, puede acceder a la versión digital de la revista, en formato PDF, por medio de este enlace.

La ciencia para ver más allá de lo evidente

La ciencia para ver más allá de lo evidente

El pasado 4 de junio la revista Tropical Conservation Science publicó el artículo “Species Distribution Modeling in Latin America: A 25-Year Retrospective Review”, en el que dos profesores javerianos presentan una revisión sobre los países e instituciones que han marcado tendencia investigativa sobre modelado de distribución de especies (SDM, por sus siglas en inglés) a nivel internacional, que cubre la literatura publicada en la historia de esta temática a nivel global entre 1993 y 2018.

Gran parte de los datos y resultados que expone la publicación se obtuvieron gracias al trabajo colaborativo entre Nicolás Urbina, postdoctor en Ciencias Biológicas y docente de la Facultad de Estudios Ambientales y Rurales (FEAR), y Hernán Morales, bibliotecólogo de la Biblioteca General Alfonso Borrero Cabal, S.J. Ambos participaron en uno de los pilotos de creación del nuevo servicio que ofrecen entre la Dirección de Innovación de la Vicerrectoría de Investigación y la Biblioteca General: el de inteligencia competitiva.

Este servicio, presentado ante la comunidad académica el martes 15 de julio, desarrolla una metodología que permite analizar grandes volúmenes de información de manera sistémica a partir de bases de datos científicas y de patentes con las que cuenta la Universidad. La inteligencia competitiva se compone de varios niveles de aproximación, entre ellos, la inteligencia científica, la inteligencia tecnológica y la inteligencia comercial.

Con esta metodología, la apuesta de la Javeriana es apoyar a los investigadores en aspectos como la definición del estado del arte de sus proyectos, identificación de redes de colaboración de autores u organizaciones, sugerencias de las posibles revistas para publicar sus resultados de investigación, entre otros. “Todo esto con el fin de aumentar el impacto de la investigación que se realiza al interior de la Universidad”, explica la Dirección de Innovación de la Universidad.

De hecho, Urbina escuchó por primera vez el concepto de inteligencia competitiva en el Congreso de Investigación de la Pontificia Universidad Javeriana de 2015, en el que Sergio Cuéllar, asesor de la Dirección de Innovación, habló sobre bibliometría y minería de datos.

“En mi doctorado ya había hecho varias revisiones de literatura de manera más conceptual, buscando el diálogo entre conceptos y teorías, pero no había visto la posibilidad de trabajar cosas más analíticas. Cuando vi la charla, me dije: ¡Qué verraquera, hay redes, hay nubes de palabras! Esto puede mejorar un montón las futuras revisiones de literatura que haga”, recuerda.

Por eso se acercó a Sergio Cuéllar al final de la charla para ahondar más sobre la temática. Este primer encuentro culminó no sólo en una explicación de la herramienta VantagePoint, sino también en un posterior trabajo de minería de datos como director y codirector de una tesis de la Maestría en Conservación y Uso de Biodiversidad de una egresada de FEAR, con la que actualmente están trabajando en una revisión del estado del arte que ha desarrollado mapas de servicios ecosistémicos a nivel global.

Más adelante, a finales de 2017, la Facultad de Ciencias, a través de su decana, Concepción Puerta, generó un contacto entre Hernán Morales y Urbina para configurar una red de autores con base en unos registros de proyectos de investigación, con miras a conformar un panorama visual de la interacción de los profesores y unidades académicas con el Comité Institucional de Cuidado y Uso de Animales (CICUA) para el informe anual de la Unidad de Biología Comparativa (UBC) de la Facultad.

Gracias a esas experiencias previas en minería de datos, Urbina ya tenía un panorama más claro de lo que se podía potencializar con el servicio de inteligencia científica que proyectaba la Biblioteca General junto con la Dirección de Innovación; paralelamente, en mayo de 2018, la revista Tropical Conservation Science invitó al investigador a publicar un artículo, y él inició un manuscrito que apuntara a revisión de literatura. Así, armó un equipo de seis personas, entre las que incluyó a Morales, para responder su pregunta de investigación.

El profesor Urbina tenía claro que buscaba identificar, entre diversos tipos de software de modelamiento en distribución geográfica de especies, los que más se usan en el mundo, qué instituciones los usan, en dónde y cómo colaboran con otras entidades u organizaciones para acelerar los estudios de distribución de especies en Latinoamérica y finalmente apoyar la toma de decisiones a la hora de generar estrategias para conservar esas especies.

Hernán Morales se encargó de ayudar a Urbina con la generación de las cadenas de búsqueda, así como con toda la limpieza y procesamiento de datos para las gráficas. Tanto el investigador como el bibliotecólogo trabajaron más allá de las horas laborales para intercambiar percepciones sobre las palabras clave, la mejor manera de visualizar la información y, en general, todos los elementos que les permitieran arrojar resultados con exactitud.

“La minería de datos es la descomposición de un documento en un montón de nuevas cosas. Nosotros desde la Biblioteca General la realizamos con datos estructurados extraídos de las bases de datos especializadas. Por ejemplo, tomamos las palabras clave, el resumen, los autores, la institución, el país, etc. Dependiendo de los resultados que se arrojen, el proceso puede ayudar a identificar dónde no hay nada hecho”, explica Oscar Chaves, bibliotecólogo asignado a las Facultades de Artes y Arquitectura y diseño.

Usualmente un investigador se sienta a leer la bibliografía que tiene, y crea nueva información por inferencia a partir de la lectura que realiza. “En el caso de la minería de datos no se produce información solo por la lectura, sino por extracción de temas particulares o de tendencias que generan los mismos documentos a través de un software o herramienta diferente, que puede ser incluso un Excel”, agrega el bibliotecólogo.

El trabajo, que en principio pensaban sería de un par de meses, se extendió por un año, dado que desde la revisión por pares se recibieron recomendaciones para mejorar y ampliar la información bajo un esquema de revisión sistemática de literatura. Esto permitió una mayor exhaustividad para el análisis de información y más precisión con los datos y resultados obtenidos.

Para Urbina, “esta aproximación analítica permite identificar patrones macro tan contundentes que evidencian otras cosas nuevas, dados los datos. Una cosa es lo que el investigador obtiene de la lectura de los artículos en una revisión, haciendo una investigación cualitativa de los conceptos (que es lo que yo he hecho desde hace unos años), y otra es este proceso que es como la espada del augurio: te permite ver más allá de lo evidente porque conecta metadatos. Tu cerebro no logra conectar, integrar y entender la interacción entre 5.000 instituciones que colaboran para formar un cuerpo del conocimiento”.

No obstante, considera que el servicio de inteligencia científica “tiene que ser supervisado porque puede haber mucho ruido. En la primera versión teníamos 151 artículos, pero luego de depurar las cadenas de búsqueda y leer el título de 13.388 documentos, nos dimos cuenta que el cuerpo y análisis era de 1.000 documentos. Nos estábamos perdiendo un porcentaje altísimo de la literatura publicada. Parte de mi conclusión es que hay que estar encima de los algoritmos y hacer una buena pregunta de investigación. El investigador tiene que tener un gran nivel de claridad sobre para qué lo va a usar. No publicar la red o gráfica porque esté linda, sino por cómo le saca información”, explica.

Lanzamiento del Servicio de Inteligencia Competitiva en la Javeriana. /Carlos Prieto
Lanzamiento del Servicio de Inteligencia Competitiva en la Javeriana. /Carlos Prieto


Un camino competitivo

Antes de presentar formalmente el Servicio de Inteligencia Competitiva a la comunidad académica, las directivas de la Javeriana, y especialmente de la Biblioteca General Alfonso Borrero Cabal, S.J., elaboraron dos proyectos piloto para asegurarse de que su potencial académico fuera aprovechado de la mejor forma por los investigadores.

Entre ellos resaltan diversos resultados, como el liderado por Oscar Chaves y el profesor de la Facultad de Filosofía Juan Samuel Santos, , en torno a la revisión de documentos sobre mentira en política. Esta experiencia no fue del todo positiva porque las fuentes que por el momento se emplean (Scopus y WoS), no cuentan con suficiente cantidad de información en filosofía.

En la otra orilla sobresale el piloto con estudiantes de doctorado en ingeniería pertenecientes al grupo de nanotecnología, que culminó en la publicación de los capítulos iniciales de sus respectivas tesis. Adicionalmente, se dieron fundamentos en uso de software especializado que redundaron en la publicación del artículo “The Bio-Nano Offer and its Impact on Environment, Energy, Agriculture, and Health en el Journal of Nano – Science and Technology. Con esos mismos resultados, los estudiantes presentaron varios afiches en “Nanotech”, evento realizado en Boston, Massachusets, entre el 17 a 19 de junio.

Ambas experiencias permitieron articular el actual servicio, que cuenta con dos niveles: uno de monitoreo y otro de direccionamiento. El primero se puede solicitar en cualquier momento del año y su resultado final será la presentación de grafos y datos explicados para su comprensión y lectura; el segundo nivel se ofrecerá a partir de las convocatorias de la universidad. En el resultado final no solamente se entregarán los grafos, también un análisis más detallado de la información obtenida.

Dada la complejidad del proceso y la capacidad del equipo de Servicios Especializados de la Biblioteca General, en un inicio únicamente se realizarán 15 estudios de monitoreo y cuatro de direccionamiento al año disponibles para profesores de planta y estudiantes de doctorado de la Javeriana.

“Con este nuevo servicio buscamos generar impacto en el quehacer investigativo, ya que incide en el hecho de que el investigador pueda convertir la información en conocimiento, garantizando que al finalizar el proceso de depuración y análisis se logre la construcción del estado del arte de su tema de investigación y la valorización de la información”, destaca Zulma Fajardo, Jefe Sección Servicios especializados de la Biblioteca.