En pymes de marroquinería y calzado de Bogotá: El diseño pisa duro

En pymes de marroquinería y calzado de Bogotá: El diseño pisa duro

“Innovar a través del diseño es un reto que pocas empresas están en condiciones de asumir, como ocurre con las pequeñas y medianas empresas, ya que aún se considera el diseño como un gasto y no como una inversión”, afirma Sonia Patricia Paredes, investigadora principal del proyecto “Los efectos de la intervención del diseño industrial en las pymes de marroquinería y calzado de Bogotá, entre el 2000 y el 2004”, que determinó la repercusión del diseño industrial en el desarrollo de nuevos productos en el sector.

Hasta entonces sólo existían estudios desde la perspectiva económica, no del diseño como factor diferencial para lograr la competitividad, por lo que la investigación desbrozaba un camino en Colombia. Pero también planteaba retos al equipo de investigadores –compuesto, además, por los profesores javerianos Hugo Armando Bautista y Héctor Raúl Salazar–, como convencer a los gerentes de las pymes de la conveniencia de participar en el estudio. En total se trabajó con una muestra de 50 empresas (30 de calzado y 20 de marroquinería). El instrumento utilizado fue una encuesta que se aplicó a los gerentes.

También se enfrentaron a un sector sobre-diagnosticado, donde las acciones en diseño no han tenido el impacto esperado. Por su parte, el diagnóstico que obtuvo el equipo javeriano permitió conocer la situación del diseño en este sector y demostró que sólo el 40% de las pymes del estudio habían contratado servicios de diseño profesionales en los últimos cinco años. En el 24% de las empresas funciona un comité que toma las decisiones sobre el diseño, pero se pudo comprobar que por el desconocimiento del aporte del diseño en las pymes, para los empresarios no es clara la diferencia entre el modelista y el diseñador profesional, y en el 10% de los casos el modelista asume el diseño del producto.

Tendencia a la copia

Tras caracterizar las tipologías de gestión de diseño de las empresas, el estudio reflejó que las pymes del sector carecían de suficiente información sobre los mercados globales y las nuevas tecnologías, lo que les restaba ventajas competitivas. También se comprobó el desconocimiento que tenían del perfil del consumidor, mucho más informado en una sociedad del conocimiento. En la mayoría de los casos el acercamiento al cliente se realiza a través del vendedor, que desconoce su comportamiento y motivaciones de compra. Y las pocas empresas que acceden a información sobre estudios de tendencias de consumo no saben cómo aplicarla.

Frente a esta situación no es de sorprender que en el 98% de las pymes la práctica más común sea copiar productos de otras marcas y países, aunque no cuenten con la tecnología ni el conocimiento para producirlos. “Es así como en el mercado local predominan las copias de colecciones anteriores del mercado global”, afirma la profesora Paredes. Mejor dicho, siguen a la zaga del diseño.

Marcar la diferencia

De todas formas, el sector del calzado está más golpeado en Colombia que el de la marroquinería por la competencia, ya que los empresarios se habían acostumbrado a manejar un sector muy doméstico, pero con la apertura comenzaron a perder mercado. Sobre todo porque China, el mayor productor de calzado en el mundo, está empezando a competir no sólo por bajar los precios, sino también por aumentar la calidad e incursionar en el diseño.

El derrotero de los investigadores fue entonces evidenciar la precaria situación del diseño en el sector y proponer acciones para transformar la mentalidad del empresario, quien debe entender el diseño, no como otro modelo de calzado, sino como la posibilidad de diferenciación del producto a partir de la innovación en toda la cadena de valor.

La investigación –cuyos resultados se publicaron en una revista especialmente destinada a las empresas del proyecto– reflejó que en las pymes que contrataron diseño en el periodo estudiado, se presentó un impacto en términos económicos, ya que aumentaron las ventas de los productos con diseño y sus exportaciones. Y en términos de cultura organizacional, mejoró la comunicación entre los diferentes departamentos de la empresa.

La “internacionalización” del proyecto

Diagnóstico en mano, el grupo de investigación en gestión de diseño de la Universidad Javeriana siguió trabajando en el sector para cambiar la cultura de los empresarios frente al diseño y puso en marcha dos proyectos. El primero, la “Misión tecnológica en gestión de diseño”, se presentó el año pasado a la convocatoria de Colciencias, para visitar en España –con dos miembros del equipo de investigación y empresarios de tres pymes seleccionadas– diferentes centros de diseño y centros tecnológicos.

Esta vez los empresarios asistirán a las ferias de calzado y marroquinería, verán el esquema de gestión de diseño de producto aplicado en empresas de distintos sectores, los estilos de trabajo en las alianzas universidad-empresa y asistirán a talleres –con destacados conferencistas en el área de la gestión de diseño– en las universidades de La Coruña, Esade y Politécnica de Valencia, todo con el fin de volver a Colombia a divulgar el conocimiento adquirido en cinco ciudades del país.

La meta es capacitar al grupo asistente a la “Misión tecnológica” sobre la importancia de la adecuada gestión de diseño en las empresas y prepararlo para el desarrollo de un segundo proyecto aprobado en la convocatoria de Colciencias, denominado “Herramientas de apoyo a la gestión estratégica de diseño” (Hagedi).

Con tal fin se construyó una alianza con una fundación española, cuya gestión tomó un par de años, durante los cuales se obtuvo un “sello Iberoeka”, necesario para desarrollar el proyecto de innovación tecnológica en red de investigación con España. En los últimos 18 años se han otorgado sellos a unos 65 proyectos colombianos, en todos los sectores industriales y por primera vez la innovación tecnológica en diseño entró en esta lista.

Por España, participan en dicho proyecto dos empresas del sector mueble en madera y por Bogotá las tres pymes participantes en la “Misión tecnológica”. “Queremos intervenir el diseño como proceso, es decir, no les vamos a diseñar un producto a las empresas, porque para eso se contrata un diseñador. Desde la óptica de la gestión de diseño, vamos a hacer todo el proceso para que ellas aborden con mayor conocimiento la etapa de definición estratégica del producto, su conceptualización, la preproducción y, por último, la comercialización mediante la aplicación de un software. Lo que buscamos es que las pymes cambien su forma de pensar para afrontar los retos que les plantea una sociedad de conocimiento y un entorno de globalización”, concluye la profesora Paredes.


Para saber más:
Paredes, P, Salazar, H.R. & Bautista, H.A. (2008). Recomendaciones para la gestión de diseño en las pymes de calzado y marroquinería de Bogotá, D.C., Bogotá: Pontificia Universidad Javeriana, Departamento de Diseño, Facultad de Arquitectura y Diseño, Javegraf.
www.cueroamerica.com
www.andi.com.co/Camaras/Cuero
 

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Vigilancia tecnológica para el país: construyendo camino

Vigilancia tecnológica para el país: construyendo camino

La importancia estratégica de la información tecnológica es creciente ante la aceleración y el impacto del cambio técnico, que acortan los ciclos de vida de las tecnologías y de los productos, exacerban la competencia y provocan turbulencia e incertidumbre en los mercados. En consecuencia, para enfrentar un ambiente más competido e incierto, las empresas se ven obligadas a desarrollar mecanismos de vigilancia para captar los cambios, tanto en la tecnología como en los mercados, e identificar los que tendrán mayor impacto en la industria y en la empresa.

El impacto más importante es el competitivo, en particular sobre los productos y las formas de producirlos, sobre las nuevas oportunidades de negocios que generan, los competidores potenciales, etc. Anticiparse a esos cambios y a sus efectos es fundamental para el éxito y la supervivencia de las empresas, pues les permite desarrollar mayor velocidad para adaptarse a ellos y más versatilidad para reorientar sus recursos, esfuerzos y capacidades tecnológicas, productivas y comerciales.

De ese modo, el acceso oportuno a la información sobre los avances en el conocimiento científico y tecnológico, así como el análisis de sus implicaciones competitivas, son vitales para orientar y apoyar las decisiones estratégicas de las empresas. En este contexto, el apoyo en instrumentos tales como la vigilancia tecnológica (VT) es fundamental para soportar esa necesidad empresarial estratégica.

Sin embargo, en los países en desarrollo como Colombia, un alto porcentaje de las empresas, especialmente las pymes, carecen de los recursos y de las capacidades necesarias para realizar por sí mismas los ejercicios de VT; además, la tecnología tampoco se considera o no tiene un papel estratégico en la mayoría de los casos.

Este proyecto contribuye a atender esta problemática en las cadenas productivas de sectores empresariales a los que prestan sus servicios cinco centros de desarrollo tecnológico (CDT) de Bogotá y Cundinamarca, como son el Instituto de Biotecnología de la Universidad Nacional de Colombia (IBUN), el Centro Tecnológico para las Industrias del Calzado, Cuero y Afines (Ceinnova), el Centro de Investigación y Desarrollo Tecnológico Textil Confección de Colombia (Cidetexco), el Centro de Investigación de las Telecomunicaciones (Cintel) y el Centro de Proyectos para el Desarrollo de la Javeriana (Cendex).

Se trataba entonces de contribuir a ampliar las capacidades y el portafolio de servicios de estos CDT, al servicio del desarrollo tecnológico y por ende del mejoramiento de la competitividad de las cadenas que atienden, generando oportunidades y capacidades para identificar los nuevos desarrollos tecnológicos, sus tendencias y sus impactos previsibles. Esto con el fin de cerrar la brecha tecnológica, reaccionar más oportunamente, neutralizar las amenazas y aprovechar las oportunidades que esos cambios traen consigo.

El paso a paso

Para llegar allí, era necesario primero construir capacidades en cada uno de los CDT para realizar ejercicios de VT, para lo cual el OCyT, la CCB y el grupo Cinnco de la Javeriana conformaron un equipo responsable de la coordinación técnica y administrativa del proyecto. Adicionalmente definieron las pautas conceptuales y metodológicas que guiaron tanto los procesos de aprendizaje como la realización de los cinco estudios específicos, uno por cada sector. También se llevaron a cabo capacitaciones impartidas a los CDT por Colciencias, la empresa española IALE Tecnología y otros expertos.

El segundo objetivo consistía en interesar a los empresarios en los ejercicios de VT mediante la realización de estudios específicos y su socialización, con el fin de ilustrarlos sobre las bondades de esta herramienta para apoyar la toma de sus decisiones estratégicas. Estos ejercicios los llevaron a identificar los problemas competitivos más relevantes en las cadenas estudiadas, así como las tecnologías claves para solucionarlos y las potencialidades de cada una de ellas para elevar su competitividad. Por ello, se trabajó para que los resultados fueran útiles a fin de mejorar la competitividad y facilitar la sensibilización de los empresarios, además de lograr que ese proceso indujera un aumento de la demanda de este tipo de servicios.

El tercer objetivo consistió en proponer los diseños de cinco unidades de VT en los CDT, que les permitieran ampliar su portafolio de servicios y ofrecer a los empresarios información especializada útil para sus decisiones.
Los cinco ejercicios de vigilancia efectuados fueron los siguientes.

La uchuva en el sector hortofrutícola

La realización de este ejercicio por parte del IBUN, para mejorar la vida útil de la uchuva y conservarla fresca para exportación, obedece a las amplias perspectivas que la inserción de productos étnicos y autóctonos del sector hortofrutícola regional, incluyendo éste, tiene en el contexto de la internacionalización del mercado, gracias a la diversidad de condiciones climáticas, suelos, variedades y procesos de innovación que se presentan en nuestra región.

Sin embargo, una de las necesidades más sentidas de los productores de la cadena hortofrutícola radica en la conservación en anaquel de los productos frescos, debido a que hay una gran pérdida en la poscosecha, que reduce la competitividad y la posibilidad de protegerse de las fluctuaciones de los precios internacionales. De ahí que el objetivo del estudio para este sector fuera el de analizar las tecnologías de atmósferas controladas y modificadas y empaques homologables de otras industrias que puedan contribuir en la inocuidad y la conservación de la uchuva en estado fresco.

Calzado y cuero

Hoy en día los productos colombianos de la marroquinería compiten con productos extranjeros, especialmente de países asiáticos, que tienen bajos costos y gran capacidad de cobertura en mercados de consumo masivo. De ahí que se convierta en una necesidad apremiante conquistar un segmento del mercado diferente, mediante productos innovadores de excelente calidad y diseño, y enfocarse en su diferenciación. Esto plantea altas exigencias en cuanto a personalización, calidad e incorporación de conceptos de moda actualizados.

Por lo tanto, el estudio realizado por Ceinnova sobre la cadena productiva de calzado y cuero se centró en el eslabón del diseño y desarrollo de producto por ser la actividad que genera más valor y que contribuye a alcanzar mayores estándares de competitividad.

Ropa interior femenina

La industria de ropa interior femenina (RIF) compite en el mercado internacional gracias a la diferenciación que le otorga el diseño y la calidad de sus productos. Sin embargo, el fortalecimiento de otros factores de competitividad, como los bajos costos o la alta productividad, que pueden ser más importantes para la masa de compradores, es indispensable para que la industria pueda mantenerse en un contexto de apertura.

Esta cadena productiva puede competir con líderes de clase mundial, siempre y cuando inicie un proceso de actualización tecnológica en todos y cada uno de sus componentes. Se trata de establecer un programa integrado y de largo plazo en el que la adopción de nuevas prácticas y tecnologías sitúe a la cadena en un contexto de capacidad competitiva sostenible. Por lo tanto, el estudio de esta cadena, desarrollado por Cidetexco, se centró en una exploración general de las innovaciones en diseño y los materiales utilizados, atendiendo a los requerimientos de las mujeres de acuerdo con sus estilos de vida.

E-learning

La globalización y los continuos cambios que se están dando en materia de educación y nuevos conocimientos, sumados a las necesidades de formación de particulares y empleados, a la incursión de nuevas tecnologías y a las fuerzas competitivas del mercado, hacen que los nuevos modelos de aprendizaje tengan más importancia cada día en diferentes ámbitos. Dado ese contexto, el e-learning sobresale como una de las alternativas para atender el problema de la difusión del conocimiento en los diferentes niveles de la sociedad.

El estudio de esta cadena productiva fue realizado por Cintel y se centró, a partir de un tema piloto seleccionado, en la identificación de la evolución desde los años noventa del e-learning en cuanto a investigación, avance productivo y desarrollos tecnológicos, para determinar las tendencias en investigación y desarrollo que impulsan la creación de nuevas plataformas y un software educativo.

La enfermedad cardiovascular

Las enfermedades cardiovasculares son el primer problema de salud en cuanto a generación de mortalidad por causa natural, y uno de los principales motivos de la pérdida de años potenciales de vida saludables en la población; además, afectan a un número considerable de personas en edad productiva y generan altos niveles de incapacidad y costos para el sistema. En el año 2000 las enfermedades cardiovasculares fueron la principal causa de muerte en Colombia. Uno de los tratamientos de la enfermedad coronaria consiste en la implementación de actividades de promoción y prevención en salud. Sin embargo, en sujetos con la patología muy avanzada se requiere intervención de medicamentos y/o cirugía.

El estudio del Cendex buscó aportar a la implementación de una línea de gestión de tecnología en salud y consistió en revisar la producción científica y de patentes para el tratamiento de la enfermedad coronaria mediante el uso del stent y del bypass en el periodo 2001-2005.

Más allá de los estudios

A partir de los resultados obtenidos, los investigadores Marisela Vargas y Florentino Malaver, del grupo Cinnco de la Javeriana, proponen unas reflexiones sobre los desafíos que los avances tecnológicos y el desarrollo de los servicios de VT plantean para estos sectores y la política pública.

Los estudios muestran un déficit en la investigación básica y aplicada de punta en estas áreas, que pueda expresarse en desarrollos tecnológicos competitivos. Por lo cual proponen identificar las áreas con mayores potencialidades estratégicas para concentrar allí los esfuerzos de investigación, desarrollo e innovación (I+D+i) y los recursos y acciones de la política, de manera que deriven en masas críticas y altos impactos.

Frente al carácter exógeno del cambio tecnológico, comprobado para este caso, proponen desarrollar capacidades para identificar rápidamente los avances tecnológicos, hacer una lectura estratégica de ellos, en términos de las oportunidades y amenazas que generan, las cuales dependen de la relación entre las posibilidades productivas que abren y las capacidades locales de aprovecharlas de manera creativa. Para ello se deben desarrollar competencias a fin de identificar y evaluar oportunamente los impactos competitivos de esos avances a través de ejercicios de VT, como los realizados en este estudio, donde los CDT pueden desempeñar un papel vital.

El desafío de convertir la VT en una actividad sistémica, permanente y formalizada es enorme, pues requiere de la inversión de recursos en los CDT para proveer estos servicios, la construcción de redes de expertos y la conformación de redes de vigilancia tecnológica.

Para los investigadores esto no es posible sin la existencia de una política pública que financie las actividades de VT, ya que son mínimas o inexistentes las demandas de estos servicios por parte de las empresas. Por ello se requiere, como punto de partida, la financiación pública de estudios y actividades que apoyen la sensibilización de los empresarios y que muestren a los otros CDT la importancia de prestar estos servicios para el cumplimiento de una actividad fundamental de su misión: contribuir a cerrar las brechas tecnológicas.


Para leer más:
Malaver, F. & Vargas, M. (Eds.). (2007). Vigilancia tecnológica y competitividad sectorial. Lecciones y resultados de cinco estudios. Bogotá: Cámara de Comercio de Bogotá, Observatorio Colombiano de Ciencia y Tecnología y Colciencias.
 

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Un joven investigador que se sale del molde

Un joven investigador que se sale del molde

Ése fue el primer trabajo en el que participó como integrante del Grupo de Investigación de Ergonomía, en la Facultad de Ingeniería de la Universidad Javeriana, una oportunidad que le llegó, como a muchos colombianos: de golpe, porque por su mente nunca pasó el tema de la investigación.
A la Javeriana llegó tiempo atrás tocando puertas para presentar su trabajo de grado en Ingeniería Mecánica de la Universidad Santo Tomás, investigación relacionada con la biomecánica. Leonardo Quintana Jiménez, director del Centro de Estudios de Ergonomía, en el Departamento de Procesos Productivos de la Facultad de Ingeniería de la Javeriana, le dio la oportunidad convirtiéndose en su tutor y al terminar este trabajo le ofreció quedarse para afrontar nuevos proyectos.

Christian pensó que sus días como investigador habían terminado cuando presentó a Colciencias una propuesta de investigación que consistía en dar continuidad a lo que había iniciado en su trabajo de grado y el proyecto no fue aprobado. Pero una nueva oportunidad lo llevó a los laboratorios, esta vez con un reto grande, un proyecto patrocinado por la Universidad de Texas.

Esta investigación ahondaba en la ergonomía, específicamente en la medición de condiciones ambientales en el puesto de trabajo, como la vibración, el ruido, el estrés térmico y la luminosidad. Todas éstas hasta ese momento se medían por separado y la misión de Christian era lograr que los datos se procesaran en un mismo momento y en tiempo real. No había protocolos para realizar este tipo de estudios, por lo que su misión fue estudiar cada uno de esos aspectos por separado e intentar establecer la conexión entre el equipo de medición y el computador.

Aunque este joven investigador difiere en todos los aspectos y actitudes de la imagen estereotipada del científico que muestran el cine y la televisión, y que describen en los libros, sí estuvo durante varios meses metido de cabeza en los manuales especializados, haciendo mediciones y trabajando en computadores para sistematizar y analizar la información recolectada. Tras conocer cada detalle del funcionamiento de los equipos inició el proceso de programación, trabajo complejo, según él, porque no todos los equipos funcionaban con protocolos de comunicación iguales.

La seriedad que refleja su rostro se rompe con una sonrisa cuando recuerda lo que responde a quienes le preguntan por su rol de investigador. “No soy investigador, aclaro, soy un asistente de investigación”, es su respuesta. Christian explica que la gente piensa que un investigador es alguien que se dedica a echar números, pero en realidad lo que hace es mirar una necesidad existente y procurar cubrirla a través de la producción de conocimiento.

Y eso era justamente lo que buscaba con agrupar las mediciones ergonómicas. Lo que pretendía con su investigación era poderse subir con todos sus aparatos al puesto de trabajo de un conductor de transporte urbano e investigar las condiciones ambientales que se tienen en el momento de la operación del vehículo.

Con un equipo midió la vibración; con otro, el ruido, además de la postura del conductor. Grabar los datos de las condiciones de la cabina era un trabajo interesante y novedoso. Con estas mediciones los especialistas pueden hacer análisis que permitan sugerir mejoras a los diseñadores de cabinas del servicio de transporte urbano.
“En mi trabajo aplico los conocimientos de ingeniero mecánico a la biomecánica. La parte de programación fue una experiencia nueva y tuve que meterme de cabeza. Ésa es la función del joven investigador, coger un campo y trabajarle”, recalca Christian.
Terminado ese trabajo se vinculó a un proyecto de investigación del Centro de Automatización Industrial en la Facultad de Ingeniería de la Javeriana, relacionado con el desarrollo de un robot. Ahí aplica sus conocimientos en el análisis de materiales, la observación de formas, estructuras y aplicaciones, para tratar de obtener el mejor producto que satisfaga al cliente.

A pesar de que su mente está en constante movimiento, reconoce que en su lugar de habitación no ha hecho ninguna medición ni ha creado nada, pero aclara que, con la debida autorización, “la desbaratamos y la volvemos a armar”.


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