{"id":11254,"date":"2018-05-11T05:55:16","date_gmt":"2018-05-11T10:55:16","guid":{"rendered":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/?p=11254"},"modified":"2022-06-21T17:33:30","modified_gmt":"2022-06-21T22:33:30","slug":"la-educacion-no-salva-a-las-ninas","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/la-educacion-no-salva-a-las-ninas\/","title":{"rendered":"La educaci\u00f3n no salva a las ni\u00f1as"},"content":{"rendered":"<p>Las cifras surg\u00edan, danzaban en la pantalla, y como datos fr\u00edos se reproduc\u00edan sin el menor inter\u00e9s de la gran tragedia que estaban confirmando: ser ni\u00f1a en Colombia es una desventaja. Eso lo tiene claro Luz Karime Abad\u00eda, economista, doctora en an\u00e1lisis y pol\u00edticas econ\u00f3micas y profesora asociada de la Facultad de Econom\u00eda de la Pontificia Universidad Javeriana, quien aporta evidencia para entender que a las ni\u00f1as en Colombia les va tan mal que ni siquiera la educaci\u00f3n puede considerarse una tabla de salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Lo demuestra en su investigaci\u00f3n<em> Brechas de g\u00e9nero en el rendimiento escolar a lo largo de la distribuci\u00f3n de puntajes: Evidencia pruebas Saber 11<\/em>, realizada en conjunto con la profesora javeriana Gloria Bernal, en la cual aplicaron estimaciones econom\u00e9tricas sobre los resultados de las pruebas oficiales, que todos los estudiantes de secundaria realizan en Colombia para acceder a la educaci\u00f3n superior. Su resultado confirm\u00f3 una verdad inc\u00f3moda, reconocida en el exterior pero subvalorada en el pa\u00eds: las ni\u00f1as tienen peores puntajes que los ni\u00f1os en las pruebas que definen su futuro profesional.<\/p>\n<p>\u201cEncontramos que las brechas de g\u00e9nero no son homog\u00e9neas a lo largo del pa\u00eds, hay departamentos donde son mucho m\u00e1s grandes, otros donde no hay diferencia y los dem\u00e1s, que son muy pocos, donde a las ni\u00f1as les va mejor en matem\u00e1ticas y en ciencias\u201d, explica Abad\u00eda.<\/p>\n<p>Su inter\u00e9s por el tema surgi\u00f3 hacia 2013, cuando cursaba su doctorado en la Universidad del Pa\u00eds Vasco. Analizando las conclusiones de las pruebas PISA aplicadas en 2012, se interes\u00f3 en ahondar en una verdad de las pruebas estandarizadas seg\u00fan la cual a las mujeres les va peor en matem\u00e1ticas y ciencias porque su gran fuerte es el lenguaje. Una primera consulta en la bibliograf\u00eda le permiti\u00f3 encontrarse con trabajos de psic\u00f3logos como Kim Cornish, Diane Halpern o Ann Gallagher, seg\u00fan los cuales existe una predisposici\u00f3n biol\u00f3gica en el cerebro femenino que lo hace diferente al masculino en lo que concierne a su funcionamiento, los patrones cognitivos y las habilidades viso-espaciales.<\/p>\n<p>Pero hab\u00eda algo que no cuadraba: aquella brecha era significativamente menor (incluso no exist\u00eda) en los pa\u00edses desarrollados, como los escandinavos, que hab\u00edan implementado pol\u00edticas de g\u00e9nero para erradicar las diferencias abismales en el mercado laboral o en la educaci\u00f3n. Al analizar los datos existentes, esa distancia entre ni\u00f1os y ni\u00f1as se ampliaba en los pa\u00edses en v\u00eda de desarrollo, en especial en los latinoamericanos, lo que la llev\u00f3 a consultar la obra de soci\u00f3logos, antrop\u00f3logos o economistas, como David Baker, Catherine Riegle-Crumb o Roland Fryer Jr., donde se aseguraba que el potencial de las ni\u00f1as se consolidaba bajo sociedades igualitarias.<\/p>\n<p>Aquella pista le indic\u00f3 que el de Colombia pod\u00eda deberse, ante todo, a una cuesti\u00f3n cultural. \u201cDesde peque\u00f1os nos condicionan con qu\u00e9 jugar: las ni\u00f1as con mu\u00f1ecas y los ni\u00f1os arman y desarman Legos\u201d, asegura, resaltando que el mensaje es tan poderoso que se va replicando en aspectos trascendentales como la escogencia de una carrera profesional: \u201cLa sociedad condiciona sus elecciones, y terminan pregunt\u00e1ndose por qu\u00e9 tienen que ser tan buenas en matem\u00e1ticas si van a estudiar otra carrera\u201d.<\/p>\n<p>Un primer art\u00edculo, redactado como parte de su tesis doctoral sobre brechas de g\u00e9nero en la educaci\u00f3n y salarios, vio la luz en 2014, pero algo le dec\u00eda que no era suficiente para indagar sobre esta tragedia. Un a\u00f1o despu\u00e9s, ya como parte del grupo de investigaci\u00f3n en Pol\u00edtica Social del departamento de Econom\u00eda de la Javeriana, gan\u00f3 una convocatoria del ICFES para promover la investigaci\u00f3n de sus bases de datos. El grupo se decant\u00f3 por analizar el examen de entrada a la educaci\u00f3n superior: \u201cA diferencia de PISA, las pruebas Saber 11 permiten saber qu\u00e9 es lo que pasa en cada departamento\u201d, explica Abad\u00eda.<\/p>\n<p><strong><br \/>\nUna confirmaci\u00f3n preocupante <\/strong><\/p>\n<p>La primera parte de la investigaci\u00f3n se bas\u00f3 en un an\u00e1lisis descriptivo de las pruebas Saber 11 aplicadas en 2014 a 504.085 estudiantes, de los cuales 54,4% fueron ni\u00f1as. Por medio de una operaci\u00f3n simple, la resta de promedios, se pudo evidenciar que, en el puntaje global, los ni\u00f1os obtuvieron 5,8 puntos m\u00e1s que sus compa\u00f1eras; un resultado similar se obtuvo en las pruebas de matem\u00e1ticas (2,2) y ciencias (2,9), ambas favorables a los alumnos, mientras que el lenguaje el resultado es positivo a las ni\u00f1as por una diferencia m\u00ednima: 0,64 puntos.<\/p>\n<p>\u201cNuestra brecha es la peor en matem\u00e1ticas frente al resto de pa\u00edses del mundo\u201d, asegura Abad\u00eda, y apunta a que la situaci\u00f3n pasa de casta\u00f1o a oscuro cuando se habla de la competencia de lenguaje: \u201cAlgo est\u00e1 pasando con las ni\u00f1as en el pa\u00eds, pues, en las pruebas que les favorecen, son las colombianas las que tienen la menor ventaja frente a los ni\u00f1os en el mundo\u201d.<\/p>\n<p>Para poner este punto en perspectiva, el an\u00e1lisis que la OCDE y la Fundaci\u00f3n Santillana realizaron de las pruebas PISA 2015 (las de aplicaci\u00f3n m\u00e1s reciente) sostiene: \u201cEn el conjunto de los pa\u00edses que participaron en PISA, el rendimiento promedio en lectura de los chicos es inferior al de las chicas. Sin embargo, en los diez pa\u00edses iberoamericanos analizados en el presente informe, excepto la Rep\u00fablica Dominicana, la brecha es menor que en el conjunto de los pa\u00edses de la OCDE en promedio\u201d.<\/p>\n<p>A simple vista, se podr\u00eda inferir que esta diferencia de g\u00e9nero se puede rastrear f\u00e1cilmente por la calidad de educaci\u00f3n, y se\u00f1alar a las ciudades capitales como las de menores distancias entre ni\u00f1os y ni\u00f1as, pero, de nuevo, se trata de una suposici\u00f3n equivocada: la quinta peor brecha de g\u00e9nero es la de Bogot\u00e1, Antioquia tiene la d\u00e9cima, el Valle del Cauca se queda con la d\u00e9cima quinta y Atl\u00e1ntico, con la vig\u00e9sima octava. Solo cinco departamentos muestran una distancia favorable a las ni\u00f1as en el pa\u00eds: San Andr\u00e9s, Guain\u00eda, Vichada, Magdalena y Choc\u00f3 (ver gr\u00e1fico).<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-11256 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/WhatsApp-Image-2018-05-10-at-5.16.00-PM.jpeg\" alt=\"WhatsApp Image 2018-05-10 at 5.16.00 PM\" width=\"789\" height=\"546\" srcset=\"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/WhatsApp-Image-2018-05-10-at-5.16.00-PM.jpeg 789w, http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/WhatsApp-Image-2018-05-10-at-5.16.00-PM-300x208.jpeg 300w, http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/WhatsApp-Image-2018-05-10-at-5.16.00-PM-150x104.jpeg 150w, http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/WhatsApp-Image-2018-05-10-at-5.16.00-PM-450x311.jpeg 450w, http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/WhatsApp-Image-2018-05-10-at-5.16.00-PM-768x531.jpeg 768w\" sizes=\"(max-width: 789px) 100vw, 789px\" \/><br \/>\nEl liderazgo<br \/>\ninsular, no obstante, tendr\u00eda matices: \u201cNecesitar\u00edamos m\u00e1s informaci\u00f3n para analizarla, pero es posible que exista una baja cobertura porque los j\u00f3venes dejan la educaci\u00f3n para trabajar y rebuscarse la vida. As\u00ed, es posible que aquellas ni\u00f1as que no desertan durante el bachillerato sean las de mejor rendimiento acad\u00e9mico, sesgando la muestra\u201d.<\/p>\n<p><strong><br \/>\nLas cifras fr\u00edas<\/strong><\/p>\n<p>\u201cSolo restar los promedios no es una buena medida, es solo un indicio\u201d, explica Abad\u00eda, como un pre\u00e1mbulo de lo que signific\u00f3 la siguiente parte de su investigaci\u00f3n: \u201cLas diferencias en el rendimiento dependen de muchas variables, como la educaci\u00f3n de los padres, si se estudia en colegio p\u00fablico o privado, si se vive en \u00e1rea rural o urbana, si se estudia en la capital o en otro lugar, la composici\u00f3n de la familia (si el hogar es disfuncional o con pap\u00e1s separados, o si vive con familiares no familia nuclear)\u201d.<\/p>\n<p>Para controlar todas las variables que pudieran explicar las razones de esta desigualdad entre g\u00e9neros, los investigadores aplicaron t\u00e9cnicas econom\u00e9tricas como la de m\u00ednimos cuadrados ordinarios (para hallar criterios poblacionales) o la regresi\u00f3n cuant\u00edlica (para determinar las distancias entre grupos de resultados). As\u00ed fueron saliendo a la luz otros datos que generan escalofr\u00edos, por ejemplo, que en los puntajes altos, considerados como los mejores, las ni\u00f1as obtienen 13 puntos menos que los ni\u00f1os; en los medios, esa distancia baja a seis puntos; y en los bajos, no hay diferencia considerable. Esto indica que entre mejor desempe\u00f1o acad\u00e9mico se tenga, mayor es la brecha de g\u00e9nero.<\/p>\n<p>El an\u00e1lisis iberoamericano de PISA 2015 ofrece una interpretaci\u00f3n: \u201cLas ni\u00f1as en los pa\u00edses iberoamericanos refieren mayores niveles de ansiedad que los chicos al abordar la materia de las matem\u00e1ticas y una menor confianza en su capacidad para resolver con \u00e9xito los problemas matem\u00e1ticos. Estos sentimientos negativos, que a menudo se originan en los estereotipos respecto a las asignaturas \u00abmasculinas\u00bb y \u00abfemeninas\u00bb, pueden desalentar a las mujeres j\u00f3venes que son capaces y est\u00e1n interesadas en las matem\u00e1ticas o las ciencias, en cuanto a la opci\u00f3n de emprender diversas carreras en el \u00e1mbito de las ciencias, la tecnolog\u00eda o la ingenier\u00eda\u201d.<\/p>\n<p><strong><br \/>\nEl origen de la desventaja<\/strong><\/p>\n<p>El an\u00e1lisis de los datos regres\u00f3 a Abad\u00eda a sus a\u00f1os de colegio en Arauca, la capital del departamento hom\u00f3nimo (su investigaci\u00f3n arroj\u00f3 que all\u00ed es donde se encuentra la peor brecha, por encima del 10%). A\u00fan mantienen vivo el comentario que uno de sus profesores sol\u00eda hacerles a ella y sus compa\u00f1eras cuando se equivocaban en alguna respuesta: \u201cNi\u00f1as, la cabeza no es solamente para ponerse mo\u00f1os\u201d.<\/p>\n<p>Es en este tipo de estereotipos donde se originar\u00eda la raz\u00f3n de las abismales diferencias entre sexos. Los estereotipos masculinos se van inculcando desde peque\u00f1os, se\u00f1alando verdades culturales que, por la edad, parecen irrefutables, como que las ni\u00f1as son d\u00e9biles y los ni\u00f1os fuertes; ellas tienen su lugar en la casa y ellos deben salir a trabajar. \u201cLos llanos son una regi\u00f3n muy machista, y suele escucharse que los padres se esfuerzan por mandar el ni\u00f1o a la universidad, pero que la ni\u00f1a aprenda a cocinar, que debe conseguirse un buen marido y ya\u201d, dice.<\/p>\n<p>Aunque se antoje una realidad lejana, en el d\u00eda a d\u00eda tiene implicaciones serias sobre el rol que tienen las mujeres en la vida laboral. \u201cA pesar de los avances conseguidos en t\u00e9rminos de equidad, sobre los hombros de la mujer sobre los hombros de la mujer contin\u00faa estando mayoritariamente el cuidado del hogar, y ahora se suma que debe aportar econ\u00f3mica y profesionalmente a la sociedad\u201d explica F\u00e9lix Antonio G\u00f3mez, decano de Educaci\u00f3n de la Pontificia Universidad Javeriana, quien agrega: \u201cEso, adem\u00e1s de generarles una sobrecarga, no les permite a las mujeres definir un horizonte claro desde y para ellas mismas, ni les facilita tomar decisiones frente a su futuro\u201d.<\/p>\n<p>A veces, simplemente, no tienen otra opci\u00f3n. Sobre todo cuando se considera que las pruebas Saber 11 son el pre-requisito no solo para entrar a la educaci\u00f3n superior, sino para acceder a becas y programas de apoyo, como Ser Pilo Paga, que garantiza la entrada a las mejores universidades del pa\u00eds y ayuda a financiar el costo de una carrera profesional, pero un puntaje tan desfavorable pone a las estudiantes muy lejos de las llamadas carreras STEM: todas las relacionadas con las ciencias, las matem\u00e1ticas, la tecnolog\u00eda y la ingenier\u00eda. \u201cEst\u00e1 demostrado que son las carreras que tienen los mejores salarios promedio en el mercado laboral, que son las que se necesitan para hacer doctorados de relevancia e innovaci\u00f3n\u201d, explica Abad\u00eda.<\/p>\n<p>De esta forma se est\u00e1 condenando a las ni\u00f1as colombianas a una vida por debajo de su mayor potencial, porque esas diferencias dif\u00edcilmente se superan cuando ejercen su profesi\u00f3n. \u201cEn proporci\u00f3n, las mujeres que se grad\u00faan de pregrado son un 52% frente a los hombres, pero eso cambia cuando deciden hacer estudios de posgrado en carreras cient\u00edficas. Ah\u00ed, inmediatamente, cambian las cifras y comienza a aumentar el n\u00famero de hombres\u201d, explica \u00c1ngela Camacho Beltr\u00e1n, doctora en F\u00edsica, profesora de la Universidad de los Andes y presidenta de la Red Colombiana de Mujeres Cient\u00edficas.<\/p>\n<p>Su experiencia laboral est\u00e1 en el campo de la investigaci\u00f3n, en el desarrollo de proyectos de innovaci\u00f3n cient\u00edfica y tecnol\u00f3gica, y en ese campo ha comprobado que las mujeres parten con desventaja: \u201cLas posiciones altas a nivel administrativo y los cargos de responsabilidad y de direcci\u00f3n son, generalmente, de hombres. Hay muy poquitos grupos de investigaci\u00f3n dirigidos por mujeres porque ellas le pueden dedicar menos tiempo al trabajo de investigaci\u00f3n, precisamente, porque tienen que responder en la casa por un n\u00famero de tareas que se les ha asignado desde que son ni\u00f1as. Y eso hace que, en el trabajo, prefieran tomar responsabilidades de segunda y tercera categor\u00eda. Pueden hacer un trabajo muy bueno pero nunca ser\u00e1n jefes de laboratorio\u201d.<\/p>\n<p><strong><br \/>\n\u00bfHay alguna salida?<\/strong><\/p>\n<p>A la hora de discutir, pensar, proponer una soluci\u00f3n a este problema, todo apunta a una quimera: se necesita un cambio cultural profundo en la sociedad colombiana. Uno que le ense\u00f1e a los hombres que las mujeres, primero, pueden aportar a la par de ellos; segundo, que las tareas del hogar no est\u00e1n condicionadas a un g\u00e9nero y no pueden ser la excusa para hacer un estudio de posgrado; y tercero, que la educaci\u00f3n es un elemento tan valioso como para dejar a la mujer a un lado.<\/p>\n<p>De all\u00ed que sea vital eliminar los estereotipos que, en el subconsciente colectivo, rebajan el papel femenino en la sociedad. \u201cEs muy importante resaltar el papel de mujeres sobresalientes. Eso hace la diferencia porque es un mensaje que cala en las ni\u00f1as; en un modelo de roles aspiracionales, las ni\u00f1as quieren ser como ellas, imitarlas\u201d, se\u00f1ala Abad\u00eda. En su investigaci\u00f3n encontr\u00f3 que el 52% de las madres de quienes presentaron las pruebas Saber 11 en 2014 estaban dedicadas a las labores dom\u00e9sticas, mientras que el 98% de los padres ten\u00edan un trabajo fuera de casa.<\/p>\n<p>A nivel del sistema educativo, es vital empoderar la figura del profesor, seguir pasos como los de Finlandia donde los salarios m\u00e1s altos de destinan a los docentes y se les exige que tengan, m\u00ednimo, maestr\u00eda obtenida en las mejores universidades del mundo. La experiencia escandinava ha demostrado que los mejores profesionales forman a los estudiantes sin estereotipos de g\u00e9nero que incidan, m\u00e1s adelante, en desventajas educativas. O que desemboquen en desigualdades profundas al interior del hogar, en aspectos como la divisi\u00f3n de las tareas dom\u00e9sticas o las responsabilidades financieras.<\/p>\n<p>De hecho, es en este campo en donde se concentra buena parte del trabajo de la Red de Mujeres Cient\u00edficas. \u201cCon las ni\u00f1as de Quinto a Once, hemos hecho actividades en colegios privados para motivarlas, para que no generen miedo hacia las ciencias y las matem\u00e1ticas, para que sigan por ese camino y se convenzan de sus capacidades. Estamos tratando de hacer un convenio con la Secretar\u00eda Distrital de la Mujer, en Bogot\u00e1, para extenderlas a los colegios distritales\u201d, cuenta Camacho, y explica que su iniciativa est\u00e1 adscrita a la Academia Colombiana de Ciencias Exactas, F\u00edsicas y Naturales.<\/p>\n<p>Su trabajo tambi\u00e9n se enfoca en las universitarias, a quienes les ense\u00f1an a estructurar proyectos de investigaci\u00f3n y a someter sus resultados en publicaciones cient\u00edficas, adem\u00e1s de asumir los ambientes laborales en igualdad de condiciones. \u201cLa mujer siempre tienen la sensaci\u00f3n de que tiene que ser perfecta. Y, como no puede lograr hacerlo todo perfecto, no pelea para que su salario sea bueno\u201d, explica.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n los expertos recomiendan promover pol\u00edticas y legislaci\u00f3n que favorezcan a las mujeres, como la posibilidad de ascender en los escalafones dentro del sector acad\u00e9mico o que les facilite el ascenso laboral en otros campos cuando hay ni\u00f1os peque\u00f1os. Medidas como las guarder\u00edas en el sitio de trabajo o una ley mucho m\u00e1s favorable cuando se est\u00e1 en embarazo o se tienen hijos reci\u00e9n nacidos, puede impulsar a que las mujeres desarrollen su m\u00e1ximo potencial profesional.<\/p>\n<p>Parecen pasos peque\u00f1os, pero los separa un inmenso abismo. Basta mirar las cifras de Medicina Legal para encontrar que, en 2016, el 59,13% de los casos de violencia intrafamiliar se produjo hacia las mujeres, quienes tambi\u00e9n fueron v\u00edctimas del 86% de los casos de violencia de pareja y del 73,98% de los de delito sexual.<\/p>\n<p>En casa est\u00e1 la respuesta para que Colombia deje de ser ese pa\u00eds donde ser ni\u00f1a es sin\u00f3nimo de una tragedia diaria y un futuro desolador.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por medio del an\u00e1lisis econom\u00e9trico, Luz Karime Abad\u00eda y Gloria Bernal, investigadoras javerianas, rastrearon las brechas de g\u00e9nero en las pruebas PISA y Saber 11. Sus hallazgos ratifican que las ni\u00f1as sufren una desventaja significativa dentro del sistema educativo colombiano.<\/p>\n","protected":false},"author":34,"featured_media":11257,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3689,3690,373],"tags":[1289,1292,1293,303,663,1290,1295,1291],"class_list":{"0":"post-11254","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-educacion","8":"category-genero","9":"category-sociedad","10":"tag-brecha-de-genero","11":"tag-carrera-profesional","12":"tag-desigualdad","13":"tag-educacion","14":"tag-genero","15":"tag-pisa","16":"tag-proyeccion-laboral","17":"tag-saber-11"},"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11254","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/users\/34"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11254"}],"version-history":[{"count":7,"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11254\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":31320,"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11254\/revisions\/31320"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/media\/11257"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11254"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11254"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11254"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}