{"id":2600,"date":"2012-06-12T03:04:11","date_gmt":"2012-06-12T08:04:11","guid":{"rendered":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/?p=2600"},"modified":"2022-05-09T11:49:20","modified_gmt":"2022-05-09T16:49:20","slug":"vecinos-para-prevenir-el-desplazamiento","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/vecinos-para-prevenir-el-desplazamiento\/","title":{"rendered":"Vecinos para prevenir el desplazamiento"},"content":{"rendered":"<p>Somos el n\u00famero uno. No es Irak, no es Sud\u00e1n, tampoco Afganist\u00e1n. Colombia tiene el primer puesto en desplazados forzados por el conflicto armado, seg\u00fan revel\u00f3 la Consultor\u00eda para los Derechos\u00a0Humanos y el Desplazamiento (Codhes). En total, 5,2 millones de colombianos han sido v\u00edctimas de este delito, considerado un crimen de guerra por el Derecho Internacional Humanitario (DIH). Para verlo m\u00e1s claro, 12 de cada 100 colombianos han sido obligados por alg\u00fan actor armado a abandonar su hogar, lo que parad\u00f3jicamente equivale al mismo 11,5% del total que aport\u00f3 el sector de la agricultura al PIB en 2007.<\/p>\n<p>A pesar de ello, la agricultura en este pa\u00eds puede ser tan peligrosa como productiva. Los campesinos est\u00e1n constantemente en el ojo del hurac\u00e1n, presionados por la guerrilla, por los paramilitares y por la misma fuerza p\u00fablica, porque en sus manos est\u00e1 lo que siempre ha valido m\u00e1s para el hombre: la tierra. Algunos pensar\u00edan que con la Pol\u00edtica de Seguridad Democr\u00e1tica, implementada por el gobierno Uribe entre 2002 y 2010, las cosas cambiaron. Sin embargo, las estad\u00edsticas demuestran lo contrario: un tercio de las 280.000 personas que se vieron obligadas a desplazarse en 2010 proven\u00eda de zonas cuyo control hab\u00eda sido \u201cretomado por la fuerza p\u00fablica de manos de grupos armados\u201d, inform\u00f3 Codhes. Eso ha cambiado un poco con la actual Ley 1448 de V\u00edctimas y Restituci\u00f3n de Tierras, pero la iniciativa hasta ahora empieza.<\/p>\n<p>Y es por esa raz\u00f3n que la comunidad internacional y la academia tienen puestos sus ojos constantemente en posibles soluciones para las v\u00edctimas. Es el caso de los profesores de la Facultad de Ciencias Pol\u00edticas de la Universidad Javeriana, quienes decidieron trabajar en conjunto con la Universidad de Deusto, en Bilbao, Espa\u00f1a, para presentar una investigaci\u00f3n \u2014que posteriormente cobrar\u00eda vida en un libro\u2014 que ayudara a dar m\u00e1s luces en el tema del desplazamiento forzado.<\/p>\n<p>El proyecto, titulado \u201cEl papel de la cooperaci\u00f3n internacional en la prevenci\u00f3n del desplazamiento forzoso y la protecci\u00f3n de la poblaci\u00f3n desplazada en Colombia\u201d, se inici\u00f3 en 2009 con el apoyo financiero de la\u00a0Agencia Espa\u00f1ola de Cooperaci\u00f3n Internacional para el Desarrollo (Aecid) y la participaci\u00f3n de investigadoras como la antrop\u00f3loga holandesa Donny Meertens, quien fue la encargada en Colombia de reunir los escritos de varios analistas sociales que quisieran contribuir al descubrimiento de mejores pol\u00edticas, m\u00e1s integrales, en pro\u00a0de iluminar la tarea del Gobierno de proteger, de la comunidad internacional de apoyar, y de las v\u00edctimas de retornar a sus tierras y adem\u00e1s ser reparadas.<\/p>\n<p>El conocimiento del contexto de la guerra \u2014en el caso de los profesores en Colombia\u2014 se complement\u00f3 con la experiencia en el apoyo a proyectos de cooperaci\u00f3n internacional de sus colegas espa\u00f1oles. La academia hizo un esfuerzo por complementar la construcci\u00f3n de paz desde un \u00e1ngulo que invita a integrar mejores estrategias orientadas a la seguridad y el bienestar de la comunidad desplazada.<\/p>\n<p>Como objetivos espec\u00edficos, el grupo se propuso \u201cprofundizar en el an\u00e1lisis de las causas que generan desplazamiento\u201d\u00a0y la \u201cinterrelaci\u00f3n entre conflicto, planes de desarrollo y propiedad de la tierra\u201d como variables fundamentales en las nuevas pol\u00edticas. Adem\u00e1s, se pretendi\u00f3 determinar qu\u00e9 se entiende por una pol\u00edtica integral, en materia de derechos humanos, y proponer un conjunto de indicadores que permitan medir la vulnerabilidad de una comunidad \u201ccomo herramienta eficaz de prevenci\u00f3n\u201d en un futuro pr\u00f3ximo. Como \u00faltimo punto, Meertens y sus colegas quisieron analizar las estrategias de los actuales programas de cooperaci\u00f3n internacional, en especial el caso espa\u00f1ol.<\/p>\n<p>En total ocho art\u00edculos conforman el libro que naci\u00f3 de esta investigaci\u00f3n, compilado por Meertens y la directora del m\u00e1ster NOHA Mundus, Cristina Churruca, e impreso en Medell\u00edn. En este, se observa el fen\u00f3meno del desplazamiento desde puntos de vista tan diversos como el jur\u00eddico, el sociol\u00f3gico y el filos\u00f3fico. Con ello, se logra una mirada comprensiva y eficaz del problema y se avanza hacia la construcci\u00f3n de paz a partir de actores sociales y pol\u00edticos empoderados.<\/p>\n<h4><strong>Di\u00e1logo y reflexi\u00f3n de un equipo<\/strong><\/h4>\n<p>La investigadora Joana Abrisketa se sumergi\u00f3 en uno de los cap\u00edtulos para analizar \u201cLos est\u00e1ndares normativos internacionales y la Sentencia T-025 de 2004 de la Corte Constitucional colombiana: su incidencia en la poblaci\u00f3n internamente desplazada\u201d. Visto del lado positivo, Abrisketa se\u00f1ala que, en la formulaci\u00f3n de sus fundamentos, la Corte ha logrado interpretar el \u201cestatus de poblaci\u00f3n desplazada como de ciudadano y ciudadana en situaci\u00f3n de desplazamiento con una connotaci\u00f3n de sujeto activo de derecho\u201d, adem\u00e1s de influenciar la agenda gubernamental. Lastimosamente, sus expectativas son de dif\u00edcil cumplimiento en el contexto actual colombiano, y muchas sentencias se quedan en la teor\u00eda.<\/p>\n<p>Para la jurista, frases de gobernantes anteriores como \u201caqu\u00ed no hay conflicto armado porque justificar\u00eda un estado de beligerancia para actores como la guerrilla\u201d (aunque estos \u00faltimos claramente violan la normativa de la guerra establecida en el DIH) niegan a su vez los derechos de las v\u00edctimas y generan confusi\u00f3n. Por eso es importante ver la ley desde los derechos humanos, no solo para darles estatus a las v\u00edctimas, sino porque as\u00ed tales derechos se entienden como un deber para el Estado. Pero a\u00fan falta mucho por hacer y \u201cla actual pol\u00edtica gubernamental deslegitima la sentencia de la Corte Constitucional\u201d, concluy\u00f3 Abrisketa sobre el periodo del presidente \u00c1lvaro Uribe.<\/p>\n<p>Para seguir ampliando la informaci\u00f3n relativa al valioso contenido de este libro, vale la pena destacar otro de sus cap\u00edtulos, esta vez de corte sociol\u00f3gico, \u201cLa neutralidad como estrategia para la protecci\u00f3n de la poblaci\u00f3n civil en conflictos armados internos: un estudio de caso\u201d, del polit\u00f3logo Pedro Valenzuela. La neutralidad es un fen\u00f3meno especialmente interesante para el grupo pues representa una estrategia de prevenci\u00f3n del desplazamiento desde la comunidad, como alternativa ante la falta de apoyo. La decisi\u00f3n colectiva de un pueblo, y en particular la estudiada por Valenzuela en San Jos\u00e9 de Apartad\u00f3, demuestra que es posible separarse de las din\u00e1micas de la guerra \u201cmediante el rechazo a cualquier forma de cooperaci\u00f3n con los actores armados, declarando en efecto su neutralidad en el conflicto\u201d.<\/p>\n<p>Esta estrategia significa un ejemplo para las otras comunidades bajo presi\u00f3n y puede, seg\u00fan los investigadores, ser \u201cobjeto de apoyo por parte de la cooperaci\u00f3n internacional\u201d. El Urab\u00e1 antioque\u00f1o se ha caracterizado por la constante disputa entre FARC y autodefensas. Su \u201cComunidad de Paz\u201d es una autodenominaci\u00f3n que solo funcion\u00f3 despu\u00e9s de a\u00f1os de resistencia, de ir pero tambi\u00e9n de volver, y entre 2006 y 2009 se registr\u00f3 un solo caso de desplazamiento en la zona. Podr\u00eda decirse que esta reducci\u00f3n en el n\u00famero de desplazamientos fue consecuencia de muchos factores, pero la influencia de esta iniciativa fue decisiva.<\/p>\n<p>Por otro lado, el fil\u00f3sofo David Su\u00e1rez dedic\u00f3 su cap\u00edtulo en este libro a \u201cLas consecuencias morales del desplazamiento: una demanda por la reconstrucci\u00f3n del \u2018proyecto de vida\u2019\u201d, y all\u00ed demanda una reflexi\u00f3n profunda, de corte sicol\u00f3gico, sobre c\u00f3mo el desarraigo tambi\u00e9n es un da\u00f1o de tipo moral y la importancia que tiene incluirlo en una pol\u00edtica integral de reparaci\u00f3n. La destrucci\u00f3n de un plan de vida \u2014la idea de dejar de cultivar tabaco o cuidar el ganado y llegar a la jungla de una ciudad desconocida y fr\u00eda\u2014 plantea un desaf\u00edo para el ente reparador: asistir, pero tambi\u00e9n rehabilitar al sujeto moral y pol\u00edtico, empoderarlo de nuevo. Este, seg\u00fan Su\u00e1rez, es el \u00fanico enfoque capaz de afrontar las consecuencias morales profundas de la violencia.<\/p>\n<h4><strong><span style=\"color: #008ed0;\">Las mujeres y la guerra<\/span><\/strong><\/h4>\n<p>Pero hay un tema que cautiv\u00f3 especialmente en esta pesquisa y fue el efecto del desplazamiento en un grupo ya de por s\u00ed discriminado y doblemente victimizado por la guerra como es el de las mujeres. El estudio de caso se hizo en el lugar de una de las masacres m\u00e1s desoladoras de la historia colombiana: la de El Salado, en el departamento de Bol\u00edvar, la cual desplaz\u00f3 a cerca de 5.000 personas, traumatizadas luego de presenciar la tortura sangrienta y la matanza de 66 de sus paisanos, cometida por miembros de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).<\/p>\n<p>Luego de tres d\u00edas negros en febrero de 2000, el pueblo entero huy\u00f3 dejando sus muertos, sus casas y sus perros. Dos a\u00f1os m\u00e1s tarde, en noviembre de 2002, 120 personas, entre ellas 20 mujeres, retornaron al pueblo hundido entre la maleza y los recuerdos amargos. Algunas de ellas, viudas convertidas en cabezas de familia, inspiraron a la Fundaci\u00f3n Mujer y Futuro para empezar su reparaci\u00f3n moral y dotarlas de conocimiento para defender esos derechos que tanto les violaron. Y es all\u00ed, en ese corregimiento del que nadie hubiera o\u00eddo hablar si no hubiera sido por su dolor, que la antrop\u00f3loga y una de las compiladoras del libro encontraron la inspiraci\u00f3n para su aporte a la publicaci\u00f3n: \u201cEl empoderamiento de las mujeres como elemento estrat\u00e9gico en la prevenci\u00f3n del desplazamiento: pol\u00edticas y pr\u00e1cticas en Montes de Mar\u00eda\u201d.<\/p>\n<p>Sin embargo, Meertens no quiso enfocarse en el pasado de estas mujeres, sino en su presente: muchas de ellas se hab\u00edan convertido en terratenientes, ganaderas, l\u00edderes y sujetos activos de su comunidad. \u201cQuise mostrar un aspecto diferencial. La mujer sufre de amenazas y riesgos concretos, que reflejan de alguna manera las discriminaciones hist\u00f3ricas contra las mujeres y los tradicionales roles de ella en lo dom\u00e9stico y en la producci\u00f3n. El desarraigo es m\u00e1s fuerte para ellas que para los hombres, aunque parad\u00f3jicamente son las primeras en lograr una supervivencia en la ciudad. Se adaptan m\u00e1s f\u00e1cil a la necesidad del rebusque, por ejemplo\u201d, coment\u00f3.<\/p>\n<p>En su cap\u00edtulo, la tambi\u00e9n profesora de la Universidad Javeriana plantea una importante perspectiva para tener en cuenta: \u201cen la prevenci\u00f3n del desplazamiento se requiere de estrategias que aborden las violencias y discriminaciones de g\u00e9nero en la sociedad, tanto en el marco del conflicto armado como en la vida cotidiana\u201d. Esa labor debe ser de largo aliento, paralela al trabajo de fortalecimiento institucional, precisamente para que las mujeres que\u00a0superen su p\u00e9rdida y crezcan a ra\u00edz de ello no vuelvan a ser atacadas jam\u00e1s y se conviertan en l\u00edderes respetadas y comprometidas con el desarrollo de sus nuevas comunidades.<\/p>\n<p>La presi\u00f3n sobre las l\u00edderes de restituci\u00f3n de tierras se ha venido multiplicando a la par del desplazamiento en los \u00faltimos a\u00f1os. Seg\u00fan Codhes, entre 2002 y 2010, 44 dirigentes de desplazados fueron asesinados en Colombia, y durante el gobierno del presidente Santos 11 m\u00e1s han perdido la vida en manos de grupos delictivos. Sumando, 14 mujeres hacen parte de esa macabra lista.<\/p>\n<p>Una de ellas, Ana Fabricia C\u00f3rdoba, es probablemente la l\u00edder que m\u00e1s ha generado recordaci\u00f3n en este pa\u00eds desmemoriado y anestesiado ante el dolor. El 8 de junio de 2011, Ana viajaba en un bus por las calles de un barrio de Medell\u00edn adonde fue a parar luego de diez \u00e9xodos violentos que le quitaron dos maridos y dos hijos y le dejaron una tristeza en el alma tras ver c\u00f3mo su hija era abusada sexualmente. Seguramente iba pensando en alguno de esos dolores morales cuando un tipo le dispar\u00f3 varias veces, y cumpli\u00f3 as\u00ed las amenazas que ella misma hab\u00eda ido a denunciar ante la Mesa Metropolitana de Derechos Humanos, en la Fiscal\u00eda, en la Personer\u00eda y en todos los brazos del Gobierno nacional, departamental y local.<\/p>\n<p>Ana ven\u00eda de Apartad\u00f3; tal vez eso explica su rebeld\u00eda, su amor por la tierra que le quit\u00f3 gente de aqu\u00ed y all\u00e1. Pero ese amor no fue suficiente porque estaba sola. No hubo Estado que la protegiera ni que la acogiera. Y esta es una historia con la que esperan no volverse a topar los autores de este libro. Probablemente, a ellos y al resto de los colombianos les gustar\u00eda ver a las mujeres de El Salado convertidas en l\u00edderes, como por ejemplo Ana, y que les quitaran el castigo por empoderarse luego de haber sufrido el desplazamiento. Que ellas se animaran y quisieran convertirse en luchadoras, como Carmen Palencia.<\/p>\n<p>Carmen, cordobesa, lleg\u00f3 a pagar hasta doce millones de pesos mensuales para que el \u201cpatr\u00f3n\u201d paramilitar de la zona del Urab\u00e1 los dejara quedarse a ella y a su amenazada familia en un ranchito. Fue por eso que fund\u00f3 la ONG Tierra y Vida y est\u00e1 convencida de que a trav\u00e9s de esta podr\u00e1 cambiar las historias de tres mil campesinos ayud\u00e1ndoles a recuperar el dinero que alguna vez les fue extorsionado. Pero por esa lucha Carmen tuvo que huir a Bogot\u00e1 y andar por las calles en su moto, abrazada a un escolta. Espera que no la maten por pelear por lo que era suyo.<\/p>\n<p>\u201cLas mujeres de El Salado, como estas otras mujeres emblem\u00e1ticas, est\u00e1n aprendiendo que todo empieza por entender sus derechos. Y hoy es asombroso verlas tan fuertes. Varias de ellas, incluso, me reclamaron la \u00faltima vez que las vi porque no les llev\u00e9 el libro\u201d, confiesa Meertens, entre risas. \u201cMe dijeron: \u2018Es nuestro derecho leerlo\u2019\u201d.<\/p>\n<p>La idea es que estos consejos y an\u00e1lisis sean escuchados por el Gobierno y que las iniciativas que surjan de ahora en adelante incluyan ese enfoque de derechos, \u201cque la protecci\u00f3n no sea solo una conversaci\u00f3n legal [\u2026] sino que se cuente con las personas protegidas\u201d. En otras palabras, que la ley no sea trabajada solamente por los congresistas en las ciudades, sino que integre las voces de ellas, de ellos, de los que siguen vivos.<\/p>\n<p>Una de las conclusiones principales del equipo de investigadores es que el desplazamiento existe no solo por la pobreza sino por las amenazas. \u201cEn el campo los hombres y las mujeres tienen trabajo, en las ciudades, hambre\u201d, dice la compiladora. Entonces, el\u00a0concepto de seguridad que tanto se ha defendido hasta ahora (y que sin duda ha logrado resultados positivos) ha estado mal enfocado con respecto a las v\u00edctimas; si no fuera as\u00ed, no se estar\u00edan desplazando todav\u00eda. \u201cLa pol\u00edtica p\u00fablica en materia de justicia transicional invisibiliza [\u2026] la problem\u00e1tica del desplazamiento forzado\u201d. \u00bfLa respuesta? Prevenci\u00f3n, atenci\u00f3n y reparaci\u00f3n. Y en cuanto al apoyo internacional, este debe estar pensado a largo plazo, m\u00e1s all\u00e1 de los proyectos cortos que, aunque ayudan, son insuficientes para el proceso de recuperaci\u00f3n de una v\u00edctima. El libro propone, por ejemplo, que las estrategias de supervivencia sean apoyadas por la cooperaci\u00f3n internacional.<\/p>\n<p>Alberto Salcedo Ramos, periodista, escribi\u00f3 una cr\u00f3nica sobre la masacre de El Salado y en ella nos deja \u2014a esos 88 de los 100 colombianos que no se han visto afectados por el desplazamiento y las masacres\u2014 un sinsabor ineludible: \u201cPorque, d\u00edgame usted, y perdone que sea tan crudo, si no fuera por esa masacre \u00bfcu\u00e1ntos bogotanos o pastusos sabr\u00edan siquiera que en el departamento de Bol\u00edvar, en la costa caribe de Colombia, hay un pueblo llamado El Salado? Los habitantes de estos sitios pobres y apartados solo son visibles cuando padecen una tragedia. Mueren, luego existen\u201d.<\/p>\n<p>Y con todo y ese infierno, esos campesinos y otros muchos en este pa\u00eds tuvieron la valent\u00eda de volver. \u201cEl Estado no es el \u00fanico que ha atropellado a esta gente\u201d, termina por decir Salcedo en su cr\u00f3nica. Y es cierto, ayudar no es tarea solamente del Estado o de la comunidad internacional.<\/p>\n<p>En la car\u00e1tula del libro hay un dibujo. Una ni\u00f1a pint\u00f3 lo que para ella fue el retorno a su hogar en El Salado. Atr\u00e1s quedaron los mu\u00f1ecos que sangraban, los uniformados bailando en la cancha de f\u00fatbol mientras degollaban y violaban. Esta vez, una mariposa vuela bajo un arco\u00edris y una ni\u00f1a la ve pasar en el jard\u00edn desde su sal\u00f3n de clases. Su profesor, un mamarracho rubio y ojiazul (probablemente miembro de una comisi\u00f3n internacional) le ense\u00f1a en el tablero tres palabras: DIH, Aecid y Acnur. Esta ni\u00f1a hoy tiene mejores armas que las de la guerra.<\/p>\n<hr \/>\n<h5>Para leer m\u00e1s&#8230;<\/h5>\n<address>&lt;style=&#8221;color: #999999;&#8221;&gt;+Churruca, C. &amp; Meertens, D. (comp.). (2010). Desplazamiento en Colombia. Prevenir, asistir, transformar. Cooperaci\u00f3n internacional e iniciativas locales. Medell\u00edn: La Carreta Editores.<br \/>\n+Salcedo Ramos, A. (2009, 22 de julio). \u201cEl pueblo que sobrevivi\u00f3 a una masacre amenizada con gaitas\u201d, Soho 111. Disponible en: <a href=\"https:\/\/www.soho.com.co\/zona-cronica\/articulo\/el-pueblo-que-sobrevivio-a-una-masacre-amenizada-con-gaitas\/10614\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.soho.com.co\/zona-cronica\/articulo\/el-pueblo-que-sobrevivio-a-una-masacre-amenizada-con-gaitas\/10614<\/a>. Recuperado en: 02\/05\/2012.<\/address>\n<hr \/>\n<h5><\/h5>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una investigaci\u00f3n de la Facultad de Ciencias Pol\u00edticas de la Pontificia Universidad Javeriana analiza el papel de la cooperaci\u00f3n internacional para prevenir, asistir y transformar el fen\u00f3meno del desarraigo forzado. Colombia sigue punteando en la lista de este crimen de guerra.<\/p>\n","protected":false},"author":111,"featured_media":23006,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[87,380,373],"tags":[367,1241,3422,1617,370],"class_list":{"0":"post-2600","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-pesquisa-20","8":"category-pesquisa-impresa","9":"category-sociedad","10":"tag-conflicto-armado","11":"tag-cooperacion-internacional","12":"tag-desarraigo-forzado","13":"tag-desplazamiento","14":"tag-paz"},"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2600","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/users\/111"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2600"}],"version-history":[{"count":9,"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2600\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":30310,"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2600\/revisions\/30310"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/media\/23006"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2600"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2600"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2600"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}