{"id":3136,"date":"2013-10-27T23:34:07","date_gmt":"2013-10-28T04:34:07","guid":{"rendered":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/?p=3136"},"modified":"2022-05-09T12:33:15","modified_gmt":"2022-05-09T17:33:15","slug":"microorganismos-en-las-hortalizas-no-hay-enemigo-pequen%cc%83o","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/microorganismos-en-las-hortalizas-no-hay-enemigo-pequen%cc%83o\/","title":{"rendered":"Microorganismos en las hortalizas: no hay enemigo peque\u00f1o"},"content":{"rendered":"<p>El cultivo de la lechuga se remonta 2.500 a\u00f1os atr\u00e1s, por lo que tanto griegos como romanos la conocieron. Desde entonces, esta hortaliza de hojas verdes ha ocupado un lugar importante en las mesas de diferentes culturas del mundo, como en la colombiana, en donde \u2014seg\u00fan la Corporaci\u00f3n Colombia Internacional\u2014 el consumo aparente en 2006 se aproxim\u00f3 a 39.800 toneladas, equivalente a 711 veces la producci\u00f3n de oro del pa\u00eds en 2011.<\/p>\n<p>Sin embargo, y pese a la amplia cabida de su cultivo y consumo en el pa\u00eds, sigue constituyendo un producto de cuidado. Una investigaci\u00f3n realizada en la l\u00ednea de investigaci\u00f3n de calidad de aguas y lodos del Departamento de Microbiolog\u00eda de la Pontificia Universidad Javeriana devela que existe un gran riesgo sanitario de transmisi\u00f3n de enfermedades de origen h\u00eddrico en la sabana de Bogot\u00e1 por cuenta de este alimento que, durante su periodo de cultivo, es regado con aguas residuales sin tratamiento. Como consecuencia, alberga bacterias, virus y par\u00e1sitos que pueden resultar perjudiciales para la salud.<\/p>\n<p>En Colombia, el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible se interes\u00f3 en la evaluaci\u00f3n de este riesgo por lo que, en el marco de un proyecto m\u00e1s amplio que incluy\u00f3 pesticidas y metales pesados, contrat\u00f3 a la Universidad Nacional de Colombia, y esta a su vez deleg\u00f3 la investigaci\u00f3n del riesgo microbiol\u00f3gico a la Javeriana, por su trayectoria en evaluaci\u00f3n microbiol\u00f3gica y toxicol\u00f3gica de la calidad del agua utilizada para riego agr\u00edcola.<\/p>\n<p>De este modo, entre los a\u00f1os 2009 y 2010, la profesora Mar\u00eda Claudia Campos \u2014bacteri\u00f3loga y doctora en biolog\u00eda\u2014 desarroll\u00f3 un estudio enfocado en la evaluaci\u00f3n del riesgo por riego con aguas residuales de las hortalizas, en un cultivo seleccionado de lechuga en el Centro de Investigaciones Agropecuarias Marengo (CAM) de la Universidad Nacional, ubicado a 14 kil\u00f3metros de Bogot\u00e1.<\/p>\n<p>\u201cEscogimos un cultivo de lechugas porque tiene un tiempo entre la siembra y cosecha de un mes, es un alimento que se sirve crudo\u00a0y es uno de los vegetales m\u00e1s consumidos por la poblaci\u00f3n\u201d, explica la investigadora, quien a\u00f1ade que, durante un mes consecutivo y durante tres periodos de cosecha, se tomaron muestras del agua con que se regaba el cultivo, as\u00ed como del suelo y de las lechugas.<\/p>\n<h4>Bacterias, par\u00e1sitos y virus al acecho<\/h4>\n<p>El estudio de las muestras devel\u00f3 que el agua de riego \u2014proveniente del r\u00edo Bogot\u00e1\u2014 tiene una alta concentraci\u00f3n de bacterias: alrededor de diez mil, o incluso un mill\u00f3n, por cada cien mililitros. Estas cifras superan las directrices de la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS), entidad que sugiere un m\u00e1ximo de mil bacterias por cada cien mililitros para el riego de este tipo de cultivos.<\/p>\n<p>Si bien el alto n\u00famero de bacterias en estas aguas resulta alarmante, la investigaci\u00f3n encontr\u00f3 que cuando los microorganismos llegaban al suelo su n\u00famero se reduc\u00eda, debido al cambio de las condiciones ambientales que encuentran, como la humedad, la temperatura, la acci\u00f3n de los rayos solares y el pH (medida de acidez). Esto afecta sus posibilidades de supervivencia, que tambi\u00e9n pueden prolongarse en cosechas que son regadas de manera permanente.<\/p>\n<p>Campos indica que, \u201csi bien no encontramos altas concentraciones de bacterias en las lechugas, s\u00ed encontramos virus y par\u00e1sitos, ya que son m\u00e1s resistentes a las condiciones ambientales y a los procesos de desinfecci\u00f3n. De hecho, con muy pocos virus y par\u00e1sitos se pueden generar infecciones o enfermedades de origen h\u00eddrico, como diarrea o hepatitis\u201d.<\/p>\n<p>Estos microorganismos provienen de la materia fecal, pues habitan dentro del intestino; no obstante, cuando son expulsados, se convierten en pat\u00f3genos (originan y desarrollan enfermedades). Una vez se eliminan, van por el agua a los sistemas de alcantarillado y finalmente a los r\u00edos, cuyas aguas luego son utilizadas para riego agr\u00edcola. Esta pr\u00e1ctica es com\u00fan en todo el mundo, con la diferencia de que las aguas residuales se someten, en la mayor\u00eda de los casos, a tratamientos previos para reducir la contaminaci\u00f3n y evitar el riesgo sanitario.<\/p>\n<p>De otro lado, la Procuradur\u00eda General de la Naci\u00f3n se\u00f1ala que, aunque el pa\u00eds cuenta con sistemas para tratar el 20% de las aguas residuales producidas en el \u00e1rea urbana, la utilizaci\u00f3n efectiva de dichos sistemas cubre apenas un 10%, debido a fallas en la operaci\u00f3n o a falta de mantenimiento. Esto deja ver que la calidad del agua es baja y a\u00fan no existe una respuesta adecuada por parte de las autoridades para mejorar esta problem\u00e1tica.<\/p>\n<p>Lo que resulta a\u00fan m\u00e1s inquietante es que, seg\u00fan la investigadora, en el ciento por\u00a0ciento de las ocasiones, el riego agr\u00edcola se hace con aguas contaminadas o que han tenido un uso previo. Esto implica la necesidad de insistir en la instauraci\u00f3n de mejores pr\u00e1cticas agr\u00edcolas, con el prop\u00f3sito de que garanticen no solo cultivos buenos, en cuanto a la calidad de los productos, sino que tambi\u00e9n sean seguros para los consumidores, porque \u201cnaturalmente encontramos que existe un riesgo sanitario de transmisi\u00f3n de enfermedades por el consumo de alimentos que ya vienen contaminados de las granjas o fincas donde se cultivan\u201d.<\/p>\n<h4>\u00bfUn colombiano entre diez mil?<\/h4>\n<p>Con base en estudios epidemiol\u00f3gicos y microbiol\u00f3gicos, la OMS establece que se puede aceptar un riesgo de que una persona entre diez mil se enferme al consumir un alimento que est\u00e1 contaminado, pero la decisi\u00f3n final es de cada pa\u00eds ya que debe garantizar los mecanismos para cumplir el objetivo. Por ejemplo, en Estados Unidos se busca que ninguna persona se enferme por cuenta de este tipo de alimentos contaminados.<\/p>\n<p>Para alcanzar este riesgo, los estudios sugieren la necesidad de asegurar que el agua residual se trate antes de llegar a los r\u00edos. En Colombia la cobertura es muy baja, por lo que resulta dif\u00edcil lograr la meta de riesgo determinada por la OMS. \u201cEstamos muy lejos de un tratamiento adecuado de aguas residuales, as\u00ed que habr\u00eda que tomar otras medidas para mejorar la situaci\u00f3n, por el momento\u201d, se\u00f1ala la profesora Campos.<\/p>\n<p>El estudio microbiol\u00f3gico sugiere entonces dos posibilidades concretas: realizar el riego de cultivos con agua tratada de buena calidad y cosechar el alimento cuatro o cinco<\/p>\n<p>d\u00edas despu\u00e9s de haber hecho el \u00faltimo riego. En este lapso los microorganismos podr\u00edan morir por cuenta de los rayos del sol, cambios de temperatura y otros factores ambientales, con lo cual se disminuir\u00eda el riesgo de contaminaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Una vez en manos del consumidor, la investigadora apunta que se debe mantener refrigerada la hortaliza y, cuando se vaya a consumir, realizar un buen lavado. \u00bfQu\u00e9 significa esto? Separar las hojas de la lechuga y ubicarlas en una soluci\u00f3n de agua con gotitas de cloro, lo cual elimina parte de los microorganismos. Posteriormente, es conveniente volver a lavar con agua potable.<\/p>\n<p>\u201cSi en toda la cadena productiva de las hortalizas \u2014desde el cultivo hasta el consumo\u2014 se lograra establecer una serie de pautas de cuidado y de higiene, el riesgo de adquirir enfermedades, por cuenta de los virus, par\u00e1sitos y aun de las bacterias, disminuir\u00eda dr\u00e1sticamente\u201d, concluye la investigadora. Se trata, pues, de medidas iniciales para en- marcarnos en el riesgo de que un colombiano entre diez mil se enferme por el consumo de hortalizas, o disminuya el porcentaje de trasmisi\u00f3n de enfermedades por cuenta del riego con aguas residuales.<\/p>\n<hr \/>\n<h5>Para saber m\u00e1s:<\/h5>\n<ul>\n<li style=\"list-style-type: none;\">\n<ul>\n<li>\n<address><span style=\"color: #999999;\">\u00bb \u00a0Campos, C. (2008). \u201cNew Perspectives on Microbiological Water Control for Wastewater reuse\u201d. Science Direct, De- salination 218: 34-42.<\/span><\/address>\n<\/li>\n<li>\n<address><span style=\"color: #999999;\">\u00bb \u00a0C\u00e1rdenas, M., Moreno, g. &amp; Campos, C. (2009). \u201cevaluation of Fecal Contamination Indicators (Fecal Coliforms, Somat- ic Phages, and Helminth eggs) in ryegrass Sward Farm- ing\u201d. Journal of Environmental Science and Health 44 (3) (parte a): 249-257. disponible en: <a href=\"https:\/\/dx.doi.org\/10.1080\/10934520802597846\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/dx.doi.org\/10.1080\/10934520802597846<\/a>. recuperado en: 20\/09\/2013.<\/span><\/address>\n<address><span style=\"color: #999999;\">\u00a0<\/span><\/address>\n<h5><\/h5>\n<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un estudio realizado en la Universidad Javeriana devela que la lechuga, durante su cultivo, est\u00e1 siendo regada con aguas residuales que contienen microorganismos perjudiciales para la salud de quienes la consumen.<\/p>\n","protected":false},"author":109,"featured_media":23124,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[106,380,374],"tags":[1050,3478,3477],"class_list":{"0":"post-3136","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-pesquisa-25","8":"category-pesquisa-impresa","9":"category-salud","10":"tag-aguas-residuales","11":"tag-cultivo-de-lechuga-en-colombia","12":"tag-lechuga"},"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3136","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/users\/109"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3136"}],"version-history":[{"count":7,"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3136\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":30369,"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3136\/revisions\/30369"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/media\/23124"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3136"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3136"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3136"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}