{"id":317,"date":"2021-06-07T12:07:45","date_gmt":"2021-06-07T17:07:45","guid":{"rendered":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/?p=317"},"modified":"2022-05-20T23:17:36","modified_gmt":"2022-05-21T04:17:36","slug":"investigacion-invalida-la-terapia-con-imanes-para-que-sirve","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/investigacion-invalida-la-terapia-con-imanes-para-que-sirve\/","title":{"rendered":"Investigaci\u00f3n invalida la terapia con imanes"},"content":{"rendered":"<p><em><strong>Esta nota titulada\u00a0Investigaci\u00f3n invalida la terapia con imanes fue publicada originalmente el 9 de agosto de 2009*<\/strong><\/em><\/p>\n<p>El uso de imanes con prop\u00f3sitos terap\u00e9uticos no es nuevo. Muchos coinciden en rastrear sus or\u00edgenes hacia la \u00e9poca de Paracelsus (en el siglo XV), el m\u00e9dico y alquimista que dedujo que si los imanes tienen el poder de atraer el hierro, quiz\u00e1s podr\u00edan atraer las enfermedades y por consiguiente retirarlas del cuerpo. Hoy, los vendedores de accesorios magn\u00e9ticos utilizan argumentos que van desde una mejor\u00eda en la circulaci\u00f3n de la sangre, pasando por una modificaci\u00f3n de los impulsos nerviosos, hasta un incremento en el contenido de ox\u00edgeno o en la alcalinidad de los fluidos del cuerpo. No hay estudios cient\u00edficos que respalden estos efectos en el organismo y sin embargo se siguen vendiendo elementos magn\u00e9ticos para aliviar diversas dolencias.<\/p>\n<p>Las ganancias entre los productores de brazaletes magn\u00e9ticos, vendas, plantillas, colchones, etc. que los promocionan como soluci\u00f3n casi milagrosa ante el dolor, son crecientes y multimillonarias. Se estima que las ventas anuales en Estados Unidos son de 300 millones de d\u00f3lares y que en el mundo alcanzan m\u00e1s de 1.000 millones. Si bien la terapia con imanes es relativamente inofensiva, ya que no tiene medicamentos ni efectos colaterales, s\u00ed puede evitar que la gente busque una soluci\u00f3n efectiva ante sus padecimientos.<\/p>\n<p>No se han realizado muchos estudios sobre terapias magn\u00e9ticas y los que hay presentan resultados distintos. Adem\u00e1s se les objeta el utilizar grupos muy peque\u00f1os de pacientes, o s\u00f3lo de aquellos sometidos a tratamiento, cuando se sabe que el poder de sugesti\u00f3n por s\u00ed solo es capaz de aliviar las dolencias.<\/p>\n<p>Con el objetivo de superar estas deficiencias y para evaluar la eficacia de la terapia magn\u00e9tica, un grupo de investigadores de la Unidad de Epidemiolog\u00eda Cl\u00ednica de la Pontificia Universidad Javeriana, liderado por la doctora Soledad Cepeda Ph.D., seleccion\u00f3 pacientes con dolor postoperatorio agudo y los someti\u00f3 a terapia magn\u00e9tica observando cuidadosamente su efecto sobre el dolor; se cont\u00f3 con un grupo de control para evaluar los resultados.<\/p>\n<h3>\u00bfC\u00f3mo se hizo el estudio?<\/h3>\n<p>El dise\u00f1o fue un ensayo cl\u00ednico aleatorizado doble ciego. Doble ciego ya que ni los investigadores, ni los investigados supieron a cu\u00e1les de los pacientes se les estaban colocando imanes. Aleatorizado ya que los individuos seleccionados para el estudio fueron elegidos al azar.<\/p>\n<p>Se escogieron 161 pacientes mayores de 12 a\u00f1os sometidos a procedimientos quir\u00fargicos bajo anestesia general, que refirieran al menos dolor moderado tras despertar de la anestesia. Las caracter\u00edsticas demogr\u00e1ficas, la duraci\u00f3n y el tipo de cirug\u00eda, la dosis intraoperatoria de analg\u00e9sicos y la intensidad de dolor fueron similares en ambos grupos.<\/p>\n<p>Ochenta y uno fueron asignados a los imanes activos y 84 a los imanes placebo. Los imanes (activos y placebos) se colocaron en cada extremo de la incisi\u00f3n y alrededor de \u00e9sta de acuerdo con las instrucciones del fabricante. Los pacientes calificaron la intensidad de dolor con una escala de cero a diez cada diez minutos, y recibieron dosis incrementales de morfina hasta que la intensidad del dolor fuera menor o igual que cuatro en una escala sobre diez.<\/p>\n<p>La intensidad del dolor fue similar en ambos grupos. El grupo con imanes activos tuvo un promedio 0.04 unidades m\u00e1s en la intensidad de dolor que el grupo placebo. Los requerimientos de analg\u00e9sicos tambi\u00e9n fueron similares en ambos grupos. El grupo con imanes activos requiri\u00f3 1.15 mg m\u00e1s de morfina que el grupo de control. Con lo anterior se demostr\u00f3 que la terapia magn\u00e9tica no disminuye la intensidad del dolor postoperatorio ni los requerimientos de opioide, por lo que no debe usarse para el tratamiento de dolor agudo postoperatorio u otros s\u00edndromes dolorosos, en los cuales la fuente del dolor sea la lesi\u00f3n del tejido.<\/p>\n<h3>Cuenta la investigadora<\/h3>\n<p>Soledad Cepeda es m\u00e9dica anestesi\u00f3loga, especialista en manejo del dolor de la Pontificia Universidad Javeriana, y doctora en epidemiolog\u00eda de la Universidad de Pensilvania en Filadelfia. Actualmente reside en Estados Unidos donde se encuentra vinculada con la industria farmac\u00e9utica. Pesquisa dialog\u00f3 con ella para profundizar en algunos aspectos de su investigaci\u00f3n.<\/p>\n<h4>\u00bfQu\u00e9 los motiv\u00f3 a evaluar un tipo de terapia con muy pocas simpat\u00edas entre la comunidad cient\u00edfica?<\/h4>\n<p>Nos pareci\u00f3 interesante evaluar la terapia magn\u00e9tica con el mismo rigor con que se eval\u00faa cualquier tratamiento farmacol\u00f3gico, a pesar de que nos criticaron argumentando que no val\u00eda la pena que desperdici\u00e1ramos recursos en estudiar algo que de antemano se sabe que no sirve. Sin embargo, mucha gente usa los magnetos y gasta millones en ellos, eso justifica que se les preste atenci\u00f3n.<\/p>\n<p>Uno de los objetivos del estudio fue propiciar que la comunidad cient\u00edfica desaconseje el uso de magnetos para el tratamiento del dolor. \u00bfEn qu\u00e9 medida se ha logrado esto?<br \/>No creo que un estudio cient\u00edfico llegue a tener efecto sobre los pacientes ya que tiene muy poca fuerza frente a los esfuerzos publicitarios de los fabricantes de magnetos. El estudio fue publicado en Anesthesia &amp; Analgesia, una de las revistas del dolor m\u00e1s importantes del mundo, donde le dedicaron tres editoriales, pero los pacientes no leen las revistas m\u00e9dicas.<\/p>\n<p>Lo que hay que hacer es regular el mercado, que se pongan avisos en los productos as\u00ed sea en letras peque\u00f1as: \u201chay estudios que muestran que estos magnetos no sirven\u2026\u201d; el problema es que no est\u00e1n regulados como no lo est\u00e1n muchas de las vitaminas, pero esa es otra cuesti\u00f3n.<\/p>\n<h4>El efecto de la terapia magn\u00e9tica fue evaluado por su capacidad para aliviar el dolor, sin embargo, la \u00fanica forma de medirlo es pregunt\u00e1ndole a los pacientes qu\u00e9 tanto dolor sienten, \u00bfesto no introduce una dosis de subjetividad en el estudio?<\/h4>\n<p>S\u00ed, en parte, idealmente lo que se quiere es una medida muy objetiva de tal manera que si uno repite el estudio obtenga exactamente los mismos resultados. En dolor no tenemos eso por lo que se necesita un mayor n\u00famero de casos para demostrar lo que se quiere. Y para que sean representativos lo que se hace es establecer un procedimiento aleatorizado de selecci\u00f3n. As\u00ed es como se asegura que los grupos sean similares.<\/p>\n<p>La subjetividad influye pero en este caso no invalida los resultados, ya que \u00e9sta se controla. Se aumenta el n\u00famero de casos y se tiene un grupo experimental (el que se somete a la terapia) y otro de control (el que no recibe ning\u00fan tipo de terapia, pero donde los individuos creen recibirla; incluso las personas que toman las mediciones no saben a qu\u00e9 grupo pertenece cada quien).<\/p>\n<h4>\u00bfDespu\u00e9s de su investigaci\u00f3n, realizada en 2005, qu\u00e9 avances ha habido en el campo del tratamiento del dolor?<\/h4>\n<p>Se han lanzado nuevas drogas al mercado que podr\u00edan tener mayor efectividad y menos efectos adversos; ahora hay m\u00e1s opciones que antes. Tambi\u00e9n se ha desarrollado una cultura m\u00e1s sensible a los efectos del dolor, sobre la calidad de vida de los enfermos y sus familias, y que considera el tema como una prioridad. Por otra parte, conocemos m\u00e1s sobre c\u00f3mo se transmite el dolor y por qu\u00e9 \u00e9ste se vuelve cr\u00f3nico. Hay un mayor entendimiento de lo que pasa y esto se revierte en drogas y aparatos de mayor calidad y en discernir la mejor manera de intervenir en las distintas fases de su evoluci\u00f3n.<\/p>\n<h4>El rigor con el que se llev\u00f3 a cabo el estudio permite concluir que la terapia magn\u00e9tica no sirve para el tratamiento de dolor agudo postoperatorio u otros s\u00edndromes dolorosos, en los cuales la fuente del dolor sea la lesi\u00f3n del tejido. \u00bfSe pueden generalizar estos resultados a otros tipos de dolor?<\/h4>\n<p>No, nosotros evaluamos un tipo espec\u00edfico de dolor, donde hay una herida f\u00edsica. Los mecanismos para otro tipo de dolor, por ejemplo el neurop\u00e1tico, pueden ser diferentes. Yo extrapolar\u00eda los resultados a otros tipos de dolor agudo. Creo que los magnetos no son eficaces en esos casos, pero no puedo asegurarlo ciento por ciento hasta que no se estudie cient\u00edficamente cada caso. Es m\u00e1s, si el abogado de un productor de magnetos nos llevara a una corte yo no podr\u00eda argumentar sino que la terapia magn\u00e9tica no es efectiva en el tipo de dolor estudiado.<\/p>\n<p>A pesar de los avances en drogas y terapias para aliviar el dolor, muchos siguen optando por artefactos magn\u00e9ticos con escaso apoyo cient\u00edfico. Como sugiere la doctora Cepeda, mientras no se compruebe en cada caso de dolor que los imanes no son efectivos habr\u00e1 que conceder el beneficio de la duda. Y reconocer, como tambi\u00e9n lo hizo Paracelsus, que el poder de la sugesti\u00f3n, la confianza o la fe son ingredientes important\u00edsimos de cualquier proceso curativo.<\/p>\n<hr \/>\n<h5>Para leer m\u00e1s&#8230;<\/h5>\n<address><span style=\"color: #999999;\"> Flam, B.L. (2006). Magnet Therapy. A Billion-dollar Boondoggle. Skeptical Inquirer Magazine. Recuperado el 23 de julio de 2009, de<\/span><a href=\"https:\/\/www.csicop.org\/si\/2006-04\/magnet-therapy.html\u00ad\u00ad\u00ad\u00ad\u00ad\u00ad\u00ad\u00ad\u00ad\u00ad\u00ad\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><span style=\"color: #999999;\"> https:\/\/www.csicop.org\/si\/2006-04\/magnet-therapy.html\u00ad\u00ad\u00ad\u00ad\u00ad\u00ad\u00ad\u00ad\u00ad\u00ad\u00ad<\/span><\/a><\/address><address>\u00a0<\/address><hr \/>\n<h5><a href=\"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-content\/uploads\/pesquisa09_01.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><span style=\"color: #999999;\"><strong>Descargar art\u00edculo<\/strong><\/span><\/a><\/h5>\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aunque las propiedades analg\u00e9sicas de los imanes no han sido avaladas por la ciencia, se calcula que las ganancias por la venta de aditamentos magn\u00e9ticos son crecientes y millonarias. Un estudio de la Facultad de Medicina de la Pontificia Universidad Javeriana desvirt\u00faa su eficacia.<\/p>\n","protected":false},"author":126,"featured_media":21446,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[380,59,374],"tags":[807,2909,2911,2910,1507,2908],"class_list":{"0":"post-317","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-pesquisa-impresa","8":"category-pesquisa-9","9":"category-salud","10":"tag-dolor","11":"tag-efectividad","12":"tag-pseudociencia","13":"tag-resultados","14":"tag-terapia","15":"tag-terapia-con-imanes"},"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/317","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/users\/126"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=317"}],"version-history":[{"count":6,"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/317\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":25990,"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/317\/revisions\/25990"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/media\/21446"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=317"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=317"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=317"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}