{"id":3684,"date":"2014-09-21T06:09:29","date_gmt":"2014-09-21T11:09:29","guid":{"rendered":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/?p=3675"},"modified":"2022-06-21T17:34:30","modified_gmt":"2022-06-21T22:34:30","slug":"abuso-sexual-y-maltrato-reducen-la-capacidad-mental","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/abuso-sexual-y-maltrato-reducen-la-capacidad-mental\/","title":{"rendered":"Abuso sexual y maltrato reducen la capacidad mental"},"content":{"rendered":"<p>Nunca, en sus 29 a\u00f1os de vida, Magdalena ha conocido algo diferente al maltrato, el abandono y la violencia. Abusada de manera repetida desde la infancia, privada de afecto, amenazada de muerte por un paramilitar \u2014padre de su segundo hijo\u2014, la prostituci\u00f3n ha sido su medio de subsistencia. Permanece recluida en un centro de protecci\u00f3n apoyado por Bienestar Social del Distrito, adonde acudi\u00f3 dos veces para defender su vida en peligro.<\/p>\n<p>Estrella, de ocho a\u00f1os, pasa los d\u00edas, aburrida, en la misma instituci\u00f3n. A\u00f1ora el tiempo en que se divert\u00eda con su t\u00edo, quien organizaba lo que ella llama \u201cfiestas locas\u201d, en medio de una atm\u00f3sfera de supuesta alegr\u00eda, con regalos y gratificaciones, como medio para el abuso sexual.<\/p>\n<p>Se trata de historias diferentes en las que, sin embargo, se encuentra un denominador com\u00fan, a partir de varios tipos de maltrato sufrido: el adelgazamiento o estrechamiento de la psiquis. Es decir, sencillamente, que la violencia \u2014que proviene del mundo externo, pero tambi\u00e9n de la fuerza-pulsi\u00f3n o impulso ps\u00edquico de un sujeto que la misma violencia despierta en \u00e9l\u2014 ha aniquilado \u201cel aparato para pensar-sentir\u201d de estas personas; el bagaje que nos hace verdaderamente humanas tiende a desaparecer en ellas.<\/p>\n<p>As\u00ed lo plantea el proyecto de investigaci\u00f3n \u201cDimensiones del funcionamiento mental de la mujer y del menor maltratado\u201d, adelantado durante tres a\u00f1os por las profesoras de la Maestr\u00eda de Psicolog\u00eda Cl\u00ednica de la Universidad Javeriana, Nubia Torres y Cecilia Mu\u00f1oz Vila. Ellas, junto con un grupo de alumnos, intervinieron terap\u00e9uticamente a cerca de sesenta personas, entre mujeres y ni\u00f1os, quienes se encontraban bajo medidas de protecci\u00f3n, e investigaron su condici\u00f3n ps\u00edquica.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo sobrevivimos los seres humanos a una atm\u00f3sfera de terror, como la que ha marcado la vida de estas personas?, se preguntaron. Y lo que encontraron fue el estrechamiento del psiquismo, la reducci\u00f3n de funciones de percepci\u00f3n, atenci\u00f3n, memoria, juicio, reflexi\u00f3n, comprensi\u00f3n e imaginaci\u00f3n; \u201cla incapacidad de construir en su pensamiento representaciones de seres o hechos distintos de aquellos experimentados de manera concreta; la memoria, el deseo y la previsi\u00f3n est\u00e1n disminuidos\u201d, explican las investigadoras.<\/p>\n<p>En las terapias, las psic\u00f3logas hallaron en estos individuos nada m\u00e1s que una sucesi\u00f3n de eventos externos, de realidades que ellos eran incapaces de elaborar o de entender. En sus narraciones, no hay b\u00fasqueda de sentidos ni de significado. Son vidas centradas en lo sensorial. El aparato ps\u00edquico se estrecha y surge la dificultad para salir de su situaci\u00f3n de horror. No hay herramientas para ello.<\/p>\n<p>Por eso, las personas en estas condiciones se ven sometidas a una repetici\u00f3n sin fin de sucesos que corresponden a un patr\u00f3n que comienza con la tiran\u00eda \u2014y muchas veces el abuso incestuoso\u2014 del padre, y el frecuente abandono y maltrato de la madre. Sin sentir protecci\u00f3n familiar, viven con la ilusi\u00f3n de una \u201cnueva vida\u201d al lado de un hombre que les ofrezca amor y dedicaci\u00f3n. Esta ilusi\u00f3n en corto tiempo se transforma de nuevo en la misma tiran\u00eda y abuso; el ciclo se reinicia con la misma u otra pareja, con promesas de un cambio, para caer de nuevo en el maltrato.<\/p>\n<p>En medio de ese escenario, la mujer pierde la capacidad de defenderse y, paulatinamente, renuncia a la expresi\u00f3n de sus deseos y al ejercicio de sus propias capacidades: deja de existir ps\u00edquicamente.<\/p>\n<p>Los relatos de Magdalena son como las tomas de una pel\u00edcula sin director: el yo simplemente se desgarra, desaparece y se aleja de las sensaciones intolerables, como una estrategia de defensa. A Estrella, el abuso sexual la lleva a comprender la vida \u00fanicamente como un \u00e1mbito de alegr\u00eda sensorial y excitaci\u00f3n desenfrenadas, sin reconocer las diferencias de edad, g\u00e9nero o parentesco, que se convierten en l\u00edmites, y permiten organizar el deseo y establecer los principios de organizaci\u00f3n ps\u00edquica, social y cultural, que a su vez aseguran la permanencia de los v\u00ednculos humanos.<\/p>\n<p>No fue f\u00e1cil para este par de cient\u00edficas, que han dedicado su vida al estudio de lo consciente y de lo inconsciente como facetas de la mente, asimilar esta realidad de la primac\u00eda de lo no ps\u00edquico que, seguramente, las llevar\u00e1 a proponer replanteamientos te\u00f3ricos para su disciplina.<\/p>\n<h4>El gran desaf\u00edo de las ciencias sociales<\/h4>\n<p>Las investigadoras reconocen la dimensi\u00f3n del desaf\u00edo generado por su trabajo y subrayan que la mitigaci\u00f3n del problema se dar\u00eda como resultado de pol\u00edticas integrales de prevenci\u00f3n, iniciadas de inmediato, con horizonte de largo plazo.<\/p>\n<p>\u201cLa prevenci\u00f3n no es decirles a las personas: \u2018qui\u00e9ranse, no se golpeen\u2019. Se trata de pensar por qu\u00e9, a pesar de querer a nuestros hijos, a nuestra pareja, no podemos actuar en consecuencia; c\u00f3mo eso que hacemos tiene una historia larga de experiencias similares en contextos que no ofrecen experiencias contrastantes. Entender que no es problema de buenos y malos, sino de personas que han encontrado la violencia o la sumisi\u00f3n como formas de sobrevivencia. Si no me puedo ver a m\u00ed mismo como sujeto digno de cuidado genuino, no voy a poder ver al otro de la misma manera\u201d, puntualiza la profesora Torres.<\/p>\n<p>Se necesitan intervenciones interdisciplinarias que favorezcan los procesos educativos, sociales, de salud y de cultura, que permitan a las nuevas generaciones salir de esa condici\u00f3n particular de supervivencia salvaje.<\/p>\n<p>Para comenzar, es absolutamente indispensable incluir la dimensi\u00f3n ps\u00edquica en la atenci\u00f3n a la poblaci\u00f3n. Si bien es cierto que las instituciones cumplen con garantizar su supervivencia, no se est\u00e1 atendiendo la necesidad urgente de reconstruir su tejido ps\u00edquico.<\/p>\n<p>Muchos de estos prop\u00f3sitos se conseguir\u00edan, por ejemplo, si a estas mujeres se les ofreciera un trabajo que les permitiera ir recuperando su lugar en la sociedad, una experiencia acompa\u00f1ada por otros, un ejercicio de crecimiento personal, con espacio para la dimensi\u00f3n ps\u00edquica.<\/p>\n<h4>En las abuelas hay esperanza<\/h4>\n<p>Desde otra perspectiva, las abuelas, que en su momento vivieron experiencias de maltrato, pueden convertirse en una oportunidad de cuidado para sus nietos, atrapados en la telara\u00f1a de la p\u00e9rdida de capacidad ps\u00edquica. Este descubrimiento de Nubia Torres dio pie al proyecto titulado \u201cAbuelas y pr\u00e1cticas colaborativas\u201d. La investigadora ha encontrado que, con alguna frecuencia, las abuelas y madres de las mujeres maltratadas ayudan a sus hijas y nietos a encontrar una salida al c\u00edrculo del horror en el que viven y sostiene: \u201cEs como si, despu\u00e9s de los a\u00f1os, ellas pudieran entender lo vivido, incluso, el maltrato infligido a sus propias hijas. Puede haber una reacci\u00f3n a ese modelo de repetici\u00f3n de la historia, porque ahora ellas tienen una relaci\u00f3n distinta con sus nietos, y por fin han podido reconstruir una relaci\u00f3n con sus hijas. \u2018Aprend\u00ed a ser mam\u00e1, ahora que soy abuela\u2019, dicen, y ello es signo de que su psiquis se vuelve a expandir un poco, en parte porque las urgencias vitales han cedido\u201d.<\/p>\n<h4>Mantener los v\u00ednculos con la familia<\/h4>\n<p>La experiencia en instituciones de protecci\u00f3n para los ni\u00f1os maltratados ha llevado a las investigadoras a identificar un problema grave en el dif\u00edcil camino de la recuperaci\u00f3n de los menores y a preguntarse: \u00bfqu\u00e9 ser\u00e1 m\u00e1s grave para un ni\u00f1o: tener una familia que lo maltrata, o perderla del todo y sentir que no hay nadie que tenga inter\u00e9s en \u00e9l?<\/p>\n<p>El asunto est\u00e1 en que separar definitivamente a los ni\u00f1os de sus familias los priva de los aspectos positivos que estas les puedan dar, escasos pero existentes. Y ello no es posible cuando se plantea una ruptura total de los individuos protegidos con su n\u00facleo de origen. La propuesta tiene que ver, entonces, con destinar parte del presupuesto asignado a los centros de protecci\u00f3n, que es inmenso, al trabajo integral con las familias. El grupo ha descubierto que \u201clos padres no son monstruos. Tienen problemas econ\u00f3micos, relacionales, hist\u00f3ricos, pero alg\u00fan gesto amoroso han tenido con ese ni\u00f1o y, si eso pudiera ser recuperado, la esperanza estar\u00eda sembrada\u201d.<\/p>\n<p>En definitiva, todo lo que se haga para crear condiciones m\u00e1s ben\u00e9volas y arm\u00f3nicas en la c\u00e9lula de la sociedad colombiana es poco, con mayor raz\u00f3n, en un pa\u00eds que busca desesperadamente la paz. Para ello, la universidad debe volcarse decididamente sobre la realidad.<\/p>\n<hr \/>\n<h5>Para saber m\u00e1s:<\/h5>\n<address><em>\u00bb\u00a0Instituto Colombiano de Bienestar familiar (ICBF). \u201cInformes especiales. Colombia sin maltrato infantil\u201d. Disponible en: <a href=\"https:\/\/www.icbf.gov.co\/portal\/page\/portal\/Descargas1\/Prensa1\/ColombiaSinMaltatoInfantil_180313.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.icbf.gov.co\/portal\/page\/portal\/Descargas1\/Prensa1\/ColombiaSinMaltatoInfantil_180313.pdf.<\/a> Recuperado en: 22\/07\/2014.<\/em><\/address>\n<address><em>\u00bbInstituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses. (2013). \u201cComportamiento de la violencia intrafamiliar. Colombia, 2013\u201d. Disponible en: <a href=\"https:\/\/www.icbf.gov.co\/portal\/page\/portal\/Descargas1\/Prensa1\/ColombiaSinMaltatoInfantil_180313.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.medicinalegal.gov.co\/documents\/10180\/188820\/FORENSIS+2013+7-+violencia+intrafamiliar.pdf\/dd93eb8c-4f9a-41f0-96d7-4970c3c4ec74.<\/a> Recuperado en: 22\/07\/2014.<\/em><\/address>\n<address><em>\u00bbProfamilia. \u201cViolencia contra las mujeres y los ni\u00f1os\u201d. Encuesta Nacional de Demograf\u00eda y Salud 2010. Disponible en: <a href=\"https:\/\/www.profamilia.org.co\/encuestas\/Profamilia\/Profamilia\/images\/stories\/PDF-capitulos\/Capitulo-13.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.profamilia.org.co\/encuestas\/Profamilia\/Profamilia\/images\/stories\/PDF-capitulos\/Capitulo-13.pdf<\/a>. Recuperado en: 22\/07\/2014.<\/em><\/address>\n<hr \/>\n<h5><\/h5>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La agresi\u00f3n y el maltrato inciden en el psiquismo de los afectados, pues reducen sus capacidades para recordar, sentir, pensar y relacionar, entre otras funciones mentales, concluyen investigadoras de la Universidad Javeriana. El trabajo en los centros de protecci\u00f3n debe ser integral e incluir al mayor n\u00famero de miembros del n\u00facleo familiar.<\/p>\n","protected":false},"author":40,"featured_media":23227,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[374,3686],"tags":[789,791,790,793,792],"class_list":{"0":"post-3684","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-salud","8":"category-salud-mental","9":"tag-agresion","10":"tag-funciones-mentales","11":"tag-maltrato","12":"tag-nucleo-familiar","13":"tag-proteccion"},"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3684","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/users\/40"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3684"}],"version-history":[{"count":8,"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3684\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":30715,"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3684\/revisions\/30715"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/media\/23227"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3684"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3684"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3684"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}