{"id":36960,"date":"2023-08-17T12:13:05","date_gmt":"2023-08-17T17:13:05","guid":{"rendered":"https:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/?p=36960"},"modified":"2023-08-17T12:14:18","modified_gmt":"2023-08-17T17:14:18","slug":"genero-en-pelicula-barbie","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/genero-en-pelicula-barbie\/","title":{"rendered":"La multifac\u00e9tica discusi\u00f3n sobre g\u00e9nero en la pel\u00edcula Barbie"},"content":{"rendered":"\n<p><a href=\"https:\/\/www.revistahekatombe.com.co\/una-opinion-sobre-barbie-spoiler-alert\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Hace algunos d\u00edas habl\u00e9 sobre<\/a> la clara dimensi\u00f3n econ\u00f3mica, pero, especialmente, la tesis feminista subyacente en la pel\u00edcula Barbie, que presenta los roles de g\u00e9nero como cargas superfluas en las que no siempre logramos encajar. Atendiendo la invitaci\u00f3n de la revista Pesquisa Javeriana, me gustar\u00eda ahora retomar la pel\u00edcula y resaltar otros temas.<\/p>\n\n\n\n<p>El universo de la pel\u00edcula se cimenta sobre dos mundos diferentes, Barbieland y nuestra realidad. Aqu\u00ed, las mujeres han vivido formas de opresi\u00f3n diversas: son objetivadas con est\u00e1ndares de belleza muy estrechos y discriminadas laboralmente.<\/p>\n\n\n\n<p>En Barbieland, ellas lo gobiernan todo y los hombres est\u00e1n a su servicio, la vida de estos es superficial y solo buscan el reconocimiento de las Barbies. La pel\u00edcula contrasta el funcionamiento de dos estructuras de g\u00e9nero definidas por los roles cis de hombre y mujer: en Barbieland las mujeres tiene la posici\u00f3n de privilegio y en el mundo real la tienen los hombres.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta oposici\u00f3n, sin embargo, no puede simplificarse sin conducirnos a malentendidos. No son dos versiones del mundo real donde se experimentan \u00f3rdenes de g\u00e9nero inversos. Barbieland, y su transformaci\u00f3n en Kenland (una vez Ken aprende el patriarcado en nuestra realidad), es una simplificaci\u00f3n superficial de nuestro mundo, un estado de cosas sin justificaci\u00f3n, uno que no cambia, tampoco requiere de procesos de construcci\u00f3n de s\u00ed mismo o del lugar social que se desempe\u00f1a, un mundo sin fisuras para la maternidad, el trabajo, la belleza, la ausencia de vejez o de desequilibrios en la salud mental\u2026 Todo es efecto de una inmediatez simplona.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote has-text-align-right is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Por supuesto que el mundo de los juguetes es una versi\u00f3n del mundo real que verifica la desigualdad infame de las relaciones entre g\u00e9neros, del peso que unos cargan para hacer \u201cnormal\u201d la vida de otros.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Los roles presentes en Kenland (donde los hombres est\u00e1n al cargo y las mujeres a su servicio) no se limitan simplemente a descripciones. Del mismo modo en que la representaci\u00f3n de la feminidad en Barbieland resulta sumamente absurda, en Kenland se trata de arquetipos b\u00e1sicos de masculinidad, de quimeras. Esto se debe a que elementos fundamentales del mundo, como el esfuerzo, las incertidumbres y el cambio ineludible, nos enfrentan con la necesidad de &#8220;seguir con el problema&#8221;<a href=\"#_ftn1\" id=\"_ftnref1\">[1]<\/a> en lugar de sumergirnos en un para\u00edso ut\u00f3pico.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso, ya en el mundo real, la actitud naif con que Barbie espera ser amada por las ni\u00f1as se convierte en una cr\u00edtica a su feminidad, est\u00e1ndares de belleza y promoci\u00f3n al consumo sin m\u00e1s. Por eso tambi\u00e9n, el aprecio de Ken por los privilegios masculinos de nuestro mundo lo hacen ver como un tonto, \u00e9l no entiende que no basta verse como un hombre para convertirse en abogado, empresario o cirujano.<\/p>\n\n\n\n<p>Es el drama existencial de Barbie, lo que le permite a ella, <a href=\"https:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/economia-del-cuidado-equidad-genero\/\" target=\"_blank\" data-type=\"URL\" data-id=\"https:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/economia-del-cuidado-equidad-genero\/\" rel=\"noreferrer noopener\">enfrentar su necesidad de cambio<\/a>; Ken, en cambio, tras su regreso al mundo de los juegos solo lleg\u00f3 con m\u00e1s estereotipos para hipersimplificar. Si no vemos estas diferencias entre ambos mundos, no entenderemos que no es una pel\u00edcula antihombres, sino una pel\u00edcula contra la insustancialidad de los roles de g\u00e9nero y el peso que significa cargarlos cuando se asumen sin reflexi\u00f3n, sin el esfuerzo, a la vez individual (de construcci\u00f3n de s\u00ed) y colectivo (de articulaci\u00f3n con otras formas de g\u00e9nero \u2013y tambi\u00e9n, agregar\u00eda yo, entre humanos y no humanos\u2013).<\/p>\n\n\n\n<p>La pel\u00edcula tampoco es antimaternidad, el viaje de Barbie est\u00e1 complementado con la maduraci\u00f3n de una relaci\u00f3n madre-hija en el viaje inverso del mundo real al de los juegos, adem\u00e1s de que se recupera Midge, la descontinuada versi\u00f3n embarazada de la Barbie y justo antes del cierre de la pel\u00edcula Barbie tiene la oportunidad de reiniciar su vida frente a la figura materna de Rut Handler, su creadora.<\/p>\n\n\n\n<p>Tampoco es una defensa a ultranza del modelo corporal de Barbie, no solo hay trans (la Barbie doctora es interpretada por la actriz trans Hari Nef), sino cuerpos no hegem\u00f3nicos (como el de la Barbie abogada) e incluso se exaltan las Barbies azotadas por los experimentos est\u00e9ticos infantiles (Weird Barbie o \u201cla rarita\u201d en su versi\u00f3n en espa\u00f1ol), esta \u00faltima habita fuera de la norma y lidera el proceso de recuperaci\u00f3n de Barbieland.<\/p>\n\n\n\n<p>La vejez tambi\u00e9n tiene un lugar dentro de la pel\u00edcula, no solo por la sapiencia y admiraci\u00f3n que se reconoce en Rut, sino por la capacidad de la misma Barbie de encontrar belleza en la vejez, justo en uno de los momentos emocionalmente m\u00e1s dif\u00edciles de su aventura.<\/p>\n\n\n\n<p>Respecto a binarizaci\u00f3n de la vida dentro de la l\u00f3gica hombres-mujeres, la escena final, una consulta ginecol\u00f3gica de la Barbie, que ahora vive en la vida real, nos invita a reflexionar no en su vulva y vagina, esto es m\u00e1s de la misma l\u00f3gica binaria, sino sobre qu\u00e9 pasar\u00e1 con ese bulto de pl\u00e1stico que su versi\u00f3n de juguete tiene entre las piernas.<\/p>\n\n\n\n<p>Al final, todos estos personajes, sortean los estereotipos con que suele pensarse la mu\u00f1eca y, sin duda tambi\u00e9n como parte del negocio, logran mostrar el valor de la alianza contra el dominio, no del otro g\u00e9nero, sino de un modelo de vida que privilegia los formatos de existencia predefinidos a las imprecisiones y variables de nuestra realidad.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p><a id=\"_ftn1\" href=\"#_ftnref1\">[1]<\/a> Expresi\u00f3n tra\u00edda a prop\u00f3sito del libro \u201cSeguir con el problema\u201d de Donna Haraway, profesora del Departamento de Historia de la Conciencia y el Departamento de Estudios Feministas de la Universidad de California en Santa Cruz, Estados Unidos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Giovana Su\u00e1rez Ortiz, investigadora visitante del Instituto Pensar, da una mirada a los estereotipos de g\u00e9nero en la reciente pel\u00edcula Barbie, ofreciendo una reflexi\u00f3n que permite profundizar en la discusi\u00f3n acerca de c\u00f3mo cargamos roles predefinidos por la sociedad. <\/p>\n","protected":false},"author":141,"featured_media":36962,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[373,471,1157,3690,372],"tags":[4369,371,1191,663,97,499],"class_list":{"0":"post-36960","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-sociedad","8":"category-columnistas","9":"category-destacadas","10":"category-genero","11":"category-opinion","12":"tag-barbie","13":"tag-colombia","14":"tag-feminismo","15":"tag-genero","16":"tag-investigacion","17":"tag-javeriana"},"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/36960","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/users\/141"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=36960"}],"version-history":[{"count":2,"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/36960\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":36963,"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/36960\/revisions\/36963"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/media\/36962"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=36960"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=36960"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=36960"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}