{"id":4075,"date":"2015-05-30T01:50:41","date_gmt":"2015-05-30T06:50:41","guid":{"rendered":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/?p=4075"},"modified":"2022-05-12T22:02:42","modified_gmt":"2022-05-13T03:02:42","slug":"colombia-nos-falta-mucho-para-ser-un-pais-legal","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/colombia-nos-falta-mucho-para-ser-un-pais-legal\/","title":{"rendered":"Colombia: nos falta mucho para ser un pa\u00eds legal"},"content":{"rendered":"<p>\u201cLas cosas no son del due\u00f1o, sino de quien las necesita\u201d; \u201cEl que tiene padrino se bautiza\u201d; \u201cEl que parte y reparte se lleva la mejor parte\u201d. Estos refranes, arraigados en la cultura popular, son expresiones que dan cuenta de la representaci\u00f3n social de la legalidad\/ilegalidad que tienen los colombianos, para quienes el cumplimiento de la ley es un asunto relativo. La ley se observa o se deja de observar de acuerdo con numerosas circunstancias. As\u00ed lo establece esta investigaci\u00f3n del Grupo de Pol\u00edtica y Gesti\u00f3n para el Desarrollo, de la Pontificia Universidad Javeriana, titulada \u201cCultura de la legalidad en servidores p\u00fablicos y ciudadanos\u201d.<br \/>\n\u00bfC\u00f3mo se define una idea en principio tan ambigua como la \u2018cultura de la legalidad\u2019? Para el grupo es un concepto complejo que excede los l\u00edmites de las leyes escritas y que incluye actitudes y comportamientos, la aceptaci\u00f3n voluntaria de reglas de juego (escritas o no) para la convivencia y la manera como se vive la ley en una sociedad. El reconocimiento del otro y la valoraci\u00f3n de lo p\u00fablico son elementos trascendentales.<\/p>\n<p>Los investigadores trabajaron un entramado de variables para elaborar un \u201c\u00cdndice de la cultura de la legalidad\u201d multidimensional (I-LEG) \u2013una de las contribuciones de este estudio\u2013 compuesto por ocho indicadores (v\u00e9ase recuadro).<\/p>\n<p>Con base en dichos indicadores, dise\u00f1aron una encuesta que aplicaron a 1.705 servidores p\u00fablicos de diferentes regiones y territorios, en su doble condici\u00f3n de funcionarios estatales y de ciudadanos, pues como lo explica Julia Isabel Eslava, PhD en estudios pol\u00edticos e investigadora principal del estudio, \u201cla condici\u00f3n de ciudadano no se pierde al asumir un cargo p\u00fablico; adem\u00e1s, el enfoque hacia los servidores p\u00fablicos resulta novedoso ya que muy pocas veces se los considera actores relevantes en un an\u00e1lisis de esta naturaleza\u201d.<\/p>\n<p>Los municipios seleccionados pertenecen a los departamentos de Atl\u00e1ntico, Bol\u00edvar, Caquet\u00e1, Casanare y Santander; tambi\u00e9n se incluy\u00f3 a Bogot\u00e1. Todos ellos expresan la diversidad sociocultural del pa\u00eds junto con particularidades en relaci\u00f3n con las capacidades institucionales, el desarrollo end\u00f3geno de los territorios y el comportamiento del sector p\u00fablico.<\/p>\n<p>\u201cDime de d\u00f3nde vienes y te dir\u00e9 qu\u00e9 tan legal eres\u201d. As\u00ed se podr\u00eda enunciar una de las grandes conclusiones de la investigaci\u00f3n: la regi\u00f3n geogr\u00e1fica determina en gran medida el I-LEG. Por un lado, Bol\u00edvar y Casanare registran un I-LEG de 57,6 sobre 100 (en las capitales, los \u00edndices son de 59,7 sobre 100, para Cartagena y de 60,8 sobre 100, para Yopal). En el otro extremo \u2013aunque a\u00fan con falencias importantes\u2013, se ubica Santander con 66,5 sobre 100, lo que representa un mayor I-LEG comparado con otros departamentos.<\/p>\n<p>Barranquilla es un caso interesante, con un \u00edndice de 61,9 de cultura de la legalidad. All\u00ed los investigadores constataron un esfuerzo sostenido de transformaci\u00f3n cultural a partir de 2008, que ha trascendido las administraciones con la difusi\u00f3n de una cultura de la transparencia en las esferas oficiales, de mejor relaci\u00f3n con el ciudadano y de respeto a lo p\u00fablico.<\/p>\n<h4>Un panorama cr\u00edtico<\/h4>\n<p>Para los investigadores, \u201csi bien los territorios estudiados no son estad\u00edsticamente representativos para el pa\u00eds, podr\u00edan estar sugiriendo una din\u00e1mica generalizada\u201d. La vida cotidiana en las comunidades con bajos \u00edndices de legalidad est\u00e1 llena de ejemplos que dan cuenta de la situaci\u00f3n: se estigmatiza a quien respeta las normas y se lo tacha de ingenuo. El pecado de un servidor p\u00fablico radica en no \u2018sacar tajada\u2019. \u201cEl astuto que toma el \u2018atajo\u2019 recibe una aceptaci\u00f3n en medio de un paradigma de la inmediatez que se impone como el camino para alcanzar el \u00e9xito\u201d, agrega Eslava.<\/p>\n<p>Se evidencia una escasa o nula actuaci\u00f3n de los ciudadanos frente a comportamientos que afectan bienes colectivos o la seguridad de otras personas, y un sentido individualista que domina la relaci\u00f3n de los ciudadanos con las normas y leyes.<\/p>\n<p>Por esa raz\u00f3n, seg\u00fan los investigadores, los \u00edndices relativos a la sanci\u00f3n social son los m\u00e1s cr\u00edticos, si se tiene en cuenta que esta cumple un papel educativo fundamental, pues lleva a la gente a identificar los l\u00edmites de sus actuaciones. La legalidad no se aprende leyendo la Constituci\u00f3n ni escuchando charlas o sermones: se vive en lo cotidiano, en la relaci\u00f3n con los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>Los resultados demuestran que ciertos comportamientos ilegales se han naturalizado tanto que no resultan graves para el com\u00fan de la gente: robar, sobornar o conducir en estado de embriaguez se despojan de su car\u00e1cter criminal. No hay una elaboraci\u00f3n de las consecuencias que traen esos actos para la sociedad. El cumplimiento de la ley obedece m\u00e1s al temor de ser descubierto que a una verdadera convicci\u00f3n sobre el impacto del comportamiento: \u201cLo malo no es violar la ley sino dejarse pillar\u201d, es la expresi\u00f3n popular que la investigadora Eslava trae a colaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Para la generalidad de los encuestados los mandatos de ley son relativos; no observarlos se justifica con diferentes argumentos, desde el riesgo de la propia vida hasta la injusticia de las normas o el convencimiento de que est\u00e1n hechas para favorecer a unos pocos. El 45,8 % de los encuestados cree que el entorno legal y la autoridad no son eficaces. Asimismo, solo el 59 % considera que las autoridades investigan los actos ilegales.<\/p>\n<p>Con frecuencia costumbres, creencias y c\u00f3digos de comportamiento que hacen parte de la cultura de un territorio se oponen al derecho. Es el caso de quien proviene de una regi\u00f3n y llega a la capital, arrienda un apartamento donde aloja coterr\u00e1neos y parientes, a pesar de que el contrato suscrito lo proh\u00edbe; aqu\u00ed la solidaridad regional remplaza la ley.<\/p>\n<p>Se evidencia tambi\u00e9n la fragilidad de las instituciones de la justicia. La percepci\u00f3n general, como dice el refr\u00e1n, es que \u201cLa ley es para los de ruana\u201d, esto es, que se aplica de manera discrecional, dependiendo del personaje. As\u00ed quien tiene dinero, tiene c\u00f3mo negociar la violaci\u00f3n a la ley.<\/p>\n<h4>\u00bfPor qu\u00e9 somos as\u00ed?<\/h4>\n<p>Las explicaciones de esta realidad comienzan con la violencia presente en el pa\u00eds durante a\u00f1os, generadora de debilidad del Estado y de las instituciones, y que, adem\u00e1s, origina ese temor a actuar tan arraigado en la vida cotidiana de nuestras regiones.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n hay una relaci\u00f3n directa entre el I-LEG y otras variables, como los niveles de desarrollo particular de cada regi\u00f3n y la fortaleza de sus instituciones. Ambas variables resultan notablemente bajas en el caso del departamento de Bol\u00edvar y mejoran para regiones como Santander.<\/p>\n<p>Otra de las causas es la escasa confianza en las pol\u00edticas de cambio cultural y de mejoramiento de la cultura ciudadana, relacionadas con programas de educaci\u00f3n y comunicaci\u00f3n que se echan de menos en las \u00e1reas en las que el \u00edndice es m\u00e1s bajo. Por lo general, se abandonan programas en ese sentido porque no generan votos o r\u00e9ditos pol\u00edticos, por lo menos a corto plazo.<\/p>\n<h4>Es mucho lo que se puede hacer<\/h4>\n<p>Es necesario saber que situaciones similares han sido vividas por diferentes pa\u00edses, algunos de los cuales hallaron f\u00f3rmulas que permitieron reducir la cultura de la ilegalidad a \u2018sus justas proporciones\u2019. La investigaci\u00f3n examin\u00f3 43 iniciativas o experiencias de difusi\u00f3n de la cultura de la legalidad que resultan aleccionadoras, especialmente las de Sicilia (Italia) \u2013donde se ha logrado neutralizar a las mafias\u2013 y Hong Kong. Cada caso tiene su din\u00e1mica, pero en todos hay ejes fundamentales, por ejemplo un replanteamiento del Estado y su relaci\u00f3n enfermiza con el ciudadano, quien no puede ver en las instituciones p\u00fablicas algo diferente a corrupci\u00f3n, indolencia e impunidad: \u201clo que proyectan los gobernantes hoy es que yo puedo hacer con las normas lo que se me d\u00e9 la gana\u201d, se\u00f1ala la investigadora Eslava.<\/p>\n<p>El nuevo modelo debe reflejar un Estado confiable, defensor de lo p\u00fablico, agente de equidad, justicia y protecci\u00f3n. Esto, complementado con una pol\u00edtica consciente y consistente de transformaci\u00f3n cultural, a largo plazo, con compromiso de todos los sectores, generar\u00eda el caldo de cultivo perfecto para la paz.<\/p>\n<hr \/>\n<h5>Para saber m\u00e1s:<\/h5>\n<address>\n<ul>\n<li>\u00bb Eslava Rinc\u00f3n, J. I. &amp; Torres Quintero, A. (2013). Tejiendo el hilo de Ariadna. Laberintos de la legalidad y la integridad. Bogot\u00e1: Pontificia Universidad Javeriana, Ecoe.<\/li>\n<\/ul>\n<\/address>\n<hr \/>\n<h5><\/h5>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La \u2018cultura de la legalidad\u2019 es una asignatura de bajo desempe\u00f1o en el pa\u00eds: su calificaci\u00f3n es de 61 puntos sobre 100. Un Estado confiable, justo y defensor de lo p\u00fablico har\u00eda la diferencia.<\/p>\n","protected":false},"author":40,"featured_media":23300,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[373],"tags":[701,702,703,700],"class_list":{"0":"post-4075","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-sociedad","8":"tag-copia","9":"tag-estado-confiable","10":"tag-infraccion-de-normas","11":"tag-legalidad"},"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4075","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/users\/40"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4075"}],"version-history":[{"count":11,"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4075\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":30763,"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4075\/revisions\/30763"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/media\/23300"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4075"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4075"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4075"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}