{"id":4132,"date":"2015-09-13T00:35:56","date_gmt":"2015-09-13T05:35:56","guid":{"rendered":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/?p=4132"},"modified":"2022-05-12T22:25:11","modified_gmt":"2022-05-13T03:25:11","slug":"cuando-el-dolor-es-in-visible-las-narrativas-mediaticas","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/cuando-el-dolor-es-in-visible-las-narrativas-mediaticas\/","title":{"rendered":"Cuando el dolor es in-visible: las narrativas medi\u00e1ticas"},"content":{"rendered":"<p>Una de las im\u00e1genes m\u00e1s poderosas en la memoria colectiva colombiana es la fotograf\u00eda tomada por Frank Fournier el 16 de noviembre de 1985. En ella se muestra a Omayra S\u00e1nchez, una ni\u00f1a de 13 a\u00f1os a las puertas de la muerte que agoniz\u00f3 durante tres d\u00edas, atrapada entre los escombros de lo que hab\u00eda sido su pueblo, Armero, ante la mirada impotente de los cuerpos de socorro que no ten\u00edan el equipo necesario para salvarla. A trav\u00e9s de los medios de comunicaci\u00f3n, el pa\u00eds entero la acompa\u00f1\u00f3 en sus horas finales. Su tr\u00e1gico destino se convirti\u00f3 en el s\u00edmbolo del dolor nacional ocasionado por el desastre natural que arras\u00f3 el 96% del territorio del pueblo tolimense y mat\u00f3 a m\u00e1s de 23.000 de sus habitantes.<br \/>\nEl caso de Omayra presenta los medios de comunicaci\u00f3n como actores que pueden cumplir fines contradictorios. Por un lado, ellos dieron a conocer y visibilizaron su historia, conectaron al pa\u00eds con la tragedia de Armero. Pero, por otro lado, ayudaron a crear una cortina de humo en torno a las responsabilidades pol\u00edticas del gobierno de Belisario Betancur por su respuesta a la toma del Palacio de Justicia por parte del M-19, ocurrida a principios del mes de noviembre de 1985.<\/p>\n<p>Esa doble funci\u00f3n de los medios de comunicaci\u00f3n, adem\u00e1s de la paradoja que entra\u00f1a hacer visible el dolor de una tragedia hasta el punto de volverlo invisible, es uno de los puntos que m\u00e1s discute la investigaci\u00f3n emprendida en 2014 por Patricia Bernal y Claudia Pilar Garc\u00eda, de los grupos Comunicaci\u00f3n, Medios y Cultura, de la Facultad de Comunicaci\u00f3n y Lenguaje, y Filosof\u00eda del Dolor, de la Facultad de Filosof\u00eda de la Pontificia Universidad Javeriana.<\/p>\n<p>\u201cEl dolor tiene una dimensi\u00f3n cultural, no solo fisiol\u00f3gica. Est\u00e1 atado al concepto de sufrimiento\u201d, dice Patricia Bernal, una artista que desde sus estudios de Maestr\u00eda en Comunicaci\u00f3n ha querido entender la manera de abordar el dolor a lo largo del siglo XX, una inquietud que continu\u00f3 estudiando en su tesis doctoral, esta vez desde el punto de vista de la filosof\u00eda. El inter\u00e9s es compartido por la coinvestigadora y mag\u00edster en Comunicaci\u00f3n, Claudia Pilar Garc\u00eda, quien se ocupa de la configuraci\u00f3n de los acontecimientos sociales a partir de las representaciones y narrativas medi\u00e1ticas. En el estudio de las construcciones culturales del dolor participaron tambi\u00e9n Luis Fernando Cardona, del Grupo de Investigaci\u00f3n sobre Filosof\u00eda del Dolor, y Javier Moscoso, historiador y fil\u00f3sofo del Centro Superior de Investigaciones Cient\u00edficas (CSIC) de Madrid, Espa\u00f1a, ambos como asesores metodol\u00f3gicos del proyecto. Este mosaico de investigadores y asesores refleja claramente el esp\u00edritu interdisciplinario que caracteriza el acercamiento al problema.<\/p>\n<p>Garc\u00eda y Bernal preparan la edici\u00f3n del libro que ofrece respuestas a varias de las preguntas que gu\u00edan esta investigaci\u00f3n: \u00bfC\u00f3mo se narra el dolor?, \u00bfc\u00f3mo es representado en los medios de comunicaci\u00f3n nacionales?, \u00bfc\u00f3mo un dolor propio e individual se convierte en un dolor colectivo a trav\u00e9s de los medios de comunicaci\u00f3n?<\/p>\n<p>El dolor, como unidad de an\u00e1lisis, se aborda mediante cinco categor\u00edas: representaciones sociales y culturales; la experiencia del dolor; la interpretaci\u00f3n que se le da en la relaci\u00f3n, interacci\u00f3n y apropiaci\u00f3n simb\u00f3lica; las narrativas medi\u00e1ticas, y la invisibilidad del dolor. La primera de ellas se materializa al hacer de la noticia un espect\u00e1culo, hasta el punto de banalizarla y convertirla en algo vac\u00edo. La experiencia del dolor incluye las manifestaciones individuales y colectivas del dolor, sin olvidar la apropiaci\u00f3n pol\u00edtica y cultural del mismo. La interpretaci\u00f3n del dolor es hecha por el observador de la noticia presentada como espect\u00e1culo; tanto las personas que son v\u00edctimas directas del dolor como aquellas que son testigos de este a trav\u00e9s de los medios de comunicaci\u00f3n est\u00e1n sujetas a la interpretaci\u00f3n del dolor que los medios presentan. Finalmente, la naturaleza del dolor tiene algo de inefable, algo que no pueden contar las narrativas utilizadas por los medios de comunicaci\u00f3n. En su intento vano de comunicar algo que no se puede contar, estos medios se quedan en la superficie y terminan banalizando el dolor experimentado por las v\u00edctimas.<\/p>\n<p>Las investigadoras analizaron alrededor de 1.300 noticias y 500 fotograf\u00edas publicadas por los peri\u00f3dicos <em>El Tiempo<\/em> y <em>El Espectador<\/em> entre el 13 y el 23 de noviembre de 1985, no solamente sobre la tragedia de Armero, sino adem\u00e1s sobre otros hechos centrales, como la toma del Palacio de Justicia por el M-19, los partidos de f\u00fatbol y el Reinado Nacional de Belleza en Cartagena, eventos paralelos que fueron claves para contextualizar este acontecimiento.<\/p>\n<p>\u201cLo que se hace con el dolor, desde el punto de vista de su construcci\u00f3n medi\u00e1tica, es que se nombran las tragedias, los dramas humanos, pero al hacerlo se vac\u00edan de contenido\u201d, afirma Garc\u00eda, quien comenta que en abril pasado, cuando se socializaron los primeros resultados en la conferencia <em>Armero: 30 a\u00f1os despu\u00e9s: duelo y memoria<\/em>, tanto cient\u00edficos sociales como sobrevivientes, familiares de desaparecidos, socorristas y ciudadanos recordaron todo aquello que no pas\u00f3 por los medios. En s\u00edntesis, antes que un cubrimiento, hubo \u201cun encubrimiento de procesos pol\u00edticos. Lo que tapa Armero es Armero mismo\u201d, revela Garc\u00eda.<\/p>\n<p>Pero \u00bfcu\u00e1l es la raz\u00f3n que impide a los colombianos apropiarse de su continuo dolor y empezar la fase del duelo? Seg\u00fan la investigaci\u00f3n, una de las razones es la distancia entre los sucesos que producen el dolor colectivo y la manera como estos son apropiados por la gente. Esta distancia es generada por los medios de comunicaci\u00f3n, que crean un acontecimiento diferente al sucedido, hasta el punto de saturar al p\u00fablico e invisibilizar el suceso original.<\/p>\n<p>En aquello que fue una tragedia natural se encontraron todo tipo de connotaciones pol\u00edticas y sociales, pero en el fondo, signific\u00f3 \u201cgobernar una tragedia\u201d. Eventos posteriores, como las volquetas cargadas de arena que taparon la salida a la superficie de los cuerpos, consecuencia de la emergencia sanitaria, la inexistente sistematizaci\u00f3n de nombres de las v\u00edctimas o las historias de vida de las familias afectadas por la desaparici\u00f3n o muerte de los suyos, pr\u00e1cticamente no recibieron la atenci\u00f3n de los medios de comunicaci\u00f3n, seg\u00fan las investigadoras.<\/p>\n<p>Escoger la tragedia de Armero como unidad de observaci\u00f3n no significa que sea la tragedia nacional de mayor impacto de los \u00faltimos a\u00f1os, ni tampoco que sea la m\u00e1s documentada, explican. Quiz\u00e1s una de las pocas caracter\u00edsticas que realmente la distingue sea la de ser una tragedia de origen natural, aunque claramente permeada por debates pol\u00edticos en torno a la falta de gesti\u00f3n del gobierno para prevenir los resultados de la cat\u00e1strofe, as\u00ed como a la poca eficiencia en el manejo de la crisis y de su utilizaci\u00f3n como cortina de humo.<\/p>\n<p>Nuestro pa\u00eds, sin embargo, es un terreno f\u00e9rtil para el dolor. Para Garc\u00eda y Bernal, Colombia vive de manera permanente en este estado, en gran parte generado por la violencia y el conflicto pol\u00edtico y social. Incluso, afirman que una de las razones que hacen dif\u00edcil superar esa espiral es que el pa\u00eds no ha asumido en realidad su dolor, y sin hacerlo es imposible comenzar el proceso de duelo que eventualmente termine en una verdadera reconciliaci\u00f3n. Esta tesis resulta de una sorprendente actualidad en un momento en que el gobierno nacional se encuentra en negociaciones de paz con la guerrilla de las FARC, cuando muchos hablan de las acciones que deber\u00edan marcar la entrada del pa\u00eds en un marco de posconflicto.<\/p>\n<p>Precisamente, otra de las aspiraciones de la investigaci\u00f3n es posicionar el discurso acad\u00e9mico y contribuir de manera directa con la realidad del postacuerdo, proponiendo asimilar el dolor colectivo al visibilizar las v\u00edctimas e iniciar un proceso de duelo que conduzca a una verdadera reconciliaci\u00f3n, al intentar comprender lo invisible del dolor, que pareciera inefable a\u00fan cuando se nombra.<\/p>\n<hr \/>\n<h5>Para saber m\u00e1s:<\/h5>\n<address>\n<ul>\n<li>\u00bb Bernal, P. y Garc\u00eda, C. P. (2015). La experiencia del dolor: una perspectiva antropol\u00f3gica y filos\u00f3fica. Ponencia para el XVI Congreso Internacional de Filosof\u00eda Latinoamericana. Bogota: Universidad Santo Tom\u00e1s.<\/li>\n<li>\u00bb Bernal, P. y Garc\u00eda, C. P. (2015). Lo in-visible en los relatos medi\u00e1ticos. Ponencia para el VIII Seminario Regional ALAIC. C\u00f3rdoba, Argentina: Universidad Nacional de C\u00f3rdoba<\/li>\n<li>\u00bb Bernal, P. y Garc\u00eda, C. P. (s. f.). La narrativa del dolor: una construcci\u00f3n cultural. (Manuscrito en proceso de edici\u00f3n.)<\/li>\n<\/ul>\n<\/address>\n<hr \/>\n<h5><\/h5>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A pocos meses de cumplirse el trig\u00e9simo aniversario de la tragedia de Armero, dos investigadoras de la Facultad de Comunicaci\u00f3n y Lenguaje presentan los resultados del proyecto Lo invisible en los relatos medi\u00e1ticos del dolor en Colombia, cuyo an\u00e1lisis se centra en este suceso.<\/p>\n","protected":false},"author":125,"featured_media":23321,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[373],"tags":[678,440,677],"class_list":{"0":"post-4132","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-sociedad","8":"tag-armero","9":"tag-medios-de-comunicacion","10":"tag-tragedia"},"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4132","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/users\/125"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4132"}],"version-history":[{"count":10,"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4132\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":30779,"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4132\/revisions\/30779"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/media\/23321"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4132"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4132"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4132"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}