{"id":42642,"date":"2025-04-08T19:00:00","date_gmt":"2025-04-09T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/?p=42642"},"modified":"2025-04-07T15:55:17","modified_gmt":"2025-04-07T20:55:17","slug":"libro-negociaciones-paz-9-de-abril","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/libro-negociaciones-paz-9-de-abril\/","title":{"rendered":"\u201cNegociar la paz para concertar la agenda pa\u00eds aplazada\u201d: una reflexi\u00f3n para el 9 de abril"},"content":{"rendered":"\n<p>A continuaci\u00f3n, reproducimos el pr\u00f3logo que escribi\u00f3 el profesor Manuel Ramiro Mu\u00f1oz para la nueva edici\u00f3n del libro <em><a href=\"https:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/paz-en-colombia-vera-grabe-otty\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">El reto de negociar la paz en Colombia: Lecciones aprendidas<\/a>, <\/em>compilado por Mauricio Garc\u00eda-Dur\u00e1n, S. J.; en coautor\u00eda con Vera Grabe \u2014jefa de la delegaci\u00f3n del Gobierno en las negociaciones de paz con el Eln\u2014 y Otty Pati\u00f1o \u2014alto comisionado para la paz\u2014. Reeditado en 2024 por el Sello Editorial Javeriano de la Pontificia Universidad Javeriana de Cali, en un momento en que el gobierno de Gustavo Petro est\u00e1 en negociaciones de paz con distintos grupos armados, el libro analiza qu\u00e9 funcion\u00f3 y qu\u00e9 fracas\u00f3 en los distintos procesos de paz desde aquel primero, en que se desmoviliz\u00f3 la guerrilla del M-19.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>\u201cNegociar la paz para concertar la agenda pa\u00eds aplazada\u201d<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p><em>Por Manuel Ramiro Mu\u00f1oz, director del Instituto de Estudios Interculturales de la Pontificia Universidad Javeriana Cali.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Esta nueva edici\u00f3n de los textos de Mauricio Garc\u00eda Dur\u00e1n, Vera Grabe Loewenherz y Otty Pati\u00f1o Hormaza, titulada <a href=\"https:\/\/www.javerianacali.edu.co\/sello-editorial-javeriano\/catalogo\/el-reto-de-negociar-la-paz-en-colombia-lecciones-aprendidas\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">\u201cEl reto de negociar la paz en Colombia: lecciones aprendidas\u201d<\/a>, cobra alta vigencia, porque se escuchan voces autorizadas que nos invitan a volver a mirar los esfuerzos de paz de los a\u00f1os anteriores y a pensar las estrategias que se requieren para quebrar el ciclo de la larga y prolongada violencia en Colombia. Lo anterior nos lleva inevitablemente a la pregunta: \u00bfQu\u00e9 ha faltado para que, como pa\u00eds, seamos capaces de pasar la p\u00e1gina de la violencia y construir un proceso de paz estable y duradero? O, dicho de otro modo, \u00bfqu\u00e9 hacer para sentar bases s\u00f3lidas de paz, justicia social y reconciliaci\u00f3n para todos los colombianos\/as?<\/p>\n\n\n\n<p>De la mano de estos autores, que nos aportan su conocimiento y, sobre todo, su experiencia, es urgente y necesario reflexionar para encontrar claves que nos permitan, como pa\u00eds, buscar una salida negociada, una salida dialogada que ponga fin a la violencia, como m\u00e9todo, estrategia y forma de resolver nuestros conflictos pol\u00edticos, sociales, econ\u00f3micos, culturales, \u00e9tnicos, territoriales.<\/p>\n\n\n\n<p>La posibilidad de que estemos inaugurando un nuevo ciclo de violencia, es sobrecogedora; no solo por sumar un fracaso m\u00e1s en la b\u00fasqueda de la paz, sino por el dolor, sufrimiento y destrucci\u00f3n que nos podr\u00eda seguir afectando como pa\u00eds. Este panorama es terrible, m\u00e1xime cuando actualmente somos m\u00e1s conscientes del inmenso dolor vivido por millones de v\u00edctimas que, de forma silenciosa, sufrieron, sufren y, por ahora, seguir\u00e1n sufriendo.<\/p>\n\n\n\n<p>Es triste pensar que, como generaci\u00f3n, tampoco hemos sido capaces de parar esta tragedia humanitaria descomunal, expresada en esa dura frase del presidente de la Comisi\u00f3n de la Verdad de Colombia, Padre Francisco de Roux, SJ: \u201cSi hici\u00e9ramos un minuto de silencio, por cada v\u00edctima de este doloroso y terrible conflicto armado, tendr\u00edamos que permanecer en silencio 15 a\u00f1os\u201d. De esta magnitud es nuestra tragedia. Pero aqu\u00ed no solo nos sobrecoge el dolor de las v\u00edctimas de los grupos armados; tambi\u00e9n nos lacera el dolor de millones de personas que no tienen las m\u00ednimas condiciones de vida digna, pues somos el pa\u00eds m\u00e1s desigual del planeta, seg\u00fan la OCDE.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"536\" src=\"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/acuerdo_de_paz_colombia_carta-1024x536.jpg\" alt=\"Los autores del libro defienden la necesidad de no desfallecer a buscar salidas negociadas a la violencia.\" class=\"wp-image-21573\" srcset=\"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/acuerdo_de_paz_colombia_carta-1024x536.jpg 1024w, http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/acuerdo_de_paz_colombia_carta-300x157.jpg 300w, http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/acuerdo_de_paz_colombia_carta-150x79.jpg 150w, http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/acuerdo_de_paz_colombia_carta-450x236.jpg 450w, http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/acuerdo_de_paz_colombia_carta-1200x628.jpg 1200w, http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/acuerdo_de_paz_colombia_carta-768x402.jpg 768w, http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/acuerdo_de_paz_colombia_carta.jpg 1280w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Foto: Gabriel Leonardo Guerrero \/ Shutterstock<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Esta sensaci\u00f3n de urgencia, causada por la violencia y la desigualdad, se ahonda cuando asistimos al deplorable espect\u00e1culo de una sociedad enfrentada y dividida por liderazgos irresponsables, que se afirman en el poder exacerbando los odios, los prejuicios, la \u201cpolarizaci\u00f3n t\u00f3xica\u201d, conduciendo a sus seguidores al fango putrefacto y agrio de la venganza, la retaliaci\u00f3n, la indolencia y la muerte. Es claro que existen actores econ\u00f3micos, sociales y pol\u00edticos que sacan provecho al exacerbar los sentimientos de odio, venganza y miedo en una sociedad fr\u00e1gil \u00e9ticamente, y humanamente insensible, donde el sentido de dignidad de todos y cada uno se desvanece y se opaca. Es f\u00e1cil creer que hay personas que no tienen dignidad y que pueden ser \u201cdescartadas\u201d, \u201cdesechadas\u201d, \u201csuprimidas\u201d, \u201cdadas de baja\u201d. Hoy, estos actores, como en \u00e9pocas pasadas, cuentan expl\u00edcita o t\u00e1citamente con intelectuales y acad\u00e9micos \u201crigurosos\u201d que fundamentan y justifican continuar con la barbarie. Aqu\u00ed una raz\u00f3n m\u00e1s para reeditar y volver a leer estos textos.<\/p>\n\n\n\n<p>Una de las principales lecciones de los autores en menci\u00f3n es que ya es hora, m\u00e1s all\u00e1 de las t\u00e9cnicas, m\u00e9todos, estrategias \u201cde negociaci\u00f3n de la paz\u201d, de ilegitimar el uso de las armas y de la violencia como m\u00e9todo para resolver nuestros conflictos. Existe una \u201ctradici\u00f3n\u201d perversa heredada de las diferentes etapas, fases o ciclos de violencia vividos en nuestro pa\u00eds que nos hace creer de manera absurda que solo es posible la paz aniquilando, derrotando, negando, invisibilizando o \u201cninguneando\u201d a quienes son diversos, contrarios o enemigos. \u201cQuien no est\u00e1 conmigo est\u00e1 contra m\u00ed\u201d, \u201cpatria o muerte\u201d, \u201cyo no me rajo, soy de una sola pieza\u201d, \u201cni derecha, ni izquierda, solo el centro\u201d son m\u00e1ximas que reflejan esa convicci\u00f3n tan arraigada de exclusi\u00f3n del \u201cotro diferente\u201d, no importa en qu\u00e9 punto se est\u00e9 en el espectro pol\u00edtico y social, ya sea en un extremo, en el centro o en el otro extremo. Actuamos negando o suprimiendo a quien no est\u00e1 en el lugar que yo estoy; la negaci\u00f3n del \u201cotro\u201d diferente est\u00e1 fuertemente arraigada en nuestra forma de enfrentar los conflictos, con la consecuente prolongaci\u00f3n del uso de la violencia.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>\u201cLa paz no es la ausencia de conflictos, sino de violencias\u201d<\/p>\n<cite>Johan Galtung<\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, parad\u00f3jicamente, tenemos una concepci\u00f3n negativa del conflicto. Deseamos una vida sin conflictos; no hemos aprendido, como sociedad a enfrentar los conflictos y tramitarlos. Queremos una pol\u00edtica, una sociedad, una econom\u00eda, una cultura, unos territorios sin conflictos; lo cual no solo no es deseable, sino imposible, pues la vida misma es conflicto. Una sociedad, una econom\u00eda, una cultura din\u00e1mica est\u00e1 llena de tensiones, dificultades y conflictos. El profesor Johan Galtung, dice que \u201cla paz no es la ausencia de conflictos, sino de violencias\u201d y nos habla de tres tipos de violencia: violencia directa que niega la vida, violencia estructural que niega derechos y violencia simb\u00f3lica que niega al \u201cotro\u201d diferente. El punto no est\u00e1 en como suprimimos de la vida social, pol\u00edtica y econ\u00f3mica los conflictos, sino en c\u00f3mo los transformamos, enfrentamos, resolvemos sin el uso de las violencias. En Colombia hemos perpetuado el uso de las violencias, como el m\u00e9todo para hacerlo.<\/p>\n\n\n\n<p>Los autores tambi\u00e9n nos hacen tomar conciencia del tiempo que toma salir de las violencias. Cincuenta a\u00f1os de dolor no se superan de la noche a la ma\u00f1ana; problemas estructurales y prolongados no son asunto de un gobierno de turno o de un partido. Se necesitan acuerdos pol\u00edticos y sociales sobre el destierro de las violencias, acuerdos que deriven en pol\u00edticas de Estado y en pr\u00e1cticas sociales permanentes que cambien la \u201ctradici\u00f3n\u201d del uso de la violencia. A su vez, los estudios comparados entre sociedades capaces de erradicar el uso de las violencias, como m\u00e9todo, nos hablan de procesos generacionales, donde los hijos y los nietos son una nueva oportunidad para evitar que se prolongue en el tiempo el odio, las violencias, las venganzas, la sevicia con expresiones como el asesinato, el secuestro, las masacres, las desapariciones forzadas, los combates y el desplazamiento forzado, que han producido profundas heridas en la sociedad colombiana.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>\u201cCincuenta a\u00f1os de dolor no se superan de la noche a la ma\u00f1ana; problemas estructurales y prolongados no son asunto de un gobierno de turno o de un partido\u201d.<\/p>\n<cite>Manuel Ramiro Mu\u00f1oz<\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Igualmente, en las reflexiones de esta publicaci\u00f3n y desde una perspectiva propositiva y con una mirada de mediano y largo plazo, se vislumbra que hoy en Colombia, a pesar de los signos negativos, se vive una etapa de transici\u00f3n. Existe a\u00fan la posibilidad cierta de pasar la p\u00e1gina de la violencia que por m\u00e1s de 50 a\u00f1os ha producido una barbarie descomunal. Con la firma del Acuerdo de Paz entre el Estado colombiano y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ej\u00e9rcito del Pueblo (FARC-EP), y con los esfuerzos para una salida negociada con el ELN y con las llamadas \u201cdisidencias\u201d en sus diferentes expresiones, se abre una luz de esperanza y se sigue trabajando para dejar atr\u00e1s la violencia directa.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n, emergen claridades sobre aspectos que crean las condiciones para la persistencia en el uso de la violencia: las rentas ilegales fruto del narcotr\u00e1fico, la extracci\u00f3n criminal de minerales y el robo del erario mediante sofisticados entramados de corrupci\u00f3n son, entre otros, la gasolina para que un nuevo ciclo de violencia armada se abra y con ello se perpetue la muerte y la destrucci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La invitaci\u00f3n reiterada de los autores a no desfallecer en la salida pol\u00edtica y negociada de los conflictos est\u00e1 acompa\u00f1ada de la valoraci\u00f3n positiva de las acciones ciudadanas en favor de la paz. Los autores enfatizan en el papel clave de la sociedad civil. En este contexto, toman mucha fuerza las acciones ciudadanas tendientes a la creaci\u00f3n de espacios de movilizaci\u00f3n, di\u00e1logo e incidencia que desde hace varias d\u00e9cadas se registran y que actualmente, con m\u00e1s frecuencia y fuerza, se crean. Existe el registro en una amplia base de datos de las diversas acciones ciudadanas por la paz. Adem\u00e1s de las amplias movilizaciones, cabe resaltar la importancia de los espacios de encuentro entre v\u00edctimas y victimarios, los encuentros entre antiguos enemigos a muerte, encuentros entre contrarios que se enfrentaron en disputas marcadas por el antagonismo, y los encuentros plurales entre actores diversos que nunca se reconocieron en la diferencia. Estas acciones ciudadanas construyen bases s\u00f3lidas para desterrar el uso de las violencias.<\/p>\n\n\n\n<p>Cada encuentro de este tipo es sorprendente, m\u00e1gico e in\u00e9dito, como el mejor de los sue\u00f1os en medio de la horrible noche de las violencias destructoras. En esos procesos y encuentros se producen reconciliaciones nunca imaginadas; se escuchan voces de perd\u00f3n de los que hasta hace poco vociferaban y llamaban al odio y la guerra; se observan abrazos cargados de emoci\u00f3n y guerreros recios se conmueven hasta las l\u00e1grimas con el milagro de la reconciliaci\u00f3n y se comprometen al \u201cnunca m\u00e1s\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Tenemos el reto de hacer que las actuales generaciones seamos capaces, a trav\u00e9s de un examen profundo interior, reflexivo y pr\u00e1ctico, de remover los rencores, los odios, las venganzas, los prejuicios, los dolores, las insensibilidades, ya sea para sanarlos, transformarlos o superarlos. En todo caso, lo m\u00e1s importante es no heredarlos a nuestros hijos y nietos, para que las nuevas generaciones puedan vivir fuera de la barbarie en la que hemos vivido. Tambi\u00e9n tenemos el reto de cambiar las narrativas del odio y la violencia que justifican la acci\u00f3n social y pol\u00edtica de quienes se lucran de la guerra. Es un reto generacional que, por un lado, se juega en lo personal, humano y \u00e9tico, traducido en la vivencia diaria y en la forma en que nos relacionamos con los diversos, contrarios y antiguos enemigos; y, por otro, en el plano social y pol\u00edtico, donde es imprescindible enfrentar la justificaci\u00f3n de la violencia como la \u00fanica forma de resolver los m\u00faltiples conflictos sociales, econ\u00f3micos, pol\u00edticos y culturales que tiene nuestro pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>El desaf\u00edo final es asegurar que nuestros hijos no vivan en un entorno marcado por el rencor, el deseo de venganza y el odio, en medio de profundas inequidades y de escasas oportunidades, que son el caldo de cultivo perfecto para que, impulsados por diversos intereses, resurjan la guerra y la violencia fratricida. Este desaf\u00edo nos exige a seguir reflexionando sobre las preguntas que guiaron el trabajo de la Comisi\u00f3n de la Verdad al escuchar a miles de v\u00edctimas de la violencia y enfrentarse a tanto dolor y destrucci\u00f3n: \u00bfQu\u00e9 nos sucedi\u00f3? \u00bfPor qu\u00e9 nos sucedi\u00f3 esta tragedia humanitaria? Y, sobre todo, \u00bfqu\u00e9 hacer para que no siga sucediendo?<\/p>\n\n\n\n<p>Para finalizar, va mi m\u00e1s profundo sentimiento de gratitud para Vera Grave, Otty Pati\u00f1o y a nuestro colega y amigo el P. Mauricio Garc\u00eda, S.J., cuyo di\u00e1logo de saberes, conocimientos y experiencias produjo los trabajos que aqu\u00ed se compilan. Tambi\u00e9n nuestra gratitud a la Fundaci\u00f3n Berghof, de Alemania, y el Centro de Investigaci\u00f3n y Educaci\u00f3n Popular &#8211; CINEP, ya que los cuatro art\u00edculos fueron producto del trabajo concertado entre estas dos instituciones, quienes hoy nos autorizan su reedici\u00f3n. Los cap\u00edtulos que aqu\u00ed se publican son resultado de un largo proceso de reflexi\u00f3n e investigaci\u00f3n comparada, que involucr\u00f3 otras instituciones en diversos pa\u00edses con acuerdos de paz. El Instituto de Estudios Interculturales se alegra de reforzar los v\u00ednculos con la Fundaci\u00f3n Berghof y el CINEP, para seguir explorando rutas de construcci\u00f3n de paz y reconciliaci\u00f3n como aporte al proceso de docencia, reflexi\u00f3n e investigaci\u00f3n del doctorado en Estudios para la Paz, puesto en marcha por la Universidad Javeriana y la Universidad del Valle.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.javerianacali.edu.co\/sello-editorial-javeriano\/catalogo\/el-reto-de-negociar-la-paz-en-colombia-lecciones-aprendidas\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">El reto de negociar la paz en Colombia: lecciones aprendidas<br><\/a>Mauricio Garc\u00eda Dur\u00e1n, S. J.; Vera Grabe Loewenherz y Otty Pati\u00f1o Hormaza<br>204 pp.<br>Sello Editorial Javeriano, Berghof Foundation y CINEP\/PPP<br>ISBN (impreso): 978-628-7709-51-5<br>ISBN (digital): 978-628-7709-52-2<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la conmemoraci\u00f3n del d\u00eda de las v\u00edctimas, Pesquisa Javeriana reproduce un aparte del libro \u2018El reto de negociar la paz en Colombia\u2019. Reeditado en 2024, este libro recoge los aprendizajes y desaf\u00edos de los procesos que en los \u00faltimos 35 a\u00f1os han buscado salidas negociadas al conflicto armado.<\/p>\n","protected":false},"author":45,"featured_media":42644,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3692,2622,373],"tags":[371,2090,370,605],"class_list":{"0":"post-42642","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-paz-y-conflicto","8":"category-javeriana-cali-investiga","9":"category-sociedad","10":"tag-colombia","11":"tag-conflicto","12":"tag-paz","13":"tag-violencia"},"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42642","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/users\/45"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=42642"}],"version-history":[{"count":2,"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42642\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":42646,"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42642\/revisions\/42646"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/media\/42644"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=42642"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=42642"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=42642"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}