{"id":60,"date":"2008-01-08T12:01:28","date_gmt":"2008-01-08T17:01:28","guid":{"rendered":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/?p=60"},"modified":"2022-05-02T13:17:19","modified_gmt":"2022-05-02T18:17:19","slug":"traumas-ocultos-de-los-desordenes-alimentarios","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/traumas-ocultos-de-los-desordenes-alimentarios\/","title":{"rendered":"Traumas ocultos de los des\u00f3rdenes alimentarios"},"content":{"rendered":"<p>Lucila* tiene 22 a\u00f1os de edad y es estudiante universitaria. Es la menor de tres hijos. Su familia ha tenido una relaci\u00f3n conflictiva por la agresividad del padre, que llega al maltrato verbal y f\u00edsico contra la madre, muchas veces en frente de los hijos. Lucila fue acosada y abusada sexualmente desde los 11 a\u00f1os por un t\u00edo pol\u00edtico cercano a la familia, quien adem\u00e1s la amenazaba para que guardara silencio. No cont\u00f3 nada a su madre por temor a que no le creyera<br \/>\nA los 12 a\u00f1os, luego de su primera menstruaci\u00f3n, Lucila empez\u00f3 a sentir verg\u00fcenza ante los cambios f\u00edsicos de su cuerpo y el crecimiento de sus senos. Evitaba usar ciertas camisetas, prefer\u00eda la ropa muy holgada, \u201cpara esconderme de la mirada de los muchachos del colegio\u201d.<\/p>\n<p>A los 13 empez\u00f3 a hacer dietas y restringi\u00f3 totalmente las harinas y las grasas. A menudo se quejaba de estar gorda, aunque nunca tuvo un sobrepeso real. Pronto empez\u00f3 a hacer atracones con harinas, brownies y arequipe que inger\u00eda de manera r\u00e1pida y compulsiva, generalmente a escondidas. Despu\u00e9s corr\u00eda al ba\u00f1o y se induc\u00eda el v\u00f3mito una y otra vez hasta quedar exhausta. Luego, tomaba laxantes. Nada parec\u00eda calmar su malestar y los ciclos de atracones y purgas empeoraban. Cada vez que su padre o su t\u00edo se acercaban, aumentaba su angustia. Comenz\u00f3 a aislarse y a cortarse en las mu\u00f1ecas con una cuchilla para calmar su angustia o su rabia: \u201cEs como si el ver correr la sangre me aliviara\u201d. Dec\u00eda que sus cicatrices en las mu\u00f1ecas le recordaban su sufrimiento como cierto y no \u201ccomo algo malo que yo me hab\u00eda inventado\u201d.<\/p>\n<p>El testimonio de Lucila es representativo del drama padecido por mujeres que, adem\u00e1s de Anorexia Nerviosa (AN), Bulimia Nerviosa (BN) y Trastornos de Comportamiento de Alimentario (TCA), presentan conductas de autoda\u00f1o \u2013que van desde cortarse o quemarse la piel, arrancarse el pelo, golpearse la cabeza u otras partes del cuerpo, pellizcarse compulsivamente o mutilarse los dedos, hasta el intento de suicidio\u2013.<\/p>\n<p>Ante el aumento de lesiones autoinfligidas vistas en consulta, Maritza Rodr\u00edguez Guar\u00edn, m\u00e9dica psiquiatra con Mag\u00edster en Epidemiolog\u00eda Cl\u00ednica de la Javeriana, y profesora asociada del Departamento de Psiquiatr\u00eda de esta universidad, present\u00f3 un proyecto de investigaci\u00f3n para indagar el origen de estas conductas que tanto la sorprendieron a ella y a sus colegas del Programa Equilibrio, especializado en TCA, con sede en Bogot\u00e1. Como coinvestigadores participaron Juanita Gempeler Rueda, psic\u00f3loga cl\u00ednica del Departamento de Psiquiatr\u00eda de la Javeriana; Victoria P\u00e9rez Restrepo, Santiago Solano Saravia y Stella Guerrero, m\u00e9dicos psiquiatras del programa Equilibrio.<\/p>\n<h4>Experiencias traum\u00e1ticas asociadas a los TCA<\/h4>\n<p>En el proyecto titulado \u201cFrecuencia y fenomenolog\u00eda de lesiones autoinfligidas en mujeres colombianas con trastornos de comportamiento alimentario\u201d, Maritza Rodr\u00edguez y su equipo trabajaron con una muestra de 362 mujeres \u2013entre los 11 y los 51 a\u00f1os de edad\u2013 que recibieron tratamiento ambulatorio en el programa Equilibrio, entre junio de 1997 y enero de 2005.<\/p>\n<p>En una primera fase de la investigaci\u00f3n descubrieron que 82 mujeres (22,6%) presentaban conductas recurrentes de da\u00f1o autoinfligido no suicida; de ellas quienes ten\u00edan mayor riesgo eran las bul\u00edmicas, por su fuerte impulsividad. El 77,3% de las pacientes ten\u00eda menos de 17 a\u00f1os, edad en que habitualmente aparecen los TCA. Del grupo analizado, 153 pacientes (42,3%) informaron de alg\u00fan tipo de experiencia traum\u00e1tica temprana, mientras que 72 (19,9%) fueron abusadas sexualmente.<\/p>\n<p>En este estudio se encontr\u00f3 la automutilaci\u00f3n asociada de manera significativa con el trastorno de estr\u00e9s postraum\u00e1tico, trastorno afectivo bipolar, trastornos de personalidad, ansiedad, problemas de control de impulsos, episodios depresivos anteriores o simult\u00e1neos al tratamiento, abuso de sustancias e intentos de suicidio. Si bien la poblaci\u00f3n de estudio era cl\u00ednica, y por lo tanto se trataba de una muestra sesgada (s\u00f3lo pacientes remitidas al centro Equilibrio), la doctora Rodr\u00edguez considera que en los \u00faltimos cinco a\u00f1os estas conductas se han incrementado, sobre todo, en adolescentes y en mujeres menores de 25 a\u00f1os con TCA.<\/p>\n<p>El v\u00ednculo de los comportamientos de autoda\u00f1o con la historia vital de abuso sexual o f\u00edsico en la infancia ya se hab\u00eda demostrado en otros pa\u00edses, como Jap\u00f3n, Australia y Estados Unidos. En Colombia, donde hab\u00eda un vac\u00edo de conocimiento acerca de este fen\u00f3meno, el estudio se convirti\u00f3 en pionero y demostr\u00f3 que el perfil de los pacientes, la frecuencia y el estilo de los comportamientos de da\u00f1o autoinflingido no es diferente a lo reportado en otros pa\u00edses.<\/p>\n<p>En un estudio anterior, la doctora Rodr\u00edguez analiz\u00f3 el efecto de las experiencias traum\u00e1ticas en la respuesta al tratamiento de las pacientes con TCA. De una poblaci\u00f3n de 160 mujeres, el 38,5% present\u00f3 conductas automutilatorias y apenas respondi\u00f3 al tratamiento. El 45% ten\u00eda historia de trauma y por ello presentaba un alto riesgo de desertar del tratamiento o de recaer en la conducta hasta volverla cr\u00f3nica.<\/p>\n<h4><span style=\"color: #002060;\">M\u00e1s all\u00e1 de la vanidad: las causas de fondo<\/span><\/h4>\n<p>Estos hallazgos, sin duda, contribuir\u00e1n a derrumbar el mito \u2013en gran parte propagado por los medios de comunicaci\u00f3n\u2013 de que las mujeres con TCA son v\u00edctimas de la vanidad y de la influencia del medio social. El origen del trastorno es mucho m\u00e1s complejo, aunque el ideal de belleza no deja de pesar.<\/p>\n<p>Desde el punto de vista patol\u00f3gico, el TCA es multifac\u00e9tico porque la mayor\u00eda de las mujeres tiene antecedentes de abuso sexual, maltrato f\u00edsico, violencia social (secuestro y amenaza de secuestro, extorsi\u00f3n, desplazamiento forzado, homicidio), estr\u00e9s postraum\u00e1tico y p\u00e9rdida emocional, que requieren de una atenci\u00f3n terap\u00e9utica especial. \u201cLos trastornos de TCA son como la punta de un iceberg: no se ven en la superficie, pero debajo hay una constelaci\u00f3n de psicopatolog\u00edas psiqui\u00e1tricas\u201d, afirma la doctora Rodr\u00edguez, que indaga en los factores psicol\u00f3gicos, gen\u00e9ticos, ambientales, sociales y familiares de la enfermedad.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de identificar el perfil de cada enferma y la frecuencia de su conducta autoagresiva, las investigadoras quisieron conocer a fondo sus historias. Con los resultados del estudio dise\u00f1aron un modelo terap\u00e9utico para atender la comorbilidad (coexistencia de dos trastornos similares o no) de los TCA, sin quedarse s\u00f3lo en el s\u00edntoma. Aplicaron la metodolog\u00eda cualitativa de la entrevista en profundidad y el an\u00e1lisis de narrativas para llevar a las pacientes a hablar de su pasado de forma m\u00e1s \u00e1gil y reveladora.<\/p>\n<p>Lejos de intimidarlas, la grabadora se convirti\u00f3 en eficaz herramienta para recoger sus testimonios porque sintieron que finalmente su historia cl\u00ednica iba a quedar registrada, que adem\u00e1s de ser caso de estudio, les har\u00edan caso. \u201cEra como si les hubieran dado permiso para hablar, para denunciar\u201d, dice la investigadora. Con estas narrativas se hicieron m\u00e1s comprensibles los v\u00ednculos entre el s\u00edntoma automutilatorio, los s\u00edntomas alimentarios y el trauma. No se debe olvidar que muchas de estas mujeres han intentado suicidarse una o varias veces, pero de 22 intentos de suicidio vistos en diez a\u00f1os (de 1997 a 2007) en el programa Equilibrio, s\u00f3lo uno fue fatal.<\/p>\n<p>Seg\u00fan las autoras de la investigaci\u00f3n, el impacto emocional de las experiencias traum\u00e1ticas propicia un autoconcepto negativo del cuerpo, problemas de identidad y tendencia a autoatacarse, como si de esta forma se castigara al culpable. Adem\u00e1s, el dolor f\u00edsico desplaza el dolor emocional, porque es m\u00e1s f\u00e1cil de comprender y de calmar.<\/p>\n<h4><span style=\"color: #002060;\">Ni\u00f1as y adultas automutiladoras<\/span><\/h4>\n<p>En los \u00faltimos dos a\u00f1os, el rango de edad de las pacientes ha variado: se encuentran ni\u00f1as desde los 7 a\u00f1os hasta adultas de 58 a\u00f1os que se autolesionan. Cada vez se presentan m\u00e1s casos de ni\u00f1as y de mujeres mayores \u2013aunque no todas tienen traumas ni se automutilan\u2013, en los que se advierte que las adolescentes son m\u00e1s impulsivas y las adultas m\u00e1s depresivas.<\/p>\n<p>Con esta poblaci\u00f3n a la mano, el equipo de investigadoras sigue avanzando en el estudio y en el desarrollo de la terapia cl\u00ednica. Hasta el momento los resultados se han publicado en varias revistas especializadas y en congresos internacionales, como el de 2007 en Barcelona y el que se realiz\u00f3 entre el 7 y el 9 de febrero de 2008 en la Universidad de los Andes, donde la doctora Rodr\u00edguez present\u00f3 dos ponencias, una de ellas sobre los TCA en la mujer adulta, que presenta un perfil de riesgo distinto al de la mujer joven.<\/p>\n<p>Los que no aparecen registrados entre la poblaci\u00f3n afectada son los hombres, que rara vez acuden a consulta. En edad adulta son pacientes dif\u00edciles de tratar y sus traumas suelen estar asociados con la obesidad infantil o juvenil m\u00e1s que con el abuso sexual; los ni\u00f1os responden m\u00e1s f\u00e1cilmente al tratamiento. De todas formas, seg\u00fan la doctora Rodr\u00edguez, hay una tendencia creciente de consulta entre los hombres sin antecedentes.<\/p>\n<p>Tampoco se puede desconocer la tendencia a la automutilaci\u00f3n en ciertas subculturas de adolescentes, como los llamados Emos, afirma la investigadora. Estos j\u00f3venes se hacen cortes en la piel porque asumen el reto de \u201cvencer los sentimientos y elevar el umbral del dolor\u201d. Tambi\u00e9n se encuentran estas conductas autolesivas en j\u00f3venes deprimidos que suelen estar aislados, irritables o presentan cambios de comportamiento que interfieren en su rendimiento acad\u00e9mico y en su vida familiar. Por ello la doctora Rodr\u00edguez proyecta un estudio en los colegios y universidades de la capital para identificar s\u00edntomas y trastornos asociados a los TCA, que siempre se deben llevar a consulta.<\/p>\n<p>Ahora bien, aunque los traumas de abuso sexual y otros traumas afectivos no tienen nacionalidad, s\u00ed los traumas sociales. Y en un pa\u00eds en estado cr\u00f3nico de guerra como Colombia, donde las personas est\u00e1n expuestas a ambientes m\u00e1s violentos, la gama de experiencias traum\u00e1ticas es m\u00e1s amplia y sus particularidades son dignas de exploraci\u00f3n cient\u00edfica. Por ahora, los trastornos de comportamiento alimenticio no constituyen un problema de salud p\u00fablica en el pa\u00eds, pero las cifras de v\u00edctimas aumentan y obligan a tomar medidas preventivas y a avanzar en la psicoterapia con nuevas herramientas para entender conductas extremas como la automutilaci\u00f3n.<\/p>\n<p><span style=\"color: #999999;\"><em>* Nombre cambiado a solicitud de la fuente<\/em><\/span><\/p>\n<hr \/>\n<h5>Para leer m\u00e1s\u2026<\/h5>\n<address><span style=\"color: #999999;\">Rodr\u00edguez M., P\u00e9rez V., Garc\u00eda Y. Impact of traumatic experiences and violent acts upon response to treatment in a simple of Colombian women with eating disorders. Internacional Journal of Eating Disorders. 2005, 37 (4): 299-306.<\/span><\/address>\n<address>\u00a0<\/address>\n<hr \/>\n<h5><a href=\"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-content\/uploads\/pesquisa05_04.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><span style=\"color: #999999;\"><strong><img decoding=\"async\" class=\"alignnone\" title=\"pdf\" src=\"https:\/\/www.concours-piano-llacuna.fr\/images\/logo_pdf_30x30.png\" alt=\"\" width=\"30\" height=\"30\" \/>Descargar art\u00edculo<\/strong><\/span><\/a><\/h5>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Javeriana es pionera en el estudio de experiencias traum\u00e1ticas y violentas, asociadas a conductas de automutilaci\u00f3n, en mujeres con trastornos del comportamiento alimentario (TCA). El impacto social de esta l\u00ednea de investigaci\u00f3n no s\u00f3lo se aprecia en las nuevas estrategias terap\u00e9uticas, sino tambi\u00e9n en el cambio de mentalidad frente a enfermedades como la anorexia y la bulimia, que dejan de ser vistas \u00fanicamente como producto de la vanidad y de la presi\u00f3n medi\u00e1tica.<\/p>\n","protected":false},"author":99,"featured_media":22596,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[47,380,374],"tags":[3215,1602,3213,3214,3212],"class_list":{"0":"post-60","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-pesquisa-5","8":"category-pesquisa-impresa","9":"category-salud","10":"tag-autodano","11":"tag-depresion","12":"tag-programa-equilibrio","13":"tag-suicidio","14":"tag-trastornos-de-alimentacion"},"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/60","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/users\/99"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=60"}],"version-history":[{"count":9,"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/60\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":29132,"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/60\/revisions\/29132"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/media\/22596"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=60"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=60"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=60"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}