{"id":628,"date":"2011-06-01T12:04:56","date_gmt":"2011-06-01T17:04:56","guid":{"rendered":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/?p=628"},"modified":"2022-05-03T13:36:21","modified_gmt":"2022-05-03T18:36:21","slug":"cuidar-de-si-cuidar-al-otro-cuidar-el-mundo","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/cuidar-de-si-cuidar-al-otro-cuidar-el-mundo\/","title":{"rendered":"Cuidar de s\u00ed, cuidar al otro, cuidar el mundo"},"content":{"rendered":"<p>\u00bfQu\u00e9 lleva a alguien a cuestionar y redefinir lo que considera valioso o por lo menos digno de esfuerzo y atenci\u00f3n? \u00bfSe trata acaso de grandes acontecimientos como los que atraen al periodismo y satisfacen su vocaci\u00f3n por aquello que se sale de lo normal? \u00bfO lo verdaderamente extraordinario es menos estruendoso? \u00bfQu\u00e9\u00a0significa para una persona, por ejemplo, sobrellevar el peso de una ausencia, el dolor de una p\u00e9rdida o la certeza de una enfermedad que la acompa\u00f1ar\u00e1 siempre? \u00bfPueden esas experiencias traum\u00e1ticas ser la oportunidad y el impulso para intentar vivir de otra manera?<\/p>\n<p>Para el grupo de investigadores conformado por los soci\u00f3logos Ricardo Barrero y Nelson G\u00f3mez, el antrop\u00f3logo Jairo Clavijo y las estudiantes Catalina Hern\u00e1ndez y Raquel D\u00edaz, vinculados a la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Javeriana, la confianza en la fuerza callada de lo cotidiano y en sus posibilidades de transformaci\u00f3n, estuvo en el origen de un inter\u00e9s que se puede considerar in\u00e9dito en la comunidad acad\u00e9mica del pa\u00eds: buscar qui\u00e9nes est\u00e1n detr\u00e1s de la demanda de bienes de consumo asociados a nociones como lo sano y lo natural, no para construir un estudio de mercadeo o unas tipolog\u00edas de consumidores que desde el prejuicio o el sentido com\u00fan se califican como \u201cnueva era\u201d o \u201cneohippismo\u201d, sino para entender las sutiles transformaciones sociales de lo que algunos llaman \u201cla segunda modernidad\u201d, abanderada por sujetos reflexivos que\u00a0toman decisiones sobre su cuerpo y su destino al margen de una afiliaci\u00f3n institucional o una reivindicaci\u00f3n pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Los investigadores siguieron pistas y rutas que aparentemente se han vuelto parte del paisaje urbano, buscando las motivaciones que congregan a grupos de personas detr\u00e1s de las fachadas de tiendas naturistas, restaurantes vegetarianos, gimnasios o salones para el cuerpo, entre otros nuevos espacios de socializaci\u00f3n. En la primera fase de la investigaci\u00f3n, que definen como de observaci\u00f3n participante, buscaron en distintas zonas de Bogot\u00e1 \u201clugares tipo\u201d que les fueron revelando dos formas de relaci\u00f3n con este \u00e1mbito de consumo: \u201cUna aleatoria y pasajera, conformada por personas sin un inter\u00e9s por profundizar y definirse a trav\u00e9s de un estilo de vida, y una permanente, donde estos lugares se convierten en sitios de referencia\u201d, seg\u00fan Ricardo Barrero.<\/p>\n<p>La investigaci\u00f3n Cuerpo sano y espiritual: pr\u00e1cticas de consumo y estilo de vida, fruto del grupo de investigaci\u00f3n en \u201cCultura, conocimiento y sociedad\u201d, de la Facultad de Ciencias Sociales de la Pontificia Universidad Javeriana, no ofrece resultados cuantitativos, pues no se tienen datos del universo completo de estos consumidores, pero s\u00ed logr\u00f3 vislumbrar, por lo menos, tres tipos diferentes de personas que circulan por estos escenarios y que se corresponden con tres formas de pensamiento:<\/p>\n<p>La racionalidad m\u00e1gica: aquella que conf\u00eda en el poder m\u00e1gico de ciertos objetos, a los que se les atribuye alguna cualidad e influencia sobre el curso de la vida de las personas. Se trata de una amplia gama de productos como esencias florales, velas, ba\u00f1os, riegos, hierbas, mejunjes, inciensos, estatuillas o amuletos, entre otros. En este caso se revela un retorno o supervivencia del pensamiento m\u00e1gico que le otorga al objeto elegido un sentido salv\u00edfico, sanador o protector.<\/p>\n<p>La racionalidad instrumental: cuyo norte es el pragmatismo y la b\u00fasqueda de soluciones a aspiraciones espec\u00edficas de \u00e9xito y notoriedad. Ejemplos de pr\u00e1cticas que se pueden ubicar en este \u00e1mbito son las rutinas que se desarrollan en los gimnasios para objetivos como bajar de peso o lucir m\u00e1s deseables a los ojos de los dem\u00e1s; el uso de fragancias para oler mejor, o el consumo de determinados productos para lograr resultados concretos, entre otras. Estas pr\u00e1cticas est\u00e1n m\u00e1s definidas por lo que est\u00e1 de moda y por aquello que ofrece la promesa del prestigio y la distinci\u00f3n.<\/p>\n<p>La conciencia reflexiva: aqu\u00ed los individuos buscan un camino de escape a sus vidas aceleradas y definidas por la posesi\u00f3n de bienes materiales, para encaminarse en una b\u00fasqueda espiritual de un car\u00e1cter m\u00e1s permanente y que va configurando un estilo de vida.<\/p>\n<p>Asimismo, la investigaci\u00f3n identific\u00f3 tres \u00e1mbitos de interacci\u00f3n. Se tom\u00f3 la noci\u00f3n de \u00e1mbito desde la definici\u00f3n del historiador argentino Luis Alberto Romero, como una denominaci\u00f3n \u201clo suficientemente amplia como para incluir desde un sindicato, un comit\u00e9 pol\u00edtico o una sociedad de fomento barrial hasta una taberna o el \u00e1mbito familiar\u201d. Para Romero, estos \u00e1mbitos pueden ser \u201cm\u00e1s o menos estructurados, a veces espont\u00e1neos, a veces fuertemente institucionalizados, a veces durables y otras ef\u00edmeros\u201d. Los \u00e1mbitos de interacci\u00f3n caracterizados fueron: el terap\u00e9utico y m\u00e9dico, el de consumo y el de las redes sociales.<\/p>\n<p>El primero se plantea como una alternativa a la medicina alop\u00e1tica y las personas transitan por \u00e9l por motivaciones relacionadas con cuestiones de salud, circunstancias sentimentales o b\u00fasquedas espirituales. En este \u00e1mbito las personas optan por un estilo de vida distinto al que usualmente ten\u00edan y generan cambios en los diferentes escenarios de su vida social: las relaciones familiares, la selecci\u00f3n de amistades o el tipo de v\u00ednculos laborales que est\u00e1n dispuestas a aceptar.<\/p>\n<p>Para caracterizar el \u00e1mbito del consumo, los investigadores visitaron cuarenta lugares que clasificaron como: 1) tiendas org\u00e1nicas, 2) restaurantes vegetarianos, 3) salones para el cuerpo y 4) de creencias variadas. Aqu\u00ed, se encontraron dos tipos de relaciones sociales. Por un lado, el de los sujetos que desarrollan unas convicciones sobre el cuerpo en relaci\u00f3n con lo sano y lo espiritual y que se motivan a adoptar un estilo de vida distinto, a hablar de ello y a exhibirlo como un hecho social positivo. De otro lado, el del consumo ligado a la moda, a la novedad, al estar al d\u00eda en torno a lo que m\u00e1s se vende.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, se caracteriz\u00f3 el \u00e1mbito de las redes y los grupos sociales. Estos pueden operar de forma institucionalizada como lo hacen las iglesias o los escenarios de encuentro permanente, o de manera m\u00e1s flexible, pero igualmente efectiva, como la constituci\u00f3n de redes de apoyo o de intercambio de informaci\u00f3n. El espacio de la interacci\u00f3n se puede dar a la salida de una clase o de una terapia, cuando se espera en un consultorio, cuando se toma un caf\u00e9, cuando se va a un restaurante vegetariano o a una tienda org\u00e1nica y se produce el encuentro con otros; o se puede dar de manera m\u00e1s formal, por medio de cursos, seminarios, conferencias o a trav\u00e9s de la vinculaci\u00f3n a grupos de estudio. En cualquier de los dos casos se trata de espacios en donde se comparten lecturas, se cuentan experiencias y se recomiendan m\u00e9dicos o productos. La relaci\u00f3n con los otros contribuye a reafirmar opciones. Sin embargo, se trata, en esencia, de unos comportamientos asociados al individualismo y la autonom\u00eda personal, aunque pongan en tensi\u00f3n nociones aparentemente contradictorias como lo f\u00edsico y lo espiritual, lo fr\u00e1gil y lo trascendente, o lo flexible y lo institucional.<\/p>\n<h4>\u00bfUn nuevo individuo en\u00a0una nueva sociedad?<\/h4>\n<p>Para Ricardo Barrero, Director del Pregrado de Sociolog\u00eda y coinvestigador del proyecto, el inter\u00e9s por emprender una investigaci\u00f3n de este tipo se justifica en el deseo de conocer c\u00f3mo se est\u00e1 formando un nuevo individuo consciente de s\u00ed y reflexivo. Esta es la raz\u00f3n por la cual, en su desarrollo final, el proyecto se concentr\u00f3 en 16 entrevistas en profundidad con personas que han tomado la decisi\u00f3n de seguir otro estilo de vida, basado en la reflexividad, con la atenci\u00f3n puesta en la constituci\u00f3n de su propio yo, en un ejercicio permanente de evaluaci\u00f3n y b\u00fasqueda, de indagaci\u00f3n sobre su cuerpo y de examen sobre su vida y lo que la sostiene, tanto a nivel material como espiritual.<\/p>\n<p>Para estas personas el cuerpo es el centro de su existencia, pero no por ello se les puede definir como hedonistas o superficiales. Se trata, en \u00faltimas, de una b\u00fasqueda espiritual en la cual el cuerpo no es aquello que se recibe cultural o biol\u00f3gicamente, sino un delicado instrumento que se puede transformar, que puede evolucionar. \u201cEs la idea del cuerpo como proyecto\u201d, afirma el profesor Barrero. \u201cEs una forma de individuaci\u00f3n que tiene como horizonte lo sano y lo natural\u201d, agrega el profesor G\u00f3mez.<\/p>\n<p>Aunque en esta fase la investigaci\u00f3n se desarroll\u00f3 con personas de clase media y con niveles educativos profesionales, el profesor Barrero se niega a hablar de determinantes sociales que expliquen la adhesi\u00f3n a estas pr\u00e1cticas: \u201cAunque obviamente se necesita un capital cultural para acceder a este estilo de vida y, de alguna forma, una capacidad de consumo, pues muchas de estas opciones, por ejemplo la alimentaci\u00f3n org\u00e1nica, son m\u00e1s costosas que las tradicionales. Pero estas consideraciones no est\u00e1n en el centro\u201d, a\u00f1ade Barrero.<\/p>\n<p>Por el contrario, muchos de estos individuos toman opciones laborales o existenciales que pueden ir en contra del pragmatismo o el sentido com\u00fan, pues la jerarqu\u00eda de valores convencionalmente aceptada entra en crisis. \u201cCosas gratuitas como respirar bien, o tener tiempo para compartir con sus seres queridos o para el cuidado de s\u00ed pueden volverse las m\u00e1s valiosas\u201d, insiste Barrero. \u201cPero no se trata de una resistencia en el sentido en el que se usa esta palabra actualmente, porque la resistencia implica una forma de oposici\u00f3n que no est\u00e1 en el horizonte de estas personas\u201d.<\/p>\n<p>A la vez, los investigadores llegaron a la conclusi\u00f3n de que estos sujetos cambiaron radicalmente, no por la influencia de un discurso exterior, sino por acontecimientos vitales o experiencias personales. \u201c\u2026yo me estaba separando de mi pareja y como que eso me llev\u00f3 a decir no, yo no quiero vivir as\u00ed, yo quiero ser feliz y buscar qu\u00e9 tengo que cambiar en m\u00ed o qu\u00e9 tengo que buscar o qu\u00e9 tengo que entender de la vida para ser feliz. Fue una experiencia de dolor la que me hizo buscar esos caminos de regreso a uno mismo\u201d, afirma una de las 16 personas cuyos testimonios se incluyen en la investigaci\u00f3n.Otra comenta: \u201c\u2026no quer\u00eda ser una persona com\u00fan que trabaja, estudia y que quiere logros materiales, sino que quer\u00eda tambi\u00e9n practicar la vida espiritual, darle como ese sentido a mi vida\u201d. Y una m\u00e1s a\u00f1ade: \u201cla clave en el fondo para sufrir menos es mejorar la calidad de vida\u2026 tengo que alimentarme mejor, tengo que hacer deporte, tengo que hacer un trabajo de higiene mental y emocional\u201d.<\/p>\n<p>Por lo menos en el caso de las personas entrevistadas, el proselitismo est\u00e1 descartado. No se trata pues de una opci\u00f3n pol\u00edtica en sentido duro, que pretenda modificar la sociedad. El camino es cambiarse a s\u00ed mismo. La utop\u00eda se ha individualizado y la vida interior se revela como la \u00faltima Arcadia posible.<\/p>\n<h4>\u00bfA d\u00f3nde van las emociones?<\/h4>\n<p>La investigaci\u00f3n y el contacto con los investigadores revelan, adem\u00e1s, los distintos intereses que los mueven. Mientras Nelson G\u00f3mez se muestra atra\u00eddo por los lugares de consumo y sus din\u00e1micas particulares, a Ricardo Barrero le interesa comprender la construcci\u00f3n social de las emociones. \u201c\u00bfPor qu\u00e9 la gente siente compasi\u00f3n, por ejemplo? \u00bfDe d\u00f3nde surge, m\u00e1s all\u00e1 de toda \u00e9tica religiosa, la idea de cuidar al otro y cuidar de s\u00ed? \u00bfC\u00f3mo es posible el cuidado del mundo como prioridad?\u201d, dice, mientras revela los posibles sentidos de futuras investigaciones, que continuar\u00edan lo esbozado en esta. \u00c9l piensa que algunos espacios de aplicaci\u00f3n de la actual investigaci\u00f3n, m\u00e1s all\u00e1 del deseo innato de conocer la sociedad y sus motivaciones, pueden ser los ambientes pedag\u00f3gicos, especialmente en la primera infancia, desde los cuales ser\u00eda posible lograr transformaciones a largo plazo.<\/p>\n<p>A su vez, reconoce la posibilidad de otras metodolog\u00edas que permitan un conocimiento mayor de las personas inmersas en esta revoluci\u00f3n a peque\u00f1a escala: \u201cHacer historias de vida, por ejemplo; escribir biograf\u00edas, poner en relaci\u00f3n esas experiencias\u201d. Ser\u00eda una forma de replantear los c\u00f3digos en los cuales nos movemos para reconocer el \u00e9xito social, una oportunidad para repensar y redefinir los modelos de comportamiento que toda sociedad necesita, mucho m\u00e1s aquellas sociedades como la nuestra, con urgencia de reconstituirse \u00e9ticamente para encontrar un futuro posible.<\/p>\n<hr \/>\n<h5>Para leer m\u00e1s&#8230;<\/h5>\n<address>G\u00f3mez, N.; Clavijo, J. y Barrero, R. (2011). \u201cCuerpo sano y espiritual: pr\u00e1cticas de consumo y estilo de vida\u201d. Revista Human\u00edstica (en proceso de publicaci\u00f3n).<br \/>\n\u201cSer sano: un estilo de vida\u201d. (2011). Hologramas sociales (programa radial Javeriana Est\u00e9reo 91.9). Disponible en:\u00a0<a href=\"https:\/\/cienciassocialesalalcance.wordpress.com\/ Recupe-rado en 20\/05\/2011\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/cienciassocialesalalcance.wordpress.com\/ Recupe-rado en 20\/05\/2011<\/a><\/address>\n<address>\u00a0<\/address>\n<address>\u00a0<\/address>\n<hr \/>\n<h5><\/h5>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una investigaci\u00f3n que recorre el camino que va del extendido uso instrumental y pragm\u00e1tico de productos espirituales y materiales asociados al bienestar, al restringido sendero de un estilo de vida alternativo y pone en entredicho las jerarqu\u00edas de valores com\u00fanmente aceptadas en nuestra sociedad.<\/p>\n","protected":false},"author":114,"featured_media":22869,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[373,78,380],"tags":[42],"class_list":{"0":"post-628","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-sociedad","8":"category-pesquisa-16","9":"category-pesquisa-impresa","10":"tag-jovenes-investigadores"},"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/628","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/users\/114"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=628"}],"version-history":[{"count":6,"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/628\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":29450,"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/628\/revisions\/29450"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/media\/22869"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=628"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=628"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/pesquisa\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=628"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}