Algunos análisis de relatos digitales

My Body as a Wunderkammer: MUJER - COLCHA DE RETAZOS 

https://altx.com/thebody/

Esta hiperficción, escrita por Shelley Jackson, es básicamente una introspección al interior de la sicología de la mujer teniendo como punto de referencia su cuerpo. Shelley Jackson construye una narración de sí misma y de sus vivencias en la infancia, mediante la descripción de las partes de su cuerpo.

La interfaz que presenta Jackson es un dibujo a mano de su cuerpo, en el que ciertas partes son resaltadas en un recuadro y además tienen el nombre al lado. Así, las manos, los ojos, los pies, la piel, incluso los órganos internos y genitales, se convierten en el punto de referencia para que se lleve a cabo un recorrido por la narración, la cual no tiene una secuencia clara. Los colores básicos dan un ambiente sobrio y simple que colabora en la atención narrativa del lector

A medida que se tiene acceso a los diferentes lugares del cuerpo, se abre una ventana a las remembranzas, los sentimientos, las sensaciones de la autora frente a situaciones específicas, las cuales en conjunto arman la sicología del personaje. De este modo, un único elemento: el cuerpo, se convierte en guía de navegación, de interacción y de exploración, en una hiperficción cuyas interfaces y contenido gráfico son bastante sencillos, pero que cumplen el papel específico y simbólico de mostrar un cuerpo fragmentado.

A pesar de plantear una atmósfera bastante sencilla en términos gráficos, sin mayores efectos de sonido, animación o multimedia, Shelley Jackson logra proponer un ambiente de inmersión, por medio de la propuesta de una idea fragmentada del cuerpo. La entrada a esta narración es justamente una imagen fragmentada que representa las partes del cuerpo, y con ese sólo artificio logra sugerir eficazmente todo lo que evoca sentimental e ideológicamente un cuerpo hecho de retazos, un cuerpo que resulta ser un rompecabezas.

La idea de un cuerpo fragmentado, ha sido desarrollada en profundidad por la propia Shelley Jackson, quien escribió: "The Paytchwork Girl", libro en el cual se hace referencia a la leyenda de Frankenstein, hablando de su cuerpo fragmentado, unido por suturas y cicatrices que al mismo tiempo que unen, separan. A partir de esta paradoja gira la concepción que de ella misma tiene Shelley Jackson, quien al referirse a esta propuesta, habla de cómo ella misma se ve a veces tan fragmentada por dentro, con varias caras que al final no logra reconocer.

Si bien el recurso de navegación es simple, transciende la composición gráfica para retraer un sentido poético y literario, potenciado por el efecto de sugerencia que ofrecen los enlaces a partir del hincapié sobre ciertas frases o palabras específicas. Hay también un mapa que facilita opciones de recorrido. El lector puede dirigirse a la parte del cuerpo que quiere "leer" y puede salvar su propio recorrido, de manera que se evita la sensación de pérdida y se facilita la interrupción de la lectura 

El nivel de acción y construcción que propone esta hiperficción, se desarrolla en la medida en que el cuerpo fragmentado se convierte en una especie de laberinto, que sirve como escenario de una exploración que más allá de ser física, es sicológica, mental y subjetiva. Se propone entonces un juego de rompecabezas, simple a primera vista, pero que en el trasfondo, gracias a la narración y a la estructuración de enlaces entre distintas reflexiones que no en todos los casos remiten al cuerpo, devela un universo íntimo, femenino, intenso, inscrito dentro de cortas descripciones marcadas por una sensibilidad que tiñe la lectura y el recorrido de la hiperficción, la cual resulta ser un ejemplo de lo importante que puede ser construir un hipertexto sin recurrir a estructuras demasiado complejas, sin demandar una destreza tecnológica muy exigente del lector, sin necesidad de contar con un casco de realidad virtual, apelando simplemente a la sensibilidad, a sus propios recuerdos y concepciones, a su propia infancia y remembranzas. 

Por esta razón, las descripciones de las sensaciones físicas y sensoriales constituyen el hilo conductor de una narración que no tiene principio ni final, pero que logra poner en escena lo que Janet Murray llama una narrativa calidoscópica, esto es, una narrativa que ofrece una suerte de calidoscopio multidimensional con el que podemos reorganizar los fragmentos una y otra vez, y que nos permite cambiar alternativamente de formas de organización.

Volver a índice de algunos análisis de relatos digitales 

 
Universidad Javeriana - El relato digital - Jaime Alejandro Rodríguez - Foro abierto