Algunos análisis de relatos digitales

SIX SEX SCENES
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SIX SEX SCENESAdrienne Eisen fue ganadora en el género hipertextual del "New Media Invision Award".  Es la primera redactora de artcommotion.com.  Su primer gran importante trabajo de hipertexto en línea, es justamente "Six Sex Scenes" que hizo parte de una destacada exposición en la Alt-X Online Network a principios de 1996 y ha recibido la atención internacional, tanto en en el campo académico como en el mundo del arte.

En la página principal, el hipertexto presenta seis imágenes diferentes que rodean el título y se constituyen en enlaces.  No hay una sugerencia especial para hacer click en alguna, sino que se deja la opción abierta al usuario para que opte por la que más desee, ya sea por azar o por gusto.  No obstante hay una de las seis imágenes que se diferencia totalmente de las otras, pues no es una fotografía, sino un cuadro color naranja, de la misma longitud de las demás fotografías.  De igual manera el texto que nombra al autor trae una flecha que señala a este cuadro naranja: se trata de juego, una especie de broma, pues en realidad no conduce, ni contiene nada esencialmente distinto de las demás entradas. En cuatro de las imágenes hay enlaces hacia lo que sería una primera página del relato, que está titulada:  "Social Functions", en las otras dos (incluyendo el cuadro naranja), el enlace conduce a otra página inicial que se titula: "Therapy". Estas dos páginas pueden considerarse como de "inicio", en la medida en que desde ambas se puede hacer una lectura completa de la historia, sólo que los recorridos son distintos, debido al orden de la aparición de los textos; sin embargo entre estas dos páginas de apertura, no hay enlaces, es decir, si se quisiera leer las dos "historias", habría qué volver al homepage donde están las imágenes y comenzar de nuevo. El efecto de esta estrategia es la oportunidad de apreciar dos perspectivas distintas del mismo contenido

El diseño es bastante sencillo, es una obra dedicada en su mayoría al texto, pero esto no hace que la historia sea aburrida de leer en pantalla, ya que cuenta con el acierto de que cada relato es de corta extensión. El color de la presentación de la primera página, es blanco, con unas fotografías pequeñas y el título va en un juego de tipografía.  En la parte inferior de cada página aparecen los diversos enlaces para ir a los demás episodios de la historia, con su respectivo título.

El movimiento es bastante sencillo, se da de acuerdo a la opción que tome el lector y el recorrido que quiera hacer, ya que la historia no requiere orden alguno de lectura. No hay un mapa de navegación y la orientación debe hacerse recordando el orden de lectura, lo que puede convertirse en una limitación de la obra. Six Sex Scenes no incluye sonido y tampoco demasiadas ayudas audiovisuales: es un trabajo que se centra en el texto.

Por eso mismo, la interactividad no presenta muchas opciones: más allá del recorrido libre de los enlaces intertextuales, por los cuales el lector va construyendo mentalmente su propio relato, en función del orden que va descubriendo, no hay otra estrategia de actuación. Y aún esta estrategia se va estrechando, pues a medida que se avanza, se llega , inevitablemente, a un momento en que la obra no ofrece más enlaces y nos conduce a dos páginas "finales" que, al ser leídas, llevan al inicio, constituyéndose así  una estructura circular.

La trama de la obra es bien interesante, es el relato no-lineal de la historia de una mujer que narra diversos episodios de su vida, dejando ver todos los problemas que ha enfrentado consigo misma, como es el caso de la depresión, el desarrollo confuso de la sexualidad, la inseguridad, los desórdenes mentales, etc., manteniendo como hilo central, asuntos sexuales que no se dan en forma gratuita, sino con el objeto de dilucidar la propia personalidad. Es un relato muy ameno y divertido, que envuelve fácilmente al lector, sobretodo por lo interesante y a la vez erótico de las historias. Es una manera excelente de contar asuntos de esta índole sin caer en la morbosidad.  La corta extensión de los textos, le da frescura al hipertexto y en general evita que el lector se canse de leer en pantalla.

Según la autora, el origen de la obra fue una escritura fragmentada: Adrienne Eisen escribió en diferentes hojas de papel los diversos episodios y los regó en el suelo de su habitación y allí mismo, los fue enlazando. El hipertexto resultante es producto de ese primer "golpe de dados"

La obra de Adrienne Eisen, muestra cómo la escritura electrónica es una posibilidad interesante para expresar y recrear emociones, y en este sentido se puede afirmar que la autora ha aprovechado ampliamente el medio para lograrlo.  Una historia que se construye a partir de episodios que se arrojan a la memoria en forma no lineal, tal cuál como nos sucede a todos los seres humanos, de la misma manera que ocurren todos los enlaces que constantemente estamos haciendo con nuestros pensamientos.  Esta es una forma más de mostrar al mundo todo lo que hay dentro del ser humano, y una forma muy creativa de escribir.

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