La narración oral escénica (NOE): 8 características de un género híbrido

Oralidad y dimenisionamiento estético

En principio, se puede definir la NOE como el arte de narrar en escena: una oralidad dimensionada estéticamente. La conjugación de estos dos elementos: la oralidad y su dimensionamiento estético, constituye la base lógica y formal de la narración oral escénica, entendida como arte. La base natural de la NOE, la oralidad, es siempre percibida sobre todo como un valor del cual es posible derivar toda una potenciación de la palabra, no sólo como acto comunicativo, sino como acto formativo. Según Garzón, la oralidad, es decir, la “imagen hablada”, es un proceso comunicativo que pone en juego uno o varios interlocutores y apela a dinámicas mentales como la memoria y la imaginación. Además, entraña un profundo compromiso de quien dice con lo que dice. Es una comunicación abierta y flexible (al contrario de la palabra escrita que siempre está fija); es, en fin, “el acto de comunicación por excelencia”: exige e irradia a la vez confianza, intimidad, expresividad, hondura; esto es “calidad”. Es por tanto, “el más valioso de los medios, el camino natural a la lectura y otros ámbitos comunicativos”.

Equilibrio

Pero la NOE es también renovación (y actualización) de un viejo arte (¡del arte de la juglaría!) y más importante aún: un medio que restablece el equilibrio en una sociedad que pensó que su sobrevaloración de lo escrito y de lo literario constituía algo así como el máximo progreso y podía olvidar entonces lo que habìa sido propio de su más larga historia: la oralidad. Pero es equilibrio además para esa otra carga que es la segunda oralidad propia de los medios masivos, porque si bien no es un regreso a los orígenes, es una conciencia de la necesidad de beber en la frescura de las fuentes.

La idea de que el equilibrio hace parte de la lógica y de la estructura de la NOE es desarrollada por Garzón también para el acto escénico mismo: equilibrio entre la personalidad del cuentero, el cuento, el público al que se le narra, el lugar, la circunstancia; equilibrio entre palabra, voz y gesto. Equilibrio que se desarrolla estética y técnicamente como visualización y audición: triple visualización: la interna del cuento, la del publico y la de sí mismo. Triple audición: la de la (s) voz (es) del cuento, la del narrador, la del público.

Oralidad y escritura

Pero si la NOE es potenciación de la palabra oral, también es, de algún modo, escritura, registro, preparación, invención individual, autoría. Una primera hibridez de la NOE se da por la mezcla de dos tipos de psicodinámica: las psicodinámicas de la oralidad y las psicodinámicas textuales. Es cierto: la NOE convoca y potencia lo propio de la oralidad: participación, experiencia, vitalidad, comunicación efectiva, imaginación; pero como dimensionamiento estético, requiere del registro, de la preparación, de la anticipación, del trabajo previo de escritorio, de la precisión, de la labor individual, de la técnica, de la autoconciencia.

Una primera consecuencia es que el cuentero moderno requiere, además de talento, formación, es decir, un proceso gradual de autoconciencia, de adquisición de un lenguaje y de un metalenguaje; y el lugar para su formación es el taller.

Encontrar el estilo y contar con un lenguaje para la auto observación es aquí lo mismo que adquirir conciencia estética, es decir, autoconciencia; que es un proceso propio de las dinámicas textuales, no de las dinámicas orales. Verse a sí mismo, contar con lenguaje de observación y depurar el estilo es esencialmente lo mismo que hace el escritor cuando revisa la página y la corrige hasta dar con la expresión precisa. Aquí la observación y examen de las intervenciones —que hace el coordinador del taller, el grupo y el mismo tallerista— cumple la misma función del texto “borrador”; el diagnóstico y los ejercicios personalizados que buscan la depuración del estilo son los equivalentes de la corrección de la página que el escritor realiza y el lenguaje técnico es la referencia formal con la que el escritor emprende la rectificación de sus escritos.

Hibridez

Pero la hibridación oralidad/escritura es mucho más compleja: abarca no solamente los aspectos “tecnológicos” de la palabra, sino otras dimensiones socioculturales. En realidad la NOE actúa como un eficiente deconstructor de las fronteras entre oralidad y escritura.  Las relaciones entre oralidad y escritura, en el seno de la práctica de la NOE, son muy complejas. Así por ejemplo, es muy frecuente en los actos de cuentería ver a los cuenteros posando con fórmulas que intentan expresar espontaneidad, capacidad de improvisación, etc. Aunque es posible comprender esas situaciones como parte de una pragmática que se explicaría por el hecho de que el publico exige cierto grado de naturalidad en la intervención

NOE y Teatro

El proceso de identificación - diferenciación que emprende Garzón pasa por la conciencia de que existe algo así como un teatrocentrismo que la NOE socava. No sólo por que recupera algo que el teatro encubierto, sino porque, como práctica social, la NOE ha demostrado que el Teatro es otro poder. En cuanto a la primera conciencia, la siguiente tabla sintetiza esas diferencias:
 
 

TEATRO  (actor)

NOE (narrador)

Actúa

Narra

Diálogo teatral

Conversación

Realidad recreada ante el espejo

Realidad recreada fuera del espejo

Renace con la puesta en escena

Reinvención irrepetible

Reinvención restringida a la improvisación

La improvisación es apenas una forma de la reinvención

Caracteriza, construye la imagen

Es él mismo y sugiere personajes

Convoca al espectador

Convoca al interlocutor

Tiempo y espacio de la obra

Tiempo y espacio del público: concreción

Acción

Sugerencia

Representación

Presentación

FUSIÓN DE LAS ARTES

Además de la influencia de los medios masivos en la homogeneización del imaginario, otro factor ayuda a comprender la NOE como un género híbrido: su capacidad para fundirse, para aprovechar la potenciación que le ofrecen otras artes como la música o la danza.  Todo esto con un efecto final que toca las fronteras de la posmodernidad: la espectacularización de la cuentería.

ADAPTACIONES

Una de las características más interesante de la NOE es su gran capacidad de modulación. Según Garzón, uno de los mejores recursos de la NOE es su capacidad para desarrollar las  adaptaciones que hace de la tradición popular y literaria. Se trata de una auténtica des y re territorialización de la palabra. Las adaptaciones o modulaciones dependen de la manera como el cuentero resuelva el equilibrio entre su propia capacidad, el público que tiene al frente y el texto mismo que adapta.

EL PUBLICO

A propósito del público, se puede afirmar que la pragmática de la NOE es muy sensible al tipo de auditorio. Aunque es posible diferenciarlo según grupos más o menos homogéneos, como cuando se habla de público infantil, público joven  o público adulto, también es cierto que lo más frecuente es que el público mismo sea heterogéneo y hasta híbrido en la medida en que proviene de distintos orígenes socioculturales.

CONCLUSIÓN: UN GÉNERO HÍBRIDO

Todas estas características y complejidades de la NOE, contribuyen a mostrar el carácter híbrido (contaminado, impuro, contradictorio) de la práctica de la narración oral urbana. Si bien la NOE, como se ha visto, tiene un temple popular y se apoya en la tradición (folklórica o literaria) no llena necesariamente las condiciones de una producción artesanal, sino que más bien cruza las características de estas producciones con las de una práctica moderna. De otro lado, no busca solamente rescatar la tradición, sino que la recicla, en función de un público también híbrido que mezcla en su gusto distintas referencias estéticas, que procede de distintas clases sociales y distintos estratos culturales.

En esta práctica no hay una complacencia melancólica, ni tampoco una nostalgia por lo perdido, sino que se efectúa una reelaboración heterodoxa de las tradiciones que puede ser simultáneamente fuente de posibilidades económicas (el rebusque, los proyectos, el espectáculo) y de reafirmación simbólica, todo lo cual concuerda con lo previsto por García Canclini: “ni la modernización exige abolir las tradiciones, ni el destino fatal de los grupos tradicionales es quedar por fuera de la modernidad”. No se trata, pues, de preservar, sino de transformar: se ha ganado en flexibilidad y adaptabilidad y se producen así cruces “irreverentes”.

En términos de García Canclini, podríamos apostar a definir la narración oral urbana como género híbrido, en la medida en que ofrece lugares de intersección de distintos géneros “puros”, en este caso entre la palabra oral y la escrita (palabra-relato) y el poder de representación (cuerpo-gesto): no es teatro, tampoco es literatura y no es solamente narración oral.

La narración oral urbana participa de la literatura en cuanto que muchas de sus fuentes proceden de la tradición literaria y del folklore. Pero también la creatividad misma, la preparación del número, emparentan al narrador con el actor, con el dramaturgo y con el director de teatro. Posee por eso pluralidad de referencias y capacidad para combinar varias prácticas. Si bien se pierde en territorialidad, se gana en conocimiento y en comunicación. Los cuenteros coleccionan relatos y tradiciones populares (como lo haría, incluso, un folklorista) para reconvertirlos, para reciclarlos; son capaces, por la tanto de deslizarse entre la tradición y la modernidad, son autores anfibios, reconvierten códigos estéticos y comunicacionales para abrir nuevas recepciones
 

Para una mayor comprensión del fenómeno contemporáneo de la narración oral escénica, ver:

LA NARRACIÓN ORAL ESCÉNICA (NOE): UN GÉNERO HÍBRIDO. EL CASO DE LOS CUENTEROS UNVERSITARIOS DE BOGOTÁ. Algunas consideraciones teóricas y entrevista con el narrador Jaime Riascos Villegas

 
Universidad Javeriana - El relato digital - Jaime Alejandro Rodríguez - Foro abierto