{"id":12327,"date":"2011-05-01T21:18:03","date_gmt":"2011-05-02T02:18:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.javeriana.edu.co\/hoy-en-la-javeriana?p=12327"},"modified":"2020-02-22T21:20:36","modified_gmt":"2020-02-23T02:20:36","slug":"tendremos-que-conformarnos-con-reducir-la-corrupcion-a-sus-justas-proporciones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.javeriana.edu.co\/repositorio-hoy-en-la-javeriana\/tendremos-que-conformarnos-con-reducir-la-corrupcion-a-sus-justas-proporciones\/","title":{"rendered":"\u00bfTendremos que conformarnos con reducir la corrupci\u00f3n a sus justas proporciones?"},"content":{"rendered":"<p><span>Hay sentencias lapidarias que, puesto que se pronuncian en el momento preciso y parecen expresar un sentimiento colectivo, terminan por volverse con el tiempo puntos de referencia obligados en todas las discusiones sobre un asunto. En Colombia las frases como \u201ceste es un pa\u00eds de cafres\u201d, del maestro Echand\u00eda, o \u201caqu\u00ed la gente se muere m\u00e1s de envidia que de c\u00e1ncer\u201d, de \u2018Cochise\u2019, han terminado por formar parte de nuestro inconsciente colectivo. En los \u00faltimos d\u00edas pudimos escuchar, con estupor y verg\u00fcenza a la vez, una de esas frases que parecen llamadas a convertirse en referencia obligada de nuestra conversaci\u00f3n diaria. La pronunci\u00f3 Miguel Nule sin, por ello, sonrojarse o despeinarse: \u201cLa corrupci\u00f3n es inherente al ser humano\u201d. La reacci\u00f3n ante ella ha sido contradictoria: para unos es la expresi\u00f3n m\u00e1xima de cinismo; para otros, la muestra m\u00e1s clara de sinceridad. En cualquier caso, ninguna frase sobre la corrupci\u00f3n hab\u00eda alcanzado tal resonancia desde los tiempos, hace ya m\u00e1s de treinta a\u00f1os, en que el ex presidente Turbay prometi\u00f3 \u201creducir la corrupci\u00f3n a sus justas proporciones\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span>\u00bfY es que, acaso, en cuesti\u00f3n de corrupci\u00f3n, puede haber \u201cjustas proporciones\u201d?, nos pregunt\u00e1bamos indignados por entonces. Parece que hoy ya ni siquiera hubiese lugar para tales preguntas y, mucho menos, para cualquier forma de indignaci\u00f3n. Si la corrupci\u00f3n es inherente al ser humano, \u00bfpor qu\u00e9 escandalizarse? \u00bfAcaso no es normal, \u201cnatural\u201d, o incluso leg\u00edtimo, que contratistas, dirigentes pol\u00edticos y funcionarios p\u00fablicos caigan, como aves de rapi\u00f1a, sobre<br \/>\nel presupuesto del Estado? Si para acceder a un contrato es preciso pagar comisiones, \u00bfqu\u00e9 tiene de extra\u00f1o que ello se compense con adiciones presupuestales? Si para llegar a ocupar una curul en un \u00f3rgano de elecci\u00f3n popular es preciso invertir varios miles de millones de pesos, \u00bfqu\u00e9 sentido tiene hacerlo si no se garantiza que se podr\u00e1 recuperar con creces la inversi\u00f3n? Todo ello entra dentro de una misma l\u00f3gica: la del negocio.<\/span><\/p>\n<p><span>La pol\u00edtica, al igual que la contrataci\u00f3n p\u00fablica, o que la salud, o que los cargos estatales, o que muchas cosas m\u00e1s, se han convertido en un simple negocio en donde se invierte una alta suma de dinero con la seguridad de que el dinero invertido se ver\u00e1 incrementado. Hay, pues, algo de cierto, tristemente cierto, en la frase de Miguel Nule: la corrupci\u00f3n est\u00e1 ya tan enquistada en la administraci\u00f3n <\/span><span>p\u00fablica que pareciera ser inherente a ella. El hecho mismo parece ya aceptarlo mucha gente con resignaci\u00f3n. M\u00e1s de una vez he escuchado a distinto tipo de personas diciendo algo as\u00ed como que \u201cest\u00e1 bien, que roben\u00a0 pero que dejen alguito para los pobres\u201d. Podr\u00eda alguien creer que, con lo anterior, pretendo justificar el contenido de frases como la de Miguel Nule. Nada m\u00e1s lejos de mi intenci\u00f3n. Lo que pretendo demostrar, m\u00e1s bien, es que este tipo de frases expresan un cierto estado de \u00e1nimo que ya empieza a hacerse com\u00fan: no nos impresiona ya que haya corrupci\u00f3n; s\u00f3lo nos molesta que \u00e9sta haya rebasado sus \u201cjustas proporciones\u201d. Lo m\u00e1s grave de la frase en menci\u00f3n es que de tanto repetirla parece volverse cierta: la corrupci\u00f3n es \u201cinherente\u201d (es decir, \u201cnatural\u201d, \u201cpropia de la condici\u00f3n humana\u201d y, por tanto, leg\u00edtima, aunque puedan ser condenables algunos excesos) a los seres humanos.<\/span><\/p>\n<p><span>Lo que se sigue de esta premisa es precisamente lo m\u00e1s delicado. En primer lugar, porque, por v\u00eda de una f\u00e1cil generalizaci\u00f3n, todos los dem\u00e1s quedamos declarados corruptos: todos los que participan en la vida p\u00fablica, todos los que contratan con el Estado, todos los colombianos, todos los hombres; es decir, usted y yo\u00a0 y todos los otros. Por esa misma v\u00eda, adem\u00e1s, quedan disculpados todos los que incurren en actos de corrupci\u00f3n, pues ellos no est\u00e1n haciendo m\u00e1s que hacer algo que cualquiera otro, en una situaci\u00f3n semejante a la suya, habr\u00eda hecho impulsado por su propia condici\u00f3n natural. Por este camino, sobre todo, asuntos como la corrupci\u00f3n quedan a salvo de cualquier consideraci\u00f3n \u00e9tica y lo \u00fanico que queda por examinar es si los que incurrieron en actos de corrupci\u00f3n violaron o no las normas establecidas. Llegamos as\u00ed a lo que constituye la m\u00e1s pobre condici\u00f3n a que puede quedar rebajada la \u00e9tica: a su simple identificaci\u00f3n con lo legal. Hemos visto esc\u00e1ndalos de corrupci\u00f3n en nuestro pa\u00eds (el m\u00e1s claro de ellos, sin duda, el de los subsidios del programa Agro Ingreso Seguro) en que, para evitar cualquier complicaci\u00f3n legal, previamente se alteraron las normas de tal forma que, cada uno de los pasos dados para favorecer a unas pocas familias adineradas con jugosos subsidios estatales, se hiciera \u201cdentro del estricto marco de la ley\u201d Lo grave, entonces, dentro de la misma l\u00f3gica del negocio antes se\u00f1alada, no es ahora ser corrupto; lo grave es que uno pueda quedar implicado legalmente. Lo grave no es robar o matar, sino que lo pillen. Con tal de obtener los resultados esperados (en cifras econ\u00f3micas, o de seguridad), ahora todo vale. <\/span><\/p>\n<p><span>Hace unos d\u00edas escuchaba al participante en un panel a\u00f1orar los tiempos en que a\u00fan aspir\u00e1bamos a \u201creducir la corrupci\u00f3n a sus justas proporciones\u201d. \u00bfTendremos, acaso, que conformarnos con tan poco? Es cierto que nuestra moralidad ha ca\u00eddo tan bajo que nuestras aspiraciones se reducen a esto. Pero es cierto tambi\u00e9n que, si seguimos construyendo nuestra vida personal y nuestras instituciones sobre aspiraciones tan bajas, terminaremos por sucumbir a nuestras pobres expectativas. Que la violencia, la corrupci\u00f3n, la intolerancia, la idea de triunfar a toda costa y la cultura del \u201cnegocio es negocio\u201d se nos vuelvan tan naturales que hasta podamos creer que son \u201cinherentes al ser humano\u201d es el signo por excelencia de que hemos perdido no s\u00f3lo la perspectiva moral sobre nuestras vidas, sino, lo que es a\u00fan m\u00e1s grave, nuestra elemental capacidad de indignaci\u00f3n.\u00a0<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hay sentencias lapidarias que, puesto que se pronuncian en el momento preciso y parecen expresar un sentimiento colectivo, terminan por volverse con el tiempo puntos de referencia obligados en todas las discusiones sobre un asunto. En Colombia las frases como \u201ceste es un pa\u00eds de cafres\u201d, del maestro Echand\u00eda, o \u201caqu\u00ed la gente se muere m\u00e1s de envidia que de c\u00e1ncer\u201d, de \u2018Cochise\u2019, han terminado por formar parte de nuestro inconsciente colectivo. En los \u00faltimos d\u00edas pudimos escuchar, con estupor y verg\u00fcenza a la vez, una de esas frases que parecen llamadas a convertirse en referencia obligada de nuestra conversaci\u00f3n diaria. La pronunci\u00f3 Miguel Nule sin, por ello, sonrojarse o despeinarse: \u201cLa corrupci\u00f3n es inherente al ser humano\u201d. La reacci\u00f3n[&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[105,59],"tags":[10268,10269,2517],"class_list":["post-12327","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-institucional","category-sociedad","tag-ano-50-no-1267","tag-mayo-2011","tag-opinion"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.javeriana.edu.co\/repositorio-hoy-en-la-javeriana\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12327","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.javeriana.edu.co\/repositorio-hoy-en-la-javeriana\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.javeriana.edu.co\/repositorio-hoy-en-la-javeriana\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.javeriana.edu.co\/repositorio-hoy-en-la-javeriana\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.javeriana.edu.co\/repositorio-hoy-en-la-javeriana\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12327"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.javeriana.edu.co\/repositorio-hoy-en-la-javeriana\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12327\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.javeriana.edu.co\/repositorio-hoy-en-la-javeriana\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12327"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.javeriana.edu.co\/repositorio-hoy-en-la-javeriana\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12327"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.javeriana.edu.co\/repositorio-hoy-en-la-javeriana\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12327"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}