A LO LEJOS HE ESCUCHADO EL PULSO DE UN TIEMPO…

ENSAMBLE DE TEATRO

CON-OPSIS:

Un toque de queda planetario fue decretado por los poderes ignotos. Se acabaron fiestas, fallecieron funerales, se ultimaron parrandas, se dieron por terminados los carnavales y hasta el chismorreo de la plaza se convirtió en telegramas acelerados.

Todos tenían alguna cosa que aprender, un juego que jugar o una película empolvada que no habían visto. Ocupando el tiempo en pasar el tiempo consiguieron la amnesia perfecta.

¿Qué día es hoy? ¿Existen los días cuando no hay calendario? ¿Pasa el tiempo si ya no hay manos que den cuerda a los relojes? 

Cuando la realidad se fue a ninguna parte, se llevó con ella los números del tiempo. Falso. Creo que ahora lo medimos en días. En colores. En sale y se oculta el sol. Días de cuarentena. Muertos en un día. Recuperados en un día. Número de actividades hechas en el día. 

La realidad se nos vino encima: ahora somos más como la lluvia y menos como los relojes de Dalí.

¿Y si danzamos un poema?

Entonces podemos movernos en este tiempo color sepia vinotintoso y gritar por la ventana, y cantar por zoom, y bailar en el cuarto y compartir poemas.

La verdad es que no hay nada por entender, solo hay todo por escuchar.

Y así, aunque nadie los llamó, llegaron. Venían de otra época cuando la ciencia era del alma y la esencia del río era su alma. No traían casi nada: ropas de colores, acordeones, plantas y canciones. Entraban en epilepsias disciplinadas y se dilataban con los cantos legendarios. Llegando con estruendo o en silencio de catedral, los médicos del corazón transmutaban sus recuerdos e incendiaban a quien se atreviera a ver su llama latiendo. 

No vinieron para quedarse. Eran nómadas de cuerpo entero. No hacían nada y lo hacían todo dando sentido a los sentidos y senderos a la mirada. Aunque no hubo punto de quiebre ni nudo en su historia, fueron quienes se asociaron a la ya remota tarea que era de santos y demonios: desembadurnar el alma.

“En el fondo de su naturaleza espiritual estaba sacudido por una gran urgencia. Necesitaba ponerse a prueba para comprobar si su vivir tenía un sentido, si el mundo era justificable, y si le quedaba al hombre una dignidad y una razón de existir. En síntesis: necesitaba saber como un imperativo de conciencia, si era libre, es decir, si era un hombre.”

Gonzalo Arango

Este río de sensaciones plasmadas surge desde el apoyo y el hacer mutuo de una manada de jóvenes artistas colombianos enfrentados a la creación en colectivo durante el confinamiento por el cataclismo mundial del Covid-19. Esta comunidad fue nuestro refugio poético y aquí encontrarán sus trazos errantes como ecos del viento, o como dice Fernando Pessoa, besos que nos debía la Verdad

CARTA DE NAVEGACIÓN

Siendo este su lugar de destino, siéntase como en casa. 

Si lo desea puede quitarse los zapatos, calentar una tacita de té, encender la chimenea, esculcar la nevera, abrir el portón, regar las plantitas del jardín y ojear la biblioteca. Esto en su orden de preferencia o desorden predilecto. 

Encontrará en las siguientes líneas un recetario de rumbos, un mapa del visitante, y unas cartas de navegación con las cuales emprender la cocción, andanza y travesía de este espacio.

1. Recetario de rumbos:

Ingredientes: 

        1. La desnudez de las libélulas – Composición colectiva
        2. Bolsillos llenos de arena – Libro
        3. Poesía sin vacuna – Versos sonoros 
        4. Trazos errantes – Bitácora 
        5. Ecos del viento – Impulsos varios

*Permítase seguir el orden correspondiente a su comida más reciente del día. 

Desayuno:  Quintaescencia de cuarentena

Preparación: 5-1-3-2-4 

Almuerzo: Barbacoa cronológica

Preparación: 4-1-5-3-2

Cena: Tente-en-pié alfabético 

Preparación: 2-5-1-3-4

 2. Llavero:

*Permítase explorar las habitaciones con las llaves que le damos aquí.

Ensamble propuesto por: 

Gabriela Ferreira Santos y Fernando Montes.

Manada creativa: 

Daniel Andrés Ortiz Amezquita, Daniel Camilo Guerrero Cardona, Daniel Francisco Villamizar Díaz, Diego José Moreno Gaitán, Federico Bautista Forero, Francisco José Chona Escobar, Isabella Ospina Savdie, Juan Camilo Forero Joya, Juan Pablo Herrera Montoya, Laura Camila Torres Flórez, Laura María Monroy-García, Laura Salazar Polydoro, Laura Sofía Malagón Hernández, Mariana Velilla Perez, Natalia Jassaii Gutiérrez Triana, Paola Alejandra Garzón Rojas, Paula Alexandra Sarmiento Torres, Sergio Camilo Salazar Sierra, Silvia Trujillo Gnecco, Valentina Bernal Cotrino, Valeria Lizarralde Ruiz.

Producción:

Laura Alejandra Moncada, Johann Alexander Gélvez, María Tatiana Rodríguez.