Desde marzo del 2020, casi todas las actividades académicas -o humanas, para establecer un marco más amplio- pudieron desarrollarse de la forma como tradicionalmente lo habían hecho. Las medidas para prevenir que las consecuencias de la COVID-19 fueran aún más críticas, obligaron a proponer y optimizar las formas de hacer docencia e investigación a través del uso de las tecnologías de la información y las comunicaciones.

En el caso de la Editorial Javeriana, el camino de optimizar nuestros procesos de publicación y divulgación a través de las TIC había empezado hace algún tiempo, pero encontramos situaciones en las que las consecuencias de la emergencia sanitaria nos llevaron a cuestionar la efectividad de muchas de nuestras labores e iniciativas, especialmente en el área de divulgación y visibilidad de nuestros libros. Esta reflexión constante durante los 14 meses de aislamiento más severo nos dejó claro que muchas de las actividades que desarrollamos se ven claramente beneficiadas por ciertas características propias de la internet, sus formatos y plataformas.

El desarrollo acelerado que experimentaron las plataformas de transmisión en vivo permitió que muchas personas tuvieran acceso de forma sincrónica y asincrónica a congresos, seminarios, conversatorios o eventos de presentación de libros. Eso mejoró el alcance y el impacto de muchas de estas actividades ya que hizo que tanto el tiempo como la distancia ya no fueran un obstáculo para quienes estaban dispuestos a asistir o participar en los eventos. Entre abril y noviembre de 2020 la red se vio saturada de eventos muy diversos en contenido, enfoque, formato y calidad de realización y producción.

Para destacarse entre esta enorme oferta de contenido y atraer más y mejores audiencias, quienes coordinaron estas agendas tuvieron que esforzarse para encontrar las personas más idóneas para invitarlas a hacer parte de sus mesas, trabajar cuidadosamente en la curaduría de los eventos y en planear dinámicas de puesta en escena más atractivas. Por su parte, las plataformas se vieron obligadas a desarrollar sus interfases con el fin de mejorar su usabilidad y experiencia de usuario, facilitar conexión entre las que capturan y las que transmiten o alojan el contenido y se vieron en la necesidad de optimizar su seguridad informática para garantizar la privacidad durante las presentaciones. Algunos proveedores de conexión, tanto estatales como privados, trabajaron en mejorar las velocidades de carga y descarga de la información[1].

Pero también nos dejaron ver la otra cara de la moneda. Más de un 40% de la población en Colombia[2] hoy no tiene acceso a internet con las velocidades adecuadas para conectarse con este tipo de actividades. Una agenda sobrecargada hizo difícil identificar y asistir a todos los eventos de interés de forma sincrónica. Las caídas y saturaciones de la red, así como los sabotajes de diferente índole, fueron muy frecuentes y dificultaron el buen desarrollo de los eventos.

El desarrollo acelerado que experimentaron las plataformas de transmisión en vivo permitió que muchas personas tuvieran acceso de forma sincrónica y asincrónica a congresos, seminarios, conversatorios o eventos de presentación de libros.

La gran ganancia, después de todo, fue la emergencia y consolidación de muchas iniciativas en formatos como podcast, videocast y diferentes modalidades de transmisiones en vivo que enriquecieron el panorama de la divulgación académica. Pero claramente, esto no compensó la ausencia de eventos en el campus o librerías, la posibilidad de realizar una socialización completa de los proyectos editoriales con la comunidad académica o la de presentar libros a las comunidades que participaron activamente en los proyectos de investigación.

Es claro que la divulgación académica se enriqueció con la introducción de dinámicas digitales de visibilidad; pero regresar a la presencialidad es vital y necesario. Con el objetivo de retomar el ritmo de su agenda cultural, la Editorial Pontificia Universidad Javeriana programó varias actividades de visibilidad de sus publicaciones en las que articuló las presentaciones presenciales con las nuevas habilidades y nuevos formatos desarrollados gracias a la virtualidad.

El evento que marcó el retorno a la presencialidad fue la presentación de los títulos publicados durante el primer semestre de 2021 de la colección Noventa Ideas. Este nuevo evento de la colección, que recoge una muestra de la diversa actividad intelectual de la comunidad javeriana y se distribuye de forma gratuita en diferentes espacios del campus, fue realizado en el mes de septiembre en el auditorio de la librería del Fondo de Cultura Económica, con la participación de su editor general y los tres autores de las nuevas publicaciones.

Durante el último año, la Facultad de Comunicación y Lenguaje publicó más de ocho novedades. Este considerable número de títulos, y las diferentes temáticas de cada uno, requería desarrollar una estrategia que permitiera destacarlos de forma individual sin que se perdiera de vista que hacen parte de la misma unidad, como sería el caso en un lanzamiento tradicional de facultad. La propuesta que se construyó en conjunto entre el equipo de la decanatura, el grupo estudiantil Radiando y Variando y la Editorial fue una serie de conversaciones entre estudiantes y autores y autoras que tiene lugar todos los viernes de octubre y noviembre al mediodía, en el auditorio Jaime Hoyos S. J. Los audios de estas conversaciones se han grabado con el fin de producir piezas digitales para divulgar en las redes de la Facultad. De igual forma, la serie fue diseñada para también hacer visibles otros tipos de productos académicos de la Facultad.

La divulgación académica se enriqueció con la introducción de dinámicas digitales de visibilidad.

La Facultad de Ciencias realizó varias actividades para conmemorar los cincuenta años de su fundación. Entre ellos, un evento de presentación conjunto de su libro conmemorativo Hitos y voces de nuestra historia y el libro Criptología de la enfermedad, un trabajo investigación de largo aliento del profesor Luis Alejandro Barrera, exdirector del Instituto de Errores del Metabolismo y uno de sus docentes más emblemáticos. Este evento se realizó el día 29 de octubre y se transmitió simultáneamente en vivo por las redes de la Facultad.

El grupo de docentes que participó en la investigación que se recoge en el libro Entre añoranzas, anhelos e incertidumbres. Relatos de adultos mayores del barrio Juan XXIII, siempre estuvieron muy interesadas en realizar un evento con la comunidad que les permitiera hacer un homenaje a las personas adultas mayores que entrevistaron para su poyecto y dar a conocer sus historias de vida. Con el apoyo de la Junta de Acción Comunal del barrio y de autoridades del distrito y la localidad, el libro se presentó el día 6 de noviembre como parte de una jornada artística de la comunidad. Esta experiencia hace posible que los eventos con las comunidades regresen paulatinamente a hacer parte de las programaciones de divulgación de la Universidad y la Editorial.

Las actividades editoriales con público regresan poco a poco. La Pontificia Universidad Javeriana volvió a hacer presencia en las ferias del libro de Medellín y Cali, que se desarrollaron durante los meses de septiembre y octubre, contaron con una nutrida concurrencia y presencia masiva de expositores. Esta presencia se hizo a través de los tradicionales espacios conjuntos con otras universidades de presencia nacional y con participación de autoras y autores en sus franjas virtuales de eventos. Quedan cinco eventos más programados para lo que queda del semestre que marcarán la pauta para un retorno completo a la presencialidad. Los aprendizajes e iniciativas creadas durante el año de excepcionalidad de la pandemia dejan grandes lecciones para un trabajo de divulgación cada vez más robusto e integral.

[1] Fuente: https://digitalpolicylaw.com/colombia-crecio-en-accesos-y-velocidad-de-internet-fijo-durante-la-pandemia/

[2] Igual que el anterior