Diálogo – Ver

En el primer capítulo de la encíclica, que recorre los numerales 17 al 61, el Papa Francisco describe claramente “lo que le está pasando a nuestra casa”. Problemas globales como la contaminación, el cambio climático, la disponibilidad del agua y la pérdida de biodiversidad, abordados a partir de lo que significa actuar con justicia y equidad, especialmente para favorecer a los más pobres, es una invitación a reflexionar acerca de nuestro estilo de vida.

Luego de leer este primer capítulo de la encíclica y ver el video, es evidente que “necesitamos fortalecer la conciencia de que somos una sola familia humana. No hay fronteras ni barreras políticas o sociales que nos permitan aislarnos, y por eso mismo tampoco hay espacio para la globalización de la indiferencia” (No. 52).

¿Qué opinión tienes acerca de los datos que se nos ofrecen en este capítulo? ¿Estás de acuerdo con Francisco en que nuestra casa común se está convirtiendo en un depósito de porquería? ¿En qué fundamentas tu respuesta?


Para algunos científicos el calentamiento global no solo es una farsa sino una polémica inútil. ¿Tu que piensas al respecto? ¿Has pensado si tu estilo de vida puede contribuir a este problema?

 

El tema del agua y la pobreza es otra arista importante en la que el Papa nos invita a reflexionar. ¿Tu que experiencia has tenido que puedas compartir?

No se trata de responder todas las preguntas planteadas, ni de seguir un orden secuencial al abordarlas, pero tu participación es muy importante, esperamos animes el dialogo con tus participación.

24 Comments

  1. Se ha hecho evidente para mí el cambio climático a lo largo de este año por la elevada temperatura que he tenido que soportar en mi ciudad, Bogotá; no es para mí este tema debatible.
    Existen intereses económicos que nos empujan a llevar una forma de vida ligada al consumismo, pero no nos permiten ver que esto nos lleva por el camino de nuestra propia destrucción. Necesitamos un cambio de espiritualidad, para que las personas con mayores posesiones no sigan siendo las más respetadas. Y así, la economía no sea ese gran impedimento para contrarrestar las crisis ambiental y social.

    Reply
    • Hola Mileydy. Me llama la atención que comienzas compartiendo tu experiencia, lo que has sentido, respecto a la temperatura en tu ciudad, Bogotá… y afirmas que eso es algo que no se debate. Y con toda la razón, porque las personas pueden cuestionar conceptos y hasta actitudes, pero nunca los sentimientos. Eso es algo que solo puede experimentar la persona y por más que se comparta, solo ella podrá sentirlo como tal. De ahí nuestra responsabilidad de no hacerle sentir a otros lo que no quieren. En esto el papa nos recuerda en el numeral 23 que “la humanidad está llamada a tomar conciencia de la necesidad de realizar cambios de estilos de vida, de producción y de consumo, para combatir este calentamiento o, al menos, las causas humanas que lo producen o acentúan”.

      Reply
  2. Con respecto a la pregunta yo como ciudadana he tenido que vivenciar cambios tales como los cambios extremos climáticos que últimamente han ocurrido que nunca antes se habían visto. Por ejemplo hay días en los cuales el calor es insoportable y puede que para el ser humano sea cuestión de tomar agua, pero para por ejemplo la sierra nevada va ser bastante diferente y se va a derretir y eso va a ocasionar problemas en la extinción de animales de biofdiversidad etc. Hay cambios que no los he tenido que vivenciar pero si observar, como problemas de nutrición en la guajira ya que por todo el daño que le estamos haciendo a el mundo, tener agua potable es muy complicado y es una cuestión económica gigante y pues al fijarnos en esto hasta el mismo ser humano se esta viendo afectado.

    Reply
    • Hola Ma. Alejandra. Es cierto lo que dices y lo hace explicito el papa en el numeral 28 cuando afirma que “El agua potable y limpia representa una cuestión de primera importancia, porque es indispensable para la vida humana y para sustentar los ecosistemas terrestres y acuáticos”. De ahí la necesidad de tomar conciencia que nuestras acciones pueden tener consecuencias sobre otros, especialmente los más pobres.

      Reply
  3. En mi opinión, decir que la creciente crisis ecológica no es más que una farsa y una polémica inútil es estar cegado frente a los problemas que creo yo, son evidentes. Ciertamente, la magnitud del problema es difícil de dimensionar, y además, ocurre a una velocidad que si bien es impactante para el planeta tierra, para nosotros puede estar pasando desapercibida. Para mí, es claro que estamos frente a un problema que como decía Juan Pablo II, es más una cuestión moral. Tenemos la responsabilidad como seres humanos que compartimos el planeta con los demás, de acudir al llamado del Papa y hacernos responsables nosotros mismos por lo que hacemos.

    Tristemente, he tenido que de ver de primera mano la pobreza y la falta de recursos en muchos lugares del planeta. Hay lugares donde el deterioro es evidente y es difícil abrir los ojos y darse cuenta que nosotros mismos somos los responsables de ello.

    Reply
    • Hola Ma. Paula. Eso que dices me hace recordar la finitud humana. Lo corto que es nuestro paso por el planeta, en relación con otros organismos y elementos que también conviven con nosotros. Y es ese tiempo tan corto, el que no nos deja ver las dimensiones de nuestros actos. Creemos que lo que hacemos realmente no perjudica y la capacidad de resiliencia del planeta solucionará todas nuestras malas acciones.

      Por tanto, nos queda recordar lo que el papa nos señala en el numeral 53: “estamos llamados a ser los instrumentos del Padre Dios para que nuestro planeta sea lo que él soñó al crearlo y responda a su proyecto de paz, belleza y plenitud. El problema es que no disponemos todavía de la cultura necesaria para enfrentar esta crisis y hace falta construir liderazgos que marquen caminos, buscando atender las necesidades de las generaciones actuales incluyendo a todos, sin perjudicar a las generaciones futuras”. Esta es nuestra tarea.

      Reply
  4. Se ha venido evidenciando un gran deterioro en la casa común muchos años atrás, el hombre por naturaleza y por facilitar varias cosas en su vida ha dispuesto la naturaleza a su favor y ha pasado por encima de ésta multiples veces.
    Es importante que el Papa reconozca esta problemática para que sea un gestor de ayuda ambiental y nos ayude a recordar que lo que verdaderamente necesitamos es un aire puro, agua potable para todos y árboles en lugar de cementos, centros comerciales y gaseosas. (desde mi punto de vista)
    Se que el daño causado en la tierra es enorme y para revertirlo, si es posible, tomará más de 100 años pero pienso que es el momento de actuar como conjunto y ayudar a nuestra casa común.

    Reply
    • Hola Ma. Alejandra. Eso que señalas, acerca que “Es importante que el Papa reconozca esta problemática para que sea un gestor de ayuda ambiental” me hace pensar en lo que algunas personas plantean, acerca de si el papa debe o no pronunciarse en temas como la ecología. La respuesta la encontramos cuando Francisco afirma que “sobre muchas cuestiones concretas la Iglesia no tiene por qué proponer una palabra definitiva y entiende que debe escuchar y promover el debate honesto entre los científicos, respetando la diversidad de opiniones. Pero basta mirar la realidad con sinceridad para ver que hay un gran deterioro de nuestra casa común. La esperanza nos invita a reconocer que siempre hay una salida, que siempre podemos reorientar el rumbo, que siempre podemos hacer algo para resolver los problemas” (No. 61).

      Reply
  5. EL deterioro del medio ambiente va empeorando gradualmente en gran parte a causa del progreso tecnológico, lo que ha provocado que el ser humano imponga sus necesidades banales sobre las necesidades prioritarias. El hombre ha amedrentado la naturaleza para mejorar su calidad de vida a punta de mejoras arquitectónicas, técnicas, científicas, laborales, personales, entre otras. Por otra parte, su capacidad de juicio frente a la casa común se ha visto disminuida, o puede que ni siquiera haya proliferado, debido a que su punto de concentración solo abarca su vida personal y todo lo material que lo rodea, pero no es capaz de darse cuenta que el planeta hace parte también de su entorno, y de hecho, es el mas esencial.
    No desprecio para nada los avances tecnológicos, sin embargo, es necesario que este progreso vaya de la mano con la conciencia ecológica, de lo contrario efectivamente nuestra casa común se estaría convirtiendo en un depósito de porquería.

    Reply
    • Hola Christy, luego de tu intervención en “El Llamado”, te damos de nuevo la bienvenida al foro y agradecemos tu participación en el mismo.

      Quiero resaltar la afirmación con la que cierras tu comentario: “No desprecio para nada los avances tecnológicos, sin embargo, es necesario que este progreso vaya de la mano con la conciencia ecológica”. Y es que me llama la atención, porque te anticipas a afirmaciones que hará Francisco en el capítulo tercero, titulado “Raíz humana de la crisis ecológica”, en donde se hace más fuerte su insistencia acerca que “la humanidad está llamada a tomar conciencia de la necesidad de realizar cambios de estilos de vida, de producción y de consumo” (No. 23), donde el uso de la tecnología se convierte en un elemento fundamental.

      Reply
  6. Con respecto al agotamiento de los recursos naturales y mas específicamente el agua yo creo que siendo este un elemento fundamental para la vida de un ser vivo y a la vez un recurso tan limitado hemos fallado como especie ¿como es posible que permitamos que lleguen petroleras a nuestro país a regar sus desechos en nuestros ríos?, en Colombia hay millones de personas que no pueden acceder a esta y por otro lado están aquellos países que las malgastan como si fuera un recurso ilimitado,y a pesar de las múltiples campañas que vemos todos los días si no nos detenemos a pensar en nuestros actos es inevitable que este recurso no se agote, de hecho cada vez vemos como el precio de esta aumenta significativamente y en un futuro solo aquellas personas que disponen de gran cantidad de dinero podrán acceder a este derecho.

    Reply
    • Hola Erika, un cordial saludo y agradecerte tu participación en este foro. Bienvenida y muchas gracias.

      “La cuestión del agua” que da inicio al numeral 27 de la encíclica, es el tema que abordas en tu reflexión acerca de “lo que le está pasando a nuestra casa”. Señalas “con respecto al agotamiento de los recursos naturales y mas específicamente el agua”, que se trata no solo de una problemática de carácter global, sino que nos contextualizas en la situación particular de Colombia.

      Tu intervención es una invitación a entender la famosa frase utilizada en primer lugar en el contexto del urbanismo y que luego fue trasladándose a la ética empresarial hasta llegar por supuesto al contexto medioambiental: “pensar globalmente y actuar localmente”.

      Esta es la oportunidad precisamente para entender la necesidad de comenzar a establecer diálogos interdisciplinarios, que justifican la aparición de temas como la ecología dentro de saberes concretos la teología. En consecuencia, es que el papa afirma: “sobre muchas cuestiones concretas la Iglesia no tiene por qué proponer una palabra definitiva y entiende que debe escuchar y promover el debate honesto entre los científicos, respetando la diversidad de opiniones. Pero basta mirar la realidad con sinceridad para ver que hay un gran deterioro de nuestra casa común. La esperanza nos invita a reconocer que siempre hay una salida, que siempre podemos reorientar el rumbo, que siempre podemos hacer algo para resolver los problemas” (No. 61).

      Reply
  7. Francisco en la encíclica dice :”la tierra, nuestra casa, parece convertirse cada vez más en un inmenso depósito de porquería.” Comparto totalmente el punto de vista de Francisco, y lo relaciono con el numeral anterior donde se concluye que la tecnología resuelve unos problemas creando otros, la tecnología resuelve problemas basándose en necesidades humanas, un ejemplo de ello es el problema de como mantenernos conectados a la mayoría de las personas en cualquier lugar del planeta, la solución que propuso la tecnología fue la creación de teléfonos móviles con los que fuera posible acceder a una red global; pero el problema que se generó fue mucho mayor que la solución: se empezaron a desechar los residuos de la fabricación de los celulares, en especial de las baterías como el cobalto y el litio que puede contaminar 500.000 litros de agua. Así que concluyendo, los desechos que convierten nuestra casa en un depósito de porquería son producidos por la tecnología, que tratando de cubrir necesidades lo que hace es privarnos de tener un “hogar” limpio.

    Reply
    • Hola Lorena, bienvenida a este foro. Tus aportes, alientan el esfuerzo que cada participante ha realizado para fortalecer la reflexión en torno a nuestra casa común. Muchas gracias.

      Quiero hacer eco a la frase con la que inicias tu compartir y que el papa presenta en el numeral 21 “La tierra, nuestra casa, parece convertirse cada vez más en un inmenso depósito de porquería”; esta es una expresión que te permite abordar las ideas que Francisco desarrolla a lo largo de la encíclica, donde se muestra que “La alianza entre la economía y la tecnología termina dejando afuera lo que no forme parte de sus intereses inmediatos” (No. 54) y en este caso, se observan las consecuencias de como la falta del cuidado por la casa común, se encuentra ligada a la dignidad humana.

      Reply
  8. El calentamiento global no es una farsa, es una realidad palpable que está afectándonos en todos los aspectos, los cambios de clima tan extremos que estamos viendo son señales de que la Tierra no da más, que dentro de unos 20 años las condiciones de vida van a ser tan deplorables y el dinero ya no va poder comprar ni arreglar nada porque ya no van a existir recursos naturales, el agua va a ser muy escasa, el cáncer de piel producido por la exposición al sol va aumentar un 100%, la contaminación en el aire y muchísimas cosas más van a ser una realidad innegable todo por la acción necia del hombre.

    Reply
    • Hola Anamaría, un gusto tenerte de nuevo participando en este foro, bienvenida.

      La energía con la cual realizas tus afirmaciones, muestran el convencimiento que tienes acerca de “lo que le está pasando a nuestra casa” … con breves ejemplos que surgen de tu propia experiencia y vivencia, nos señalas lo que Francisco afirma en el numeral 25: que todo lo que vivimos o padecemos es “un problema global con graves dimensiones ambientales, sociales, económicas, distributivas y políticas, y plantea uno de los principales desafíos actuales para la humanidad”.

      Llegado a este punto, es posible recordar una frase muy utilizada en el contexto de la educación ambiental, la cual, aunque no es posible establecer una autoría concreta, se le atribuye a la sabiduría de los indígenas norteamericanos: “Sólo hasta que se haya talado el último árbol, contaminado el último mar y muerto el último pez, el hombre entenderá que no se puede comer el dinero”.

      Reply
  9. Me impactó mucho la siguiente frase: “el ambiente humano y el ambiente natural se están degradando juntos” y posiblemente la primera causa la segunda. Es claro que para solucionar el problema medio ambiental es necesario crear conciencia, sin embargo creo que aquí es donde en primera medida hemos fallado debido a que no es posible crear una conciencia con poder de acción donde existe tanta desigualdad social, política y económica que aunque pertenezcamos al mismo país e inclusive habitemos la misma ciudad entre ricos y pobres vivimos vidas tan diferentes que no logramos entendernos ni empatizar con el otro. Por ende, creo que el primer paso es mejorar la equidad social y económica entre los seres humanos para que podamos entender los problemas medio ambientales que provocamos todos y nos amenazan sin distinguir clase, raza, credo, nacionalidad, etc.

    Claramente acabar con la desigualdad social, económica y política no es fácil debido a los intereses de actores políticos y económicos poderosos que frenan dichas iniciativas, pero después de leer este primer capítulo se me viene a la cabeza si tal vez no sería posible incentivar que sea la misma sociedad civil quien luche por los cambios que han de ser necesarios tanto para salvar nuestra relación con la naturaleza como con los demás seres humanos. Cómo lograr esto? Se me ocurre que a través de políticas de alcance pequeño podríamos incentivar a que las personas realicen pequeños cambios en sus vidas y en la forma en que entienden su alrededor, cuando me refiero a políticas de pequeño alcance estoy hablando políticas estrictas en torno al reciclaje, al consumo, o desde el punto de vista de las comunidades humanas políticas que incentiven sitios de integración en donde sea posible interactuar con diferentes tipos de personas y conocer un poco de la realidad de cada uno. El objetivo de estas políticas podría ser acostumbrar a las personas a vivir en un ambiente limpio, seguro, equitativo y más humano de tal forma que grandes cantidades de personas sean conscientes, empaticen con aquellos directamente afectados, reaccionen y actúen frente aquellas grandes compañías que pretender quitarnos calidad de vida para satisfacer sus propios intereses egoístas.

    Finalmente, desde el credo religioso creo que se podría gestar dicho movimiento que reúna tanto a creyentes como no creyentes en pro de la vida del planeta que todos compartimos por igual.

    Reply
    • Hola Laura, de nuevo bienvenida a este espacio y agradecer tu compartir.

      La frase que te impacta y con la que inicias tu reflexión, “El ambiente humano y el ambiente natural se degradan juntos” se encuentra en el numeral 48, justamente en el inicio del apartado V, titulado: Inequidad planetaria. Esta afirmación se presenta como una profecía, que te invita a desarrollar ideas y a plantear propuestas, que el papa ampliará a lo largo de los siguientes capítulos de la encíclica.

      Lo interesante es que, desde ya, tu eres capaz de anticiparte, lo cual permite fortalecer la esperanza a la que Francisco nos invita, para superar el hecho de que “vivimos en un mundo roto”, título del texto publicado por el Secretariado para la justicia social de la Compañía de Jesús, en el Fascículo No. 70 de la revista Promotio Iustitae, en abril de 1999, el cual con toda seguridad inspira al papa para la redacción de este apartado. De ahí que justicia, economía, política, equidad, cambio de actitud, son entre otros, los temas que serán abordados más adelante.

      Reply
  10. Es vital darle importancia a las palabras dichas por el papa Francisco, y es que independientemente de nuestra creencia religiosa el cuidado del medio ambiente es algo que nos compete a todos y por tanto es nuestro deber como seres humanos pertenecientes al planeta Tierra, preservar este último, ya que primero somos como especie los causantes del devastamiento ecológico que sufre el globo, y segundo, aparte de nosotros existen otras miles de millones de especies que también tienen derecho a vivir en un ambiente libre de la contaminación que nosotros a diario producimos y que poco a poco acaba con el hábitat de animales, plantas y demás organismos. Asumir que solo por ser “razonables” los humanos merecen mas seria una conducta especista, y es por eso que debemos concientizarnos del daño que le hacemos a nuestros vecinos en el planeta y buscar sin importar nuestra raza, sexo, lugar de nacimiento, etc… estrategias y/o alternativas para la convivencia sana entre todas las especies y que de esta forma todas puedan subsistir.

    Reply
    • Hola Duvan, gracias por compartir tu mirada en esta parte del proyecto.

      El papa inicia esta parte, afirmando que “Las reflexiones teológicas o filosóficas sobre la situación de la humanidad y del mundo pueden sonar a mensaje repetido y abstracto si no se presentan nuevamente a partir de una confrontación con el contexto actual, en lo que tiene de inédito para la historia de la humanidad. Por eso, antes de reconocer cómo la fe aporta nuevas motivaciones y exigencias frente al mundo del cual formamos parte, propongo detenernos brevemente a considerar lo que le está pasando a nuestra casa común” (No. 17).

      Y al presentar “lo que le está pasando a nuestra casa”, pone en evidencia todo lo que compartes en tu comentario. Es muy importante recordar que esto con lo que inicias tu compartir, es lo que señalaba san Juan Pablo II en su Mensaje para la Jornada Mundial de la paz de 1990 titulado, Paz con Dios creador, paz con toda la creación: “La crisis ecológica -repito una vez más- es un problema moral. Incluso los hombres y las mujeres que no tienen particulares convicciones religiosas, por el sentido de sus propias responsabilidades ante el bien común, reconocen su deber de contribuir al saneamiento del ambiente. Con mayor razón aún, los que creen en Dios creador, y, por tanto, están convencidos de que en el mundo existe un orden bien definido y orientado a un fin, deben sentirse llamados a interesarse por este problema. Los cristianos, en particular, descubren que su cometido dentro de la creación, así como sus deberes con la naturaleza y el Creador forman parte de su fe. Ellos, por tanto, son conscientes del amplio campo de cooperación ecuménica e interreligiosa que se abre a sus ojos” (No. 15).

      Esta mirada es la que recupera Francisco cuando afirma: “Porque todas las criaturas están conectadas, cada una debe ser valorada con afecto y admiración, y todos los seres nos necesitamos unos a otros. Cada territorio tiene una responsabilidad en el cuidado de esta familia, por lo cual debería hacer un cuidadoso inventario de las especies que alberga en orden a desarrollar programas y estrategias de protección, cuidando con especial preocupación a las especies en vías de extinción” (No. 42).

      Reply
  11. Me sentí demasiado identificado con este capitulo de la Encíclica. No podría haber hecho mejor síntesis de lo que pienso frente al tema ecológico a parte de una interrogación que persiste en mi mente acerca del calentamiento global. En efecto, estoy totalmente de acuerdo con Francisco cuando dice que nuestra casa común se esta volviendo una porquería. Nuestra manera de producir los bienes de consumo, la agricultura a gran escala, la contaminación, la mala repartición de la riqueza, el progreso tecnológico, la deforestación, el agotamiento de los recursos vitales como el agua, la peligrosa asociación de lo político y de lo financiero para gobernar (…) hacen que tristemente compare a la especie humana a un Cancer para la Tierra. Somos una parte del ecosistema pero estamos matando y dañando todo al igual que una metástasis en un sistema cualquiera del cuerpo humano. En cuanto al calentamiento global, tengo la duda de que el ser humano sea el único responsable ya que existen artículos científicos que afirman que todas las planetas del sistema Solar se están calentando. Este asunto carece de claridad sobre la información que se nos da pero no sería sorprende que la actividad humana sea un factor del calentamiento global, me parece más prudente preguntar en que proporción las acciones humanas influencian el calentamiento global. Hoy en día, muchos de mi generación se preguntan si quieren tener hijos porque se siente en el ambiente que estamos dejando un mundo terriblemente dañado a las próximas generaciones. No dudo en la capacidad que tenemos para solucionar este problema sino en nuestra facultad a anticipar ósea saber actuar antes de que sea tarde.

    Reply
    • Hola Maxime, te agradecemos el que nos digas con tus propias palabras, lo que te inspira la lectura de este abrebocas a la encíclica, muchas gracias.

      Aportas muchas ideas y seria extenso detenerme en todas ellas. Por eso, solo quiero hacer eco de aquello que la Palabra nos presenta a través del texto de Mateo, donde dice: “Bienaventurados los mansos, porque ellos poseerán en herencia la tierra” (Mt 5,4). Lo que no dice es en qué condiciones la recibirán… lo cual nos lleva a reflexionar sobre la responsabilidad intergeneracional que tenemos para con los que ni siquiera aún han nacido. Y con esto, no me refiero solamente a los miembros de la especie humana, sino a todos los que hacemos parte de esta casa común. Porque es cierto que el hombre como especie no es la única que aporta al calentamiento global y que además este es un fenómeno cíclico que se presenta en la evolución del planeta y por supuesto el universo (o si se quiere, de la creación entera). Pero también es cierto, que es la especie que aporta no por motivos de supervivencia, sino por motivos de tipo personal.

      Y ante tu inquietud cuando afirmas que “No dudo en la capacidad que tenemos para solucionar este problema sino en nuestra facultad a anticipar ósea saber actuar antes de que sea tarde”, el Papa nos alienta desde muchos ámbitos, incluido el de la fe, porque afirma que “El Creador no nos abandona, nunca hizo marcha atrás en su proyecto de amor, no se arrepiente de habernos creado” (No. 13).

      Reply
  12. El “ver” es una parte importante para poder empezar a resolver un problema como lo es el cambio climático que nos afecta a todos de una forma u otra, el deterioro del medio ambiente es una cuestión muy importante que esta pasando en este mismo instante, pero esto a pasado por que nosotros no supimos como manejar y como utilizar los recursos que nos brindo la tierra si no que en ves de conservarlos los malgastamos como si fueran eternos y no nos importo lo que le estábamos haciendo a las demás especies, por el simple hecho de que nosotros tomamos las cosas y no nos hemos preocupado por el daño tan grande que eso provoca y en ves de remediar eso lo que hacemos hecho lo empeoramos de una forma mucho más abrupta que cuando nos damos de cuenta de lo que hicimos ya es muy tarde para remediarlo o es casi imposible hacerlo, en los ultimo años de a evidenciado como nuestro hogar se esta destruyendo afectándonos a todos los seres vivos que vivimos aquí pero aun estamos a tiempo para poder salvar nuestro hogar para que las generaciones del futuro puedan vivir bien.

    Reply
    • Hola Sebastián, bienvenido al foro y muchas gracias por tu participación.

      Quiero resaltar cuando señalas que “el deterioro del medio ambiente es una cuestión muy importante que esta pasando en este mismo instante”. Esto es algo que, aunque se presenta como evidente, no todos lo ven y menos pueden entenderlo, por muy diversas razones. Al respecto Francisco nos recuerda que “basta mirar la realidad con sinceridad para ver que hay un gran deterioro de nuestra casa común. La esperanza nos invita a reconocer que siempre hay una salida, que siempre podemos reorientar el rumbo, que siempre podemos hacer algo para resolver los problemas” (No. 61). Esta última parte es la que nos debe animar, para recuperar la esperanza que necesitas y necesitamos, para superar la parte final de tu comentario.

      Reply

Submit a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *